Mímesis o mimesisAmbas escrituras son admitidas por el Diccionario de la lengua española, aunque en su raíz de origen griego se trata de una palabra esdrújula. es un concepto estético, utilizado en la crítica literaria y la filosofía. Tiene una amplia gama de significados, incluyendo imitatio, imitación, similitud no sensible,  receptividad, representación, mimetismo, acto de expresión, acto de semejanza y presentación de sí. A partir de Aristóteles, se denomina así a la imitación de la naturaleza como fin esencial del arte. El vocablo castellano proviene directamente del latino mimēsis, que a su vez deriva del griego μίμησις [mímesis].

El término griego antiguo original mīmēsis (μίμησις) deriva de mīmeisthai (μιμεῖσθαι, 'imitar'), a su vez proveniente de mimos (μῖμος, 'imitador, actor').  En la antigua Grecia, la mīmēsis era una idea que regía la creación de obras de arte, en particular, con correspondencia con el mundo físico entendido como modelo de la belleza, la verdad y el bien.  Platón contrastó la mimesis o imitación con la diégesis o narración.  Después de Platón, el significado de mímesis finalmente se desplazó hacia una función específicamente literaria en la sociedad griega antigua.

Se diferencia del concepto de “representación” principalmente en la naturaleza de su mecánica, en la que la mímesis se resiste a la comparación con el referente y a convertirse en algo equivalente al original. Sin embargo, el ejercicio mimético obliga el uso de rasgos representativos. Si bien “mímesis” es un sinónimo adecuado para “analogía”, en general se habla de mímesis cuando existe un parecido o semejanza más exacta con su original.

Uno de los estudios modernos más conocidos sobre la mimesis, entendida en la literatura como una forma de realismo, es Mimesis: The Representation of Reality in Western Literature de Erich Auerbach, que comienza con una comparación entre la forma en que se representa el mundo en la Odisea de Homero y la  forma en que aparece en la Biblia.

Además de Platón y Auerbach, la mimesis ha sido teorizada por pensadores tan diversos como Aristóteles, Olympe de Gouges, Philip Sidney, Samuel Taylor Coleridge, Adam Smith, Gabriel Tarde, Sigmund Freud, Walter Benjamin, Theodor Adorno, Paul  Ricœur, Luce Irigaray, Jacques Derrida, René Girard, Nikolas Kompridis, Philippe Lacoue-Labarthe, Michael Taussig, Merlin Donald, Homi Bhabha y Roberto Calasso.

Filosofía Platón señala que la mímesis es solo la apariencia sensorial de las imágenes exteriores de las cosas, que constituyen el mundo opuesto al de las ideas. Esta imitación de la realidad, solo es una copia de la copia del mundo de las ideas. Por consiguiente, Platón renuncia a la imitación (mímesis) del mundo para adoptar el relato (lexis),Altmann, Gerry T.M. (1997). "Words, and how we (eventually) find them." The Ascent of Babel: An Exploration of Language, Mind, and Understanding. Oxford: Oxford University Press. pp. 65–83. Fuente citada en Lexis (linguistics) en tanto este es la narración de la historia (diégesis), sin la presentación de los personajes, a través de un modelo de imitación de un acontecimiento a través de palabras. Por el contrario, para Aristóteles, no cabe la imitación del mundo ideal, en la Poética, la mímesis y su función imitativa es el modo esencial del arte para representar a la acción humana. Destacando, por este motivo, la función del poeta como el reconstructor de la fábula, a través de la imitación efectuada por los personajes en acción.

Para Aristóteles todas las artes son imitación, así por ejemplo distingue entre historia y poética, donde la poética es la imitación de hechos, fábulas “verosímiles” (que podrían ser reales), una imitación de las cosas reales según distintos medios (pintura, palabra, etc.) Siguiendo con el razonamiento aristotélico, la base del aprendizaje es la mímesis o imitación, que es connatural al hombre -incluso llega a decir en estas palabras que el hombre es un animal mimético-, por tanto, toda imitación produce un aprendizaje. Aprender agrada a los hombres, es decir, hay un componente importantísimo y es el placer. “Ver” lo imitado, aquello que es producto de la mímesis produce placer, y por esto a los hombres les agradan las artes.

El filósofo contemporáneo Nelson Goodman desarrolla un complejo análisis de corte estructuralista sobre la teoría de los signos, señalando que es imposible imitar la realidad tal como es, puesto que siempre toda visión va acompañada de una interpretación bajo ciertas convenciones, por lo que definir la noción de imitación llevaría a un sinnúmero de confusiones, ya que no existe un ojo natural “inocente”; por lo tanto, desde las preocupaciones en torno a las representaciones de lo real, no habría relación lógica entre el parecido (mímesis) de la realidad y los códigos empleados para su representación.

Mímesis frente a diégesis Tanto Platón como Aristóteles contrastaron “mímesis” con “diégesis”. En la diégesis la obra de arte no representa nada de la realidad, sino que es aquello que existe con una gramática propia solamente para el autor. Es aquello que expresa directa, libre y creativamente, sus fantasías y sueños en contraste con mímesis.

En el Libro III de su República (c. 373 a. C.), Platón examina el estilo de la poesía (el término incluye comedia, tragedia, épica y poesía lírica):Plato, .iii.html La República, Libro III], traducido por B. Jowett. (También disponible a través de Proyecto Gutenberg]: Distingue entre narración o informe (diégesis) e imitación o representación (mímesis). La tragedia y la comedia, continúa explicando, son tipos totalmente imitativos; el ditirambo es totalmente narrativo; y su combinación se encuentra en la poesía épica. Cuando informa o narra, "el poeta habla en su propia persona; nunca nos hace suponer que es otra persona"; cuando imita, el poeta produce una "asimilación de sí mismo a otro, ya sea mediante el uso de la voz o del gesto" Platon, 360 a.C., .iii.html La República, Libro III, traducido por B. Jowett. (También disponible a través de Proyecto Gutenberg). En los textos dramáticos, el poeta nunca habla directamente; en los textos narrativos, el poeta habla como sí mismo.Véase también, Pfister (1977, pp. 2-3); y Elam (1980):

En su Poética, Aristóteles argumenta que los tipos de poesía (el término incluye el drama, la música de flauta y la música de lira para Aristóteles) pueden diferenciarse de tres maneras: según su medio, según sus objetos, y según su modo o manera (sección I);Aristotle, Poetics § I "Porque siendo el medio el mismo, y los objetos los mismos, el poeta puede imitar narrando -en cuyo caso puede tomar otra personalidad, como hace Homero, o hablar en su propia persona, sin cambiar- o puede presentar a todos sus personajes como vivos y moviéndose ante nosotros."<ref group="lower-roman">Aristóteles, Poética' § III</ref>

Aunque conciben la mímesis de maneras bastante diferentes, su relación con la diégesis es idéntica en las formulaciones de Platón y Aristóteles.

En ludología, la mímesis se utiliza a veces para referirse a la autoconsistencia de un mundo representado, y a la disponibilidad de racionalizaciones en el juego para los elementos de la jugabilidad. En este contexto, la mímesis tiene un grado asociado: se dice que los mundos altamente autoconsistentes que ofrecen explicaciones para sus puzles y mecánicas de juego muestran un mayor grado de mímesis. Este uso se remonta al ensayo "Crimes Against Mimesis". Esta es una versión reformateada de un conjunto de artículos publicados originalmente en Usenet:

Historia del arte La aplicación del concepto de mímesis se desarrolló ampliamente a través del género de la naturaleza muerta, donde el pintor encontraba, en la excepcional inmovilidad del modelo, el provecho de exaltar ante un público su capacidad de duplicar la realidad, a pesar de que estas imágenes sean además diegéticas (cargadas de ficción) y en consecuencia bajo un efecto de credibilidad.

En el , ante la aparición de la fotografía, se consideró este instrumento como el medio más satisfactorio de imitación perfecta (objetiva) de la realidad, según leyes de mecánica y óptica, sin la intervención de la mano del artista. A través de esta concepción mecánica de la realidad se inició el cuestionamiento de la función de la pintura, dentro de la función imitativa, como también se inició el análisis del estatuto de la fotografía dentro del arte, en tanto se trata de un medio tecnológico que se opone al trabajo (manual) del artista.

Sociología Existen tres tipos de enfoques ante la mímesis: estudiar el recorrido de las imágenes, los textos y las personas entre distintas esferas de actividad (meme); prestar atención a la relación compleja que se establece entre la copia y el modelo; o investigar los modelos de la interpretación, la escenografía y la representación.

Las relaciones entre original y copia, las semejanzas y diferencias entre las prácticas de reproductividad contribuyen a captar la incidencia de los términos que empleamos para definir las culturas, las sociedades o alguno de sus aspectos.

Aunque la creatividad social parece explicarse solo por mímesis, los trabajos de Jean-Noël Darde y Annie Gentès revelan el lugar que ocupan actualmente los reflejos en la estructuración de la línea que siguen las informaciones y la imposibilidad de pensar en estas informaciones en términos de contrato de comunicación o de perspectivas. Necesitamos la representación para materializar nuestras prácticas, incluso las intelectuales. Las posibilidades creativas o represivas de la mímesis no dependen obligatoriamente de la intención discursiva de los actores. Christoph Wulf subraya este hecho apoyándose en los rituales y ceremonias de lo social. El trabajo de las mujeres en la publicidad (Simone Davis) o los públicos de los museos (Roger Silverstone) no se ven y, sin embargo, son fundamentales para entender la forma en que pueden llegar a actuar; esta actuación puede ser múltiple pero responde a expectativas definidas por parte de los organizadores, los museos o los medios de comunicación.

Imitación Dionisíaca La imitatio dionisíaca es el influyente método literario de imitación formulado por el autor griego Dionisio de Halicarnaso en el , quien lo concibió como una técnica de retórica: emular, adaptar, reelaborar y enriquecer un texto original de un autor anterior.

El concepto de Dionisio marcó una desviación significativa del concepto de mimesis formulado por Aristóteles en el , que solo se preocupaba por la "imitación de la naturaleza" en lugar de la "imitación de otros autores". Los oradores y retóricos latinos adoptaron el  método literario de imitatio de Dionisio y descartó la mimesis de Aristóteles.

Uso moderno

Olympe de Gouges En su trabajo "Le bonheur Primitif", que puede ser encuadrado en filosofía política, Gouges destaca que el hombre primitivo era más feliz, y muestra cierto escepticismo acerca de la contribución de la educación, la cultura, la ciencia y las artes en general, a la felicidad humana. En la parte titulada ‘Proyecto para un Segundo Teatro’ muestra que es a través de las artes que puede ser conseguida de nuevo la primitiva felicidad y utiliza el concepto de emulación, de mímesis, para explicar cómo. Gouges sostiene que lo que impulsa el progreso humano no es, como otros sugirieron antes que ella, la envidia o la competencia, sino la emulación, un concepto que tiene sus raíces en la ética de la virtud de la antigüedad y, en particular, en la mímesis, el proceso de aprendizaje a través de la imitación, que se encuentra en los relatos antiguos sobre política, educación, pero también sobre música y tragedia.

Samuel Taylor Coleridge