La batalla de Jerusalén (denominada por los británicos Operaciones de Jerusalén) constituye un conjunto de enfrentamientos entre el Imperio británico y el Imperio otomano, durante la campaña homónina. La lucha se desarrolló entre el 17 de noviembre y el 30 de diciembre de 1917, día en el cual la ciudad, rendida el 11 de diciembre, se aseguró. Jerusalén era el objetivo final de la ofensiva del sur de Palestina, parte de la campaña del Sinaí, durante la Primera Guerra Mundial. En las operaciones, los británicos obtuvieron la victoria en dos enfrentamientos en los montes de Judea, al norte y al este de la línea Hebrón–Junction Station: la batalla de Nebi Samwill (17-24 de noviembre) y la defensa de Jerusalén (26-30 de diciembre). Asimismo, también ocurrió el exitoso segundo intento de avance a través del Nahr el Auja (21-22 de diciembre), como en la batalla de Jaffa, aunque esa ciudad ya había sido ocupada como consecuencia de la batalla de Mughar Ridge (16 de noviembre).Battles Nomenclature Committee 1922, p. 32.
Esta serie de enfrentamientos se sucedieron entre las fuerzas británicas del XX Cuerpo, el XXI Cuerpo y el Cuerpo Montado del Desierto; en contra del Grupo de Ejércitos Yildirim, constituido por el Séptimo (en los montes de Judea) y Octavo Ejército (al norte de Jaffa); a lo largo de la costa mediterránea. La derrota otomana en Jaffa y Jerusalén, así como la pérdida de 50 millas (80 kilómetros) de territorio durante el avance de la Fuerza Expedicionaria Egipcia hacia Gaza, con la ocupación de Beerseba, Gaza, Hareira y Sheria, Tel el Khuweilfe y la batalla de Mughar Ridge, constituían una grave revés para el Imperio otomano.
Como resultado de estas victorias, las fuerzas del Imperio británico capturaron Jerusalén y establecieron una nueva línea estratégica fortificada. Esta línea iba desde el norte de Jaffa (en la llanura costera), a través de los montes de Judea hacia Bireh (al norte de Jerusalén), y seguía hacia el este del monte de los Olivos. Con la captura de la carretera de Beerseba–Jerusalén (a través de Hebrón y Belén), además de territorio otomano sustancial al sur de Jerusalén, el dominio de la ciudad quedó asegurado. El 11 de diciembre, el general Edmund Allenby entró humildemente en la Ciudad Vieja a través de la puerta de Jaffa a pie, en lugar de a caballo o en vehículos, como una forma de mostrar respeto a la ciudad santa. Así, Allenby fue el primer cristiano en varios siglos en obtener el control de Jerusalén, sitio muy importante para las tres grandes religiones monoteístas (cristianismo, judaísmo e islam). El primer ministro del Reino Unido, David Lloyd George, describió la captura como «un regalo de Navidad para el pueblo británico». La batalla fue una gran inyección de moral para el Imperio británico.
Antecedentes thumb|Situación del frente, 16 de noviembre de 1917 (18:00 horas). El general británico Edmund Allenby, comandante en jefe de la Fuerza Expedicionaria Egipcia (EEF), había logrado una victoria decisiva sobre el comandante alemán Erich von Falkenhayn, comandante de las fuerzas otomanas en Palestina, en la batalla de Mughar Ridge, el 13 de noviembre.Wavell 1968, pp. 149-51 y 156.Falls 1930, pp. 146-7, 151-4, 177-8.Bruce 2002, pp. 148-53. La victoria del Imperio británico obligó a von Falkenhayn a retirar al Séptimo y Octavo Ejército (comandados por Fevzi Pasha y Kress von Kressenstein, respectivamente) y trasladar su cuartel general desde Jerusalén a Nablus (14 de noviembre). Tras la llegada a Jerusalén del III Cuerpo otomano (Séptimo Ejército) a través del camino de Hebrón, después de su derrota en Beerseba, se ordenó la construcción de defensas alrededor de Jerusalén. Este cuerpo se mantuvo en la ciudad, mientras que el XX Cuerpo se retiró desde Junction Station (en los montes de Judea) hacia Jerusalén, manteniendo una sólida retaguardia para detener o ralentizar el avance británico. Los otomanos necesitaban tiempo para la construcción de las defensas y para la reorganización del Séptimo Ejército, agotado y desorganizado. Cuando el XX Cuerpo llegó a la ciudad, asumió la responsabilidad de las defensas de Jerusalén, mientras que el III Cuerpo continuó avanzando hacia el norte de Jerusalén, a lo largo de la carretera de Nablus.Keogh 1955, pp. 178 y 180.
El Gabinete de Guerra británico había advertido a Allenby sobre no comprometerse en cualquier operación que podría ser insostenible a largo plazo, es decir, no mantener un constante avance de las tropas británicas.Keogh 1955, p. 177. Sus preocupaciones probablemente estaban vinculadas a la publicación, por parte del nuevo gobierno ruso bolchevique, sobre una propuesta de paz el 8 de noviembre, entre Rusia y el Imperio alemán. El documento, programado para ser firmado el 3 de marzo de 1918, constituiría un tratado de paz por separado y daría lugar a la retirada de todas las tropas rusas de la guerra. Todas las fuerzas alemanas en el frente oriental podrían entonces prestar su atención en la lucha contra las fuerzas británicas y francesas en otros frentes.
thumb|left|Soldados alemanes en Jerusalén (1914).
Allenby era consciente de la falta de mapas precisos de los montes de Judea, y de que la historia de campañas previas en la región desaconsejaba iniciar asaltos apresurados o con poco apoyo contra las sólidas murallas occidentales de Jerusalén. Las fuerzas de la línea del frente habían estado luchando y avanzando por un largo periodo de tiempo, a muchos kilómetros de sus bases, y se encontraban cansadas y agotadas.Moore 1920, p. 95Bruce 2002, pp. 152, 155. A 35 millas (56km) de la cabeza de ferrocarril en Deir al-Balah, las tropas de Allenby no tenían una línea de trincheras defensivas, detrás de la cual podrían detener un esfuerzo concertado de los dos ejércitos otomanos. Un contraataque de esa naturaleza podría hacerlos retroceder hacia Gaza y Beerseba.Bruce 2002, p. 155.Este problema comenzó a ser tratado el 24 de noviembre, a medida que iban avanzando en el terreno de los montes de Judea, hasta detenerse delante de Nebi Samwil. Ese día, la primera etapa de las operaciones oficialmente conocidas por los británicos como la batalla de Jaffa (aunque Jaffa ya había sido capturada varios días antes, el 16 de noviembre de 1917) inició cuando la división montada de la ANZAC (comandada por el mayor general E. W. C. Chaytor) y la 54.ª (East Anglian) División (comandada por el mayor general S. W. Hare) fueron enviadas al norte de Jaffa, para atacar y hacer retroceder a Kress von Kressenstein y su Octavo Ejército otomano. Estas fuerzas fueron empujadas de nuevo al norte, detrás de Nahr el-Auja, lo que permitió el establecimiento de una nueva línea defensiva de la EEF, que iniciaba en la costa del mar Mediterráneo.[Bruce 2002, p. 155.] Véase batalla de Mughar Ridge para una descripción de las operaciones que dieron lugar a la captura de Jaffa.
Sin embargo, Allenby revisó la amenaza de contraataque y la situación de los suministros, concluyendo que una fuerza lo suficientemente grande para atacar los montes de Judea y otra fuerza para accionar en la llanura marítima podrían mantenerse lejos de la base. Decidió atacar rápidamente al Séptimo ejército otomano de Fevzi Pasha en los montes de Judea, con la esperanza de capturar Jerusalén.Wavell 1968, p. 157. Esto mantendría la presión sobre este, con la esperanza de que no dispusiera de tiempo para completar su reorganización, cavar trincheras profundas o, en el peor de los casos, iniciar un contraataque.
Preludio
Las líneas de suministros del Imperio británico
El plan de avance sobre los montes de Judea se basaba (en gran medida) en la capacidad de las líneas de comunicación para mantener a las tropas en el frente con suficientes suministros de alimentos, agua y municiones. Sin embargo, se trataba de operar a grandes distancias de las áreas del terminal del ferrocarril y la base y, como resultado, las fuerzas británicas se vieron obligadas a detener su avance el 17 de noviembre para que los cuerpos de control (organizados en columnas), enviados nuevamente al terminal del ferrocarril para reaprovisionarse de raciones y suministros, pudieran avanzar sobre las áreas controladas.Bruce 2002, p. 127.Falls 1930, p. 142. thumb|Cargando suministros en los camellos, cerca de Jaffa (1918).
El transporte de los suministros desde la terminal del ferrocarril era una operación lenta pero continua, 24 horas al día, ya que el ejército otomano había destruido gran parte de la infraestructura ferroviaria durante su retirada. Solo los camiones de las compañías de Transporte Motorizado de los Cuerpos de Servicio del Ejército Británico (ASC) y los camellos del Cuerpo de Transporte de Camellos Egipcio podrían utilizar el único, estrecho y mal asfaltado camino desde Gaza hasta Junction Station. Entre Gaza y Beit Hanun, el camino estaba sin asfaltar y debajo de la arena, haciendo muy difícil el avance de los camiones, incluso con una carga ligera de una tonelada. Los suministros también eran enviados por mar, desembarcando en Wadi Sukhrir y, posteriormente, en Jaffa. La falta de infraestructura en Jaffa significaba que todos los suministros traídos por barco tenían que ser cargados en botes, que desembarcaban las raciones en las playas. Tales operaciones dependían en gran medida de las condiciones meteorológicas, por lo que la cantidad de suministros transportados por mar era limitada. Pero la alimentación de los caballos del ejército era una tarea enorme: la ración de marcha de un caballo era de 9,5 lb (4,3 kg) de granos al día. Incluso esta pequeña cantidad, que carecía de alimentos a granel, se multiplicaba por los 25 000 caballos del Cuerpo Montado del Desierto, lo que resultaba en más de 100 toneladas de grano al día. Serían necesarios cien camiones para los caballos, así como el transporte de las raciones requeridas por las tropas en el frente.Preston 1921, p. 62.Lindsay 1992, p. 214.
Todos los camiones y camellos se organizaron en convoyes, que se dirigieron hacia el norte desde el terminal del ferrocarril, a lo largo de la carretera de Gaza a Junction Station, de Dier el Belah a El Mejdel y luego a Julius, donde las Unidades 26 y 27 del Depósito de Suministros (DUS) establecieron almacenes de alimentos, para que sirvieran a la División Montada Australiana y la División Montada ANZAC.Lindsay 1992, p. 216. A partir de estos depósitos, las secciones de la 5.ª Compañía (Cuerpo de Servicio del Ejército de Nueva Zelanda) y la 32.ª, 33.ª y 34.ª Compañías (Cuerpo de Servicio del Ejército de Australia) abastecieron a la División Montada ANZAC y las 35.ª, 36.ª, 37.ª Compañías, a la División Montada Australiana. Estas compañías, que operaban con vagones, caballos y mulas, abastecían a sus brigadas durante las operaciones y, cuando fuera necesario, formaban parte del tren divisional durante las operaciones. Una base de camiones se estableció en Ramleh, donde descargaban los suministros que las Compañías de Transporte distribuían entre las unidades de vanguardia. Los miembros del Cuerpo Egipcio de Trabajo (como apoyo) trabajaron junto al Cuerpo de Servicio del Ejército de Australia transportando, cargando y descargando los vagones de suministros solicitados por las brigadas. El enorme esfuerzo de las secciones de suministros fue similar al de las columnas de municiones, que también trabajaron para suministrar armamento a las unidades de combate, en una operación continua parecida.Falls 1930, p. 200.Lindsay 1992, pp. 37, 214 y 216.
Continúa el avance del Cuerpo Montado del Desierto