miniaturadeimagen|Alfred Hitchcock, maestro del suspense en la cinematografía.

El suspense, suspenso (del inglés suspense, a su vez del francés suspense, derivado del latín suspensus), thriller, o tríler (del inglés thrill, ‘asustar’, ‘estremecer’ o ‘emocionar’) es un recurso literario y un amplio género de literatura, cine, televisión y videojuegos, que incluye numerosos y frecuentemente solapados subgéneros, cuyo objetivo principal es mantener al lector a la expectativa, generalmente en un estado de tensión, de lo que pueda ocurrirles a los personajes y, por lo tanto, atento al desarrollo del conflicto o nudo de la narración.

«Suspense», tal como se lee, es el término utilizado en España, mientras que en Hispanoamérica se utiliza «suspenso». En inglés se utiliza la palabra thriller.

Características del recurso En líneas generales, el suspense es un sentimiento de incertidumbre o de ansiedad, consecuencia de una determinada situación que es vivida u observada, y que se refiere a la percepción de una determinada audiencia respecto de un trabajo dramático. Por cierto, este sentimiento no es exclusivo de situaciones de ficción, sino que puede presentarse en cualquier situación real donde haya posibilidades de ocurrir un desenlace penoso o un momento dramático, con tensión y emoción primaria.

En una definición más amplia, tal emoción principalmente surge cuando alguien se preocupa por su falta de conocimiento sobre el desarrollo de un evento significativo; «suspense» sería, por tanto, la combinación de anticipación de desenlaces desagradables, mezclados con incertidumbre y oscuridad respecto del futuro.

No se debe confundir «misterio» con «suspense». Suspense se da cuando al público se le proporciona la información necesaria previa a los acontecimientos; de esa forma se le mantiene a la expectativa todo el tiempo. Mientras que el misterio se consigue únicamente provocando miedo a la audiencia. Asimismo, muchos afirman que sin misterio no hay suspense. Alfred Hitchcock desmiente esa idea:

Los géneros en los que más se ha utilizado este recurso han sido, tradicionalmente, el policíaco y el de terror.

Narrativa tensional Toda idea de suspense, o más precisamente de «narrativa tensional»,Jesús Blasco y José María Parramón Vilasaló en Cómo dibujar historietas, Parramón Ediciones, 1966, p. 40. no tiene muy buena reputación en materia de literatura tradicional, ya que es considerada por algunos como un aspecto fundamentalmente dinámico del guion.

Meir Sternberg,Jesús Blasco, José Mª Parramón, en Cómo dibujar historietas, Parramón Ediciones, 1966, p. 52.R. Baroni, La tension narrative. Suspense, curiosité, surprise, París, Seuil, 2007. en una visión retórico-funcionalista, considera el suspense como uno de los varios componentes de interés de una narración. De acuerdo con este especialista en teoría narrativa, «la narración puede ser definida como la interacción entre suspense/curiosidad/sorpresa en el tiempo de la comunicación (en cualquier combinación, y aplicando cualquier medio o forma latente)». En esas mismas líneas teórico-funcionales, este autor define la narrativa como: En esta concepción, «suspense» se diferencia netamente de «curiosidad», porque el primero necesita de una narración cronológica (el interés fundamentalmente se centra respecto a la incertidumbre en cuanto al futuro), mientras que el segundo genera misterio e interés modificando el orden de exposición de los eventos, en la teleología de la narración.

Raphaël BaroniMeir Sternberg, «Telling in Time (II): Chronology, Teleology, Narrativity», Poetics Today, n.° 11 (1992), pp. 901-948. usa el concepto más genérico de «narrativa tensional», para así establecer el tipo de ansiedad popular producida por una narración enigmática, que alarga las resoluciones, generando estrés y tensión a través de actos repentinos o inesperados y/o a través del lento curso de los acontecimientos en el cual se supone que va a pasar algo pero que en realidad no pasa nada. Considerando la importancia de la tensión en la dinámica del desarrollo y del clímax, se puede considerar el recurso de la intriga como esencial; o por el contrario, se puede considerar que la construcción de una buena trama consiste en la desfiguración de la historia por un narrador apropiado, que tenga la intención de transformar su historia en un enigma.Meir Sternberg, La règle de la chronologie: poétique biblique et théorie narrative. Según esta visión, el escritor o el guionista se aparta de la narrativa clara y ordenada, precisamente para lograr el efecto deseado. De cualquier forma y en relación con una narrativa de tensión, se puede asumir que el suspense no es únicamente un recurso de ficción popular, de filmes de Hollywood, o de novelas policiales, sino también de lo que podríamos llamar ficción tradicional.

Aristóteles De acuerdo con Aristóteles, en su libro Poética, el suspense es una importante construcción literaria. En términos más concretos, consiste en generar, mediante un peligro real, un cierto grado de esperanza. Los resultados más comunes son: El impacto de peligro, por medio del cual la audiencia se sensibiliza y entristece por lo que pueda pasar. Si no hay esperanza o la misma es muy remota, la audiencia se conmociona y desespera. Si la esperanza se realiza o se confirma, se genera alegría y satisfacción en la audiencia.

Paradoja del suspense Algunos autores han intentado explicar que la «paradoja del suspense» se presenta cuando la tensión narrativa permanece efectiva aun cuando la incertidumbre sobre el futuro se encuentre neutralizada o despejada, porque de alguna manera la audiencia sabe cómo finalmente se resolverá la historia (consúltense Gerrig, 1989; Walton, 1990; Yanal, 1996; Brewer, 1996; Baroni, 2007). Algunas teorías defienden que, usualmente, nos enriquecemos mucho con los detalles de la historia, y que también el interés surge debido a algún lapso de memoria. Otras teorías sugieren que la incertidumbre sobrevive en las historias, porque durante la inmersión en el mundo ficcional, el observador en algún sentido siempre vive el momento y se enriquece con el conocimiento pormenorizado de los acontecimientos, o bien porque en nuestro fuero íntimo pensamos que el mundo ficcional representa al mundo real, donde la repetición de un acontecimiento es imposible o muy remota, ya que cualquier suceso secundario puede ser desequilibrante del desenlace (consúltese también el artículo Efecto mariposa).

miniatura|James Stewart en La ventana indiscreta, película de Hitchcock. miniatura|Cary Grant en North by Northwest, película de Hitchcock.

La posición de YanalK. Walton, Mimesis as Make-Believe, Cambridge, Harvard University Press, 1990. es más radical, y defiende que los efectos de la tensión narrativa sobreviven y se repiten, porque la propia incertidumbre es parte de la definición del suspense.

BaroniR. Gerrig, «Suspense in the Absence of Uncertainty», Journal of Memory and Language (1989), n.° 28, pp. 633-648. propone que el tipo de suspense que excita a la audiencia a anticipar lo que se está por vivir, es una precognición particularmente característica de los niños en la fase narrativa de los cuentos de hadas. Baroni defiende que otro tipo de suspense sin incertidumbre puede emerger mediante la contradicción entre el conocimiento del futuro y el deseo, especialmente en la tragedia, cuando el protagonista muere o se pierde («suspense por contradicción»).

Características del género El suspense puede ser definido por la atmósfera que exhibe: emoción, que da origen al nombre del género en inglés.

Se caracteriza por un ritmo rápido, acción frecuente y con héroes ingeniosos que deben frustrar planes de más poderosos y mejor equipados (villanos). Se utiliza también gran cantidad de artilugios y de subterfugios como las pistas falsas y los cliffhangers.

Es un género narrativo que tiene su expresión en el cine, literatura, historietas, televisión y fotonovelas. Actualmente se encuentra influenciado por el terror psicológico.

Una película de suspense es básicamente una historia de intriga. Posee un relato que tiene mayor consistencia y argumentación que otros géneros cinematográficos y su característica es que todos los elementos propios de un guion (personaje, antagonista, meta, conflicto, ritmo, etc.) están al servicio de una intriga, es decir al servicio de una acción que se ejecuta con astucia y ocultamente.

También se las conoce como de «terror inteligente». Se utilizan técnicas como los cliffhangers ('ganchos', 'anzuelos', para que el público espere la próxima entrega: capítulo, episodios, etc.).

Así como la función del género de terror es provocar un interés a través de emociones fuertes que ponen en estado de alerta al público; el género suspense quiere provocar un interés a través de la emoción, pero al mismo tiempo suma un interés de carácter mental, entonces una película de suspense funciona en la medida de que emociona e interesa cognitivamente al espectador.

Una forma de generar esta emoción en el espectador es mediante lo que André Gaudreault y François Jost llaman «focalización», utilizando el término para determinar cuál es el foco del relato, y definiéndola como una «relación de saber entre el narrador y sus personajes». Lo que resulta interesante para el suspense en sí aparece cuando el relato presenta una focalización espectatorial, es decir, cuando «en lugar de privarnos de ciertas informaciones, el narrador puede dar una ventaja cognitiva al espectador por encima de los personajes».

Así, manipulando el alcance de la información brindada, es posible conseguir poderosos efectos en el público. Una narración limitada será propensa a despertar mayor curiosidad y sorpresa, mientras que, como señalaba Alfred Hitchcock, un grado de narración ilimitada ayudará a construir el suspense de mejor manera. En una entrevista con François Truffaut, Hitchcock se lo explicaba de la siguiente manera: miniaturadeimagen|derecha|François Truffaut un director, crítico y actor francés. Realizó varias entrevistas a otros directores, como por ejemplo a Hitchcock.

También es muy común utilizar la construcción cronológica para generar suspense. El contar la historia de una manera atemporal, o con un orden cronológicamente inverso, hará que el espectador tenga que construir por sí mismo el tiempo fílmico, y por ende se está así alargando la espera de la resolución. Un ejemplo de orden atemporal es el caso de Pulp Fiction, dirigida por Quentin Tarantino, que va alternando entre sí las secuencias de acontecimientos. Mientras que un ejemplo de orden cronológicamente inverso es Memento, dirigida por Christopher Nolan, que presenta la historia de los acontecimientos desde el final hacia el comienzo.

Otra manera de utilizar el suspense es fragmentar la información que se le da al espectador, sembrándole ciertas dudas que no siempre terminan por resolverse. Al fragmentar la información, el realizador logra que el espectador se genere ciertas expectativas sobre lo que sucederá a continuación en la historia; las mismas serán reformuladas si se confirman como ciertas, produciendo otras mayores, mientras que se crearán nuevas si no se corroboran. En este sentido influye mucho la construcción psicológica de los personajes, quienes dependiendo de sus rasgos y características, se desempeñan de tal o cual manera, permitiéndole al realizador una vía para suministrar información al espectador según su conveniencia. Un ejemplo de fragmentación de la información sucede en Los otros, dirigida por Alejandro Amenábar, en la cual constantemente el espectador intenta atar los cabos sueltos, reconstruyendo la historia de los personajes y estableciendo hipótesis sobre la base de la poca información que el realizador le aporta, para luego al final sorprenderse con el verdadero desenlace de la misma, arrojando toda hipótesis por la borda y defraudando toda expectativa que se armó durante la misma.