La Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú (Ensabap), fue fundada como la primera escuela nacional de artes plásticas en el país, por Decreto Supremo del 28 de septiembre de 1918 en Lima, bajo el Gobierno del Presidente José Pardo y Barreda. Su cátedra se inició el 15 de abril de 1919 con la dirección del maestro Daniel Hernández. Desde el 1 de enero del 2021, su dirección está a cargo de Eva Dalila López Miranda.

Posteriormente, con la Ley Universitaria n.º 23733 y la n.º 29292, los estudiantes egresan con grado de bachiller después de diez semestres académicos, y Licenciatura con mención en la especialidad elegida.

Historia

Antecedentes La Academia de Dibujo y Pintura, patrocinada por el virreinato de José Fernando de Abascal (1806-1816), ocupó un sector dentro de la Biblioteca Nacional, incluso aún después de la Independencia del Perú a pesar de las limitaciones. La educación era gratuita y sus aulas fueron frecuentadas por estudiantes de medicina y artistas como Francisco Laso, Francisco Masías, Luis Montero e Ignacio Merino; quien asumió la dirección luego de Francisco Javier Cortés hasta 1850, fecha en la que retorna a Francia.

Ante la carencia de sitios que impulsaran cabalmente la educación artística, en 1860 se fundó la Escuela Municipal con la dirección de Federico Torrico y la participación del pintor italiano de Leonardo Barbieri, maestro de Daniel Hernández. Más adelante, la Sociedad de Bellas Artes, además de resaltar la presencia de artistas peruanos en el exterior, se organiza en 1872 con el objetivo de promover la creación de un Museo de Historia, y la Academia Concha se consolida entre 1893 a 1912.Academia Concha, 1893 ~ 1918, de Sofía Pachas Maceda (2008)

Sin embargo, no fue hasta después de la Guerra del Pacífico, durante el restablecimiento del país, que una fuerte campaña periodística encabezada por Teófilo Castillo Guas, promovió la creación de una escuela patrocinada por el gobierno, en favor de la cultura e identidad nacional.Artistas plásticos en los diccionarios biográficos del Perú 1874 ~ 1948, de Sofía Pachas Maceda (2005)

+Directores de la Escuela de Bellas Artes Director Nombre Período 1º Daniel Hernández Morillo 1918-1932 2º José Sabogal Diéguez 1932-1943 3º Germán Suárez Vértiz 1943-1945 4º Ricardo Grau 1945-1949 5º Francisco González Gamarra 1949-1950 6º Germán Suárez Vértiz 1950-1956 7º Julio Málaga Grenet (interino) 1956 8º Juan Manuel Ugarte Eléspuru 1956-1973 9º Armando Sánchez Málaga (interino) 1973 10º Teodoro Núñez Ureta 1973-1976 11º José Bracamonte Vera (interino) 1976 12º Junta Administrativa 1976-1978 13º Alberto Dávila Zavala 1978-1980 14º Carlos Aitor Castillo Gaubeka 1980-1983 15º Miguel Baca Rossi (interino) 1983-1985 16º Andrés Molina Aquino 1985-1990 17º Alberto Tello Montalvo 1990-1994 18º Pedro Rotta Bisso 1994-1997 19º Comisión Reorganizadora 1997-1998 20º Joel Meneses Fonseca (encargado) 1998-1999 21º Justo Estrella Orihuel (encargado) 1999-2000 22.º Joel Menese Orihuela (encargado) 2000-2001 23.º Leslie Lee Crosby (encargado) 2001-2007 24.º Comisión Reorganizadora 2007-2008 25º Comisión de Víctor Delfín 2009-2010 26º Guillermo Cortez Carcelén 2010-2012 27º David Durand Ato 2012-2015 28º Carlos Valdez Espinoza 2015-202029ºEva López Miranda2021-actual

Siglo XX Al establecerse la Escuela, su primera etapa se caracterizó por impartir una rigurosa formación clasicista. José Sabogal, su segundo director, se desvió el enfoque europeizante de Daniel Hernández Morillo a favor de una orientación hacia el hombre y su entorno, que daría origen al Indigenismo. Durante la dirección de Germán Suárez Vértiz se producen reformas en los métodos pedagógicos, abriéndose un concepto más liberal para que el estudiante pueda elegir su propia opción. Bajo la dirección de Ricardo Grau, la escuela siguió las tendencias del Arte abstracto, hasta la dirección de Francisco González Gamarra, y nuevamente la de Germán Suárez.

En la siguiente década, destaca la figura Juan Manuel Ugarte Eléspuru como director, quien reorganizó las estructuras administrativas y pedagógicas. Se creó bajo su dirección el Taller de Grabado, y se modificó el antiguo sistema de ocho años a seis años de estudios en pintura y escultura; y a cuatro años en la especialidad de dibujo. En 1957 se consigue la categoría de Instituto de Enseñanza Superior, mediante la Resolución Suprema 045. En 1966 la Escuela consiguió su autonomía cambiando el nombre por la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú.

En el 50º Aniversario (1968) se crea el Instituto Superior de Investigaciones Estéticas, que otorgaba estudios de postgrado: Doctorado de Historia y Filosofía del Arte, el cual duró tres años, egresando un grupo de profesionales en 1970. Fue la primera y única promoción debido a su clausura por el Gobierno del General Juan Velasco Alvarado. Además, en 1972 pierde la autonomía y pasa a depender del Instituto Nacional de Cultura del Perú; encargándole su dirección a una comisión encabezada por Armando Sánchez Málaga, como director interino.

En 1980 la escuela recupera el título de "Autónoma" y reglamenta la formación de profesionales del arte con seis años de estudio y de profesores del arte con cinco. A fines de los años noventa, la escuela experimentó varias reorganizaciones educativas con la Comisión Reorganizadora, Joel Meneses Fonseca, Justo Estrella Orihuela y Leslie Lee Crosby.Enciclopedia Ilustrada del Perú, de Alberto Tauro del Pino, p 933 - 934 (2001)

La institución inició su proceso de obtención del estatuto universitario en 2000. En 2008, en colaboración con otras escuelas de arte, alcanzó el estatus de institución universitaria. En 2024, el gobierno formalizó su denominación como Universidad Nacional Autónoma de Bellas Artes.

Acrónimos Con el pasar de los años el nombre, y por ende las siglas fueron cambiando: Escuela Nacional de Bellas Artes (ENBA), desde 1918. Escuela Nacional de Bellas Artes del Perú (Enbap), desde 1957. Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú (Ensabap), desde 1966. Escuela Nacional de Bellas Artes del Perú (Enbap), desde 1972. Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú (Ensabap), desde 1980.

Organización Gobierno El gobierno en la Ensabap y la de sus Programas se sustenta con la participación democrática y responsable de sus estamentos, ejercidas en el siguiente orden jerárquico: La Asamblea General: Como órgano máximo de gobierno, está conformada por el 1) Director General; 2) Director Académico; 3) Director Administrativo; 4) Director de Promoción Cultural; 5) Cuatro docentes representantes de los Programas Académicos; 6) Un representante de los egresados y tres de los estudiantes. El Consejo Ejecutivo: Es el órgano superior de dirección, ejecución y promoción de la Escuela, siendo integrado por el director General, el director académico, Director administrativo, los directores de cada programa y un representante de los graduados. También puede participar un representante debidamente acreditado del personal no docente y otro de los estudiantes con derecho a voz. Las Direcciones de Programa: Es un director por cada Programa Académico, es decir, uno del Programa de Educación Artística, y el Otro de Artes Plásticas y Visuales.

Estudios Pregrado Programa Académico de Artes Plásticas y Visuales Pintura

Escultura

Grabado

Conservación y Restauración Programa Académico de Educación Artística Educación artística

Sedes Sede Principal El edificio se ubica en la esquina de las calles Colegio Real (cuadra 6 del Jirón Áncash) y San Ildefonso (cuadra 2 del jirón Andahuaylas).

Los planos virreinales conocidos de la ciudad muestran en ese lugar una iglesia, denominada de San Pedro, anexo al cual se encontraba un hospital de clérigos. Hospital e iglesia tuvieron origen en una cofradía que, fundada en 1594 bajo el título de la Cátedra de San Pedro, tenía como finalidad la atención de los sacerdotes enfermos de escasos recursos. Inicialmente la cofradía utilizó para sus fines asistenciales algunos ambientes del hospital de San Andrés, hasta que en 1599 compró unos solares en los que construyeron el hospital y su capilla con licencia del Virrey Marqués de Montesclaros. Los cofrades fueron adquiriendo sucesivamente los solares adyacentes para ensanchar el terreno del hospital, y a principios del siglo XVII de él decía el cronista Bernabé Cobo (1639) que “la casa es mediana, con los aposentos suficientes, un patio moderado, un pedazo de huerta y un cuarto aparte donde vive el mayordomo. La iglesia es muy grande, con la capilla mayor de bóveda bien edificada y su cementerio que sale a una esquina de la cuadra”. La única nave de la iglesia estaba cubierta con una armadura de madera de cinco paños construida por el carpintero Bartolomé Calderón en 1629, la cual sería reemplazada posteriormente por una bóveda de cañón -también de madera- como consecuencia de alguno de los devastadores terremotos que asolaron la ciudad. Esta cobertura aparentemente subsistió hasta el siglo XX, cuando la iglesia se transformó en auditorio de la escuela, y de ella aún se pueden ver los perimétricos, los contrafuertes de la antigua capilla mayor, la portada lateral barroca y la base de la torre de la esquina.

El hospital de clérigos estuvo a cargo de la Cofradía de San Pedro hasta 1683, año en que la administración del nosocomio fue entregada a los padres del Oratorio de San Felipe Neri. Posteriormente el hospital se trasladó al local del Colegio Máximo de San Pablo de los jesuitas, el cual había quedado vacío luego de la expulsión de la orden en 1767 y les fue otorgado a los oratorianos para su uso por la Administración de Temporalidades en 1771. El edificio vacío del antiguo hospital sería entonces reutilizado para albergar al beaterio de Amparadas, quienes se trasladaron al local en 1776. Este beaterio se erigió inicialmente en 1670 con el título de Amparadas de la Concepción por iniciativa del venerable Padre Francisco Castillo, con la finalidad de dar refugio a mujeres de vida licenciosa arrepentidas de su proceder. Inicialmente el beaterio se ubicó en el solar en el que hoy se encuentra el monasterio de Santa Rosa, pero entró en decadencia a principios del siglo XVIII, hasta que la Administración de Temporalidades le cedió el local vacío del antiguo hospital de San Pedro para albergar a las amparadas, a las cuales se unió una escuela de indias y un hospicio. La iglesia continuó en uso, y, como narra Fuentes (1858), tenía 49 varas de largo y 13 varas de ancho, así como siete altares incluido el mayor. Ya en el siglo XIX se redujo el área que ocupaba el beaterio al separar la enfermería, la huerta y uno de los claustros para albergar el Colegio de Obstetricia y la Casa de Maternidad de Lima. El Colegio se había erigido por supremo decreto en 1826 y funcionó inicialmente en el hospital de Santa Ana hasta su traslado al local que nos ocupa.