thumb|La conversión de San Pablo, de Caravaggio (1601), en su contexto arquitectónico: la Capilla Cerasi de la basílica de Santa María del Popolo (Roma). thumb|EntradaJuan Chiva, Triunfos de la Casa de Austria, Rosana de Andrés Díaz, Las «entradas reales» castellanas en los siglos XIV y XV, 1984. María José del Río Barredo, Rituales y ceremonias en el Madrid de la Edad Moderna, Cultura femenina en la corte de los Austrias, La proyección de la cultura cortesana de los Austrias en la Europa de los siglos XVI y XVII (líneas de investigación). de Cristina de Francia en Turín en 1619, de Antonio Tempesta. Se muestran la Piazza Castello con las modificaciones urbanísticas de Ascanio Vittozzi.Sauvigny, fuente citada en Ascanio Vittozzi. Museo Torino, fuente citada en Historia urbana de Turín#As ampliacións barrocas de Turín y Amoretti, fuente citada en Storia di Torino#Torino capitale del ducato thumb|Escalera napolitana en el Palazzo dello Spagnolo,Rizzo, fuente citada en Palazzo dello Spagnolo de Ferdinando Sanfelice,Mazzoleni, fuente citada en Ferdinando Sanfelice 1738.

Barroco italiano (también llamado Seicento) es la denominación historiográfica de la dimensión local en Italia del Barroco, un movimiento cultural con extensión intelectual, literaria y en todos los géneros del arte.Rudolf Wittkower, Art and Architecture in Italy, 1600-1750, fuente citada en Italian Baroque art Su localización temporal va de finales del (Caravaggio) a mediados del (Tiépolo). A lo largo del todo el periodo coexiste con el Clasicismo (pintura clasicista, escuela boloñesa en el y , academicismo de la Accademia di San Luca desde 1593, y Neoclasicismo en el -denominación que se dará al movimiento predominante a partir de la segunda mitad de ese siglo-). Comúnmente se identifica con el o Seicento ("años [mil] seiscientos" en italiano -véase también Duecento, Trecento, Quattrocento y Cinquecento-).

La reacción de la Contrarreforma contra el protestantismo había llegado a su madurez tras el intelectualismo manierista y las normas establecidas en el Concilio de Trento, y buscó la extensión popular en la seducción de los sentidos, más allá de la razón.John Varriano, Italian Baroque and Rococo Architecture, New York: Oxford University Press, 1986.Robbie G. Blakemore, History of Interior Design and Furniture: From Ancient Egypt to Nineteenth-Century Europe, Wiley, 1997, ISBN 0471286761 Se estimuló a los artistas para que produjeron una excitante imaginería, que contrastara con las inclinaciones iconoclastas de la Reforma luterana. Frente a la claridad y nitidez lineal del Clasicismo, el Barroco buscó el retorcimiento y confusión, el contraste, la mezcla de materiales y texturas e incluso la mezcla de las propias artes (pintura, escultura, arquitectura), que se fundían en una verdadera simbiosis. Algunos de los artistas barrocos italianos (Gianlorenzo Bernini, Pietro da Cortona) fueron polifacéticos, destacando en distintas artes, como los genios del Renacimiento.

El mecenazgo papal en Roma fue un caso extremo de diversidad en comparación con las ciudades estado italianas (Barroco turinésTorino barocca en comune.torino.it —estimulado por la pujante Casa de Saboya—, Barroco veneciano —la última época dorada de la Serenísima República, que continuó la tradición arquitectónica local, y desarrolló en pintura la obra de los mejores vedutisti, como Guardi y Canaletto— y los dominios españoles en Italia (Barroco napolitanoGaetana Cantone, Napoli barocca, Napoli, Laterza, 2002. Fuente citada en Barocco napoletano —José de Ribera, Luca Giordano—, Barroco siciliano, Seicento lombardo o Barroco milanés*Giovanni Denti, Architettura a Milano tra controriforma e barocco, Firenze, Alinea Editrice, 1988. Attilia Lanza, Marilea Somarè, Milano e i suoi palazzi - Porta Orientale, Romana e Ticinese, Milano, Libreria Meravigli editrice, 1992. Attilia Lanza, Marilea Somarè, Milano e i suoi palazzi - Porta Vercellina, Comasina e Nuova, Milano, Libreria Meravigli editrice, 1993. Pamela M. Jones, Federico Borromeo e l'Ambrosiana: Arte e Riforma cattolica nel XVII secolo a Milano, Milano, Vita e Pensiero, 1997. AA.VV., Touring Club Italiano: Guida d'Italia - Milano, Guide rosse d'Italia, Milano, Touring Club Editore, 1998. Eugenia Bianchi, Stefania Buganza, Il Seicento e il Settecento - Itinerari di Milano e provincia, Milano, NodoLibri, 1999. Valerio Terraroli, Lombardia barocca e tardobarocca, Milano, Skira editore, 2004. Simonetta Coppa, Federica Bianchi, Lombardia barocca, Milano, Jaca Book, 2009.

Fuentes citadas en Barocco a Milano -Giulio Cesare Procaccini-). El papa, que es tanto cabeza de la iglesia universal como obispo de Roma y soberano temporal de los Estados Pontificios, controlaba estrechamente la ciudad y su urbanismo, encargando construcciones y programas artísticos. Para 1725, sólo en Roma se habían construido 323 nuevas iglesias, para una población de unos 150,000 habitantes.

En Venecia se imprimía un creciente número de ejemplares de obras devocionalesKarl Holl, fuente citada en Devotional literature para la demanda del clero y de laicos alfabetizados; que se usaban tanto en el culto como en la devoción privada, recordando constantemente la presencia de la religión en la vida cotidiana.Holmes, 1997

La revolución científica de Giordano Bruno, Galileo y Torricelli sufría en Italia de altibajos en su aceptación o represión por las autoridades civiles y religiosas; por contraste, en Inglaterra triunfó (Bacon, Newton, Royal Society).

La relación del Clasicismo y Barroco italiano con el Barroco y Clasicismo francés fue muy estrecha (Claudio de Lorena, Nicolas Poussin, Academia Francesa en Roma, 1666); y también fueron muy fructíferos los contactos italianos del Barroco español y el Barroco flamencoPintura barroca flamenca (además del asentamiento del valenciano Ribera -lo spagnoleto-, los fecundos viajes a Italia del sevillano Velázquez y el flamenco Rubens -Guilda de Romanistas de Amberes-).

Literatura thumb|Tablado de la comedia del arte, círculo de los bamboccianti, ca. 1700. Literatura barroca italianaElisa Martínez Garrido, EL MANIERISMO Y EL BARROCO ITALIANOS: LA ÉPOCA DE LA CONTRARREFORMA , Universidad Complutense de Madrid. (literatura barroca, literatura italiana).

Música Música barroca italiana (música barroca, música italiana). Gusto italiano (contrapuesto al gusto francésRousseau, en Sorieau, fuente citada en gusto. -Concerto nach Italienischem Gusto, de Bach, 1735-)

thumb|center|Primavera, de Las cuatro estaciones de Vivaldi, 1725.

Artes plásticas

Periodización La periodización del Barroco no es unánime: El "Barroco triunfante", que puede identificarse con el "Barroco decorativo" (Barocco decorativo) de finales del , seguiría al "Barroco pleno" (Barocco pieno) de las décadas centrales del siglo; mientras que, con menos difusión, hay algún uso de "Barroco sobrio" (Barocco sobrio) o incluso del oxímoron "Barroco clasicista" (Barocco classicista) para definir a la tendencia "clasicista" frente a la "naturalista" o "tenebrista" ("Barroco tenebrista" o "naturalista").En el Summa Artis de Pijoán ese "triunfante" se identifica con la urbanización barroca de Bernini y Borromini; mientras que en alguna fuente, en cambio, se asocia a las primeras décadas del XVII (Roma muestra la cara más oscura y degenerada del Barroco, exposición Los bajos fondos del Barroco - La Roma del vicio y de la miseria, Villa Medici, 2014-2015). Barocco clasicista en Giovanni Bonanno, "Barocco+classicista"&dq= Pittura, sacralità e carne nel Rinascimento e nel Barocco, Elcta, 2010. Es usual denominar a los periodos barrocos con indicaciones más o menos cronológicas, como "Barroco temprano" o "inicial" (Barocco iniziale, Barocco temprano, Early Baroque) -el de Caravaggio, que tiene su primer gran encargo en 1599,Tres episodios de la vida de San Mateo para la Capilla Contarelli de la iglesia de San Luis de los Franceses (Roma): La vocación de San Mateo, La inspiración de San Mateo y El martirio de San Mateo -San Mateo y el ángel fue rechazado-. o el de Ribera, que llegó a Nápoles en 1616-, "Barroco pleno" o "alto" (Barocco pieno o Barocco pieno, High Baroque) -el de Bernini, patrocinado por los papas desde 1623 y que fue llamado a la corte francesa en 1665- y "Barroco tardío", "bajo" o "final" (Basso Barocco o Barocco finale, Low o Late Baroque) -el de Luca Giordano, llamado a la corte española entre 1692 y 1702, el de Juvarra, que recorrió Europa desde 1719, o el de Tiepolo, que fue llamado a Madrid en 1761-. en Britannica. El significó por un lado, el triunfo de un sensual Rococó en los ámbitos privados, y por otro el triunfo del severo academicismo neoclásico en los ámbitos públicos, especialmente a partir del descubrimiento de las ruinas de Herculano (1738) y Pompeya (1748) excavadas por Roque Joaquín de Alcubierre bajo el reinado del Borbón Carlos VII de Nápoles (futuro Carlos III de España) y la publicación de Le Antichità di Ercolano (1757-1792).Blix, fuente citada en :en:Le Antichità di Ercolano

Pintura Pintura barroca italiana (pintura barroca, pintura italiana).

El final del significó la irrupción del tenebrismo o caravaggismo (seguidores de Caravaggio, como Giovanni Battista Caracciolo, Bartolomeo Manfredi o Artemisia Gentileschi) frente al clasicismo tardo-manierista de la escuela boloñesa (los Carracci, Accademia degli Incamminati, Guercino, Domenichino). Ambas tendencias no eran incompatibles, como demuestra la obra de alguno de los maestros del periodo (caso de Guido Reni).

En la década de 1630 Pietro da Cortona y Andrea Sacchi mantuvieron un debate en la romana Accademia di San Luca en el que defendían sus opuestos estilos pictóricos (que historiográficamente se denominan "Barroco" y "Clasicismo" respectivamente). La discusión se centró esencialmente en el número de figuras en una pintura, y se expresó en términos literarios, con Cortona argumentando en favor de una aproximación "épica" con abundancia de figuras, y Sacchi haciendo lo propio por una aproximación "trágica", que consideraba más conveniente para la transmisión de mensajes.

En realidad, tanto los maestros cercanos a Cortona (Giovan Battista Gaulli o Ciro Ferri) como los cercanos a Sacchi (Nicolas Poussin, Claudio de Lorena o Carlo Maratta) compartían gran parte de su estilo, como por ejemplo el uso del color. La publicación en 1672 de las Vidas de los artistas de Gian Pietro Bellori promovió el idealismo clásico, omitiendo la inclusión de artistas como Cortona, Bernini o Borromini (aunque sí incluyó a Caravaggio).

Además de Roma y Bolonia, el resto de las ciudades italianas mantuvieron la vitalidad de sus escuelas de pintura, de secular tradición. Destacaron en Génova Bernardo Strozzi y Giovanni Benedetto Castiglione; en Venecia Francesco Maffei, Andrea Celesti, Sebastiano Ricci o el vedutista Luca Carlevarijs (ya en el XVIII, Jacopo Amigoni, Guardi, Canaletto o Tiepolo); en Milán Giulio Cesare Procaccini; en Nápoles José de Ribera lo spagnoletto o Luca Giordano, etc. El milanés Caravaggio realizó la mayor parte de su obra en Roma, terminando su corta y agitada vida entre Nápoles, Malta, Sicilia y de nuevo en Roma.

Escultura Escultura barroca italianaBruce Boucher, Italian Baroque Sculpture, Thames and Hudson, 1998 (escultura barroca, escultura italiana).