El Futuro Sistema Aéreo de Combate o FCAS (siglas del inglés: Future Combat Air System) fue un sistema de sistemas de combate paneuropeo en desarrollo por Airbus D&S, Thales Group, Indra Sistemas y Dassault Aviation. El FCAS constaba de un Sistema de Armas de Próxima Generación (en inglés, Next-Generation Weapon System, NGWS) así como otros elementos aéreos en el futuro espacio de batalla operacional. Los componentes del NGWS serían vehículos operadores remotos (enjambres de drones) así como el Caza de Nueva Generación (en inglés, New Generation Fighter, NGF), un caza de sexta generación que alrededor de los años 2035–2040 reemplazarían a los Rafale de Francia y los Eurofighter Typhoon de Alemania y de España.

Se esperaba un vuelo de prueba alrededor del año 2027 y entrada en servicio alrededor del año 2040. Pero tras una fuerte desavenencia entre los fabricantes Dassault (francés) y Airbus (alemán) que estuvo a punto de dar al traste con el proyecto, lograron reconducirlo y se estimaba que el primer vuelo fuese en 2029.Dassault y Airbus firman la paz y sellan la continuidad del caza FCAS Infodefensa (2 de diciembre de 2022)

En junio de 2026, Alemania y Francia cancelaron el proyecto.Alemania y Francia cancelan el desarrollo conjunto del futuro avión de combate europeo por 100.000 millones El Paísy Alemania cancelan el programa de futuro avión de combate FCAS en el que también participaba España Infodefensa

Contratistas Dassault será el contratista principal para el NGF, mientras Airbus Defence and Space dirigirá el desarrollo de vehículos operadores remotos acompañantes y la nube de combate de apoyo para todo el sistema. Contará con una única variante, que será embarcable y volará desde el futuro portaviones de la armada francesa. Safran Motores será el contratista principal para la motor del caza de nueva generación, liderando en diseño de motor e integración, mientras MTU Aero Motores, como socio principal para la primera fase de investigación y tecnología, liderará en servicios de motor.

Cada país ha designado un coordinador industrial nacional, Airbus Defence and Space para Alemania, Indra para España y Dassault Aviation para Francia.

Historia

Inicio En el año 2017 Alemania y España solicitaron a Airbus Defence and Space que elaborase una propuesta para un sistema de combate nuevo bajo el nombre Future Combat Air System (FCAS).

En 2018 en la Exhibición Aeroespacial Internacional de Berlín, Dassault y Airbus Defence and Space anunciaron un acuerdo para cooperar en el desarrollo del FCAS.

En diciembre de 2018, el Ministerio de Defensa Alemán dio la bienvenida a la expresión de interés de España en el programa.

El programa arranca

En junio de 2019 España se unió el programa.

En diciembre de 2019 Safran y MTU Aero acordaron la creación de una empresa conjunta 50/50 que se constituirá al final del año 2021 para gestionar el desarrollo, producción, y actividades de soporte posventa del motor del NGF.

El 12 de febrero de 2020, la primera fase (1A) del programa de investigación y desarrollo fue aprobada por el comité de presupuesto de parlamento alemán. Realizó la distribución industrial los primeros cinco subprogramas.

En el año 2020 Airbus lanzó una fase de colaboración piloto con startups y PYMEs alemanas.

Conflictos internos En verano del año 2021, cuando estaba previsto el inicio de la fase 1B, surgió un conflicto entre Dassault y Airbus, ya que la primera rechazaba compartir la propiedad intelectual del software de vuelo. Alemania afirmaba que si no se compartía el know-how y la propiedad intelectual Alemania estaría subvencionando el desarrollo aeroespacial francés. Este conflicto que mantuvo el proyecto parado durante meses y estuvo a punto de poner fin al FCAS se resolvió en diciembre de 2022 con un acuerdo entre las compañías. Según este acuerdo se compartirá la propiedad de los trabajos realizados conjuntamente, pero no las tecnologías y el know-how de cada parte. Además se establece que Dassault será el contratista principal y arquitecto del avión.

Conflicto final El enfoque más político que empresarial del FCAS volvió a poner en riesgo su desarrollo en verano de 2025. En ese año volvieron a surgir conflictos entre los socios debido a las demandas de Dassault de tener un mayor control en el desarrollo del programa. Dassault, líder del consorcio, exigía hacerse cargo del 80% de las tareas de producción del avión, a pesar de que el acuerdo original establece un tercio para cada socio (Dassault, Airbus e Indra).

Dos de los requisitos operativos que generaron mayor división fueron la certificación para empleo de armas nucleares y la necesidad de que el FCAS pudiera operar desde portaviones. Francia mantiene un componente aéreo en su disuasión nuclear y opera un portaaviones nuclear con un ala embarcada de ala fija. Alemania no cuenta con ninguno de estos componentes ni planes tenerlos.

La fase 2, considerada el núcleo del desarrollo, estaba previsto que se iniciara a mediados de 2026 y concluyera en 2029. Francia y Alemania abandonaron el FCAS el 8 de junio de 2026, tras años de disputas entre Dassault Aviation y Airbus Defence and Space sobre el liderazgo, el reparto del trabajo y la propiedad intelectual. En el momento de la cancelación el proyecto avanzaba en su fase 2 hacia la construcción de demostradores tanto del caza de nueva generación (NGF) como de las plataformas aéreas no tripuladas (Remote Carriers) que debían acompañarlo. En el caso del NGF para lograr el desbloqueo desde Alemania se había planteado la posibilidad de desarrollar dos aviones distintos como posible salida a los desencuentros.

Futuro Alemania está explorando un programa nacional respaldado por la industria alemana. La cooperación con Suecia y España entraría en la ecuación.

El presidente y director ejecutivo de Dassault Aviation, Eric Trappier, declaró ante una comisión del Senado en julio de 2026 que la compañía seguía abierta a la cooperación, siempre que se acordaran las reglas desde el principio y no se excluyera a un socio no europeo. Días más tarde Trappier afirmó que apoyaba dicho acuerdo, pero que la decisión final correspondía al Estado francés. Dassault indicó que se estaban llevando a cabo conversaciones con el gobierno francés sobre un prototipo para un futuro avión de combate, ya fuera a nivel nacional o mediante cooperación.

El futuro para Dassault podría ser un programa FCAS franco-indio, ya que ofrecería beneficios a ambos países. India olvidaría su atasco con el programa AMCA y obtendría acceso a un proyecto de 6ª generación que responda a sus necesidades de avión embarcado en portaaviones y certificado para empleo dearmamento nuclear. Se resolvería el problema de quedarse rezagada con respecto a China si continúa el retraso del AMCA. Francia podría compensar parte del problema financiero, recuperando capacidad industrial y volumen de pedidos potenciales perdidos con la salida de Alemania del FCAS.

La clave estará en si esta alianza sobreviviría a las negociaciones que hicieron fracasar el acuerdo trinacional, sobre todo con las discusiones en curso con India acerca del RAFALE y la transferencia de tecnología.

Desarrollo

Demostrador inicial

Fase 1A - Contrato marco Inicial (febrero de 2020 - diciembre de 2020) Dassault y Airbus, junto con sus socios MTU Aero Engines, Safran, MBDA y Thales, recibieron el contrato marco inicial el cual marca el inicio la fase demostrador. Empezó en febrero de 2020 y está previsto que cubra un periodo de 18 meses de investigación y desarrollo. Mientras asignó funciones a las diferentes empresas anteriormente mencionadas, España quedó fuera Esta fase abarcaba inicialmente 5 pilares:

Estudio Conjunto, donde participan los coordinadores de Francia y Alemania Caza de Nueva Generación (en inglés, Next Generation Fighter, NGF), con Dassault Aviación como socio principal y Airbus como socio Motor con Safran como principal contratista y MTU Aero Engines como socio Operador Remoto (en inglés, Remote Carrier, RC) con Airbus como contratista principal y MBDA como socio Nube de combate (en inglés, Combat Cloud, CC) con Airbus como principal contratista y Thales e Indra como socios

Fase 1A modificada (diciembre de 2020 - junio de 2021) En octubre del año 2020 se incorporaron contratistas españoles al proyecto y se añadieron los pilares de sensores y baja observabilidad para acomodar los socios españoles repartiéndose en 8 pilares tecnológicos. La inclusión de empresas españolas se vio condicionada por los acuerdos que ya habían realizado previamente las empresas alemanas y francesas.

Estudio Conjunto, donde participan los tres coordinadores nacionales Caza de Nueva Generación (en inglés, Next Generation Fighter, NGF), con Dassault Aviación como contratista principal y Airbus (España y Alemania) como socio

Motor con Safran como contratista principal y MTU Aero Engines e ITP Aero como socios Operador Remoto (en inglés, Remote Carrier, RC) con Airbus (Alemania) como contratista principal y MBDA y la UTE española Satnus (GMV, SENER y Tecnobit) como socios Nube de combate (en inglés, Combat Cloud, CC) con Airbus (Alemania) como principal contratista y Thales e Indra como socios Consistencia entre pilares / Simlab, donde participan los tres coordinadores nacionales

Sensores con Indra como socio principal y Thales Group y una UTE alemana como socios Baja observabilidad mejorada con Airbus (España) como socio principal y Dassault Aviación y Airbus (Alemania) como socios

Fase 1B (diciembre de 2022 - 2026) Inicialmente estaba previsto que se iniciase en junio de 2021 y finalizase en 2024 pero el desacuerdo entre Dassault y Airbus provocó su retraso. Tiene por objetivo la creación de diferentes prototipos demostradores. El primer prototipo no llevará caja negra para evitar desvelar propiedad intelectual, al no alcanzarse un acuerdo en esta área. Se mantiene el mismo esquema industrial que ya quedó establecido para la Fase 1A:

En el pilar del avión de combate de nueva generación, New Generation Fighter, liderado por Dassault Aviación, Airbus (España) y Airbus (Alemania) como socios principales.

En el pilar del motor, Safran y MTU Aero Engines conformarán una joint venture que actuará de contratista principal, con la española ITP Aero como socio principal. En este demostrador se empleará el motor Safran M88 francés, tras imponerse al EJ200. ITP Aero desarrollará la turbina de baja presión, la tobera y otras partes del motor.

En el pilar de remote carriers, será liderado por Airbus (Alemania), Satnus (consorcio constituido por GMV, SENER Aeroespacial y Tecnobit) y MBDA como socios principales.

En el pilar de nube de combate (Combat Cloud), será liderado por Airbus (Alemania), Indra y Thales como socios principales.

En el pilar de sensores, Indra (España) es contratista principal, con Thales Group y German FCMS (consorcio constituido por Hensoldt, Rohde&Schwarz, Diehl y ESG) como socios principales.

En el pilar de tecnologías de baja observabilidad (Elot), Airbus (España) es contratista principal, con Dassault Aviación y Airbus (Alemania) como socios principales.

Fase 2 (2026 - 2029) Inicialmente estaba previsto que finalizase en 2027 pero el desacuerdo entre Dassault y Airbus provocó su retraso a 2029. Desarrollará procesos de maduración tecnológica y se construirá el demostrador tecnológico.

Fase 3 (2030 - 2040) Se desarrollarán demostradores en vuelo.

Costes

En el año 2020 el senado francés publicó una estimación en la cual calculaba que el proyecto costará entre 50.000 y 80.000 millones de euros. La aportación económica de los 3 socios será igualitaria del 33%.

El coste de la fase 1B será de 3.500 millones de euros, repartidos por igual entre los 3 países socios.