thumb|Mapa del delito de Washington D. C. mostrando los homicidios registrados entre 2004-2006 Un mapa del delito o mapa del crimen es una herramienta cartográfica utilizada por los analistas de las fuerzas de seguridad para mapear, visualizar y analizar los patrones de la delictualidad en un lugar determinado, ya sea para fines estadísticos, como también para predecir y prevenir acciones criminales futuras. Es un elemento clave en las estrategias policiales de análisis y prevención del delito, especialmente en los sistemas CompStat. La cartografía delictual permite a los expertos en el tema, usando el sistema de información geográfica, identificar los puntos críticos donde ocurren delitos junto a otros patrones y tendencias criminales.
Datos El mapa del delito obtiene los datos principalmente de los registros de denuncias y de órdenes emanadas por la justicia. Con el uso del SIG, los analistas de la delincuencia pueden superponer al mapa del delito otras bases de datos, como la demografía del censo de población, las ubicaciones de los bancos, escuelas, centros comerciales, etc., para una mejor comprensión de las causas subyacentes del delito y ayudar a los agentes encargados del cumplimiento de la ley a elaborar estrategias para abordar el problema. El SIG es también útil para las operaciones del cumplimiento de la ley, como la asignación de agentes de policía y el envío a emergencias.
Prevención del delito Bajo una perspectiva policial y de políticas gubernamentales, los mapas del delito contribuyen para comprender los patrones conductuales de encarcelamiento y reincidencia delictual, las causas por las que se comete un delito, conocer las zonas y horarios específicos en donde se cometen cierto tipo de ilícitos, ayudando de esta forma a un uso eficiente de los recursos y en la elaboración de programas para el combate a la delincuencia.
Mapeo predictivo del delito El mapeo predictivo del delito usa información histórica y espacial sobre acciones delictivas para poder analizar y estimar los lugares y periodos en los que existe una mayor probabilidad que ocurran nuevos incidentes. Se diferencia mucho con los mapas descriptivos ya existentes, ya que estos solo muestran información ya registrada, en cambio, estos modelos buscan generar pronósticos sobre patrones futuros utilizando técnicas estadísticas y de aprendizaje automatático.
Estos sistemas tienen la capacidad de dividir el territorio en cuadrículas, zonas administrativas o segmentos de calles para poder calcular nos diferentes niveles de riesgo. Es posible utilizar registros anteriores para construir modelos de predicción ya que diversas investigaciones han demostrado que los delitos tienden a concentrarse en lugares y zonas especificas.
Aunque estas herramientas son muy útiles también han generado cuestionamientos relacionados con la calidad de los datos utilizados, la transparencia de los modelos y sobre la calidad de los patrones históricos de vigilancia policial. También, los sesgos siempre están presentes en estos sistemas predictivos y pueden influir la calidad de los datos utilizados y la manera en que la utilizan.
Mapas del delito en Bogotá En Bogotá, la elaboración de mapas del delito se apoya en la georreferenciación de registros administrativos sobre hechos delictivos. Una de las principales fuentes de esta información es el Sistema de Información Estadístico, Delincuencial, Contravencional y Operativo (SIEDCO) de la Policía Nacional de Colombia. Este sistema registra variables relacionadas con el tiempo y el lugar de ocurrencia de los hechos, entre ellas la fecha, la hora, la zona, la dirección y la unidad policial correspondiente. Desde 2014, SIEDCO incorporó un visor geográfico que permite registrar las coordenadas de latitud y longitud asociadas al lugar de ocurrencia de los hechos, facilitando posteriormente su representación y análisis espacial.
La georreferenciación de esta información permite representar los eventos sobre mapas y analizar su distribución territorial. La metodología utilizada por la Policía Nacional contempla la localización de delitos y contravenciones sobre el mapa de una jurisdicción con el objetivo de identificar áreas de mayor concentración delictiva. Además de SIEDCO, estos análisis pueden incorporar otras fuentes de información, como registros de atención de casos, llamadas a la línea 123, sistemas de información geográfica y fuentes externas provenientes de otras instituciones.
El análisis espacial del delito también ha sido aplicado específicamente al estudio de Bogotá. Una investigación sobre homicidios en la ciudad utilizó información del SIEDCO y del Observatorio del Delito de la DIJIN para elaborar mapas de calor e identificar zonas de concentración. El estudio trabajó con 51 lugares considerados hotspots, distribuidos en 16 barrios y ocho localidades, y utilizó diferentes escalas territoriales —localidades, jurisdicciones de Centros de Atención Inmediata (CAI) y cuadrantes— para seleccionar las áreas analizadas.
Más recientemente, el análisis geográfico de la criminalidad en Bogotá también se ha desarrollado mediante geovisores interactivos. Una investigación de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas analizó la distribución espacial de diferentes delitos durante 2023 y 2024 utilizando información geoespacial proveniente de SIEDCO y del Portal de Datos Abiertos de Bogotá. El estudio empleó métodos de análisis espacial y visualización para identificar patrones, áreas críticas y variaciones territoriales en delitos como homicidios, hurtos y delitos sexuales.
Referencias
Delito Categoría:Delitos Categoría:Criminología