Algodonales es un municipio y una villa de España, en la provincia de Cádiz, Andalucía. Se encuentra en la entrada norte del parque natural de sierra de Grazalema, en el extremo septentrional de la provincia, concretamente en la falda de la sierra de Líjar, entre los ríos Guadalete y Guadalporcún. Tiene un amplio pantano que limita con el término municipal de Zahara de la Sierra y el Gastor. Forma parte de la ruta de los Pueblos Blancos. El término municipal limita al norte con los de Villamartín, Puerto Serrano y Morón de la Frontera (Sevilla); al sur, con El Gastor; al este, con Olvera; y al oeste, con Zahara. Tiene una población de . La extensión superficial del término municipal es de 135 km² y tiene una densidad de 42,41 hab/km². Se encuentra situada a una altitud de 370 metros y a 118 kilómetros de la capital de provincia, Cádiz.

Las poblaciones más cercanas son Zahara de la Sierra, Olvera y La Muela. Su desarrollo se basa fundamentalmente de la agricultura, y el turismo rural y de aventura.

Historia miniatura|Algodonales desde el Cerro Coros (Puerto de las Palomas). Sus primeros asentamientos humanos, de época neolítica, tuvieron lugar en los abrigos naturales de Cueva Santa, Chamusquina y Castillejo, a los que hay que añadir las posteriores fortificaciones ibéricas del cerro de la Botinera.

El origen de la población está vinculado a la política de repoblación de las tierras reconquistadas a principios del . El reparto de la tierra que proclama hacia 1.520 la familia ducal de Arcos, los Ponce de León, marca el origen de la colonización de Algodonales. La fertilidad de la tierra y la abundancia de agua, atrajeron a vecinos de la Villa de Zahara, a colonizar la vega que se extiende a los pies de la sierra de Líjar. La construcción de las casas en terrenos comunales, hizo que el Consejo de Zahara emprendiera a mediados del un pleito con el duque de Arcos, señor de estas tierras, para que no se despoblara la villa matriz, derribando las casas de los colonos. Pese a las continuas devastaciones, ya en 1566 pasa a ser aldea y obtiene una bula del papa para construir una iglesia consagrada a Santa Ana. A finales del se convierte en un importante núcleo de población, que pasó a denominarse "Puebla de los Algodonales".

Durante la Guerra de la Independencia, en 1810, las tropas francesas incendiaron el núcleo, dando muerte a casi una décima parte de su población. El escudo actual del municipio (una casa incendiada) refleja la tragedia sufrida por sus habitantes en aquel conflicto. Precisamente, el comportamiento heroico de los defensores de la puebla frente al ejército napoleónico fue el argumento que esgrimieron para exigir su segregación respecto de su matriz. En 1817, el rey Fernando VII otorgó a Algodonales el título de villa y un término propio de 23.000 fanegas, logrando su independencia definitivamente de Zahara de la Sierra.

Citas y descripciones

Rodrigo Caro

ALGODONALES (): Pudo ser que esta villa (Zahara) estuviese en mejores tiempos y más pacíficos edificada en la falda de la sierra de Líjar, donde hoy llaman Los Algodonales. Allí vi hartos vestigios de antigua población que aún están hoy en pie. En este sitio, al oriente de la sierra, hay un llano apacible y hermoso en el que hay varias y abundantes fuentes de excelente agua que riega muchas huertas y arboledas que allí hay. Y, además de las fuentes, pasa tan cerca el río Guadalete que también les puede se de mucha comodidad, si no les sobrara mucha agua de las fuentes, que allí, en el mismo río, nacen, por cuya comodidad poco a poco se han bajado de Zahara muchos vecinos; y hoy tiene allí población de más de doscientos vecinos, si bien los señores duques de Arcos han repugnado el poblar este sitio porque no se despueble el otro, que está de allí media legua, poco más

Pascual Madoz miniaturadeimagen|Algodonales desde el Sendero de las Fuentes