miniaturadeimagen|203x203px|Esclavos namibios en una mina colonial de Alemania. Década de 1920. El negacionismo de los genocidios indígenas es una postura que rechaza, minimiza o distorsiona los hechos relacionados con los genocidios y otros crímenes atroces cometidos contra los pueblos indígenas a lo largo de la historia. Esta visión se opone al consenso académico que reconoce dichos actos como parte integral de los procesos de colonización, ocupación y formación de Estados en territorios habitados por pueblos originarios.
Durante la colonización europea, diversos imperios coloniales expandieron sus territorios sobre las tierras habitadas por naciones indígenas, dando origen a nuevos Estados coloniales con fronteras políticas que incluían a estos pueblos originarios. Este proceso implicó una serie de crímenes atroces contra las comunidades indígenas, que durante mucho tiempo fueron invisibilizados o no reconocidos por los grupos dominantes que han tenido el poder político y económico.
Desde finales del siglo , la investigación de académicos e historiadores ha estudiado el impacto del colonialismo de poblamiento y el colonialismo interno en general desde la perspectiva de los pueblos indígenas. Estos trabajos documentan diversas formas de violencia estructural, entre ellas, el desplazamiento interno, la contención en reservas y campos de concentración, la introducción de enfermedades, la asimilación forzosa, la criminalización, el despojo territorial, la esterilización forzada, la destrucción de las instituciones sociales y familiares, el traslado forzado de niños, separación familiar, la esclavitud, el trabajo forzado, el cautiverio, las masacres, la conversión religiosa forzada y la reducción de medios de subsistencia que provocaron desnutrición y enfermedad.
Contexto del negacionismo de los genocidios indígenas Se han utilizado otras definiciones académicas en contraste con la definición legal de genocidio en la Convención de Genocidio. Por ejemplo, el académico del genocidio Dr. Israel Charny ha propuesto una definición de genocidio:
Benjamin Madley señaló que la Convención sobre Genocidio designa el genocidio como un crimen cometido en tiempo de «paz» o de guerra. Ha argumentado que la violenta resistencia indígena a las campañas genocidas ha sido descrita como «guerra» o «batallas», en lugar de masacres genocidas. Algunas masacres pueden calificar de masacres genocidas:
El término crímenes atroces se refiere a tres crímenes definidos en la legislación internacional. Según la Organización de las Naciones Unidas, estos son genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra. Algunas organizaciones internacionales incluyen la práctica de la limpieza étnica como el cuarto crimen atroz.
De acuerdo a Bradley Campbell, el genocidio puede ser una forma de control social. Cambpell explica que el genocidio depende del estatus minoritario, la diferencia cultural, la falta de visibilidad, la marginación y la falta de poder de la población indígena, de la cual su territorio ancestral se encuentra ubicado dentro de las fronteras políticas de un estado con historia colonial. Asafa Jalata concluye que "Los colonialistas ingleses y sus descendientes utilizaron tecnología capitalista y organización social y cometieron crímenes violentos contra la humanidad en América, Australia, África y Asia."
Los antropólogos Robert Heizer y Alan Almquist afirman: «Por cada hombre blanco asesinado, cien indios (de California) pagaron la pena con sus vidas». Benjamin Madley hizo un estudio de caso de la Guerra Modoc, comparando detalles del número de muertos en ambos bandos del conflicto, para respaldar este punto. Dijo que en todo el mundo, los grupos indígenas que son objeto de aniquilación resisten, a menudo violentamente. miniaturadeimagen|Destrucción de los códices mexicanos.|izquierda Según Gregory Stanton, fundador de Genocide Watch, quien escribió sobre las diez etapas del genocidio, la etapa final de un proceso de genocidio es el negacionismo. Los genocidas minimizan, niegan, mienten u ocultan información sobre los hechos. Culpan a las víctimas y se atribuyen las muertes a factores secundarios. Según el sociólogo Daniel Feierstein, el genocida implementa un proceso de transformación de la identidad de los sobrevivientes y borrar la memoria histórica del grupo víctima.Hinton, Alexander Laban (2014). Hidden Genocides: Power, Knowledge, Memory. Rutgers University Press. . JSTOR j.ctt5hjdfm. pp 79. "Lo que los casos de genocidio tienen en común es que los perpetradores buscan aniquilar a sus enemigos tanto material como simbólicamente. No sólo sus cuerpos pero también se pretendía que el recuerdo de su existencia desapareciera, obligando los supervivientes a negar su propia identidad, como síntesis del ser y el hacer definidos como cualquier otra identidad por un modo de vida particular. En este sentido, las desapariciones sobreviven a la destrucción de la guerra: los efectos del genocidio no terminan sino sólo comienzan con la muerte de las víctimas. En resumen, el objetivo principal de la destrucción genocida es la transformación de las víctimas en “nada” y de los supervivientes en "nadie"." Según el historiador Norman Naimark, el proceso de limpieza étnica y el genocidio pueden efectuar la destrucción de los símbolos físicos, incluyendo templos, libros, monumentos, cementerios, patrimonio arquitectónico y el cambio de nombres de lugares: «La limpieza étnica implica no solo el desplazamiento forzado de naciones enteras, sino la erradicación de la memoria de su presencia». miniaturadeimagen|Dibujo del científico noruego Carl Lumholtz de 1888 sobre una masacre en Queensland, Australia.
Ward Churchill explica la negación del genocidio en términos de las políticas del reconocimiento del genocidio. Edward S. Herman y Noam Chomsky han argumentado que la atención que se presta a los problemas es producto de la producción de los medios de comunicación, como mencionan en su obra Los guardianes de la libertad: «Un sistema de propaganda retratará constantemente a las personas abusadas en estados enemigos como víctimas dignas, mientras que aquellos tratados con igual o mayor severidad por parte de su propio gobierno o clientes será indigno!». Por lo tanto, Chomsky considera que el término genocidio es utilizado por quienes ocupan posiciones de poder político y prominencia mediática contra sus rivales, pero evitan usar el término para describir sus propias acciones. De esta forma, los que perdieron una guerra, Alemania nazi, han sido internacionalmente señalados por el Holocausto.
miniaturadeimagen|Pensilvania, Estados Unidos. 1763.|izquierda
Los derechos humanos y el genocidio son temas de carácter internacional porque los perpetradores pueden ser los propios agentes estatales, mientras que algunos estados argumentan que los asuntos internos son una cuestión de soberanía y no conciernen a terceros. Desafortunadamente, muchos estados no respetan los derechos o incluso las vidas de los indígenas que existen dentro de sus fronteras políticas. Estas fronteras en sí mismas no anteceden a los territorios de los pueblos indígenas y pueden ser el resultado de un proceso de colonización o explotación de forma violenta. Por ejemplo, Reino Unido y Francia trazaron cerca del 40 % de la longitud total de las fronteras internacionales de la actualidad. En la última parte del , el genocidio de los pueblos indígenas atrajo la atención de la comunidad internacional, incluyendo académicos, periodistas y organizaciones de derechos humanos.
Los pueblos indígenas (también conocidos como pueblos nativos, aborígenes, pueblos originarios o primeras naciones) son los primeros habitantes conocidos de un territorio que ha sido colonizado por un grupo o grupos dominantes. Noventa de los países del mundo contienen en conjunto más de cinco mil grupos indígenas, que hablan más de cuatro mil idiomas. Este hecho y la era de la colonización dieron lugar a muchos casos de atrocidades perpetradas en ambos lados a medida que los colonos se expandían. La autoidentificación es un concepto central en la definición de pueblos indígenas. El artículo 33 (1) de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas (2007) también se refiere a la autoidentificación de los pueblos indígenas: «Los pueblos indígenas tienen derecho a determinar su propia identidad o pertenencia de acuerdo con sus costumbres y tradiciones».En 2007, 144 países votaron a favor de la Declaración, 11 se abstuvieron y cuatro (Australia, Canadá, Nueva Zelanda y Estados Unidos) votaron en contra. Los cuatro países han cambiado sus posiciones y hoy respaldan oficialmente la declaración.
Algunas de las principales razones para negar el genocidio son promover el discurso de odio, evadir la responsabilidad moral y criminal, evitar represalias, evitar compensación, evitar restitución y proteger la reputación de los perpetradores.
Motivos y estrategias de negación El académico del genocidio Adam Jones propone un marco para la negación del genocidio que consta de los siguientes motivos y estrategias, de los cuales los primeros tres son usados frecuentemente en el caso de los indígenas:
"Casi nadie murió." Cuando los genocidios yacen en el pasado lejano, la negación es más fácil a pesar de la evidencia arqueológica o documentada. "No fue intencional". Las condiciones del ataque que ocasionan epidemias, enfermedades y hambrunas (a pesar de que pueden ser fabricadas por el perpetrador) pueden ser atribuidas como causa de fatalidades. Se responsabiliza a la muerte de causas naturales inevitables ajenas a los ataques. El trabajo forzado, el hacinamiento en campos de concentración y la esclavitud son ignorados. "No había tanta población". Minimizar las bajas de las víctimas, mientras los delincuentes destruyen y ocultan las pruebas. Los genocidios indígenas están especialmente sujetos a esta forma de negación. "No había una dirección central". Los perpetradores pueden usar milicias, paramilitares, mercenarios o escuadrones de la muerte para evitar ser vistos como participantes directos. "Fue en defensa propia." La matanza de civiles, especialmente varones adultos, se racionaliza en un ataque preventivo, ya que se les acusa de conspirar contra los perpetradores. El perpetrador puede exterminar a los testigos y los parientes de las víctimas. "No fue/no es ‘genocidio’, porque…" Pueden entrar en una argumentación definitoria o retórica. "Nunca haríamos eso". No se puede cuestionar la imagen propia: el perpetrador se ve a sí mismo como benévolo por definición. La evidencia "no importa". "Somos las verdaderas víctimas". Desvían la atención hacia sus propias bajas, sin contexto histórico. El Dr. Israel Charny describe las tácticas de negación del genocidio que incluyen: cuestionar las estadísticas de las fatalidades, negar la intención genocida, deshumanización de las víctimas y alegar presentismo. miniaturadeimagen|Prisioneros herero y nama en Namibia. 1904-1908. Se minimizan los vectores de muerte suscitados por el trabajo forzoso, el desplazamiento, la esclavitud, el hacinamiento en viviendas y escuelas, el hambre y las epidemias. Según el historiador australiano Colin Tatz, el negacionismo toma varias formas: Primero, la negación de cualquier comportamiento genocida pasado. En segundo lugar, la opinión contraria de que los occidentales han sido las víctimas. Tercero, que en realidad ha habido más bien que mal en las relaciones raciales.
Rezarta Bilali afirma que la negación es la respuesta más común a las atrocidades cometidas por un grupo al que uno pertenece. Este sesgo intragrupal se produce porque cometer atrocidades puede tener consecuencias legales y morales negativas. La negación protege la imagen nacional y sirve para poner la narrativa histórica bajo una luz positiva, a veces mediante el silencio, la omisión o revisión histórica.
Disculpas gubernamentales a pueblos indígenas