miniatura|«De la Conquista a 1930», parte central del mural Epopeya del pueblo mexicano de Diego Rivera en el Palacio Nacional.miniatura|Mapa topográfico del territorio mexicano.

La historia de México es la narración cronológica y demostrable de los acontecimientos del pasado relacionados con la gente que habita en el actual territorio de México, país ubicado en América del Norte.

Dicha narración puede dividirse de distintas maneras según la perspectiva historiográfica para abordar los hechos y los criterios esta. Una división propia del país en tres grandes periodos es la siguiente: época prehispánica, colonial e independiente.

El periodo prehispánico se refiere a todo lo acontecido antes de la llegada de los españoles en 1519. En dicho periodo ocurrió el poblamiento del territorio, el inicio de la agricultura y la conformación del sedentarismo en tres grandes áreas culturales: Aridoamérica, Oasisamérica y Mesoamérica. La última mencionada fue en la que se desarrollaron más civilizaciones, debido a sus condiciones geográficas.

El periodo español sucede al prehispánico y abarca hasta la consumación de la guerra de Independencia en 1821, lapso que duró tres siglos. Se caracterizó por el dominio de la monarquía española iniciado con la Conquista y formalizado política y territorialmente en el Virreinato de Nueva España. miniatura|México, 1930

Finalmente, el periodo independiente actualmente en curso inició con la conformación del Primer Imperio Mexicano y su máxima característica es la existencia del Estado mexicano propiamente dicho que se ha conformado por ambas formas de gobiernos (monarquía y república). Ha sufrido el desarrollo y transformaciones del país.

Una perspectiva historiográfica alterna es la periodización tradicional de la historia universal: la prehistoria (conformada por la Edad de Piedra, de los Metales), la Protohistoria y la historia (dividida en la Antigüedad, Medioevo, Edad Moderna y Edad Contemporánea). Sin embargo, dicha perspectiva no es muy utilizada ya que suele ser complicado determinar los respectivos períodos en México sin recurrir a explicaciones eurocentristas.

Periodización miniatura|De izquierda a derecha y de arriba hacia abajo: cabeza colosal, símbolo característico de los olmecas; detalle de un relieve en Palenque, importante ciudad maya; cabeza tallada en piedra del dios Quetzalcóatl, deidad presente en la mayoría de las civilizaciones mesoamericanas; vista de Monte Albán, ciudad maya en alto relieve de un importante asentamiento del Periodo Clásico; vista de Teotihuacán, destacada ciudad del Periodo Clásico; atlantes de Tula, símbolo característico de los toltecas, que se encuentra en la pirámide central de su antigua capital, Tollan-Xicocotitlan; Pirámide de Kukulcán en Chichen Itzá, importante ciudad maya y una maravilla del mundo moderno; pintura mixteca que representa la alianza matrimonial de Ocho Venado y Garra de Jaguar; Hernán Cortés, conquistador español; representación de la caída de Tenochtitlan; Moctezuma Xocoyotzin, antepenúltimo huey tlatoani de la Triple alianza; pintura religiosa que representa la aparición de la Virgen de Guadalupe frente a indígenas; De mulato y mestiza, produce mulato, es torna atrás, pintura de castas, típicas en Nueva España para marcar la segregación racial en la que se dividía la sociedad; Catedral Metropolitana de la Ciudad de México; Miguel Hidalgo y Costilla, «iniciador de la guerra de independencia»; José María Morelos y Pavón, jefe de la etapa de organización de la independencia; Ignacio Allende, segundo al mando en la etapa de iniciación de la Independencia; Vicente Guerrero, jefe de la Etapa de Resistencia de la Independencia de México y posteriormente presidente de México; Agustín de Iturbide, cabeza del Ejército Trigarante, jefe de la etapa de consumación de la Independencia y primer emperador mexicano; Guadalupe Victoria, caudillo insurgente y primer presidente de México; entrada del ejército estadounidense a la Ciudad de México que marcando el fin de la Intervención estadounidense en México y, por consiguiente, la pérdida de más de la mitad de su territorio; Santa Anna, presidente de México en once ocasiones; Batalla de Puebla, enfrentamiento armado que se llevó a cabo durante la Segunda intervención francesa; Maximiliano I de México, segundo emperador mexicano; Benito Juárez, presidente y notoria figura del periodo de la Reforma y la República Restaurada; Porfirio Díaz, militar y político cuyo periodo presidencial es conocido como el porfiriato; pintura de del ferrocarril Veracruz-Ciudad de México, «símbolo del progreso en el porfiriato»; Francisco I. Madero, iniciador de la Revolución Mexicana; Emiliano Zapata, importante caudillo revolucionario de ideas agraristas; Francisco "Pancho" Villa, importante líder revolucionario; Venustiano Carranza, promotor de la Constitución Mexicana de 1917 y expresidente de México; soldados de la Guerra Cristera, último gran conflicto bélico interno del país; monumento a la Expropiación Petrolera; manifestación estudiantil en la Ciudad México, parte de la Guerra Sucia y del Movimiento estudiantil de 1968 que desenvocaron en la Matanza del 2 de octubre; edificio derrumbado en la Ciudad de México durante el terremoto de 1985; elementos del Ejército mexicano en un enfrentamiento en Apatzingán, parte de la Guerra contra el Narcotráfico (actualmente en curso); familiares en protesta enfrente del "Monumento de los 43", erigido en memoria de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa en el 2014; hospital ambulatorio instalado, medida de salud durante la Pandemia de COVID-19.

La periodización es la división del tiempo histórico en períodos, utilizando un criterio en concreto que identifica puntos de inflexión determinantes, que sirvan como transición entre un periodo y otro con un desarrollo común en tiempo y ámbito determinado. El objetivo de una periodización comúnmente es darle orden a la narración de los hechos por contar y como tal tienden a presentarse como conceptos estáticos; pero en la práctica ninguna periodización refleja fielmente a la realidad. Los criterios sobre qué hechos considerarlos como coyuntura y el criterio para ver qué tan relevantes fueron pueden diferir enormemente entre historiadores.

Según Brígida von Mentz, en las periodizaciones de la historia de México siempre se utiliza como criterio los elementos de la vida pública —el Estado y sus relaciones con otras instituciones sociales en especial en los ámbitos económicos, militares y religiosos— sobre las de la vida privada, así vendrían siendo periodizaciones alineadas primordialmente a la historia política por su naturaleza; pero aquello que implica que no existan periodizaciones de, por ejemplo, la historia cultural.

Tradicional Siguiendo la lógica de la periodización tradicional o historicista:

La prehistoria en América empieza hace al menos 40 000 años, con el poblamiento temprano de América, y terminaría alrededor del año 292 d. C., que coincide con el inicio del periodo clásico. Empezando con las complejidades y distancias de la periodización tradicional en México, la división entre Edad de Piedra y las edades de los metales no tiene relevancia para dividir la historia mexicana en estratos históricos, ya que no hubo una repercusión radical a causa del uso de diferentes metales en Mesoamérica. Sin embargo, ya existía la minería y la fundición en la época prehispánica. Se tiene registro de que existió la recolección indígena de pepitas de oro en la región de Zacatula, Guerrero, cerca de los límites con Michoacán, mediante la recolección y el colado del sedimento de los ríos cercanos. Asimismo, se desarrolló en el estado de Michoacán el oficio de la minería, extrayendo las vetas de cobre que salían a la superficie, y la fundición, llegando a crear lingotes de cobre del largo y ancho de una mano y el espesor de dos dedos, actividades que fueron parte de la economía al alternarse con la agricultura como actividad complementaria en las temporadas de sequía. Por otro lado, también se desarrolló la extracción subterránea horizontal de cinabrio en las minas de Querétaro, como la galería de Tepalcatepec. Otros análisis de escorias en las minas de Querétaro indican que los nativos también conocían y utilizaban la reducción de minerales sulfurados mixtos. Mientras que varias investigaciones encontraron el uso de aleaciones de bronce en la huasteca potosina y en la región purépecha, destinadas a la creación de herramientas. También, se encontraron trozos de alambre provenientes de las excavaciones en Tzin-Tzun-Tzan fabricados con una aleación de latón. Por lo tanto, se especula que en Mesoamérica se conocían y hacían aleaciones binarias de plata-cobre, cobre-estaño (bronces al estaño), cobre-arsénico (bronces arsenicales), cobre-antimonio (bronces al antimonio), cobre-plomo (cobre al plomo) y cobre-cinc (latón), mientras que la aleación de oro-plata es una aleación que se encuentra en estado nativo. De las aleaciones ternarias, conocían las de oro-plata-cobre (tumbagas) y de cobre-estaño-arsénico. El periodo formativo sería el equivalente a la protohistoria. Este periodo es comprendido entre el 1500 a. C. y el 292 d. C., descrito por Gordon Willey y Philip Phillips, antes del periodo clásico en el que se desarrolló el primer sistema de escritura americano por el pueblo Olmeca. Es difícil delimitar lo que es la Edad Antigua y la Edad Media en Mesoamérica, ya que la esclavitud era común, pero no era la base de la economía, y tampoco se desarrolló un feudalismo precolombino, sino algo similar al modo de producción asiático. Las sociedades de la región desarrollaron características del despotismo tributario, con figuras como el esclavo (tlacotli), que solía ser un prisionero de guerra, y el siervo (mayeque) coexistiendo en el mismo estrato social. Por otro lado, parece que se hubiera podido desarrollar la modernidad sin interferencia europea por el peso político que artesanos y mercaderes (pochtecas) llegaron a tener respecto a otras clases sociales, siendo un posible germen de lo que habría sido el capitalista y el burgués mesoamericano. Los artesanos y los comerciantes no pagaban tributo con trabajo, pero sí en especie, los últimos no tenían la obligación de ir a la guerra y actuaban en muchas ocasiones como embajadores, diplomáticos o espías por la red de contactos que tenían a lo largo del imperio. Los pochtecas originarios de Tlatelolco contaban con ritos, ceremonias y un código jurídico y económico propio. Sin embargo, este proceso de creación de la burguesía mesoamericana fue interrumpido por la conquista. A partir de la institución del virreinato, entre 1521 y 1535 en distintas zonas de México, empezaría una Edad Media, mezcla de feudalismo con despotismo tributario. En sus inicios, este feudalismo se caracterizaba como una copia del español peninsular a través de la figura de la encomienda indiana. Luego, seguiría bajo la forma del latifundismo. Es por eso, que algunos autores proponen que la sociedad y la economía mexicana dejaron de ser feudales en el , con la formación de un capitalismo preindustrial, o que la economía dejó de ser predominantemente feudal tras la revolución de 1910 y la reforma agraria. La modernidad igualmente llegaría paulatinamente, a través de ideólogos que desde el proponían ideas transformadoras: el reformismo juarista, intentos de reforma en 1892 y 1903 por parte de los "científicos" del Porfiriato, la revolución de 1910 y la Constitución de 1917. Al menos entre las élites porfiristas se identifica plenamente la intención de vivir y pensar de un modo secularista, copiando rasgos de Europa. Otros autores sitúan el fin del latifundismo con la Reforma Agraria de Lázaro Cárdenas.Tampoco el fin de la modernidad está bien definido, pudiendo abarcar desde el fin del Maximato, con el que se estabiliza y establece el Estado mexicano, hasta cuando se hace efectiva la reforma agraria.