thumb|El cultivo del banano es el más destacado de los cultivos tropicales de Argentina.
thumb|Cosecha de mangos.
thumb|Los mayores cultivos de ananá en Argentina se encuentran en la provincia de Misiones. miniaturadeimagen|Planta de banana Los cultivos tropicales en Argentina son las producciones a campo en el territorio argentino de especies vegetales originadas en las regiones intertropicales del globo, las cuales exhiben sensibilidad a las bajas temperaturas, sufriendo daños de consideración y hasta la muerte del ejemplar frente a la ocurrencia de heladas agronómicas.Este rubro constituye un importante ítem económico para el sector agropecuario de las provincias septentrionales del país. Son especies perennes, es decir, no incluye las especies delicadas anuales, las que son cultivadas en una determinada época del año libre de heladas.
El 2.5 % de la producción frutícola de ese país son frutas tropicales, de las que produce doscientas mil toneladas anuales (algo más del 0.1 % de la producción mundial de este tipo de frutas), lo que resulta insuficiente para cubrir la demanda interna, por lo que debe importar más de trescientas sesenta mil toneladas.Farizano, Ana Elisa Cultivo de ananá, oportunidades productivas para el NEA. Emprender en la región. Corrientes, Argentina, 16 de enero de 2014 (consultado el 24 de noviembre de 2015). En los últimos quince años ha crecido la cantidad de hectáreas que se trabajan con banana, palta y mango. Además se llevan adelante programas para incentivar a cultivos como el mburucuyá o maracuyá y el mamón o papaya.
Limitantes del país para los cultivos tropicales
Problemas de índole climática
De la suma de los elementos del tiempo atmosférico que definen los variados rasgos climáticos que presenta una región, el relacionado con las bajas temperaturas es uno de los más importantes. El clima de Argentina se caracteriza por su diversidad contrastante, el cual, al contar con amplias porciones ubicadas en latitudes intermedias, hace que predominen distintas variedades de climas templados.
A pesar de poseer territorios septentrionales insertos en latitudes intertropicales, es posible afirmar que el país carece de climas genuinamente tropicales, es decir, los exentos por completo de temperaturas inferiores a 0 °C.
La razón de la falta de climas tropicales se debe a la inexistencia de cordilleras orientadas longitudinalmente, las que permitirían detener los helados vientos invernales que soplan desde el cuadrante sur, procedentes de las regiones australes y la Antártida. De este modo, sin barreras orográficas que los detengan, logran avanzar y cubrir todo el territorio argentino e incluso llegar hasta São Paulo y Mato Grosso del Sur en Brasil.
En la Argentina, solamente en altitudes intermedias y con una determina exposición de ciertas localidades serranas en el extremo norte de la región de las yungas se ha podido localizar áreas que fisiográficamente estarían libres de heladas, pero su superficie es limitada.Como paliativo, la parte norte de la nación presenta amplios territorios con climas semitropicales, que van del continental en el noroeste hasta el húmedo en el extremo nordeste, siendo semiestépico entre ambos. Se trata de variantes más cálidas del clima subtropical; en las mismas el calor se hace presente todo el año (incluso allí se produce el polo de calor de Sudamérica)pero, especialmente en algunos inviernos rigurosos, sufren de suaves heladas. En determinadas localidades las mismas son tan modestas o infrecuentes que permiten que el país produzca —no sin cierto riesgo— sus propios cultivos tropicales.
Otros problemas
En la competencia con los productos importados, los costos que en un principio parecerían ser ventajosos para el producido en el país (mayor proximidad a los centros de consumo nacionales respecto a los productos extranjeros) se ven contrarrestados por la imposibilidad de utilizar el transporte por barco, por lo cual las cargas en camión incrementan el valor total del producto que debe competir con los de países ecuatoriales, que llegan en enormes buques directamente hasta los puertos de las grandes ciudades del centro-este del país. El problema que le generan al productor las heladas extraordinarias eleva también los gastos que deben afrontar quienes encaren cultivos tropicales en la Argentina. Finalmente, una inconsistencia de las políticas de estado, que sobre este tema han mantenido las distintas administraciones económicas nacionales en las últimas décadas, ocasiona incertidumbre y reticencia en el sector empresarial a realizar grandes inversiones, lo que se ve reflejado en métodos de producción que no son renovados y el sostenimiento de variedades antiguas que no son reemplazadas, para así poder responder rápidamente a los gustos cambiantes del consumidor.
También es intermitente el apoyo del estado a las políticas de mantenimiento y difusión de este tipo de producciones, como la extensión de prácticas agronómicas, el establecimiento de políticas proteccionistas (para atenuar los efectos indeseados de la liberación generalizada de trabas aduaneras) y el sostenimiento a los productores mediante créditos blandos y desgravamientos impositivos, para el aumento de la producción mediante tecnificación y, en especial, frente a escenarios económicos o productivos hostiles, como ciertas condiciones del tipo de cambio o del comercio internacional, así como la presencia de fenómenos climáticos excepcionales, concretamente las catastróficas heladas extraordinarias.
Regiones argentinas aptas para cultivos tropicales
Características que deben poseer
La mayor limitante para el progreso exitoso de cultivos tropicales en la Argentina es la existencia de heladas invernales. De allí que los mismos solo posean condiciones medianamente aptas en aquellas localidades donde no solo no hiela todos los años sino que además, cuando ocurre, se manifiesta muy suavemente, sufriendo solo de muy raros días en donde las temperaturas bajas duran apenas unas pocas horas.
Como condición general, si el terreno se encuentra junto al agua la temperatura del mismo en los días heladores será más elevada, ya que el mismo cuerpo acuático transmite su mayor temperatura. Cuanto mayor es el volumen y anchura del mismo implicará una mayor protección, del mismo modo que si las aguas provienen de latitudes menores, es decir, transportan hacia el sur la temperatura desarrollada en sus tramos tropicales.
El relieve del mismo es el segundo factor en importancia. Un terreno al borde de una pronunciada pendiente facilitará el drenaje hacia abajo del aire frío que se acumula junto al piso en las noches invernales.
En otros casos la protección térmica es otorgada por una suerte de efecto invernadero producido en las quebradas, donde el valle encajonado está cubierto de selva, la que con su canopia retiene durante las noches el calor capturado a lo largo del día. La protección que le brindan las copas de los árboles a los cultivos frutales tropicales es clave, por lo que muchos se practican integrados al monte nativo o a forestaciones, bajo las cuales logran desarrollarse con pocos inconvenientes, destruyéndose en cambio los ejemplares expuestos a la intemperie en lugares despejados.
Zonas aptas en la Argentina
En la Argentina, las zonas más adecuadas para la implantación de cultivos tropicales son tresBurgos, J. J. (1963). Las heladas en la Argentina. Colee. Científico del INTA, Vol. Ill, 388 pp. Mapas y Figs. Buenos Aires. (las cuales se corresponden con la zona 9b de la tabla de Zonas Climáticas USDA, creada por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos). En el nordeste del país, la parte septentrional de la región mesopotámica, es decir, toda la provincia de Misiones y el norte de Corrientes; en la región chaqueña, el este de las provincias de Chaco y de Formosa; y en el norte, las laderas orientales de las sierras yungueñas, así como la llanura pedemontana a sus pies, correspondientes al norte de Salta, el este de Tucumán y al este de Jujuy (la zona de las yungas jujeñas). En todas ellas se presentan amplias superficies destinadas a este tipo de cultivos, siendo particularmente importantes en el nordeste de Formosa, el norte de Salta y zonas próximas de Jujuy.
La provincia de Misiones tiene importante trayectoria en la producción de cultivos tropicales, gracias a una arraigada tradición agrícola de sus habitantes rurales y a la existencia de microclimas libres de heladas en regiones onduladas próximas a los ríos Paraná y Uruguay y en laderas de la sierra de Misiones. La zona de Iguazú es algo más heladora factor que aumenta notablemente en las zonas ubicadas a mayores altitudes del este provincial.
La zona del chaco oriental que posee mayor cultivos tropicales es la del nordeste formoseño, en especial en la franja paralela al río Pilcomayo entre Clorinda y los alrededores de Laguna Blanca. El Laboratorio de Biotecnologías de Plantas (BIOLAB) de la Universidad Nacional de Formosa (UNAF) estudia la micropropagación de ejemplares selectos y libres de enfermedades de frutales tropicales.
En el norte argentino, desempeñó un rol fundamental en la aclimatación, estudios, ensayos y extensión de cultivos tropicales en el país la Estación Experimental de Cultivos Tropicales Yuto, del INTA, la cual cuenta con dos agencias de extensión, la de Orán y la de San Pedro.
Cultivos tropicales que se han propuesto, ensayado o que ya están en producción
Especies en producción
Las distintas unidades del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) distribuidas en las provincias septentrionales de la Argentina hay logrado implantar varios de los cultivos tropicales, los cuales permiten abastecer total o parcialmente la demanda local evitando de ese modo la pérdida de divisas a la economía del país.
Banana
thumb|El cultivo del banano es el más destacado de los cultivos tropicales de la Argentina.
thumb|En los bananales argentinos se suele embolsar cada cacho para protegerlo, conservar su calidad, aumentar su tamaño y aislarlo del frío.
El cultivo del banano es el más destacado de los cultivos tropicales de la Argentina, con una producción anual de bananas variable que va desde los ciento ochenta mil,Colamarino, Ivana. Producción de bananas (pdf) Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (consultado el 24 de noviembre de 2015). hasta las doscientas cinco mil toneladas,Molina, Néstor Albino; Francisco Scribano, Gerardo Tenaglia & Diego Rodríguez (2015). Costo de producción de banana en Formosa. Publicación EEA Bella Vista. Serie Técnica Nº 50. 2015. 13 pp. lo que solo cubre el 23 % de lo consumido en el país. por lo que presenta amplias posibilidades de crecimiento.Crece fuerte el área sembrada con kiwi, banana y mango. Clarín Rural. 2 de julio de 2015. La producida en el país es la variedad «Nanica» perteneciente al grupo «Cavendish». Es una planta sensible a las bajas temperaturas; cuando son inferiores a los 10 °C, detiene su crecimiento y con 2 °C los tejidos de sus hojas y sus frutos comienzan a experimentar daños.Fagiani, María Julia & Arnaldo Cristian Tapia (2011). El Banano. Documento INTA. La banana es la fruta más consumida de Argentina, con un promedio anual per cápita de doce kilogramos, cubierto en su mayor parte con producto importado —principalmente de Ecuador, Bolivia y en menor proporción Brasil y Paraguay— el cual representó para el año 2009: 344 105 toneladas a un costo de ochenta millones de dólares.