Bad es el séptimo álbum de estudio del cantante estadounidense Michael Jackson, publicado el 31 de agosto de 1987 por Epic Records. El álbum fue escrito y grabado en un periodo de casi un año y marcó la colaboración final entre el intérprete y el productor Quincy Jones. Jackson se involucró como coproductor y compuso nueve de los diez temas del álbum, dos de los cuales son duetos. Experimentando con ingeniería de sonido moderna, el tándem incorporó géneros como rock, funk, R&B, dance, soul y hard rock, con implementos como sintetizadores y cajas de ritmos. Bad además explora una variedad de temáticas, incluyendo el sesgo mediático, la paranoia, la discriminación racial, el romance, la superación personal y la paz mundial.
Publicado casi cinco años después del álbum anterior de Jackson, Thriller, y ampliamente anticipado en el mercado de la música popular, Bad debutó en el número uno de la lista de éxitos Billboard 200, y vendió más de dos millones de copias durante su primera semana en Estados Unidos. También alcanzó el primer puesto en otros veinticuatro países, incluido el Reino Unido, donde vendió 500000 en sus primeros cinco días y se convirtió en el álbum más comercialmente exitoso del país en 1987. Nueve canciones se divulgaron como sencillos oficiales, y otra para su radiodifusión únicamente. Siete se posicionaron entre «los mejores veinte» del Billboard Hot 100, cinco de ellas en el puesto máximo: «I Just Can't Stop Loving You», «Bad», «The Way You Make Me Feel», «Man in the Mirror» y «Dirty Diana». Esto estableció a Jackson como el artista con más canciones número uno de un mismo álbum en dicho listado. Hasta 1991, Bad era el segundo disco más vendido de todos los tiempos, detrás de Thriller, con 25 millones de copias en todo el mundo.
Se promocionó con el filme Moonwalker (1988), que incluía vídeos musicales de las canciones «Speed Demon», «Leave Me Alone», «Man in the Mirror» y «Smooth Criminal». La película se convirtió en el lanzamiento en vídeo casero más vendido de todos los tiempos. La gira mundial de Bad, la primera en solitario de Jackson, recaudó 125 millones USD, con lo que se convirtió en la gira de conciertos en solitario de mayor recaudación de la década de 1980. Jackson ofreció 132 conciertos en quince países para una audiencia de 4.4 millones de personas, lo que incluye un récord de siete presentaciones con entradas agotadas en el estadio de Wembley. Al tercer concierto, el 16 de julio de 1988, asistieron Diana de Gales y el príncipe Carlos. También fue la última gira de Jackson que se presentó en Estados Unidos.
Bad es uno de los álbumes más vendidos de todos los tiempos, con más de 35 millones de copias vendidas en todo el mundo. En 2017, la Recording Industry Association of America (RIAA) lo certificó con disco de diamante. Varias publicaciones acreditadas lo han nombrado como uno de los mejores álbumes de todos los tiempos. Fue nominado a seis premios Grammy, y ganó en la categoría «Mejor arreglo para álbum - no clásico» y «Mejor videoclip» (por «Leave Me Alone»). En los Billboard Music Awards de 1989, Jackson recibió el primer «Spotlight Award» (que reconoce a artistas destacados) y Bad ganó el premio «Álbum del año».
Antecedentes El sexto álbum en solitario de Jackson, Thriller, salió al mercado a finales de 1982, y en 1984 fue certificado veinte veces platino por ventas de más de 20 millones de copias solamente en Estados Unidos. El cantante fue ampliamente considerado como uno de los afroamericanos más influyentes en la historia de la industria del entretenimiento, cuya popularidad era comparable a la de Elvis Presley en la década de 1950 y The Beatles en la de 1960. Según la revista Rolling Stone: «Michael Jackson se encumbró en los años ochenta de la manera en que ninguna superestrella antes o después ha dominado una era [...] Y Thriller es la razón. Aún en sus veintes, la estrella infantil del R&B de la década de 1970 se había convertido en un hombre con sentimiento Tecnicolor: un cantante, bailarín y compositor con instintos de cruce incomparables».
Los cuatro años posteriores a Thriller se vieron empañados por la deteriorada relación de Jackson con su familia, su distanciamiento de los testigos de Jehová, amistades rotas con celebridades y la presión por la fama. El cantante ambicionaba vender cien millones de copias de su próximo álbum y, según algunos de sus asociados, estaba nervioso por completarlo. En medios de comunicación se habían extendido reportes sobre su comportamiento y cambio de apariencia; poseía una cara más marcada, tez más clara —producto de un caso indetectado de vitiligo—, una nariz más fina y un hoyuelo en la barbilla. En 1987, la revista Spin afirmó que «en un tiempo récord, [Jackson] ha pasado de ser una de las celebridades más admiradas a una de las más absurdas. Y la presión para recuperarse ante la opinión pública lo está paralizando».
Jackson quería arriesgarse a tomar una nueva dirección musical, con un «tono más enojado y un sonido más feroz». De acuerdo con el músico Steve Stevens, quien participó en la realización de Bad, Jackson había intentado indagar en él acerca de bandas de rock como Mötley Crüe. Después de que el cantante escribiera un puñado de canciones en sus álbumes Off the Wall (1979) y Thriller, el productor Quincy Jones lo alentó a escribir más para su siguiente lanzamiento. En 2017, Jones comentó para Rolling Stone: «Todo el desorden [en la vida de Jackson] estaba empezando a acumularse, así que le dije que creía que era hora de que hiciera un álbum muy honesto».
Producción Bad fue la colaboración final de Jackson con Quincy Jones, quien produjo Off the Wall y Thriller. El cantante comenzó a grabar maquetas para el álbum sucesor de este último en noviembre de 1983, al mismo tiempo que realizaba el disco Victory con el grupo The Jacksons. Pasó el periodo comprendido entre 1985 y 1987 alejado del escrutinio público, mientras escribía y grababa canciones en su estudio casero de Encino, Los Ángeles, con un grupo de músicos e ingenieros conocido como el «equipo B», que incluía a Bill Bottrell. Las maquetas se llevaron al estudio de grabación Westlake, en West Hollywood, California, para que las terminara el «equipo A», que estaba conformado por Jones y el ingeniero Bruce Swedien. Jones declaró que este fue un periodo de arduo trabajo, y que en un momento dado había empezado a fumar 180 cigarrillos al día.
Jackson estaba ansioso por encontrar sonidos innovadores y se mostró muy interesado en la nueva tecnología musical. El equipo se valió ampliamente de sintetizadores digitales de última generación, incluido un modulador de frecuencias y los sistemas Fairlight CMI y Synclavier PSMT, a veces combinados para crear sonidos nuevos. Jackson contrató al experto en Synclavier y diseñador de sonido Denny Jaeger para que creara elementos que se utilizarían en «Dirty Diana» y «Smooth Criminal». La programación de batería resultó en pasajes sonoros «más agresivos» que los surcos análogos de Thriller y Off The Wall. Entre los otros instrumentos se incluyen guitarras (tanto eléctricas como sintetizadas), órganos, bajo, percusión, saxofones y tablas de lavar.
El proceso se interrumpió en julio de 1984, cuando Jackson se embarcó en la gira musical de Victory con sus hermanos. El trabajo se reanudó en enero de 1985 después de que finalizara dicho compromiso y grabara la canción «We Are the World». A mediados de 1985 las labores se interrumpieron nuevamente con tal de que Jackson se prepara para filmar Captain EO, un cortometraje en cuarta dimensión hecho para los parques temáticos de Disney, cuya secuencia final presentaba una versión temprana de la canción «Another Part of Me». El trabajo de estudio se reanudó por segunda vez en agosto de ese mismo año y continuó hasta noviembre de 1986, cuando el cantante filmó el vídeo musical de «Bad». La grabación se retomó en enero de 1987, y el proceso finalizó oficialmente en junio de ese año.
Según algunos reportes, Jackson escribió sesenta canciones para este álbum pero solo grabó treinta, con el propósito de usarlas todas en un conjunto de tres discos, hasta que Jones le insistió en que lo redujera a un elepé de diez éxitos potenciales. Jackson es acreditado por haber compuesto nueve de los temas que conforman Bad; otros créditos de autoría incluyen a Terry Britten y Graham Lyle (por «Just Good Friends») y Siedah Garrett y Glen Ballard (por «Man in the Mirror»).
Composición y letras Bad es, musicalmente, un disco más pesado y «agresivo» que Thriller, con el que Jackson se alejó del sonido de surcos y voces agudas que caracterizó a sus dos producciones previas con Quincy Jones. Incorpora principalmente pop, rock, funk y R&B, pero también explora otros géneros como el soul y hard rock. Stephen Thomas Erlewine, de Allmusic, señaló que Bad fue el asentamiento de Jackson en este último estilo y en el campo de la música adulta contemporánea, al llevar esencialmente «cada porción de Thriller al extremo» mientras que lograba un «inmaculado trabajo de estudio».
La letra de algunas canciones se relacionan con el romance y la paranoia, dos temáticas recurrentes en los álbumes de Jackson. «Bad» se concibió como un dúo entre él y Prince, quién declinó la oferta el día en que estudió las partes que le habrían correspondido cantar. Jackson también planeó duetos con Diana Ross, Whitney Houston, Aretha Franklin y Barbra Streisand, pero ninguno de estos tuvo lugar. Davitt Sigerson de Rolling Stone describió a «Bad» como una «progresión» de la canción «Hit the Road Jack», con letras que pueden percibirse como un momento de jactancia del cantante sobre su nivel de estrellato. Al contrario, Jackson cuenta en su autobiografía, Moonwalk (1988), que el tema es la historia de un chico que se ve asediado por malas influencias en su vecindario. Asimismo, Erlewine describió a «Dirty Diana» como un tema misógino, mientras que Sigerson dijo que sus letras —que describen a una depredadora sexual— «no apuntan a la oscuridad de “Billie Jean”; en cambio, Jackson suena intrigado y aprensivo por un desafío sexual, pero se siente libre de aceptarlo o rechazarlo». «Leave Me Alone» es «himno paranoico» y una «obvia expresión de desconfianza», a la vez que está dirigida a los tabloides y la cobertura general que se le dio al comportamiento y apariencia de Jackson en los años posteriores a Thriller. En «Man in the Mirror», el cantante da «un paso más allá» para ofrecer «una homilía directa de compromiso personal». Escrito por Siedah Garrett y Glen Ballard, este tema también incluye elementos de góspel y el coro de Andraé Crouch y The Winans. Su letra sugiere que «si quieres hacer del mundo un lugar mejor, échate un vistazo y luego haz un cambio» (en inglés: «if you wanna make the world a better place, take a look at yourself and then make a change»), invitando a pensar sobre las personas menos favorecidas. izquierda|miniaturadeimagen|251x251px|Stevie Wonder interpretó el tema «Just Good Friends» con Jackson en Bad. La letra de «Liberian Girl» puede percibirse como un canto de «gratitud» por la «existencia de un ser querido», mientras que «Smooth Criminal» es reminiscente del estilo «palomitero» de «Thriller». Sigerson considera a esta última como un ejemplo del «lenguaje libre de Jackson», que mantiene a las personas «conscientes de [estar] al borde de varias realidades»; su letra describe la escena de un homicidio en la que Jackson pregunta repetidamente «Annie, are you okay?» («Annie, ¿estás bien?»). La pista instrumental de «I Just Can't Stop Loving You», un dúo con Garrett, consiste principalmente en chasquidos de dedos y timbales. «Just Good Friends» es un dueto con Stevie Wonder cuya inclusión en el álbum ha sido cuestionada por los críticos; Jones dijo en 2017: «Cometí un error con [“Just Good Friends”]. Eso no funcionó».