Un caso de tratamiento historiográfico especial es el rol de las artes en el anarquismo, suelen solaparse dos temas muy diferentes: la influencia de las ideas anarquistas en las bellas artes, influencia cuya apreciación usualmente suele ser identificada como marginal o muy puntual en nichos avant garde; y el uso de obras de arte con o sin mensaje anarquista explícito como medio de propaganda anarquista. Más que decir que el anarquismo ha sido significativo en su influencia en las artes, sí podemos decir que las artes son un tema relevante en las tradiciones intelectuales y de propaganda anarquista. En esta importancia de las artes para el movimiento anarquistas entran tanto los artistas de ideas anarquistas, como aquellos cuya afinidad ha sido imaginada por simpatizantes anarquistas e incorporada su obra a una lista de recomendaciones artísticas desde un abordaje de encontrar similitudes y minimizar diferencias y no porque el autor haya expresado afinidad hacia ideas anarquistas (la confusión o el solapamiento radica usualmente en la tendencia en la propaganda anarquista de asociar antiautoritarismo o antiestatismo/antiburocratismo como cuasi-sinónimos de todo un programa anarquista). Este interés de los anarquistas en ser asociados a las artes abarca diversas disciplinas, en especial, la literatura, la dramaturgia, las artes visuales y la pintura, el cine y la música. En varios casos se notará que es la obra, más que los artistas, la que se asocia a componentes anarquistas.

Antecedente Desde la antigüedad han existido personajes que han plasmado por medio de la letra puntos de vista que hoy en día calificaríamos de anarquizantes; estos mismos han inspirado en parte a muchos de los pioneros del anarquismo y sus sucesores, otros han sido enlazados con el anarquismo moderno luego del surgimiento de este. Entre los escritos y escritores anarquizantes previos al surgimiento del movimiento anarquista se encuentran el Tao Te Ching de Lao Tsé en la Antigua China. Los escritos del cristiano gnóstico Carpócrates (escritos en los primeros tiempos de la era cristiana) entran también en esta línea, así mismo el libro La servidumbre voluntaria de Étienne de La Boétie escrito en la transición del Medioevo al Renacimiento en Francia. De parte de los socialistas utópicos se producen algunas obras influyentes para el posterior pensamiento anarquista por ejemplo El falansterio de Charles Fourier.

Desde las posturas liberales agrarias y radicalizadas la producción literaria influyó directamente en el nacimiento del movimiento anarquista, aquí se ubican obras de índole más literaria como Los viajes de Gulliver de Jonathan Swift, las obras de Thomas Paine; desde el Romanticismo la poesía de William Blake y de Lord Byron fue influyente en círculos anarquistas ingleses donde así mismo fue importante la influencia de la literatura de William Godwin quien luego sería reconocido por el anarcocomunista Piotr Kropotkin como precursor suyo. Cabe destacar la gran influencia de la litertura de los trascendentalistas norteamericanos del cual Henry D. Thoreau, autor de Walden y La Desobediencia Civil, es considerado plenamente un anarquista.

También pintores como Vivancos, Courbet y Pissarro incursionaron en incluir en la pintura los conceptos estéticos anarquistas.

Entre otras manifestaciones culturales anarquistas es de resaltar la difusión del esperanto como idioma internacional y los diferentes aportes a la pedagogía anarquista, cuya manifestación más relevante ha sido la Escuela Moderna de Francisco Ferrer.

En literatura La literatura ha jugado un papel primordial en la difusión de los puntos de vista anarquistas, incluso antes del surgimiento del anarquismo como filosofía y doctrina definida y como movimiento social.En la Definición de anarquismo para la Enciclopedia Británica, Kropotkin escribe:

Literatura sobre anarquismo Ya luego de la formación del movimiento anarquista la difusión por medio de las letras o la promoción de la lectura incluida la literatura artística no estrictamente anarquista ha sido valiosa. Es importante el número de periódicos anarquistas publicados a lo largo de la historia.

Escritores y filósofos del y del también han dedicado sus páginas al anarquismo, como por ejemplo Albert Camus, quien escribió la novela La peste y la obra de teatro Estado de sitio, aparte de sus obras filosóficas y colaboraciones en periódicos. Otros escritores que si bien no han hablado del anarquismo en sus obras, si han formado parte del movimiento como por ejemplo el poeta beatnik Allen Ginsberg. Aparte de los mencionados, conocidos literatos de filiación anarquista han sido el ruso León Tolstói, autor de grandes clásicos de la literatura universal, como Guerra y Paz y Ana Karenina, el anarquista irlandés Oscar Wilde, el francés Octave Mirbeau, el checo Franz Kafka y con alguna afinidad Fiódor Dostoyevski, Soren Kierkegaard (quien sin declararse anarquista declaró su enemistad a la Iglesia, el Estado y a la vida superficial ) y de forma ambigua Julio Verne y Aldous Huxley.

En el terreno de la poesía se destaca Voltairine de Cleyre, aunque también se podrían considerar a Percy Bysshe Shelley, Lord Byron, William Blake, León Felipe y Allen Ginsberg, cuya poesía presenta una gran afinidad con el anarquismo. En periodismo y ensayo, podemos incluir a Rafael Barret, autor de una extensa y variada obra, a Manuel González Prada, Rodolfo González Pacheco, Ricardo Mella, Fernando Tarrida del Mármol y al geógrafo Élisée Reclus.El anarquista estadounidense Benjamin Tucker fue el primero en introducir la obra de Friedrich Nietzsche a su país.

Literatura influyente George Orwell, describió la Barcelona de los días de la Revolución Española en su obra Homenaje a Cataluña donde cuenta también la persecución y represión de la que fueron objeto los militantes del POUM, aliados y compañeros en las armas de los anarquistas. Las obras de Friedrich Nietzsche han tenido su sitio también en las aportaciones al anarquismo. El género de las distopías ha tenido bastante acogida dentro del pensamiento ácrata como por ejemplo Un mundo feliz de Aldous Huxley (quien se autoproclamaba anarquista), o Fahrenheit 451 de Ray Bradbury, 1984 de Orwell entre otros; eso explica el nexo entre el cyberpunk (un género literario distópico contemporáneo) y el anarquismo.

Por algunas décadas referentes en la literatura intelectual del anarquismo fueron Paul Goodman vinculado a la contracultura norteamericana, e Iván Illich, pedagogo radical promotor de la desescolarización. En tiempos algo más recientes ha sido la literatura crítica, uno de los referentes que más se ha acercado al anarquismo, usualmente están vinculados a los críticos de la modernidad o de analistas la posmodernidad y analistas de las nuevas formas de liberación social y económica. En este grupo heterogéneo encontramos los ensayos y estudios de Antonio Negri, Gilles Deleuze, Michel Foucault, Manuel Castells, Alvin Toffler, de entre una diversidad de autores. También podemos incluir varios de los libros de Noam Chomsky como un referente escrito del anarquismo de las últimas décadas.

En el anarquismo de mercado en género literario indiscutible ha sido la ciencia ficción, con novelas como La Luna es una cruel amante, La era del diamante, Alongside Night, o el cómic Anarky, entre otras.

En teatro

El más importante dramaturgo nórdico, y uno de los más importantes de la historia del teatro moderno fue el anarquista Henrik Ibsen, autor de conocidas obras como Casa de Muñecas y Un enemigo del Pueblo. En el Río de la Plata fue Florencio Sánchez la figura más descollante. Entre sus obras más destacadas se encuentran M'hijo el dotor, Canillita y Los derechos de la salud. Florencio Sánchez ejerció además el periodismo y la militancia social, colaborando en el periódico anarquista La Protesta. El multifacético escritor anarquista y director del periódico La Antorcha, Rodolfo González Pacheco, también incursionó en la dramaturgia, aunque con obras menores.

En 1946 Julian Beck y Judith Malina fundan el Living Theater, inspirado en principios anarquistas. Se basaba en temas controversiales, apelando a la improvisación y la participación del público. Si bien fue concebido como teatro experimental, en la década del sesenta obtuvo bastante popularidad. El Living Theatre influenció a muchas compañías teatrales de las décadas siguientes hasta la actualidad.

Una obra de teatro de especial relevancia para el anarquismo es la famosa novela Morte accidentale di un anarchico del ganador del premio nobel de literatura Darío Fo. La obra es una comedia (con una fuerte presencia de crítica social) inspirada en los hechos que tuvieron lugar en 1969 en Milán, Italia, en donde murió el anarquista Giuseppe Pinelli a manos de la policía cuando era interrogado acerca de la explosión de una bomba en la Piazza Fontana.

Howard Zinn es el autor de Emma (1976), una obra teatral basada en la vida de la anarquista Emma Goldman.

En las artes plásticas Desde el se iniciaron numerosos contactos entre el anarquismo y el mundo del arte: Proudhon trató en sus obras la teoría del arte, influyendo en los ideales estéticos del realismo pictórico y, más adelante, en el realismo socialista. Para Proudhon, el arte debía servir a unos objetivos sociales y morales, rechazando el "arte por el arte" y defendiendo la figura del artista como un ser de rectos principios que contribuye como todos al desarrollo de la sociedad. Para él, el arte "es una representación idealizada de la naturaleza y de nosotros mismos con el objetivo de perfeccionar física y moralmente nuestra especie".James Joll, Los anarquistas, p. 151.

Proudhon influyó especialmente a Gustave Courbet, amigo personal suyo; tanto él como Camille Pissarro, Georges Seurat, Paul Signac, etc, desarrollaron conceptos estéticos anarquistas. Courbet es autor del famoso cuadro Pierre-Joseph Proudhon et ses enfants (Retrato de Proudhon y sus hijos), de 1865. Signac expresó en 1902: "el pintor anarquista no es aquel que pinta cuadros con motivos anarquistas, sino el que sin ánimo de lucro, sin esperar ninguna recompensa, lucha con todo su individualismo y todo su esfuerzo personal contra la burguesía y los convencionalismos oficiales".

Durante el hubo algunos vínculos entre las corrientes dadaísta, surrealista y el anarquismo, aunque no siempre muy explícitos, especialmente en la década del '50 en Francia.Surrealismo y anarquismo - Proclamas surrealistas (en Le Libertaire) Durante esos años se destaca la producción artística de Miguel García Vivancos, exintegrante del grupo de Durruti, exiliado en Francia. En la crítica del arte (tanto en plástica como en literatura) se ha destacado Herbert Read.

En el cine No se puede hablar tanto de directores declaradamente anarquistas, con excepción de Jean Vigo cuya obra Cero en conducta es un clásico del cine francés. Durante la Revolución Española la producción cinematográfica anarcosindicalista autogestionada se articulaba a través de las productoras SIE Films, FRIEP y Spartacus Films. Entre agosto de 1936 y junio de 1937 se produjeron 84 filmes, entre los que destaca la película Aurora de Esperanza, de Antonio Sau, una joya del cine clásico español.Listado de películas producidas durante la colectivización de la industria cinematográfica española, y fichas técnicas. (en el Archivo CNT)

Muchos cineastas, en cambio, han tomado temáticas relacionadas con la historia del anarquismo.

Sacco y Vanzetti retoma las causas de supuesto robo y asesinato en 1920 y el proceso por el cual Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti son asesinados por los tribunales de Massachusetts en 1927. El director de la obra fue Giuliano Montaldo en 1971.

Amor y Anarquía (1973) de Lina Wertmüller ambientada en los años de fascismo en Italia retrata la vida de una prostituta y un anarquista que, solo, intenta ajusticiar a Benito Mussolini.