El reino de Jaffna (), también conocido como reino de Aryacakravarti, fue un Estado que ocupó parte de Sri Lanka y cuya capital fue la ciudad de Jaffna, en la península homónima situada en el norte de la isla. El reino se fundó después de la invasión de la región por Calinga Maga, que era oriundo de Kalinga, en la India. Dominaba al comienzo el norte, noroeste y occidente de la isla y en 1258 se hizo feudo tributario del Imperio Pandya, situado en la actual India meridional. Obtuvo la independencia en 1323, gracias al debilitamiento del dominio de Pandya y después de la derrota y expulsión del último gobernador por Malik Kafur, general del ejército del Sultanato de Delhi. Durante un breve periodo de tiempo en la primera mitad del siglo , el reino se volvió la entidad política dominante en la isla, cuando todos los demás reinos de la región aceptaron sometérsele. Sin embargo, en 1450 Jaffna quedó dominado por el rival Reino de Kotte, a consecuencia de la invasión de un ejército tamil acaudillado por Chempaha Perumal, al servicio de Kotte.
El reino se sacudió el dominio de Kotte en 1467. Los monarcas posteriores concentraron sus esfuerzos en el desarrollo del potencial económico de la región, mediante la exportación de perlas y elefantes y el aumento del rendimiento de las tierras. Durante esta época de estabilidad, se produjeron diversas de las más importantes obras de literatura en lengua tamil de la región y se construyeron diversos templos y edificios hindúes, entre ellos una academia de letras.
La llegada de las fuerzas coloniales portuguesas a la isla de Sri Lanka en 1505 originó diversos problemas políticos; especialmente grave fue su conquista del estratégico estrecho de Palk, que permitía la comunicación de todos los reinos de la isla con la India meridional. Al principio, muchos de los reinos de la región se enfrentaron a los colonos portugueses, aunque con el tiempo la región acabó pacificada. En 1617, Cankili II, un usurpador, acometió a las fuerzas portuguesas; su derrota precipitó el fin de la independencia del reino en 1619, consecuencia de la conquista portuguesa. Aunque posteriormente algunos rebeldes como Migapulle Arachchi intentaron recuperar la posesión del reino, las rebeliones fueron sucesivamente aplastadas.
Historia
Fundación El origen del reino de Jaffna es obscuro y aún controvertido para los historiadores. La teoría más compartida por los principales expertos es la que afirma que el reinado de la dinastía Aryacakravarti en Jaffna comenzó en 1215, con la invasión del territorio por un cacique llamado Calinga Maga, hasta entonces desconocido, que alegaba provenir de Kalinga, en la actual India. Con el apoyo de sus soldados y de mercenarios de las regiones indias de Kalinga y Damila, Maga depuso a Parakrama Pandya II, un extranjero de la dinastía Pandya que gobernaba en la época el Reino de Polonaruva. left|thumb|240x240px|Territorios que pagaban tributo al Imperio Pandya hacia 1250, entre los cuales se hallaba el que más tarde correspondió al Reino de Jaffna. Después de la conquista de Rajarata, Maga desplazó la capital a la península de Jaffna, que consideraba mejor protegida por las selvas, y gobernó como vasallo del Imperio Chola de Tanjore. Un cacique de origen malayo, de Tambralinga —en la actual Tailandia—, denominado Chandrabanu invadió la isla, políticamente fragmentada, en 1247. Aunque el rey Parakrama Bau II (1236-70) de Dambadenia consiguió repeler el ataque, Chandrabanu se trasladó al norte y en 1255 usurpó el trono de Maga. Posteriormente, Sadayavarman Sundara Pandya I invadió Sri Lanka y derrotó al usurpador del trono de Jaffna. Sadayavarman forzó a Chandrabanu a someterse a la autoridad de Pandya y a pagar tributo al imperio. Más tarde Chandrabanu volvió a emprender una nueva invasión del reino cingalés, pero fue vencido y muerto por el hermano de Sadayavarman, Veera Pandya I. El Imperio Pandya invadió Sri Lanka por tercera vez durante el gobierno de Arya Cakravarti, quien estableció el Reino de Jaffna.
Dinastía Aryacakravarti Cuando Chandrabhanu intentó por segunda vez invadir el sur de la isla, el Imperio Pandya nuevamente apoyó el rey cingalés; muerto Chandrabhanu en 1262, impuso en el trono a Aryacakravarti, el ministro encargado de la invasión. Aprovechándose de la creciente vulnerabilidad del Imperio Pandya motivada por las frecuentes invasiones musulmanas, los diversos monarcas de la dinastía Aryacakravarti proclamaron la independencia del Reino de Jaffna, que devino una potencia regional en la isla. Todos los reyes posteriores de Jaffna afirmaron ser descendientes de un tal de Kulingai Cakravarti, al que se identifica con Calinga Maga, aunque mantuvieron el apellido de Pandya. miniatura|Extensión máxima del Reino de Jaffna, en torno al 1350. En términos políticos, durante los siglos y la dinastía fue una potencia económica en crecimiento, a la cual todos los reinos de la región pagaban tributo. Sin embargo, se enzarzó en diversos conflictos con el Reino de Bisnaga —con capital en Vijayanagara en el sur de la India— y con el de Kotte, en el sur del Sri Lanka. Como consecuencia de estos el reino de Jaffna se hizo vasallo del de Bisnaga, y perdió incluso la independencia a manos del de Kotte entre 1450 y 1467. Gracias a la desintegración de este y la fragmentación del Reino de Bisnaga, Jaffna recuperó nuevamente la independencia. El reino mantenía relaciones comerciales y políticas estrechas con el de Tanjavur en el sur de la india, así como con el de Kandia y algunos territorios del desaparecido reino de Kotte. Durante este periodo se erigieron diversos templos hindúes y prosperó la literatura, tanto en lengua tamil como en sánscrito.
Conquista de Kotte y restablecimiento A consecuencia de una serie de enfrentamientos acaecidos a lo largo del siglo , el vecino Reino de Kotte conquistó finalmente el de Jaffna. La conquista la dirigió Bhuvanekabahu VI de Kotte, hijo adoptivo del rey Parakrama Bahu VI (1410/1412/1415-1467). Primero sometió a los diversos caciques tributarios del Reino de Jaffna en la región norte de la isla; luego se libraron dos guerras que acabaron con el sometimiento de Jaffna. En la primera guerra de conquista la suerte no favoreció a Bhuvanekabahu y únicamente tras la segunda consiguió apoderarse del reino rival. Estas guerras tuvieron lugar en 1449-50 y 1453-4. Después de su derrocamiento, el exmonarca Aryacakravarti y su familia se exiliaron en el sur de la India. Después de diecisiete años de gobierno de Bhuvanekabahu VI, este tuvo que regresar a Kotte debido a la muerte de su padre, lo que permitió que Kanakasooriya Cinkaiariyan se apoderase del reino y este recobrase la independencia en 1467.
Decadencia y disolución left|thumb|Familia real de Jaffna; a la izquierda Cankili I (1478–1519), que repelió las primeras incursiones del Imperio portugués. Situación territorial en Sri Lanka en 1521, tras la división del Reino de Kotte. Se muestra el Reino de Jaffna en el extremo norte de la isla y los territorios dependientes.|miniatura|upright=1.3 Los colonos portugueses arribaron a Sri Lanka en 1505. Sus primeras incursiones tuvieron como blanco el Reino de Kotte, en la costa suroeste de la isla, debido al lucrativo monopolio del comercio de especias del que disfrutaba y que era de interés para los postugueses. El Reino de Jaffna atrajo la atención de las autoridades portuguesas en Colombo por diversos motivos, entre ellos su interferencia con las actividades de los misioneros católicos, que se creía que favorecían los intereses portugueses, y el apoyo que Jaffna prestaba a las facciones antiportuguesas del Reino de Kotte, como por ejemplo la formada por los caciques de Citavaca. El Reino de Jaffna también funcionaba como base logística para el de Kandia, situado en las montañas centrales de la isla y que carecía de puertos, para el que Jaffa era el punto de entrada del auxilio militar proveniente de la India meridional. Además de esto y debido a su localización estratégica, se temía que el Reino de Jaffna pudiera ser el lugar donde desembarcasen colonos holandeses. El rey Cankili I rechazó todo contacto con los portugueses, llegando a asesinar a entre seiscientos y setecientos católicos paravares en la isla de Manar. A estos católicos se los había traído de la India para gestionar los lucrativos cultivos de perlas de los monarcas de Jaffna.
Estado cliente thumb|Fusta usada por los portugueses durante las conquistas en la isla de Ceilán. La primera expedición portuguesa, mandada por el virrey Constantino de Braganza en 1560, no logró conquistar del reino, aunque consiguió subyugar la isla de Manar. Aunque las circunstancias no están claras, alrededor de 1582 el Reino de Jaffna pagaba a Portugal un tributo de diez elefantes o el equivalente en dinero. En 1591, durante la segunda expedición capitaneada por André Furtado de Mendonça, el rey Puviraja Pandaram resultó muerto, y los portugueses colocaron en el trono a su hijo Ethirimanna Cinkam. Aunque con renuencia, el nuevo monarca concedió a los misioneros católicos total libertad y a los colonos portugueses el monopolio de la exportación de elefantes. Entre 1593 y 1635, no obstante, el rey colaboró con el Reino de Kandia facilitándole la obtención de refuerzos militares del sur de la India con el objetivo de fortalecer la resistencia de este al dominio portugués. Durante ese periodo, mantuvo la autonomía del reino sin provocar abiertamente a los portugueses.
Conquista portuguesa
left|thumb|Mapa de Ceilán durante el dominio portugués, en el siglo . Tras la muerte de Ethirimana Cinkam en 1617, un usurpador de nombre Cankili II ascendió al trono después de haber asesinado al regente nombrado por el rey fallecido. Incapaz de conseguir el beneplácito portugués, Cankili II solicitó ayuda militar a Tanjanavur y autorizó a los corsarios de la costa de Malabar a que utilizasen una base en la isla de Neduntheevu, lo que creó una amenaza directa a las rutas de navegación portuguesas en el estrecho de Palk. Cankili II contaba con el apoyo de los señores de Kandia y, posiblemente recibió auxilio militar del Reino de Tanjavur.
Los portugueses organizaron dos expediciones en junio de 1619: una naval que fue repelida por los corsarios de la costa Malabar y otra terrestre, dirigida por Filipe de Oliveira, al frente de un ejército de cinco mil hombres, que derrotó a Cankili II y se adueñó de Jaffna. El rey y todos los miembros de la familia real que sobrevivieron a la incursión fueron capturados y enviados a Goa, donde el exmonarca fue ahorcado. A los demás prisioneros se les encareció que se hiciesen monjes o monjas, con el objetivo de que no engendrasen nuevos pretendientes al trono de Jaffna.
De la conquista portuguesa a la conquista holandesa thumb|Conquista de Jaffna por los holandeses en 1658, después de dos meses de cerco a las fuerzas portuguesas en Fortaleza de Nuestra Señora de los Milagros.