thumb|250px|Arturo Frondizi presidente argentino entre 1958 y 1962. Mantuvo una agenda de relaciones internacionales con varios países del mundo.
Las relaciones exteriores de Argentina durante el gobierno de Arturo Frondizi se caracterizaron por buscar un acercamiento con las administraciones estadounidenses de Dwight D. Eisenhower y John F. Kennedy, pero a su vez mantuvieron una línea independiente al apoyar la revolución cubana, recibir a su líder Fidel Castro en Buenos Aires e incluso reunirse con Ernesto Guevara para intentar mediar entre Estados Unidos y Cuba. Frondizi fue el primer presidente en asumir un rol central en el manejo de lo que se conoce como "diplomacia presidencial", fue el primer presidente argentino en viajar a Estados Unidos, y el primero en realizar una gira por Asia, que lo llevó en 1961 a visitar India, Tailandia, y Japón. Sentó en la Conferencia de Uruguayana las bases de los acuerdos con Brasil que décadas más tarde ayudaron a consolidar el Mercosur. Durante el gobierno de Frondizi por primera vez en la historia del país se cerraron acuerdos económicos con la Unión Soviética.
En 1959 se firmó el Tratado Antártico que establecía entre otros puntos, prohibir toda actividad de índole militar en la Antártida, no hacer ensayos nucleares ni desechar residuos radiactivos, y usar el continente para fines científicos. Fue también en 1959 cuando intentó sin éxito acordar junto al presidente de Chile Jorge Alessandri, someter al arbitraje del gobierno británico los límites en el canal del Beagle, medida que no prosperó por el rechazó de los parlamentos de ambos países. Cabe destacar que Argentina y Chile estuvieron cerca de una guerra por la disputa del límite en 1978. Tras el secuestro ilegal en 1960 del jerarca nazi Adolf Eichmann por parte de los servicio de inteligencia israelíes, Frondizi rompió relaciones diplomáticas con Israel.
El gobierno de Frondizi estuvo muy presionado por el poder militar, al punto que sufrió reiterados intentos de golpe de Estado y crisis políticas. Por su política internacional, Frondizi fue acusado de ser comunista por los sectores más conservadores (incluyendo el militar que ejercía presión sobre las instituciones), mientras que la izquierda criticó duramente su acercamiento a Estados Unidos. Cuando se conoció la noticia que el presidente había recibido a Ernesto Guevara en secreto la Quinta de Olivos, Frondizi tuvo que romper relaciones diplomáticas con Cuba por presión de los militares.
América Latina Mientras Arturo Frondizi formaba su gabinete, proyectó una gira por países de América, con el propósito impulsar las relaciones bilaterales. La presión de los más fervientes antiperonistas mostraron su influencia al impedir que lo acompañaran los edecanes designados por el gobierno. El Ejército y la Marina objetaron el nombre de Raúl Damonte Taborda, Frondizi rechazó ese primer intento de cercenar su autoridad y Taborda viajó a Uruguay. Cuando Frondizi inició su primera gira, su prestigio político y su tarea parlamentaria habían creado una gran expectativa en los países americanos. El viaje se llevó a cabo en el curso del mes de abril de 1958, abarcando Uruguay, Brasil, Chile y Perú.
Uruguay El 7 de abril de 1958 Frondizi arribó al Uruguay acompañado por su hija Elena, los gobernadores Oscar Alende, Raúl Uranga y Fernando Piragine Niveyro, junto a algunos periodistas y legisladores oficialistas. Tras una conferencia de prensa y reuniones con los miembros del Consejo Nacional de Gobierno, presidido por Carlos Fischer y de la Corte Suprema de Justicia, se dirigió a la Asamblea Nacional. Recibió la distinción de "Parlamentario Uruguayo", en el discurso por tal motivo Frondizi destacó el valor de esta nominación, y a lo largo de su discurso resaltó la amistad que enlazaba a ambos pueblos.
Brasil Arturo Frondizi fue recibido en Brasil por Juscelino Kubitschek junto a once ministros el 9 de abril de 1958, un numeroso público colmó la avenida que debían transitar hasta el Palacio Catete. Tras el banquete oficial ofrecido por el palacio Laranjeiras, Frondizi brindo una conferencia de prensa en la Asociación Brasileña de Prensa. La Asamblea Legislativa recibió a Frondizi en sesión extraordinaria. En San Pablo se reunió con el gobernador del Estado Janio Quadros, visitó las fábricas de automóviles Willys y Mercedes Benz en la localidad de San Bernardo, y reiteró a la prensa sus propósitos de mejorar las relaciones y crear un futuro mercado latinoamericano similar al europeo. En este viaje Frondizi planteó tanto a Kubitschek como a Quadros las posibilidades del intercambio bilateral a partir de la necesidad recíproca del desarrollo, privilegiando metas identificables de progreso y expansión económica. De estos primeros contactos surgiría la Operación Panamericana y los Acuerdos de Uruguayana.
Con motivo del viaje que realizó en calidad de presidente electo al Brasil el 9 de abril de 1958, señaló en la Cancillería del país:
En diciembre de 1959 el presidente Juscelino Kubitschek envió una carta a Frondizi en donde uno de sus párrafos reiteraba sus conocidos deseos de emprenden conjuntamente una "lucha sin tregua" para arribar al vigoroso despliegue de ambas repúblicas:
En su contestación Frondizi expresaba:
En las elecciones de marzo de 1961, Jânio Quadros sucedió a Kubitschek en la presidencia. Se hizo viable fijar un ordenamiento común entra la Argentina y Brasil. Frondizi proyectó el replanteo de la política continental, con la creación de un eje Buenos Aires-Río de Janeiro.
Conferencia de Uruguayana thumb|250px|El presidente de Brasil Jânio Quadros junto a Arturo Frondizi el 21 de abril de 1961 en Uruguayana.
Durante los días 20 y 21 de abril de 1961 se reunieron en la ciudad fronteriza los presidentes Jânio Quadros y Arturo Frondizi. La conversación, sin testigos, duró cuarenta y cinco minutos, más tarde se sumaron los cancilleres Diógenes Taboada (argentino) y Alphonso Arinhos (brasileño). Se abordaron los siguientes temas:
La común pertenencia a Occidente y la ratificación por el Brasil de su condición occidental y católica. Disipar los resquemores y rivalidades tradicionales entre los países. Acordar un instrumento ágil que potenciase la capacidad de negociación; ésta incluía un aspecto instrumental consistente en un régimen de consultas a nivel presidencial estable y periódico para desterrar las discriminaciones comerciales y lograr la apertura de todos los mercados.
Frondizi aspiraba a contar con la colaboración de Quadros para llegar a una política de cooperación continental y limitar los entendimientos bilaterales con los Estados Unidos, sostenidos por sectores del comercio y la industria brasileños. El Presidente argentino buscó afirmar el esfuerzo de cada nación para una rápida y efectiva ejecución de la Alianza para el Progreso, lanzada por John Kennedy, quién conocía con todo detalle las conversaciones de Uruguayana. Paralelamente, Frondizi se mostró interesado en ofrecer los oficios de la Argentina con motivo de disminuir la tensión entre Estados Unidos con la Cuba de Fidel Castro, con el motivo de modificar la imagen negativa del líder cubano si se conseguía su rechazo del ofrecimiento de ayuda militar hecho por la Unión Soviética. En esta cuestión, la perspectiva Argentina y Brasil no fueron iguales: Quadros había efectuado un sondeo con la posibilidad de repudiar la frustrada invasión de bahía de Cochinos por parte de Estados Unidos. Frondizi señaló que la posición argentina había sido fijada antes de salir de Buenos Aires, y que se ajustaría a ello.
Una de las cuestiones en las que se hizo foco fue el conflicto Perú-Ecuador en el que tanto Brasil como Argentina era garantes del Protocolo de Río de Janerio. En este punto no hubo disenso, se acordó rechazar la injerencia extracontinental en cuestiones hemisféricas y sostener que para la solución a cualquier problema no debía tramitarse al margen de los esquemas latinoamericanos. El 22 de abril Quadros y Frondizi dieron a conocer la declaración conjunta, que consistía en coordinar las políticas exteriores y establecer un compromiso de consulta previa. A través de sus ocho cláusulas dejaba en claro que el desarrollo de las naciones requeriría de la colaboración exterior que debería apoyarse principalmente en el esfuerzo nacional. Durante la entrevista, entre otras propuestas analizadas, figuró una que Quadros le formuló a Frondizi sobre explotar el conjunto del Salto de Sede Quedas (que años luego se transformaría en la represa de Itaipú). El derrocamiento de ambos presidentes paralizaría ese emprendimiento bilateral. Además de esta declaración conjunta, los cancilleres firmaron un convenio cultural.
Chile El 14 de abril de 1958 Arturo Frondizi y su comitiva llegaron al Aeropuerto de los Cerrillos, donde fue recibido por el general Carlos Ibáñez del Campo. La consabida reunión de prensa demostró los conocimientos que tenía el presidente argentino sobre las relaciones entre Argentina y Chile.
El acto central se dio en la Universidad de Santiago el 15 de abril. Su discurso, catalogado como "académico" abordó el tema de la integración económica.
El público presente, en su mayoría jóvenes universitarios, siguió con atención la exposición. Frondizi al terminar dijo que había concluido el discurso del presidente, para dar paso al luchador que había sufrido la cárcel desde los veinte años. El poeta Pablo Neruda le regaló a Frondizi un ejemplar de sus Obras completas con la dedicatoria que decía "para Arturo Frondizi, cuyas palabras en Chile despertarán a nuestra América".
Conflicto del Beagle thumb|200px|Arturo Frondizi con el presidente chileno Jorge Alessandri. Tras el incidente del islote Snipe en el Canal Beagle, los gobiernos de Argentina y Chile intentaron realizar acercamientos para poder solucionar sus problemas fronterizos. El 2 de febrero de 1959, el presidente Arturo Frondizi aterrizó en el Aeropuerto Los Cerrillos y firmó junto a su homólogo chileno Jorge Alessandri la Declaración Conjunta sobre Arbitraje en la que ambos mandatarios se comprometían a "entrar de inmediato en negociaciones encaminadas a encontrar las fórmulas arbitrales adecuadas, que permitan resolver los diferendos existentes". Los dos presidentes habían acordado someter al arbitraje del gobierno británico (o en su defecto del presidente de la Confederación Suiza), la disputa limítrofe en la zona de río Encuentro y valles de Palena y California, mientras que la disputa del Beagle sería sometida ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Algunas cuestiones con los países vecinos Historia de las relaciones exteriores de la Argentina. Consultado el 31 de enero de 2017. Se firmaron una serie protocolos diplomáticos con Chile en 1960, uno de los protocolos sometía a arbitraje la cuestión del Paleina, otro era el Protocolo del Beagle, además de dos Convenios: uno de navegación por los canales australes y otro de arbitraje permanente. Los presidentes Frondizi y Alessandri se reunieron en Santiago de Chile, en donde realizaron una Declaración relativa al "acuerdo que contiene todas las bases para la solución pacífica de las cuestiones de límites pendiente dentro los dos países" exceptuando la Antártida. Fue en este acuerdo donde se pretendía someter a decisión de la Corte Interamaericana de la Justicia de La Haya la disputa existente en el canal de Beagle. El 12 de junio de 1960 se reunieron en Buenos Aires los embajadores de ambos países para firmar lo que se conoció como el Protocolo del Beagle y el de Navegación, que permitía entre otras cosas, el paso de barcos de guerra argentinos por el canal y el estrecho de Magallanes, aparte, el tratado establecía límites precisos, como por ejemplo, una línea fronteriza que correría por la línea media del canal dejando el canal dividido para ambos países. Pero el tratado como el Convenio de Navegación fueron rechazados por los congresos de ambas naciones.