La toxinología es la ciencia que estudia las toxinas. Las toxinas se definen como aquellas sustancias producidas por un ser vivo que tienen acción fuera de él sin necesidad de que este muera o se descomponga para ser liberadas.

Historia La primera interacción del ser humano con una toxina de la que se tiene constancia se debe a una representación en unas pinturas rupestres del Levante español datadas en el 3000 a. C. de un ataque por abejas.

Egipto thumb|Cobra egipcia. En Egipto el primer registro sobre venenos está datado en el 2700 a. C. en los papiros de Ptahhotep, Ti, Mera y Deir el-Gebrawi (V dinastía). En ellos aparecen explicaciones con el fin de distinguir peces venenosos de comestibles. La primera notificación de un shock anafiláctico fue realizada en el año 2621 a. C. en la narración de la muerte por la picadura de una avispa del faraón Menes. Otros escritos relacionados con la toxinología del Antiguo Egipto son el papiro de Ebers (en el que se describen sustancias tóxicas y sus antídotos) y el papiro Hearst, en el que hay descripciones de envenenamientos por mordeduras de serpientes y otros animales venenosos. Los médicos sacerdotes de la diosa Serket eran especialistas en tratar mordeduras de serpientes con remedios farmacológicos y fórmulas mágico-religiosas. El papiro de Brooklyn (escrito hacia el 450 a. C.) es un compendio médico toxinológico en el que se describen aproximadamente 40 especies de serpientes venenosas y el peligro de sus venenos. En la estela Metternich (entre 360 y 343 a. C.) hay inscripciones referentes a mordeduras de serpientes y sus consecuencias. Una práctica carcelaria para acabar con la vida de los prisioneros consistía en provocarles un infarto de miocardio al administrarles el veneno de una serpiente que contiene sarafotoxina. El caso de muerte por envenenamiento más famoso de Egipto es el de Cleopatra. No escogió cualquier veneno para acabar con su vida (30 d. C.). Durante toda su vida reunió animales y plantas venenosas, y experimentó con sus venenos en “voluntarios” forzados para estudiar los efectos y dosis letales de estos venenos. Finalmente escogió el veneno de la cobra egipcia (Naja haje) porque provoca una muerte rápida, sin apenas dolor y sin necrosis ni hemorragias.

Grecia En Grecia Hipócrates utilizó una farmacopea en la que estaban incluidos extractos de plantas venenosas como Veratrum album cuyos componentes ciclopamina, jervia y veratrina se usaban como purgante. También utilizó cantaridina para el tratamiento de edemas y amenorrea. Teofrasto de Ereso (372-287 a. C.) en Historia de las plantas refiere venenos de origen vegetal. Los antiguos griegos conocían los venenos de los organismos marinos. Un ejemplo de esto es el uso de extractos venenosos del aguijón de las mantarrayas como anestésicos en exodoncias. Nicandro de Colofón, quien vivió ya bajo dominio romano, escribió dos tratados relacionados con la toxinología: Theriaka (tratado sobre los venenos) y Alexipharmaká (tratado sobre sus remedios).

Roma En Roma acogieron la tradición griega del uso del veneno en política, frecuentemente usado para zanjar crisis. Su extenso uso provocó que los emperadores romanos tuviesen expertos envenenadores y esclavos o animales que catasen sus comidas para evitar su propio envenenamiento. Pero estas prácticas no sólo afectaban a los políticos, lo hacían a todos los niveles sociales. El excesivo uso de los venenos llevó a la promulgción de la Lex Cornelia Maestration por el dictador Lucio Cornelio Sila (138 – 78 a. C.). Dioscórides (90 – 20 a. C.) escribió la primera farmacopea sistematizada y en ella describe múltiples venenos. Plinio el Viejo (24 – 79 d. C.) en su obra Naturalis Historia hace varias menciones a venenos. Las obras más completas sobre venenos fueron escritas por Mitridates VI, rey del Ponto (120 – 63 a. C.) quien experimentó con gran variedad de sustancias tóxicas sobre él mismo (aunque antes se cercioraba de que las dosis eran seguras).

India

Un ejemplo del uso de venenos en la India es el caso de las visha kanyas o "doncellas del veneno". Durante el Imperio Maurya (fechas probables 320 a. C. – 185 a. C.) fueron famosas por ser utilizadas para acabar con los rivales. Eran mordidas desde su niñez por serpientes cada vez más venenosas, lo que hacía que su sangre y su saliva fuesen acumulando cada vez mayores cantidades de veneno. Cuando llegaban a la adolescencia ya tenían concentraciones mortales de veneno, pero a ellas no les afectaba por su exposición prolongada en el tiempo y progresiva en toxicidad. Encandilaban a los reyes rivales y mordían su lengua mientras los besaban para que el veneno de su saliva entrase en el torrente sanguíneo del monarca provocando así su muerte.

Edad Media Durante la Edad Media en Europa se utilizaron dosis no letales de venenos para el tratamiento de enfermedades. Esto se puede apreciar en la vida de Carlomagno (742-814 d. C.) a quien su médico para tratar sus ataques de gota le aplicaba picaduras de abejas frecuentes. Arnau de Vilanova (1238-1311 d. C.) escribió obras médicas en las que describe los venenos y sus antídotos (De venenis, De arti cognoscendi venena). Pietro d'Abano (1250-1316 d. C.) es autor de la obra De Venenis, muy utilizada en su época y en siglos posteriores.

En la Edad de Oro del islam Ali ibn Rabban at-Tabari (838-870 d. C.) en su obra Firdwys at-Hikmahk recopila los venenos conocidos, los clasifica por su procedencia y describe sus posibles antídotos. Ŷabir ibn Hayyan escribió Libro de los venenos. Es un tratado rico en aportaciones personales reflexionando sobre dosis tóxicas, naturaleza de los venenos y su calidad en relación con la teoría farmacéutica de los cuatro grados. Avicena (980-1037 d. C.) escribió Al-qanun fi al-tibb, una parte del cual trata las intoxicaciones y los venenos. Maimónides (1135-1204 d. C.) escribió un tratado médico acerca de los venenos y sus antídotos (Tratado sobre los venenos y sus antídotos).

Edad Moderna thumb|Claviceps purpurea en una espiga de centeno. Durante el Renacimiento, con la exploración del Nuevo Mundo, los castellanos y portugueses contactaron con nuevas causas de intoxicación completamente nuevas para ellos. Allí se encontraron con animales venenosos desconocidos para ellos pero conocidos por los nativos. En las culturas precolombinas hay referencias a animales venenosos, especialmente escorpiones por su abundancia, pero también conocían el efecto tóxico de algunas arañas.

La ingesta involuntaria de ciertas sustancias podría ser el origen de varios episodios de mortalidad cíclica que ocurrieron en esta época. Las condiciones de almacenaje del centeno facilitaron la aparición del hongo Claviceps purpurea (cornezuelo del centeno), hongo parásito que produce ergotamina y ácido lisérgico cuyo efecto se conoce como fuego del infierno o fiebre de San Antonio (ergotismo). Su intoxicación produce alucinaciones y convulsiones.

El abordaje anatómico permitió diferenciar los colmillos venenosos del resto de dientes. Las observaciones fisiológicas de Baldo Angelo Abati, Grévin, y Ambroise Paré fueron el origen de la caracterización de los venenos y la explicación de la función venenosa. Francesco Redi realizó estudios sobre los venenos de las víboras. Junto con Felice Fontana son considerados los descubridores de la toxicología. Benjamin Scharff en su obra Toxikologia seu Tractatus physico-medico-chynicus de natura venenoru in genere (1678) analiza los venenos desde un punto de vista interdisciplinario debido a las necesidades forenses. También escribió la primera referencia clara sobre la toxicología de los venenos. Luciene Bonaparte, hermano de Napoleón, fraccionó el veneno de las víboras con precipitaciones sucesivas mediante alcohol y éter.

Edad Contemporánea La toxicología moderna como se entiende actualmente fue desarrollada por Mateo Orfila (1787-1853), quien le otorga la categoría de verdadera disciplina científica. Estudió los efectos de los venenos administrados en animales de experimentación. Publicó su obra Traité des poisons tirés des regnes mineral, végétal et animal ou Toxicologie en 1814, donde describe las reacciones de la materia orgánica y los venenos al ser mezclados. El primer tratamiento eficaz contra los envenenamientos por serpientes se obtuvo en la segunda mitad del gracias al desarrollo de la sueroterapia por Albert Calmette (1863-1933). El primer suero contra el veneno de serpientes se desarrolló en Francia en 1894 a partir del suero de caballos inmunizados.

En la actualidad se investiga para conocer los posibles usos beneficiosos de las toxinas que forman parte de los venenos naturales. El estudio académico toxicológico de los envenenamientos se encuadra dentro de la Toxicología y Medicina Legal.

Evolución

Los venenos más estudiados son los de las serpientes.Hay una gran variabilidad de los mismos tanto en composición como en toxicidad, incluso en especies cercanas, por lo que no puede establecerse un mecanismo general de acción ni sintetizar un antídoto válido para todos ellos.García Molina,Pampa; Fuentes,Verónica; Sacristán,Enrique; Rodriguez,Eva; Hernando,Ana; Marcos.Adeline;Reconstruyen la historia evolutiva de seis venenos de serpiente. 2014

Estos venenos, a lo largo de la evolución, se han especializado tanto en dianas moleculares como en potencia tóxica. Actúan a distintos niveles como son el sistema muscular, cardiovascular, central y periférico.

La investigación para saber cual es el mecanismo de acción de las toxinas puede ser de gran ayuda en la biotecnología para obtener antídotos y fármacos de gran importancia en la medicina humana.

La industria farmacéutica ha conseguido sintetizar fármacos a partir de venenos como, por ejemplo:

Un potente antiagregante plaquetario (etifibátida) cuya estructura se basa en la toxina de una serpiente Sistrurus m. barbouri. Un fármaco hipotensor(captopril) a partir de péptidos del veneno de otra serpiente Bothrops jararaca. Toxinas que bloquean específicamente receptores a partir del veneno de la mamba negra.

Los animales también han adaptado sistemas para almacenar e inocular venenos como por ejemplo, serpientes, escorpiones, arañas, lagartos, abejas, pulpos, peces y caracolas. Un caso especial es un mamífero llamado ornitorrinco pico de pato que posee unos espolones venenosos

La composición de los venenos varía según la especie, lugar, si es adulto o cría y la alimentación.

La mayoría de picaduras en humanos son accidentales ya que los animales usan el veneno para cazar o defenderse y ocurren en países en vías de desarrollo o en áreas rurales.

Zoltan Takacs es un toxinólogo que trabajó en la Universidad de Chicago y ahora se dedica a la investigación de toxinas y al desarrollo de fármacos derivados de ellas para uso humano.Su propósito es reunir mapas genéticos de todos los animales para crear una toxiteca que contenga todas las toxinas.Asimismo investiga los mecanismos por lo que los animales son inmunes a su propio veneno lo que sería de gran ayuda para mejorar fármacos derivados de estas sustancias tóxicas.

Otro reto es, apoyándose en la biotecnología, obtener una proteína normal que posteriormente se convierta en un tóxico para poder diseñar antagonistas específicos.

Ejemplos de venenos curativos A partir de una muestra del tejido del animal se puede obtener su mapa genético incluyendo sus toxinas. Las toxinas están codificadas por un gen que se puede copiar y manipular pudiendo obtener grandes cantidades de veneno sobre el que se hacen estudios para lograr lo que se busca.National geographic. La mordedura que cura