thumb|En 1800, la Universidad de Berlín fue la primera universidad en acoger la disciplina de filosofía de la historia, introducida por Hegel a principios del
La filosofía de la historia es la rama de la filosofía que estudia la teleología, la epistemología y la metafísica de la historia y la historiografía.
Su origen se encuentra en el proceso vivido entre los y , gracias a los escritos de filósofos como Giambattista Vico, Georg Hegel y Voltaire, siendo este último quien acuñó el término. Pese a ello, elementos de la filosofía de la historia, presentes en las reflexiones sobre el tiempo y la historia misma, existen desde la Edad Antigua y la Edad Media tanto en la civilización islámica como en la civilización China. Aunque no es la norma, las filosofías de la historia en sus comienzos se preocuparon por una historia universal de carácter metafísico, es decir, buscaron un sentido para el rumbo de la humanidad generalmente de carácter eurocentrico.
Con la incorporación de la filosofía analítica al débate en el , se realizó una división de la filosofía de la historia en dos áreas: por un lado la filosofía especulativa o sustantiva de la historia y, por otro lado, la filosofía crítica o analítica de la historia. La primera está vinculada a filosofías de la historia de carácter metafísico, como la de Johann Herder, Immanuel Kant, Georg Hegel y Giambattista Vico; mientras que la segunda se relaciona a cuestiones epistemológicas y de metafísica analítica de la historia, como las realizadas por William Dray, Arthur Danto, Raymond Aron y Henri Marrou. No obstante lo anterior, no existe un consenso sobre dicha distinción. Desde la filosofía continental se mantiene la convicción de que la filosofía de la historia sólo debe usarse para referirse a la filosofía especulativa de la historia; mientras que los conceptos de teoría de la historia, epistemología de la historia o historiología se deben usar para la filosofía crítica de la historia. También se ha propuesto hacer una distinción entre filosofía de la historia y filosofía de la historiografía las que corresponden a la filosofía especulativa y filosofía crítica de la historia respectivamente.
Finalmente, una tercera corriente comienza a desarrollarse desde la segunda mitad del con las tesis narrativas desarrolladas por Arthur Danto, Hayden White, Paul Ricoeur, Louis O. Mink y Frank Ankersmit.
Historia de la disciplina
División
La filosofía de la historia se ha dividido en dos áreas. Por un lado, la filosofía especulativa de la historia que estudia el pasado al igual que los historiadores; por otro lado, la filosofía analítica de la historia que estudia a la historia como disciplina académica. En el primer caso, la diferencia entre filósofos e historiadores se encuentra en la perspectiva que se aplica al pasado y los métodos usados. En el segundo caso los filósofos estudian la práctica de los historiadores, es decir, sus métodos de investigación y cómo presentan sus resultados en la historiografía.
La primera distinción taxativa comenzó en 1951 con William Henry Walsh quien uso los conceptos "filosofía especulativa de la historia" y "filosofía crítica de la historia". Por filosofía especulativa de la historia Walsh se refiere a una filosofía metafísica que buscaba una interpretación total de la historia a través de un solo sistema filosófico. Para esta perspectiva, la historia universal es vista como un todo que posee un plan racional que el filósofo debe descubrir. Los autores que se vinculan a dicho tipo de filosofía, según Walsh, son Giambattista Vico, Johann Herder, Georg Hegel y posteriormente Karl Marx, Oswald Spengler y Arnold Toynbee. En el caso de la filosofía de la historia de Marx, Walsh sostiene que ésta se diferencia del resto al mantener un sentido causal de la historia, es decir, al tratar de descubrir cuál es el motor de la historia.En relación con la filosofía crítica de la historia Walsh la define como la que se preocupa de cuatro grandes problemas epistemológicos de la historia: primero, cuál es la naturaleza de la historia en relación con otras formas de conocimiento; segundo, cuál es el criterio de verdad de la historia; tercero, el problema de la objetividad en la historia; cuarto, cómo la historia explica su objeto de estudio. Además de dicha división, Walsh reconoce el surgimiento de una filosofía idealista de la historia que estudia la historia identificándola como una disciplina individual y concreta; por lo tanto, opuesta a las ciencias naturales. Representantes de dicha interpretación son Wilhelm Dilthey, Heinrich Rickert, Benedetto Croce y más tarde Robin Collingwood.
Continuando la distinción de Walsh, Arthur Danto usó los conceptos "filosofía substantiva de la historia" y "filosofía analítica de la historia". Uno de los matices de Danto que agregó a la distinción de Walsh fue el sostener que la filosofía analítica de la historia también debe preocuparse por el estudio de los problemas conceptuales de la filosofía substantiva de la historia. Además, profundizando en la filosofía substantiva de la historia, Danto sostiene que esta se puede dividir en dos: las teorías descriptivas y las teorías explicativas de la historia. Las descriptivas buscan encontrar los patrones de la historia con el objetivo de proyectar el pasado hacia el futuro gracias a la repetición de los patrones históricos o a la finalización de un patrón actual en desarrollo. Mientras que las teorías explicativas quieren mostrar las causas de dichos patrones. Si las teorías explicativas de la filosofía substantiva de la historia fueran capaces de encontrar los patrones causales de la historia podrían crear una ciencia de la historia, de la misma forma como alguna vez la física se practicó como una filosofía natural. No obstante, ello no es posible para Danto.La razón es que la filosofía substantiva de la historia pretende conocer el sentido de la historia universal; sin embargo, la historia esta en constante desarrollo. Por lo tanto, nunca se podrá tener una comprensión completa del sentido de la historia, porque esta cambia constantemente de sentido en la medida que suceden nuevos hechos históricos.
Discrepancias Si bien en la filosofía analítica la distinción es ampliamente usada, en el caso de la filosofía continental no se ha aceptado dicha división y es posible encontrar otras distinciones que limitan la filosofía de la historia sólo al estudio de la historia en sí misma.
Paul Ricoeur si bien reconoce la existencia de una distinción entre filosofía de la historia y filosofía crítica de la historia no la comparte. Aunque no lo explicita, Ricoeur hace uso de los conceptos "epistemología de la historia" para referirse al estudio filosófico de la historia como disciplina y "filosofía de la historia" para la filosofía de tipo hegeliano; sin embargo, si sostiene claramente que la filosofía de la historia no debe confundirse con las especulaciones de Oswald Spengler o Arnold Toynbee como lo han hecho los filósofos analíticos. Según Ricoeur, las consecuencias de la ausencia del reconocimiento de dicho debate desarrollado en Alemania y Gran Bretaña principalmente, ha llevado a que no exista una filosofía y una epistemología de la historia en Francia. No obstante, sí se desarrolló una reflexión metodológica desde los propios historiadores a través de la escuela de los annales.
Desde comienzos del también se ha propuesto usar los conceptos "filosofía de la historia" y "filosofía de la historiografía". Aviezer Tucker, al igual que Walsh, señala que una de las causas de dicha problemática reside en la misma polisemia de la palabra historia: por un lado el pasado de la humanidad; por otro lado, la disciplina que estudia el pasado. Por lo tanto, la solución para Tucker es seguir la misma distinción que realizan los historiadores entre historia e historiografía. Por lo tanto, la filosofía de la historia es la que estudia el pasado y la filosofía de la historiografía es la que estudia la investigación del pasado por la historia y sus resultados expuestos en la historiografía.
Según el francés Raymond Aron la filosofía especulativa de la historia se ocupa de los hechos y pretende ordenarlos de diversas formas y la filosofía crítica es la historia concreta con el fin de crear los conceptos que nos permiten comprender la realidad histórica.
El filósofo español Ferrater Mora llamará a la filosofía especulativa de la historia "filosofía material" de la historia y la filosofía crítica de la historia la llamara "filosofía formal de la historia".
En 1971 José Ortega y Gasset propuso el uso del concepto "historiología" para establecer una distinción entre la teoría de la historia y la filosofía de la historia de carácter especulativo.
Según Danton la filosofía sustantiva busca el sentido de la historia con el fin de comprender y poder prever el devenir histórico y la filosofía analítica aplica la reflexión filosófica de la historia, es decir, la historiografía. Para conseguirlo se emplean dos pautas:
Buscar en el pasado las leyes que rigen la historia para prever el futuro. Establecer supuestos principios que motivan a la historia y que la dotan de un sentido que es, a la vez, fin y final de la historia
Distinción entre metodología y filosofía analítica de la historia La filosofía analítica de la historia puede dar lugar a una confusión con la metodología de la historia. La diferencia entre ambas es que desde la filosofía se aborda la investigación de la historia desde una perspectiva teórica o crítica, es decir, la epistemología o metafísica de la historia; mientras que la metodología de la historia es abordada principalmente por historiadores con el foco en las técnicas de investigación de la historia, es decir, el uso crítico de fuentes, de métodos cualitativos, cuantitativos, etc.
Vínculos entre historia y filosofía
Hayden White sostiene que la historia tiene un carácter filosófico, y necesita siempre una narración filosófica que complemente su sentido. Más aún no existe una diferencia entre historia y filosofía de la historia. Habrá, por tanto, historiadores idealistas y materialistas, hegelianos y marxistas o positivistas y hermenéuticos. La filosofía de la historia va tan intrínseca a la historia como el propio pensamiento del historiador, que tendrá, quiera o no quiera, una determinada perspectiva filosófica que siempre está actuando sobre él.
La historia ha sido vista como una forma de ética que puede enseñar, a través de ejemplos históricos, comportamientos adecuados o incluso maquiavelismos. Heródoto y Plutarco inventaron libremente los discursos de los personajes históricos, eligiendo los temas históricos con vistas al aprovechamiento moral del lector. Estos clásicos reconocen y admiten que la historia debe enseñar buenos ejemplos a seguir. Desde la época clásica los historiadores alternan entre enfocar la historia desde una visión pedagógica y limitarse a los hechos, buscando reflejarlos con la mayor imparcialidad posible. Un caso extremo son las hagiografías de enaltecimiento de los reyes o la poesía épica que describe gestos heroicos como la Canción de Roldán con el fin de generar modelos a seguir. Entre los historiadores y filósofos que consideraron a la historia de la presente forma destacan Tito Livio, Petrarca, David Hume, Johann Gottlieb Fichte, y Barthold Georg Niebuhr.
No obstante lo anterior, también existen discrepancias:
Thomas Macaulay sostuvo: "Historia, se ha dicho, es la filosofía de enseñar con ejemplos. Desafortunadamente, en tanto que la filosofía gana en solidez y profundidad, como ejemplo, pierde vivacidad." Mientras que Georg Hegel afirmó: "Suele aconsejarse a los gobernantes, a los políticos y a las naciones que aprendan las lecciones de la experiencia histórica. Pero lo que la experiencia y la historia enseñan es lo siguiente: nunca una nación o un gobierno han aprendido algo de la historia ni han actuado según doctrinas que han obtenido de ésta."