miniaturadeimagen|450x450px|El territorio de cada Estado se divide en distintos niveles de demarcaciones administrativas. Los términos demarcación administrativa, división política, subdivisión administrativa, subdivisión territorial, entidad subestatal, entidad subnacional y otros similares se aplican de manera genérica para designar entidades políticas que funcionan como demarcaciones o divisiones del territorio de cada Estado, realizadas con carácter formal para su organización territorial, y las instituciones que las administran. Se crean y funcionan a distintos niveles, desde el superior o regional hasta el inferior o local, pasando por niveles intermedios (provincial, comarcal, etcétera). Las divisiones de carácter político-administrativo pueden coincidir o no con las que se realizan para otros fines (militares, eclesiásticos, judiciales) o con las que se realizan en estudios geográficos (geocoras).

La Unión Europea considera tres niveles de demarcaciones administrativas, inferiores al Estado miembro y superiores al municipio, denominadas NUTS (Nomenclatura de las Unidades Territoriales Estadísticas). También existen los conceptos de eurorregión (transfronteriza entre Estados miembros) o el de región ultraperiférica (las geográficamente alejadas del continente europeo, pero pertenecientes a un Estado miembro).

El grado de autogobierno de cada una de estas entidades depende de la concepción centralista o descentralizada del Estado. Diferente consideración tienen los territorios dependientes (por ejemplo las colonias de un Imperio colonial), que no forman parte del núcleo de un Estado-nación.

El término genérico utilizado para identificar a la entidad estatal o nacional a la que tales demarcaciones pertenecen puede ser muy diverso. A su condición de entidad geográfica («país») o política («Estado» o «nación», conceptos-términos de muy compleja identificación o diferenciación), se añade su forma de Estado en cuanto a la relación o articulación que se establece entre territorio, población y poder (Estado unitario, Estado complejo, Estado compuesto, Estado regional, Estado de las autonomías, Estado integral, federación, confederación, unión, imperio, mancomunidad y muchas otras).

La creación de divisiones administrativas es un proceso complejo influenciado por factores políticos, geográficos, sociales, económicos e históricos. Cada criterio sirve para abordar las necesidades prácticas de la gobernanza, al mismo tiempo que considera las necesidades y las identidades de las poblaciones diversas dentro de un territorio determinado. Equilibrar estos diversos principios es esencial para asegurar que las divisiones administrativas sean efectivas, equitativas y sostenibles.

Denominaciones En idioma español, algunos de los nombres de las demarcaciones administrativas o entidades subestatales en diferentes países son los siguientes (pueden coincidir o no con el significado y con la relevancia de sus equivalentes en otros idiomas):

Aspectos históricos

La subdivisión territorial no es un proceso nuevo. Los griegos ya distinguían entre la Ecúmene, la Tierra habitada, y el territorio desconocido para ellos La Oecumene se subdividió entonces en función de los países.

Del mismo modo, los romanos compilaron cuidadosamente un catastro de propiedades, subdividiendo el territorio en parcelas y enumerando lo que era administrativamente relevante a efectos fiscales.

350px|miniatura|Subdivisión del territorio africano tras el reparto negociado en la Conferencia de Berlín de 1885.

En L'obsession des frontières, M. Foucher describe cuatro grandes periodos en la subdivisión del mundo. En la época de los Grandes Descubrimientos, el Nuevo Mundo se subdividió arbitrariamente entre portugueses y españoles en virtud del Tratado de Tordesillas. Menos conocido, el mismo proceso tuvo lugar en Asia, tras la circunnavegación de Magallanes (Tratado de Zaragoza). Aunque M. Foucher lo considera el inicio de la primera globalización, también se trata de un reparto del territorio por descubrir. El final del estuvo marcado por el "reparto" de África en la Conferencia de Berlín. Los Estados europeos subdividieron realmente el territorio africano trazando grupos de territorios, a priori, en función de sus relaciones de poder y sin tener en cuenta a las poblaciones que vivían allí. Ello dio lugar a verdaderas divisiones "de libro", como en Egipto. El Telón de Acero y la Guerra Fría también dieron lugar a subdivisiones territoriales. La división de la ciudad de Berlín en cuatro sectores de ocupación es bien conocida, pero las implicaciones del Telón de Acero fueron más profundas. En primer lugar, a escala mundial, se distinguió entre países desarrollados, países comunistas y países en vías de desarrollo. En Europa, las fronteras fueron modificadas por los acuerdos de Yalta-Potsdam, y el Tercer Mundo sufrió las consecuencias de estas tensiones hasta en sus territorios. La descolonización condujo a la creación de fronteras basadas en las antiguas subdivisiones territoriales entre países occidentales. Por último, la caída del Muro de Berlín en 1989 condujo a una reorganización de las subdivisiones territoriales, a menudo siguiendo líneas previamente existentes.

Las prácticas aquí descritas no pretenden constituir una historia exhaustiva de la subdivisión territorial. Lo esencial es constatar que el territorio siempre ha estado subdividido, sean cuales sean las razones de estas subdivisiones y las escalas a las que se producen.

A este respecto, también es importante separar los Estados federales de otras formas de Estado, en lo que respecta a la división de su territorio. Históricamente, los Estados federales no han tenido por lo general que subdividir su territorio, ya que el Estado central es el resultado de la agregación progresiva de las entidades que lo crearon. Algunos ejemplos son Suiza (creada por los cantones), Alemania (creada por los Länder) y Estados Unidos (creada por los estados). En estas estructuras federales, las subdivisiones territoriales ya existían, por defecto, sin que estos subgrupos quedaran fijados para siempre. En las otras formas de Estado, la división territorial estaba aún por hacer: la acción correspondía, pues, al Estado central. Sin embargo, esta separación entre estos dos tipos de régimen político no es una verdad absoluta, dada la diversidad de situaciones territoriales en el mundo. Esta distinción sólo permite elaborar un modelo muy general.

Principios y criterios para definir las divisiones administrativas de territorios

Las divisiones administrativas se refieren a la manera en que un territorio se subdivide en unidades más pequeñas y manejables para fines de gobernanza, prestación de servicios y gestión territorial. Estas divisiones pueden ser moldeadas por una variedad de principios y criterios, que pueden variar dependiendo de los contextos políticos, históricos y culturales de cada país. Comprender los factores que influyen en estas divisiones es esencial para entender cómo se gobiernan y gestionan los territorios.

Principios políticos y legales

Uno de los principales criterios para determinar las divisiones administrativas es la necesidad política. Los gobiernos suelen crear divisiones para mejorar la eficiencia administrativa, permitir la gobernanza local y abordar las necesidades de diversas regiones dentro del país. Las divisiones administrativas suelen formalizarse por medio de leyes o disposiciones constitucionales, especificando los límites, poderes y responsabilidades de cada nivel de administración. Por ejemplo, muchos países se dividen en provincias, regiones o distritos, cada uno con responsabilidades administrativas específicas.Riker, William H. Federalism: Origin, Operation, Significance. Routledge, 2017.

Por ejemplo en los Estados Unidos, la creación de los estados fue impulsada en gran medida por la necesidad política, ya que cada estado necesitaba tener estructuras de gobierno para abordar las necesidades y peculiaridades de su población y geografía. La Constitución de los EE. UU. formalizó la estructura federal, con poderes divididos entre el gobierno federal y los estados individuales.Elkins, Stanley M., and McKitrick, Eric L. The Age of Federalism: The Early Republic from the 1780s to 1820 (1993) Oxford University Press ISBN: 978-0195062465 El proceso de creación de nuevos estados, como cuando territorios como California, Texas y otrosBaud, Thomas D. The Politics of State Creation in the United States (2007) Princeton University Press ISBN: 978-0691095905 obtuvieron la condición de estado, a menudo reflejaba una negociación política y la necesidad de una gobernanza local efectiva. Estas divisiones estatales fueron formalizadas a través de disposiciones constitucionales, equilibrando la autonomía local con la gobernanza nacional. Un ejemplo específico es la creación del estado de Virginia Occidental durante la Guerra Civil en 1863 fue motivada políticamente por la necesidad de tener un gobierno alineado con la Unión en la parte occidental de Virginia, que era pro-Unión y tenía necesidades políticas distintas a las de la parte oriental del estado.McPherson, James M. Battle Cry of Freedom: The Civil War Era (1988) Oxford University Press ISBN: 978-0195088472

Las consideraciones políticas, como la necesidad de representación política o el equilibrio de poder entre diversas regiones, también juegan un papel importante. Las divisiones administrativas pueden diseñarse para asegurar que todas las regiones estén adecuadamente representadas en las estructuras del gobierno nacional, evitando que una sola área domine el proceso político.

Criterios geográficos y físicos

La geografía es otro factor crítico en la creación de divisiones administrativas. Los elementos naturales como ríos, montañas y costas a menudo sirven como límites naturales que simplifican la delimitación de las divisiones. Estos límites físicos son más fáciles de reconocer y gestionar, lo que garantiza una delimitación más clara de responsabilidades y facilita la comunicación entre las unidades administrativas.Rasmussen, K. (2013). Geography and the Political Landscape: Administrative Divisions and the Role of Geography in Political Structures. Springer. 280 pag. ISBN: 978-3-642-25672-9

El clima y la distribución de recursos también pueden influir en la creación de divisiones administrativas. Por ejemplo, las regiones con patrones agrícolas, recursos naturales o condiciones ambientales distintivas pueden recibir unidades administrativas separadas para atender específicamente estas características. Este enfoque puede mejorar la efectividad de las políticas regionales, especialmente en áreas como la agricultura, la protección ambiental y la gestión del suelo.

Factores socioculturales

Los factores socioculturales, como el idioma, la etnia y la identidad histórica, son importantes al definir los límites administrativos. En países multiétnicos o multilingües, las divisiones pueden basarse en grupos culturales o lingüísticos para asegurar que las estructuras de gobernanza local coincidan con las necesidades de estas poblaciones. Este criterio puede ayudar a fomentar la cohesión social y mitigar tensiones étnicas, ya que ofrece a las comunidades un sentido de representación y autonomía.Tilly, C. (1992). Coercion, Capital, and European States, AD 990-1992. Blackwell Publishers. 328 pag. ISBN: 978-0631181301