Noreña es un concejo de la comunidad autónoma del Principado de Asturias (España); una parroquia de dicho concejo y una villa de dicha parroquia, capital municipal. El concejo está situado en el centro de la región y comprende tres parroquias, las cuales comprenden nueve entidades singulares de población: la villa de Noreña, única que forma núcleo, y otros lugares y caserías, de poblamiento diseminado, ninguno de los cuales supera los 30 habitantes. Es uno de los concejos con una de las mayores densidades de población del Principado, con una población de .
El territorio del concejo de Noreña está formado por cinco territorios separados, con una superficie total de solo 5,29 km², siendo el concejo más pequeño de Asturias. Cuatro de los territorios son enclaves dentro del concejo de Siero, mientras que el quinto, el más sureño, limita con Siero y Langreo. El concejo está próximo a algunas de las principales vías de comunicación del Principado: la A-64 (Autovía Oviedo - Villaviciosa), la AS-I (Autovía Minera), la N-634 (San Sebastián - Santiago de Compostela) y la AS-376 (Carretera Carbonera).
Este concejo siempre ha gozado de un merecido puesto en el arte culinario. Las industrias cárnicas y chacineras de Noreña han conseguido que cuente con una base importante para realizar una gastronomía de calidad, destacando sus callos, el adobo, las mollejas, la fabada y los sabadiegos, que cuentan con una institución que los promociona: La Orden del Sabadiego. Son asimismo famosas sus fiestas gastronómicas y la fiesta del Ecce Homo.
Geografía Integrado en la comarca de Oviedo, se sitúa a 15 kilómetros del centro de la capital asturiana. El término municipal está atravesado por la carretera N-634, entre los kilómetros 394 y 395, y por las carreteras locales de 1.º orden AS-376, que discurre paralela a autovía AS-I, y AS-384, que conecta con Llanera. miniatura|Plano del concejo
El concejo presenta un relieve muy poco significativo debido a que no existen grandes accidentes geográficos en la zona. Solo cabe destacar dos colinas que se encuentran en Noreña y sobre las que reside la mayor parte de la población. Una de ellas es El Rebollín, que presenta cierto desnivel y acoge a la mayor parte de la población de Noreña. La otra, al norte, es conocida como Castañeu de la Soledad, más conocida actualmente como Ecce Homo, ya que allí se encuentra la capilla con el mismo nombre. La altitud oscila entre los 230 m al norte (cerro Base Sur) y los 180 m a orillas del río Noreña. El pueblo se alza a 206 m sobre el nivel del mar.
El municipio es un enclave dentro de Siero.
Clima El clima que predomina es el oceánico templado y húmedo con una temperatura media anual de 12 °C. La media durante el invierno ronda los 6,6 °C y durante el verano gira alrededor de los 18 °C. Las precipitaciones son predominantes durante el periodo invernal y más escasas durante el estival.
Hidrografía El único río que discurre por el concejo es el río La Lomba, también conocido como río Noreña, que nace en la vertiente meridional de la Collada, a unos 350 m sobre el nivel del mar, y discurre de este a oeste por el sur del concejo, uniéndose, cerca de Lugones, al Nora, afluente del Nalón.
La primera conducción de agua para Noreña procede de La Ricabá, lugar próximo al primer túnel de Riaño y al nacimiento del río Les Calles. En ese lugar se realizaron las obras de captación y conducción gracias a las donaciones de los benefactores de la villa Manuel Rionda Polledo y Pedro Alonso Bobes y llegaron a Noreña el día de San Pedro de 1928.
División geográfico-histórica El concejo de Noreña no presenta continuidad geográfica en toda su extensión por lo que puede hacerse una división geográfica tomando como criterio la separación geográfica de los diferentes núcleos. Encontramos así cinco núcleos principales que corresponden históricamente al antiguo Señorío de Noreña y sus cuatro cotos de caza:
Historia Es casi imposible determinar el origen del concejo, no teniendo documento alguno que hable de Noreña como tal hasta principios del . Para explicar este hecho, el historiador Juan Uría Ríu supuso que de haber existido algún caserío o población en la zona, el lugar llevase otro nombre. También admitió la posibilidad de que el silencio sea meramente fortuito; pero se inclinó expresamente por la hipótesis de que el lugar tomó el nombre del río Noreña, que aparece citado como tal en algunos documentos.Silverio, Cañada, Noreña, «Gran Enciclopedia Asturiana», t. 10, p. 249, Gijón, 1970. ISBN 84-7286-101-5.
Alta Edad Media miniatura|El castillo-palacio de Noreña en un grabado del En el año 991 el conde Gundemaro Pinióliz y su mujer Muniadonna cedieron al obispo Bermudo tierras y casas del lugar de Anasa, en las riberas de Noreña, a cambio de la iglesia de Santa María de Tol, entre los ríos Ove y Porcia. No aparece en el documento el nombre de Noreña referido a lugar.Documento fechado 11 de marzo de 981 del Libro de los Testamentos de la Catedral de Oviedo y en manuscritos de la Biblioteca Nacional, sobre la donación del conde Fáfila Spasándiz y su esposa Urraca, a la iglesia de Oviedo y a su obispo Gudesteo, en la que se describe su situación en el territorio de Siero, junto al río Noreña: ... territorio Syero, secus flumen Norenia... Vuelve a aparecer el vocablo en forma de Naurenie en un documento de 2 de mayo de 991 por una permuta entre el conde Gundemaro Pinióliz y su mujer Mumadona, y el obispo Vermudo. Existen, además, otros documentos de 1043, 1048, 1064 y 1076, en los que se cita el río Noreña al referenciar la situación de ciertas posesiones. Existe un documento de donación del año 1103, en el monasterio de San Vicente de Oviedo, por el que María Enalso daba al monasterio la villa de Lamas, que, dice, se hallaba cerca de la ciudad. En dicho documento se deslindan los términos que abarcaban, y entre ellos hace mención a Noreña.
Baja Edad Media En 1151, Gonzalo Peláez y su mujer Elvira Pérez hicieron donación al Monasterio de San Vicente de una heredad llamada Noreña: que vulgare vocatur Naurenia, y cinco años después la misma Elvira Pérez, modificando las condiciones de la anterior donación al mismo monasterio, consigna en otro diploma que le otorga la mitad de la villa llamada Noreia: villa vocata Norenia. Es en este documento cuando aparece por primera vez aplicado inequívocamente el nombre de Noreña a un lugar poblado. En ese mismo documento, la donante afirma que la villa de Noreña había sido de su suegro Pelayo Rodríguez.
A partir del el nombre del lugar de Noreña aparece repetidamente consignado en los documentos de la época; en algunos de ellos también se indica que este territorio pertenecía a la jurisdicción de Siero. Así, según un documento citado por Uría Riu, en 1189 Fernando Menéndez dona al monasterio de San Vicente una parte de los que tenía en Noreña de Siero.
A comienzos del aparece ya Noreña como jurisdicción independiente, perteneciente al señorío de Rodrigo Álvarez de las Asturias. Algunos genealogistas, desde el , suelen mencionar como señor de Noreña al padre de Rodrigo Álvarez de las Asturias, Pedro Álvarez de las Asturias, mayordomo mayor del rey Sancho IV.«Este estado había tenido D. Rodrigo Álvarez de Asturias, caballero muy principal, natural de esta tierra e hijo de D. Rodrigo Álvarez y de Doña. Mayor, cuyos antecesores habían sido Señores de Gijón, Noreña y otros muchos cotos de este Principado... Su riqueza y grandeza de Señorío se echa bien de ver en su testamento, pues no había obispo, ni iglesia, ni señor, ni caballero de Asturias o en el Reino de León a quien no hubiera tomado algo, y todo lo declara y manda restituir.» Cfr. Alfonso Marañon de Espinosa, 1614 Uría Ríu, basándose en la inexistencia de testimonios acreditativos, estimó por el contrario que el primer señor de Noreña fue su hijo Rodrigo, aunque parece probado que antepasados suyos poseyeron bienes en la parte central de Asturias. Así, de una donación hecha al monasterio de San Vicente en 1332, por él mismo se desprende que una tía suya llamada Mayor Álvarez poseía bienes en la villa de Entralgo y Bimenes.
Y en otra escritura existente en el monasterio de Santa María de Carrizo, que examinó Luis Alfonso de Carvallo y que fue otorgada por Sancha Álvarez en 1210, se lee al final cierta memoria expresiva de las distintas heredades o patrimonios que correspondieron a los hijos de Rodrigo Álvarez y su mujer Sancha; allí consta que Pedro Álvarez de las Asturias, nació, según Somoza, hacia el año 1268: Era una persona bien apuesta y conformada, de ancha y prominente frente, cara prolongada, ojos grandes y buena dentadura.Según el dictamen de la comisión médica que analizó sus restos en 1860, con motivo del traslado del sarcófago en que aquellos yacían al Museo Provincial de Oviedo. Fue un personaje importante en las Cortes del rey Alfonso X de Castilla, Sancho IV de León y Castilla, Fernando IV de León y Castilla y Alfonso XI de Castilla, fue asimismo árbitro en las disputas sostenidas por Oviedo con Avilés y Salas, sobre la libre introducción de pan, vino, trigo y otras viandas, según documentos de 1315 y 1320 que copia Vigil en su Diplomática oventense. Murió Rodrigo en el año 1335, siendo enterrado, por propia voluntad, en el monasterio de San Vicente. Dejaba como heredero al hijo bastardo de Alfonso XI de Castilla y Leonor de Guzmán, Enrique, al que prohijó y que había de llegar a ser rey de Castilla.
En el año 1350 el entonces conde Enrique, a raíz de su matrimonio con Juana Manuel de Villena, llegó a Asturias huyendo de su hermano Pedro I, para acogerse a los señoríos que había heredado en estas tierras; y aunque no está probado que la fortaleza de Noreña jugase papel alguno en la rebelión que enfrentó a ambos hermanos, parece lógico suponer que residiría algún tiempo en ella durante los dos años que pasó en la provincia.
Un año antes de ocupar el trono de Castilla, Enrique donó el señorío de Noreña a su hijo bastardo, Alfonso Enríquez, y, como señor de este lugar, Alfonso confirmó un documento en noviembre de 1368. En la primavera de 1372, fue armado caballero por su padre estando en Santiago de Compostela y fue, posiblemente en esa fecha, cuando también recibió los títulos de conde de Noreña y de Gijón. El conde se alzó en contra del poder regio en varias ocasiones y en septiembre de 1383 perdió su condado de Noreña que fue entregado por el rey Juan I de Castilla al obispo de Oviedo, Gutierre de Toledo. miniatura|Plaza del Círculo Católico de Obreros. El Círculo Católico de Obreros fue creado y presidido por Justo Rodríguez Fernández hasta que fue clausurado 40 años después (enero de 1925)
Señorío de los obispos miniatura|Capilla del Hospital Así, el señorío de Noreña pasaba a los obispos de Oviedo, quienes ejercieron la jurisdicción, nombrando sus justicias o alcaldes, y residiendo en el castillo algunas temporadas. El 31 de mayo de 1384 se hace escritura pública de la división de los territorios de Noreña entre el Cabildo y el Obispado. Hacia 1393 tiene lugar la última rebelión, ya aludida, del conde Alfonso, quien huyendo de la prisión en que se hallaba confinado llegó a Asturias recuperando por la fuerza el señorío de Noreña. Fue derrotado por Enrique III en 1394, siendo devuelto el señorío a los obispos de Oviedo.