El paciente inglés es una novela de 1992 de Michael Ondaatje. El libro sigue a cuatro personas reunidas en una villa italiana durante la campaña italiana de la Segunda Guerra Mundial. Los cuatro personajes principales son: un hombre irreconocible por sus quemaduras, el paciente del título, que se presume inglés; su enfermera del ejército canadiense, un zapador del ejército británico, y un ladrón canadiense. La historia ocurre durante la campaña en África del Norte y se centra en las narraciones del paciente y los efectos emocionales de estas revelaciones en los otros personajes.
El libro es, en parte, una secuela de la novela de Ondaatje de 1987 In the Skin of a Lion, y prosigue con la historia de dos personajes de la misma, Hana y Caravaggio, además de revelar el destino del personaje principal, Patrick Lewis. El paciente inglés ganó el Premio Booker de 1992, el Premio del Gobernador General de 1992 y el Golden Man Booker de 2018.
En 2022, la novela se incluyó en la lista "Big Jubilee Read" de 70 libros de autores del Commonwealth, seleccionados para celebrar el Jubileo de platino de Isabel II.
Trama miniaturadeimagen| Villa San Girolamo en Fiesole (Florencia) El telón de fondo histórico de la novela son las campañas del norte de África e Italia de la Segunda Guerra Mundial. La historia se cuenta a dos niveles, oscilando entre los recuerdos del paciente "inglés" y los acontecimientos actuales en la Villa San Girolamo (en Fiesole), un monasterio italiano dañado por una bomba, donde está siendo atendido por Hana, una joven y problemática enfermera del ejército canadiense. También se dedican algunos capítulos a Kip, un sikh indio, durante su tiempo en Inglaterra, entrenando y trabajando como zapador en la deactivación de artefactos explosivos sin detonar.
La única posesión del paciente inglés es una copia gastada y con abundantes anotaciones de las Historias de Heródoto, que ha sobrevivido a la destrucción del avión que piloteaba. Escuchar los párrafos que la enfermera le lee, le trae recuerdos detallados de sus exploraciones en el desierto, pero no puede recordar -supuestamente- su propio nombre. El paciente es, de hecho, László de Almásy, un conde húngaro y explorador del desierto, uno de los miembros de un grupo de cartografía británico.
Caravaggio, un italiano-canadiense en el servicio de inteligencia exterior británico desde finales de la década de 1930, es amigo de Hana y Patrick, el amante de su madre. Se había quedado en el norte de África para espiar, cuando las fuerzas alemanas tomaron el control de la región. Finalmente es atrapado, interrogado y torturado, lo que resulta en que le corten los pulgares. Es liberado prematuramente y está parado en el puente Ponte Santa Trinita cuando éste es destruido. Se recupera en un hospital durante más de cuatro meses, luego escucha accidentalmente del paciente inglés y Hana. Caravaggio tiene tanto cicatrices físicas como un trauma psicológico resultantes de sus dolorosas experiencias de guerra.
Durante una tormenta eléctrica, Kip y otro soldado británico llegan a la villa mientras Hana toca el piano. Kip decide quedarse en las cercanías de la villa para intentar limpiarla de artefactos explosivos sin detonar. El paciente inglés y Kip se hacen amigos debido al amplio conocimiento del primero sobre el armamento aliado y enemigo, así como de la topografía de la Toscana. En un momento, Hana arriesga su vida mientras Kip desactiva una bomba y le dice más tarde que esperaba que ambos hubieran muerto. Poco después, Kip y Hana comienzan una relación sentimental.
El paciente inglés, sedado con morfina, comienza a revelarlo todo: se enamoró de la inglesa Katharine Clifton, quien, junto a su marido Geoffrey, acompañaba al equipo de exploración del desierto de Almásy. Almásy quedó hipnotizado por la voz de Katharine mientras leía en voz alta la historia de Candaules de Heródoto junto a la fogata. Pronto comenzaron una aventura muy intensa, pero ella la interrumpió, alegando que Geoffrey se volvería loco si los descubría.
thumb|Pintura rupestre, que László Almásy descubrió en octubre de 1933 en el Wadi Sura (Egipto). La cueva de los nadadores es un escenario central de la novela. Geoffrey se ofrece a llevar a Almásy a El Cairo en su avión, ya que la expedición levantará el campamento por la llegada de la guerra. Almásy no sabe que Katharine está a bordo del avión que vuela sobre él y luego se estrella. Geoffrey muere en el acto y Katharine resulta herida gravemente. Almásy la deja en la Cueva de los Nadadores, que habían descubierto tiempo antes, con la intención de buscar ayuda. Caravaggio le dice a Almásy que la inteligencia británica sabía del asunto. Almásy emprende un viaje de tres días a El Taj, ocupado por los británicos, en busca de ayuda. Cuando llega, es detenido como espía, a pesar de contarles sobre la situación de Katharine. Más tarde logra huir y colabora con los alemanes para lograr rescatar a Katherine. Habiendo podido regresar a la cueva, descubre que Katherine murió varios días antes. Carga el cadáver en un avión y, mientras vuela de regreso, el decrépito aparato pierde aceite y se incendia. Se lanza en paracaídas y beduinos lo encuentran gravemente quemado.
Hacia el final de la novela, Kip se entera a través de sus auriculares que Estados Unidos ha bombardeado Hiroshima y Nagasaki y se desarrolla una situación en la que casi le dispara al paciente inglés. Hana lo calma y Caravaggio reflexiona que no habrían tirado esa clase de bomba sobre una nación blanca. Kip parte de la villa, separado de sus compañeros blancos, y regresa a la India. Se casa y tiene dos hijos, aunque todavía piensa en Hana.
Personajes
Almásy El conde Ladislaus de Almásy es el personaje principal que queda bajo el cuidado de Hana en Italia después de sufrir quemaduras indescriptibles en África. Aunque húngaro de nacimiento, debido a que ha vivido sin identificación gubernamental o muchas interacciones verificables a largo plazo, su acento hace que las autoridades a su alrededor perciban una afiliación inglesa y se refieran a él como el "paciente inglés". Almásy sirve como un lienzo en blanco sobre el que los otros personajes proyectan su experiencia durante este tiempo en Italia. Por ejemplo, Hana lo trata con ternura para redimirse por no estar al lado de su padre cuando fue envuelto en llamas y murió. Brinda el consuelo al paciente inglés que no pudo brindarle a su propio padre.
El rechazo de una identidad nacionalista le permite a Almásy racionalizar sus acciones engañosas con sus asociados. Socializa con los británicos antes de la guerra y trabaja como cartógrafo para ellos. Luego usa esa información para contrabandear espías alemanes hacia el norte de África. Almásy es retratado con simpatía, en parte porque cuenta su propia historia, pero también porque siempre se atiene su propio código moral.
Almásy también está en el centro de una de las historias de amor de la novela. Él está involucrado en una relación adúltera con Katharine Clifton, que eventualmente conduce a su muerte y la muerte de su esposo, Geoffrey Clifton. Katharine es la figura que lleva a Almásy a la sensualidad. Se enamora de su voz mientras lee a Heródoto. La sensualidad, tanto sexual como observacional, es un tema principal en la novela.
El personaje se basa libremente en László Almásy, un conocido explorador del desierto en la década de 1930 en Egipto, trabajó con Erwin Rommel para el Afrika Korps de la Wehrmacht durante la Segunda Guerra Mundial. Al escribir el libro, Ontdaatje también se basó en la descripción de la travesía del desierto de Johannes Eppler.John W. Eppler: Rommel ruft Kairo: Aus dem Tagebuch eines Spions. Gestaltet von Heinz Görz. Bertelsmann, Gütersloh 1959.Carlos Ramet: Ken Follett: the transformation of a writer. Bowling Green State University Popular Press, Bowling Green 1999, S. 68, ISBN 0-87972-798-5 Almásy no sufrió quemaduras ni murió en Italia, sino que sobrevivió a la guerra y vivió hasta 1951.
Ondaatje también se inspiró en la "Leyenda tártara" del artista alemán Joseph Beuys. En 1944, Beuys trabajó como artillero y operador de radio en un bombardero en picado Ju 87. Fue derribado sobre Crimea y gravemente herido. Según su propio relato, los tártaros lo cuidaron y lo envolvieron en grasa y fieltro. En la novela de Ondaatje, Almásy es rescatado después de su caída por los beduinos que le ponen "grandes y suaves trozos de fieltro" empapados en aceite.Sven Siebert: Fliegerschicksal, Fett und Filz. En: Leipziger Volkszeitung. 31. Dezember 1999.
Hana Hana es una enfermera del ejército canadiense de veinte años que oscila entre la juventud y la madurez. Siendo una buena enfermera, aprende rápidamente que no puede apegarse emocionalmente a sus pacientes. Ella los llama a todos "amigos" y los olvida inmediatamente una vez que mueren. Su amante, un oficial canadiense, es muerto en combate, una enfermera amiga sufre la misma suerte, lo que lleva a Hana a creer que está maldita y que todos los que la rodean están condenados a morir.
Al enterarse de la muerte de su padre, Hana sufre un colapso emocional, poniendo luego toda su energía en cuidar al paciente Inglés. Ella lava sus heridas, le lee y le da morfina. Cuando el improvisado hospital es abandonado, Hana se niega a irse y se queda con su paciente. Ve a Almásy como un santo y se enamora de su naturaleza pura.
Además de su relación con Almásy, Hana también entabla una estrecha relación con Kip durante su estadía en la villa.
Hana parece no ser capaz de reconocer o aceptar la muerte de su padre. Como no ve razón para volver a casa, su excusa para quedarse en el hospital ahora abandonado es cuidar adecuadamente al paciente inglés, debido a que Almasy no puede ser transportado a causa de la gravedad des sus quemaduras.
Hana parece estar posponiendo su vida como adulta joven y, a veces, muestra su inmadurez a lo largo de la novela. Ignora los consejos y sugerencias de Caravaggio, ya que no desea afrontar la realidad que le espera de vuelta a casa. Parece como si escapar de la realidad y estar completamente aislada del resto de la sociedad fuera mejor que crecer. Hana escapa de su entorno ocupándose de su paciente, reorganizando la vida cotidiana en la ruinosa villa y escuchando las que narra Almasy.
Hana afirma haber cambiado y crecido mentalmente siendo enfermera durante la guerra, como se podía suponer, pero su "crecimiento" parece ser construir un muro y estar atrapada en el proceso continuo de tratar de curar un cuerpo ya casi muerto.
Kip Kirpal (Kip) Singh es un sikh que se ha ofrecido como voluntario al ejército británico para recibir entrenamiento como zapador en la desactivación de bombas bajo la dirección de Lord Suffolk. Este acto de patriotismo no es compartido por su hermano, que es un nacionalista indio. El escepticismo de los compañeros blancos de su unidad desalienta el sentido de comunidad de Kip.
Lord Suffolk, un noble inglés excéntrico, ha desarrollado técnicas para desmantelar bombas complicadas y sin explotar. Kip se siente acogido en una comunidad cuando es bienvenido en la casa Suffolk y ve a Lord Suffolk como una figura paterna. Lord Suffolk y su equipo de zapadores mueren al intentar desmantelar un nuevo tipo de bomba. Sus muertes hacen que el retraimiento emocional de Kip se vuelva más pronunciado. Charles Howard, vigésimo conde de Suffolk, fue una persona real que desmanteló bombas y murió mientras intentando desactivar una.