Villanueva de Alcardete es un municipio de la provincia de Toledo, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. Ubicado en la comarca de La Mancha Toledana, tiene una población de .

Toponimia El nombre de Villanueva de Alcardete procede del topónimo Alcardete, de raíz latino arábiga mozarabizado que se refiere a encinar. Deriva del latino quercus, encina, y la terminación mozárabe ete. Otra hipótesis indica que en época castellano-mozárabe procedería de la sufijación de la palabra «alcorque» de ascendencia árabe.

En los documentos latinos castellanos aparece como "Alcardet". La palabra Villanueva surgió después como topónimo castellano referido a la población de la nueva villa.

Geografía Ubicación El municipio se encuentra situado entre campos de viñedos en la comarca de la Mancha. Limita con los términos municipales de Quintanar de la Orden, La Puebla de Almoradiel, Corral de Almaguer y Cabezamesada en la provincia de Toledo, y Horcajo de Santiago, Pozorrubio de Santiago, Villamayor de Santiago y Los Hinojosos de la provincia de Cuenca. Situado a 120 km de la capital de España, Madrid, y 110 km de Toledo capital.

Clima Villanueva de Alcardete tiene un clima mediterráneo continentalizado con precipitaciones escasas que se concentran en primavera y a finales del otoño, con sequía estival acusada e importante oscilación térmica diaria. Las temperaturas son frescas en invierno, con heladas frecuentes aunque menores que en otras zonas de la región, y altas en verano, con máximas que superan ocasionalmente los 40°C.

Historia Orígenes

Los orígenes de Villanueva se podrían remontar a la época hispanorromana. El asentamiento actual es producto de una concentración de poblados menores. El más importante de estos poblados, llamado El Cardete, estaría cercano al río Gigüela, donde se han encontrado enterramientos visigodos y restos de cerámica. Por causas desconocidas, algunos apuntan a la falta de higiene del lugar y otros a la necesidad de protección ante las continuas invasiones de árabes y castellanos, los pobladores de este asentamiento lo abandonan en el y deciden trasladarse a una zona más segura: su actual emplazamiento.

Edad Media Durante la Edad Media en el periodo de dominación musulmana y de reconquista cristiana, el sur del Tajo pasó por largas épocas de inestabilidad que irían desde la toma de Toledo en 1085 hasta la conquista definitiva de Cuenca en 1177, producto de las campañas almorávides, almohades e incursiones de castigo cristinas, con acciones por ambos bandos de rapiña, razzias y quema de cosechas que ocasionaron hambrunas y continuas fluctuaciones de los grupos de población existentes.

Tras la conquista definitiva de plazas como Huete, Oreja, Ocaña y Uclés por los cristianos, se pasó del dominio musulmán a consolidar las conquistas obtenidas.

Para afianzar el sector de Uclés, en 1174 el rey Alfonso VIII entregó el castillo y la Villa de Uclés a la recién creada Orden Militar de Santiago, cuya expansión se fue abriendo hacia el sur y en 1178, obtuvo el castillo de Añador, junto al Cigüela.

En 1179 el Maestre y el Rey mejoraron la población de Uclés, otorgando a los nuevos pobladores un Fuero que hizo que creciese la población y sus términos.

La repoblación del extenso alfoz de Uclés fue llevada a cabo en el último cuarto del y primera mitad del , fracasando muchos de los pueblos primitivos, como es el caso de Alcardete, que fue abandonado por sus vecinos a fines del , momento en que la población se trasladó a un lugar más propicio, que tomó el nombre de Villanueva de Alcardete. Esta obtuvo el Fuero de Uclés y ciertas mercedes del Maestre Don García Fernández, a principios del , con la exención de portazgos para los que acudiesen, pechos para los que acudiesen de fuera del señorío y pusiesen tras avanzadas de viña.

En las guerras de sucesión al trono de Enrique IV, entre los partidarios de Juana la Beltraneja e Isabel I de Castilla, Villanueva de Alcardete tomó partido por la futura reina.

Edad Moderna thumb|Monumento conmemorativo de la coronación de la Virgen de la Piedad Carlos I en 1520 concedió el título de Leal Villa a Villanueva de Alcardete por su intervención en la guerra de las Comunidades contra las tropas del obispo Acuña en la acción de El Romeral, otorgándole además de la citada merced, la concesión de doscientas fanegas de sal de las cercanas salinas de Belinchón.

Durante el podemos hablar de distintos acontecimientos en Villanueva de Alcardete: la participación de algunos de sus vecinos en la conquista y colonización del Nuevo Mundo, la creación del pósito de Simón de Villanueva, construcción de gran parte de la iglesia, de la ermita de San Roque, obra que sería seguramente realizada por los moriscos que en ese momento habían llegado desde Granada.

En el se produjo la culminación ascendente de una coyuntura positiva en las actividades agropecuarias, industriales y comerciales, paralela a un crecimiento demográfico de la población. Para entrar a mediados del en una fase de inflexión de la agricultura y de la ganadería derivada del alza general de los precios y de la deferencia entre costos y rendimiento de la producción, que produjeron a lo largo del deudas en la población, arrendamientos, venta de bienes y cargos, tala de montes, aumento de los impuestos, etc.

Es preciso destacar durante esta época en Villanueva la existencia de un elevado número de personajes ilustres, que destacaron en distintos campos: altos cargos de la Administración de Justicia, Ejército, en la Orden de Santiago, hombres de letras, médicos cirujanos, etc, muchos de ellos relacionados con la nobleza del momento.

Existiendo en 1576 de veinte a veinticinco casas de hidalgos y siete u ocho que litigaban ejecutorias de hidalguía, el resto de vecinos eran clérigos, labradores y oficiales. Contaba entonces la población con setecientos cincuenta vecinos.

Entre los personajes relevantes de la villa en aquella época podemos destacar:

Fernando Céspedes de Oviedo, nacido en Villanueva de Alcardete fue personaje importante e influyente: licenciado, alcalde de los hijosdalgo de Granada, después Juez de Residencia y Corregidor de la villa de Madrid con Felipe II. A su vez fue padre de Gregorio Céspedes.

Gregorio Céspedes, jesuita y primer visitante europeo de Corea en 1593.Recorre China y Extremo Oriente, se convierte en consejero y predicador y persona de confianza de los jerarcas japoneses, pasando a ser cronista de las guerras entre Japón y Corea, donde actuó como mediador para conseguir la paz. Murió en Japón en 1611.

Simón de Villanueva, que moriría en Cartagena de Indias (Colombia), mandó al Ayuntamiento de esta villa 3030 ducados para que se invirtiesen en rentas a voluntad del Municipio. Fue el creador del Pósito de Simón de Villanueva.

El efecto de la crisis económica se fue agravando a lo largo del . En 1683 la población se vio obligada a solicitar del rey que se concediese a los vecinos poder disponer del grano de la Mesa Maestral de la Tercia Real para poder sembrar, por la gran pobreza generalizada que había en la población, debido a las malas cosechas de esos años.

Durante la Guerra de Sucesión de 1717, Villanueva actuó a favor de Felipe V, ayudando a este junto con los pueblos del contorno en una acción en que un cuerpo de ejército compuesto por austriacos y portugueses amenazaban Quintanar de la Orden, logrando que se retirasen.

Edad Contemporánea El se iniciará con una serie de convulsiones y circunstancias que propiciarán el derrumbe del Antiguo Régimen. Este siglo será muy cambiante en lo ideológico y no estará exento de conflictos, que Villanueva de Alcardete vivirá muy de cerca, ya que se verá envuelto en gran parte de ellos, tomando parte en distintas guerras: en la Guerra de la Independencia, liberales y absolutistas, liberales y carlistas; guerra de Cuba, etc.

Y llegamos así al en el que Villanueva sufre dos acontecimientos importantes que marcan su historia más reciente: la guerra civil española que divide a los vecinos en dos bandos difícilmente reconciliables y las corrientes migratorias de los años 60, hecho que desarraiga a una buena parte de la población: lleva a sus ciudadanos a la zona de Levante español y a cinturones industriales de Madrid y Barcelona.

En la actualidad Villanueva de Alcardete es un pueblo demográficamente estable, económicamente desarrollado y con un equipamiento cultural y social adecuado. Además cuenta con un entramado institucional y asociativo que hacen de él un pueblo tranquilo y organizado.

Demografía Cuenta con una población de .

thumb|Casa consistorial

Economía thumb|Silo de cereales La mayoría de la población se dedica y pertenece al sector primario, dedicándose a la agricultura como actividad económica principal y destacando sobre todo el cultivo de la vid, repartido a lo largo de los 147 km² de su término municipal. Los que forman el sector secundario, están presentes en menor medida, aunque en los últimos años este sector ha sufrido un fuerte incremento y se dedica principalmente a la construcción, industria textil, y a la elaboración de productos agroalimentarios destacando entre estos el vino y el queso. El sector terciario tiene una menor representación en la economía local, predominando el comercio y la restauración.

Patrimonio thumb|Antiguo abrevadero thumb|Iglesia de Santiago Apóstol thumb|Plaza de toros thumb|Rollo jurisdiccional thumb|Casa de la Tercia Pilar abrevadero. Es un monumento de forma cilíndrica que consta en su interior de un gran pozo desde donde se extraía a sus pilas de piedra en el exterior el agua a través de un sistema tirado por mulas y que servía de agua a todos los animales de labranza antiguamente. Está reconstruido y convertido hoy en centro de exposiciones. Ermita Ntra. Sra. de Gracia. Situada en la calle Cervantes, antigua iglesia con planta de cruz latina. Plaza de la Constitución. Centro neurálgico que inicialmente acogía los grandes acontecimientos de la Villa, como eran sus ferias, fiestas, mercados... Sobre la grava del suelo se establecían los puestos y tenderetes durante sus fiestas. La primera reforma se realiza en 1972, y Felipe Verdúguez Ovejero es el maestro de obras que redacta el proyecto, en el que se establece una nueva estructura de la que destaca una fuente central rodeada por césped, árboles y rosales, así como bancos de piedra y losa. Por diversos problemas producidos en el suelo a consecuencia de las raíces de las especies arbóreas utilizadas, en 1994 se afronta la segunda reforma, consistente en una nueva construcción, sensiblemente rectangular y delimitada por una barandilla perimetral de forja artesanal sobre murete de mampostería ordinaria, lugares ideales para paseo en las noches calurosas del verano. También destacan las zonas estanciales formadas por bancos de fundición y madera, pero sobre todo el quiosco de música al que rodean farolas fernandinas y un ajardinamiento que también circunda toda la estructura, formado con árboles de hoja caduca, permitiendo así la entrada del sol en el invierno, así como otros de pequeño porte de hoja perenne. Completan este ajardinamiento dos olivos, que junto a los edificios que la rodean, hacen que esta plaza se encuentre en una zona de privilegio de la Villa. Plaza de la Cruz verde. Antigua fuente hoy desaparecida y donde hay una peana con una cruz en lo alto del color que da nombre a esta plaza.