La batalla de Kobane se refiere a un enfrentamiento militar ocurrido en el marco de la guerra contra Estado Islámico. Entre las fuerzas del grupo Estado Islámico (también conocido como Daesh) y las Unidades de Protección Popular Kurdas (YPG) de Siria, que defendían la ciudad de Kobane, una de las tres principales localidades kurdas de Siria.
Para inicios de octubre de 2014, Daesh había logrado capturar unas 350 localidades, desplazando a unos 300 000 kurdos, que se dirigieron a la provincia turca de Şanlıurfa. La contraofensiva fue llevada a cabo por el Volcán del Éufrates, y contó con el respaldo del Ejército Libre Sirio, el Kurdistán iraquí y apoyo aéreo internacional.
La situación se revirtió hacia fines de enero de 2015. Las YPG, los refuerzos del ELS y los Peshmerga recapturaron la ciudad el 27 de enero. A partir de entonces, pese a mantener el control de la gran mayoría de las localidades que rodean a Kobane, el Estado Islámico emprendió una retirada continua, moviéndose el frente de batalla a unos 25 km de la ciudad para el 2 de febrero. Para fines de abril de 2015, Daesh había sido completamente expulsado del cantón, reteniendo un puñado de localidades en el noroeste de la gobernación de Raqa.
Trasfondo
El 19 de julio de 2012, durante la guerra civil siria, las Unidades de Protección Popular capturaron la ciudad de Kobane. Desde entonces, la urbe permanece bajo control kurdo, sus políticos ejerciendo autonomía sobre lo que consideran parte del Kurdistán sirio.
El 20 de enero de 2014, tras capturar Yarabulus, Al Qaeda cortó el suministro de agua potable a Kobane, y el 2 de julio de ese año, la ciudad quedó sitiada por los islamistas.
Desarrollo Ofensiva inicial: Avances de Estado Islámico El 13 de septiembre de 2014, Estado Islámico lanzó una ofensiva a lo largo del cantón de Kobane, capturando numerosas localidades en los límites oriental y occidental de la región, lo que ocasionó un desastre humanitario por las decenas de miles de personas que huyeron de la batalla, hacia la frontera con Turquía. Al día siguiente, las fuerzas de Daesh tomaron un importante puente estratégico sobre el río Éufrates.
Para el 17 de septiembre, las fuerzas del EI habían lanzado una ofensiva directa hacia la ciudad, apoyada por tanques y artillería. En apenas un día, las fuerzas de Estado Islámico tomaron alrededor de 21 poblaciones cercanas a Kobane.
Tan solo tres días después, el 20 de septiembre, Estado Islámico capturó otras tres poblaciones kurdas, y Kobane sufrió bombardeos con artillería desde el este, sur y oeste. Para este momento, los terroristas estaban a 15 km de la ciudad, y unos 45 000 refugiados cruzaron la frontera con Turquía.
La ofensiva continuaba día a día, para el 21 de septiembre, 64 poblaciones de la zona habían caído en su poder, pereciendo 49 terroristas y 27 combatientes kurdos en las 48 horas previas. Las fuerzas kurdas evacuaron al menos 100 pueblos en el lado sirio tras el inicio de la ofensiva. Los terroristas se encontraban a 10 km de la ciudad y continuaron avanzando. Se dieron los primeros combates se concentraron en los barrios del sur y este de Kobane.
El 22 de septiembre, un portavoz kurdo informó que, durante la noche anterior, se había logrado detener el avance del Daesh. Pese a esto, Daesh bombardeó el centro de la ciudad, y los enfrentamientos continuaron en las proximidades de la aldea de Mojik (6 km al oeste) y el pueblo de Alishar (7 km al este). El mismo día, el vice primer ministro turco, Numan Kurtulmus, afirmó que la cifra de refugiados se había incrementado a 130 000.
El 24 de septiembre, a pesar de los ataques aéreos contra sus líneas de suministro —que al parecer venían del lado turco de la frontera— Daesh continuó su avance al sur de la ciudad,y se posicionó a 8 km de Kobane, el mayor avance desde el inicio de la ofensiva. Para este momento, el número de terroristas que sitiaban la ciudad alcanzó los 4.000. Durante el avance, los pueblos de Robey y Tal Ghazal, así como los silos de grano cercanos, cayeron en manos de Daesh. Mientras tanto, las fuerzas kurdas solo mantenían en su poder la propia Kobane, y unas 15 poblaciones al oeste de la misma. El frente se había movido hacia un conjunto de pueblos llamado Siftek, y para el 24 de septiembre, los yihadistas estaban solo 2 km de la urbe, aunque esta ofensiva fue rechazada y se replegaron a unas colinas a 7 km de Kobane, mientras seguían llegando tanques y vehículos de suministros.
El 26 de septiembre, Daesh capturó una colina desde la que las YPG les habían estado atacando en los últimos días, a solo 10 km al oeste de Kobane. También capturó un pueblo a unos 7 km al este de la ciudad.
Cerco y bombardeos thumb|250px|izquierda|Situación militar al inicio de la ofensiva, en septiembre de 2014.
Hasta el momento, la ciudad había sido rodeada casi por completo y había sufrido algunos bombardeos de la artillería de Estado Islámico, sin recibir demasiada respuesta contundente por parte de las fuerzas kurdas, que eran exclusivamente de infantería. Sin embargo, el 27 de septiembre, las primeras bombas de la coalición internacional cayeron en Alishar, un poblado situado a 4 km de la urbe y que Daesh utilizaba como centro de mando, al tiempo que los terroristas habían terminado de cercar la ciudad, a excepción del norte, donde se encuentra la frontera turca.
El 28 de septiembre de 1500 milicianos kurdos cruzaron desde Turquía a Siria para apoyar a los escasos efectivos presentes en la ciudad, mientras que los yihadistas se reagruparon en el sur y sureste, a unos 5 km de Kobane y capturaron dos pueblos. Por su parte, los kurdos afirmaron haber destruido dos tanques de los islamistas.
El 1 de octubre, los terroristas volvieron a avanzar en el oeste y sureste, produciéndose combates en las últimas poblaciones controladas por los kurdos, y llegando los sitiadores a estar a 1 km de la ciudad. En este punto, los kurdos reforzaban sus posiciones con sacos de arena, en preparación para combatir casa por casa. Por la noche, en medio de una aguda escasez de armas, se replegaron hacia el centro de la ciudad, mientras que los terroristas continuaron su avance por las afueras. Algunos refugiados informaron sobre las atrocidades cometidas por Daesh, incluyendo la decapitación de combatientes kurdos, sin importar el sexo.
Para el 2 de octubre, Estado Islámico controlaba 350 de las 354 poblaciones de la zona, y en el sur tenían sus posiciones a apenas unos cientos de metros de Kobane. Ese mismo día, se reportó que 57 terroristas habían muerto en combate en el este, más otros 9 en el sur.
El 3 de octubre, los islamistas tomaron el control de las entradas del sur y este de Kobane, así como también una colina estratégica y una torre de radio. Más tarde, un combatiente kurdo informó que también habían penetrado en el suroeste de la ciudad. La aviación internacional llevó a cabo al menos siete incursiones aéreas contra posiciones de Daesh en los cinco días previos al 2 de octubre. Ese día, según los informes, EE. UU. no realizó ningún ataque, aunque los intensificó en la noche siguiente.
Durante la madrugada del 4 de octubre, una ofensiva de Daesh fue repelida. Para este momento, la ciudad estaba virtualmente vacía, ya que casi todos los residentes, excepto los defensores, huyeron a Turquía. El último corresponsal también abandonó la ciudad el 4 de octubre. En total, alrededor del 90% de la población de la región había evacuado.
La batalla en Kobane El 5 de octubre de 2014, a horas tempranas del día, los yihadistas tomaron la cercana colina de Mistanour, desde la que no tardaron en penetrar en la ciudad y comenzaron a combatir calle por calle para afianzar posiciones en la ciudad. Al día siguiente, se podía observar una bandera de Estado Islámico flameando en un edificio residencial de Kobane, y en 5 días, el 40 % de la ciudad había caído bajo poder de los islamistas.
El 11 de octubre, Estado Islámico intentó emprender un ataque a las fuerzas del noreste de la ciudad, en un intento de cercarla por completo, mientras que en el interior se producían los combates de las tropas que habían penetrado en los días previos. Durante estos días, las fuerzas de Estado Islámico perdieron algunos tanques y algún convoy de suministros debido a los bombardeos de la coalición internacional. También fallaron en su empeño de rodear la ciudad.
El 17 de octubre, tras una serie de bombardeos que precedieron al ataque del Ejército Libre de Siria, la situación de asedio de la ciudad quedó temporalmente rota y el avance implacable de los islamistas —que ya controlaban la mitad de la ciudad— fue detenido.
A fines de mes, los islamistas publicaron vídeos en los medios de comunicación indicando que la Batalla de Kobane había terminado — información falsa, ya que los combates continuaban en la ciudad. Esta noticia fue rápidamente desmentida por las agencias de información internacionales, que seguían la batalla desde las colinas turcas cercanas a Kobane, desde donde podían ver la batalla en suelo turco.
Refuerzos El 29 de octubre, 50 miembros del ELS cruzaron la frontera con Turquía y se dirigieron a Kobane. Dos días más tarde, Turquía permitió por primera vez la llegada de refuerzos por fuera de Siria: más de 20 vehículos llevando alrededor de 150 soldados peshmerga (kurdos iraquíes), portando armas pesadas y municiones, llegaron a la colina Sh'ir, al oeste de la ciudad.
El 1 de noviembre, las YPG avanzaron hacia la mezquita Al Haj Rashad. Al día siguiente, en una entrevista, un comandante del ELS aseguró que habían 320 combatientes del ELS en la ciudad y que los terroristas de Estado Islámico controlaban el 60 % de la misma. El 3 de noviembre, agencias de noticias prokurdas anunciaron la liberación de cuatro localidades.
El 5 de noviembre, el gobierno regional, con asiento en Erbil, envió a Kobane un convoy cargado con municiones, que cruzó secretamente a través de Turquía. Asimismo, funcionarios presentes en la ciudad afirmaron que, desde la llegada de los peshmerga, varios avances de Estado Islámico se habían detenido, resultando en bajas de «posiblemente cientos».
Los kurdos recuperan terreno thumb|derecha|250px|Situación militar el 16 de noviembre de 2014, luego de que las YPG recapturaran brevemente la colina Mistanour. Sin embargo, la perdieron ante Daesh cuatro días después, y no la recuperaron hasta el enero de 2015.
En noviembre de 2014, Daesh capturó tres aviones MiG sirios en la ciudad —la Fuerza Aérea luego derribaría dos de ellos—, pero este fue su único triunfo ese mes, ya que durante el mismo, su control de la ciudad se redujo del 50 al 20 %, gracias al esfuerzo combinado de los intensos bombardeos contra sus posiciones en la ciudad y al avance conjunto de las fuerzas kurdas (regulares y voluntarias) con las tropas del Ejército Libre de Siria, que recibieron refuerzos a finales de octubre.
Para ese mismo mes, el Observatorio sirio de los Derechos Humanos informó que, desde el comienzo de la ofensiva, habían muerto unas 1.013 personas, de los cuales 609 eran terroristas, 363 combatientes kurdos y 24 civiles.
Para mediados de enero de 2015, se calcula que las fuerzas de Estado Islámico han recibido un ratio de bajas de alrededor de los 1.200 combatientes y su presencia en la ciudad es cada vez menor, principalmente gracias al esfuerzo de las fuerzas kurdas.
El 26 de enero de 2015, las YPG obligaron a las fuerzas de Estado Islámico en Kobane a rendirse, cosa que el grueso de los terroristas hizo y se retiró de la ciudad, quedando algunos focos dispersos dentro de la urbe. Por la madrugada del 27 de enero, las fuerzas kurdas se dedicaron a limpiar aquellos pequeños reductos restantes de los terroristas. El portavoz del Pentágono, Steve Warren dijo: