thumb|250px|La catedral de Durham, con sus tres altas torres, elevándose nevada en un acantilado sobre el río Wear.

Las catedrales medievales de Inglaterra, que datan de entre aproximadamente 1040 y 1540, son un grupo de veintiséis edificios que constituyen un aspecto importante del patrimonio artístico del país y figuran entre los símbolos materiales más significativos de la cristiandad. Aunque de estilos diversos, comparten una función común como catedrales: fueron la iglesia central de una región administrativa (o diócesis) y albergan la silla de un obispo (cátedra, del griego). Cada una de esas catedrales también fue un centro regional y símbolo de orgullo y afectos.John Harvey, English Cathedrals.

Solamente dieciséis de esos edificios eran catedrales católicas en el momento de la Reforma anglicana (1534): ocho que eran servidas por canónigos seculares, y ocho más que eran monasterios. Otras cinco catedrales eran antiguas abadías que fueron reconstituidas con canónigos seculares para ser catedrales de las nuevas diócesis establecidas por Enrique VIII después de la disolución de los monasterios (1536-1540) y que comprenden, junto con las antiguas catedrales monásticas, las «catedrales de Nueva Fundación». Dos iglesias monásticas anteriores a la Reforma, que sobrevivieron como parroquias ordinarias durante 350 años más, se convirtieron en catedrales en los siglos y , y también las tres iglesias colegiatas medievales que retuvieron su fundación para el culto coral.

Aunque hay características comunes que son distintivamente inglesas, estas catedrales destacan por su diversidad arquitectónica, tanto comparando unas con otras como por las partes de cada edificio entre sí. Esto es más marcado que en las catedrales y grandes abadías medievales del norte de Francia, por ejemplo, que forman un conjunto relativamente homogéneo y cuyo desarrollo arquitectónico puede ser seguido fácilmente de un edificio a otro.Alec Clifton-Taylor, The Cathedrals of England.

Uno de los puntos de interés de las catedrales inglesas es la manera en que mucha de la historia de la arquitectura medieval puede ser observada en un solo edificio. En general, cada edificio tiene partes importantes construidas en distintos siglos sin intentos aparentes de dar coherencia estilística al trabajo tardío o seguir un plan anterior. Por esta razón, cualquier cronología arquitectónica completa debe saltar hacia adelante y hacia atrás de un edificio a otro. Solo un edificio, la catedral de Salisbury, muestra una unidad de estilo.Banister Fletcher, History of Architecture on the Comparative Method.

Todos los edificios han sido declarados edificios listados de Grado I y dos de ellos han sido declarados patrimonio de la Humanidad por la Unesco: la catedral de Durham («Catedral y castillo de Durham», 1986, mod. 2008) y la abadía de Westminster («Palacio y abadía de Westminster incluyendo la iglesia de Santa Margarita», 1987, mod. 2008).

Antecedentes

Historia thumb|La sede de Canterbury fue fundada en 597 por san Agustín. Vista del exterior en un día brillante. El edificio es de piedra pálida, con tres altas torres y mucho ornamento gótico detallado. Los romanos llevaron el cristianismo a Inglaterra, que luego se difundió a través de la isla de Gran Bretaña, hasta el , decayendo a partir del abandono romano de la isla y la invasión de los sajones. En el año 597 el papa Gregorio mandó a Agustín como misionero de Roma a Canterbury —la misión gregoriana— donde estableció una iglesia dirigida por canónigos seculares —y posteriormente por monjes benedictinos desde el período sajón tardío hasta 1540 — que será la primera sede obispal de Inglaterra. La actual iglesia catedral de Canterbury es todavía la sede del arzobispo de Canterbury, primado de toda Inglaterra.

Iniciada por Alfredo el Grande en 871 y consolidada bajo Guillermo el Conquistador en 1066, Inglaterra se convirtió en una entidad política unificada en una fecha más temprana que otros países europeos. Uno de los efectos fue que las unidades de gobierno, tanto de Iglesia y Estado, eran relativamente extensas. Inglaterra fue dividida en la Sede de Canterbury y en la Sede de York, dirigidas por dos arzobispos. Durante el período medieval no hubo en Inglaterra más de 17 obispos, muchos menos que en Francia e Italia.

thumb|left|upright|La catedral de Rochester fue una fundación de canónigos seculares desde 604-1076, luego benedictina hasta 1540 cuando fue revertida a capilla secular. Vista interior de la nave central mirando al este: la nave tiene arcos normandos y un techo plano de madera; más atrás se ve la bóveda de piedra del coro. La catedral está dividida por una pantalla de piedra ricamente decorada en la que descansan dos secciones de los tubos del órgano.

El monaquismo benedictino, presente en Inglaterra desde el , se difundió enormemente después de la invasión normanda en 1066. También hubo un buen número de abadías cistercienses, pero como se encontraban en áreas remotas no fueron pensadas para convertirse en catedrales. La arquitectura románica de Normandía remplazó a la de la Inglaterra anglosajona, siendo los edificios generalmente largos y más espaciosos; la disposición habitual de los edificios monásticos siguió el modelo de la gran abadía de Cluny. El estilo románico, del que la forma inglesa a menudo se conoce como arquitectura normanda, desarrolló varias características locales plenamente inglesas.

En el momento de la conquista normanda, la mayoría de las catedrales inglesas ya estaban ricamente dotadas, y como centros mayores del poder normando, fueron capaces de adquirir más tierras anteriormente ocupadas por terratenientes ingleses desposeídos. Además, el desarrollo del diezmo como un impuesto obligatorio sobre la producción agrícola, dio como resultado un gran aumento de los ingresos para el clérigo titular. Aunque todas las catedrales acumularon donaciones de fieles y de peregrinos, en la práctica las campañas edificatorias más importantes fueron en gran parte, o enteramente, financiadas con la riqueza acumulada del obispo y del clero del capítulo. La disponibilidad de financiación determinaba en gran medida la velocidad de construcción de los proyectos importantes. Cuando se disponía de dinero, los trabajos de la catedral avanzaban a gran velocidad. En Winchester, durante el período normando, toda una catedral de un tamaño sin precedentes fue construida desde cero en menos de 20 años.

Un aspecto importante en la práctica del cristianismo medieval era la veneración de santos y la peregrinación asociada a lugares donde estaban enterradas reliquias de santos y se honraban sus tradiciones. La posesión de reliquias de un santo popular era una fuente de fondos para cada iglesia individual y los fieles hacían donaciones y beneficios con la esperanza de recibir ayuda espiritual, una bendición o la sanación por la presencia de esa reliquia del santa. Entre esas iglesias obtenían especiales beneficios la abadía de San Alban, que tenía las reliquias del primer mártir cristiano de Inglaterra; la catedral de Ripon, con el santuario de su fundador san Wilfredo; la catedral de Durham, que fue construida para albergar el cuerpo de san Cuthbert de Lindisfarne; y Aidan, Ely con el sepulcro de San Ethelreda; la abadía de Westminster, con el magnífico sepulcro de su fundador San Eduardo el Confesor: y la catedral de Chichester, con los restos de san Ricardo.

thumb|Las reliquias del arzobispo asesinado, Thomas Becket, llevaron riqueza a la catedral de Canterbury. Detalle de una vidriera antigua que muestra a Becket siendo asesinado por varios hombres.

Todos esos santos atrajeron peregrinos a sus iglesias, pero uno de los más renombrados fue Tomás Becket, el arzobispo de Canterbury, asesinado por guardaespaldas del rey Enrique II en 1170. Esto posicionó a Canterbury como el segundo lugar en importancia para peregrinación en el en Europa, después de la catedral de Santiago de Compostela.

En la década de 1170 la arquitectura gótica fue introducida desde Francia en Canterbury y en la abadía de Westminster. Durante los siguientes 400 años, el estilo se desarrolló en Inglaterra, algunas veces en paralelo y con influencias de las formas continentales, pero generalmente con gran diversidad y originalidad local.

En el la Reforma anglicana supuso cambios en el gobierno de las catedrales, y algunos otros edificios religiosos ya existentes se convirtieron en catedrales en ese momento. Varios de los edificios estaban estructuralmente dañados o permanecían incompletos por la disolución de los monasterios, 1537–1540. Muchas de las grandes abadías, particularmente las situadas fuera de las ciudades, fueron saqueadas, quemadas o abandonadas. A finales del y principios del se repararon las estructuras de muchas catedrales y también se construyeron algunos nuevos edificios, colocándose vidrieras de colores y nuevos accesorios.F.H. Crossley, The English Abbey.

thumb|upright|left|El retablo en San Alban fue severamente dañado en la disolución de los monasterios. Fue reconstruido con nuevas estatuas en 1888. Vista del altar, detrás se eleva una larga pantalla de piedra con varios niveles de estatuas y crucifijos colocados en el centro

Durante el período de la Commonwealth (1649-1660) la iconoclasia afectó a los elementos pictóricos de los edificios cristianos: la mayoría de los vitrales de la Inglaterra medieval fueron destruidos, la mayoría de las estatuas fueron destrozadas o desfiguradas, las pinturas medievales casi desaparecieron, las vestiduras bordadas en el famoso estilo conocido como opus anglicanum fueron quemadas y los cálices medievales que lograron evadir la disolución fueron fundidos por lo que solamente se conservan alrededor de 50 objetos de la pre-reforma.J.C. Cox y C.B. Ford, Parish Churches.

La restauración de la monarquía en 1660 también trajo algunas restauraciones de iglesias y catedrales, como Lichfield por sir William Wilson, y su enriquecimiento con nuevos accesorios, la nueva placa de la iglesia y muchos memoriales elaborados. La pérdida de la Antigua Catedral de San Pablo en el Gran Incendio de Londres de 1666 supuso que se construyera en el lugar una nueva catedral, la actual catedral de San Pablo, erigida en estilo barroco por sir Christopher Wren.

En general, desde la época de la Reforma en adelante, aparte de las necesarias reparaciones para que los edificios siguieran en uso y de los nuevos adornos de los interiores que acometieron las sucesivas generaciones que deseaban ser conmemoradas, hubo poco trabajo de construcción y solo algunas restauraciones. Esta situación se prolongó durante 250 años con la consiguiente falta de atención padecida por las estructuras de varias de las principales catedrales; la gravedad del problema fue demostrada por el espectacular desplome del chapitel de la catedral de Chichester, que se desmoronó repentinamente en 1861 cayendo sobre la propia catedral. thumb|La nave de la catedral de Southwark fue construida por Arthur Blomfield en 1890. Vista de la nave con detalles tajantemente señalando los arcos y la vieja estructura detrás.