El departamento de Tarija es uno de los nueve departamentos en los que se divide Bolivia. Su capital y ciudad más poblada es la homónima Tarija. Está ubicado al extremo sursureste del país, limitando al este con la República del Paraguay desde el hito 10 de octubre hasta el trifinio del hito Esmeralda donde comienza su frontera sur con la República Argentina hasta Santa Victoria, norte de Salta; limita al norte y noroeste con el departamento de Chuquisaca y al oeste con el departamento de Potosí.
Con 37 623 km² es el departamento menos extenso, ocupando el 3,4% del territorio nacional y, cuenta con una población de 534.346 habitantes (según el Censo INE 2024) —por delante de los departamentos de Beni y Pando— y con 14,2 hab/km², el tercero más densamente poblado.
La economía del departamento de Tarija es la cuarta economía más grande. Según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística de Bolivia, en 2018 la economía de todo el Departamento de Tarija alcanzó los US$ 3 204 millones de dólares del producto interno bruto (PIB), con lo cual llega a representar al 8,2 % de la Economía Nacional (40 581 millones). El ingreso por habitante (PIB per cápita), el departamento cerró el año 2018 liderando con US$ 5 689 dólares.
Tarija es considerado como el segundo departamento con menos pobreza del territorio. El Índice de Desarrollo Subnacional (IDHS), calculado por el sector de "Investigación y Administración" de la universidad Neerlandesa de Radboud (financiada por el consejo europeo de investigación), tomando en cuenta el trabajo de la Unesco (2018), PNUD (2018), Undesa (2016), Banca Mundial, factor I.W.I y etc. indican que en el sector del índice de desarrollo humano, Tarija se encuentra en el 3.º puesto con 0,741, por detrás de Santa Cruz y Pando, y por delante de Oruro y Beni. En el sector de desarrollo en el tema de salud y sanidad, Tarija se encuentra con 0.858, en el 2.º puesto, por detrás de Santa Cruz (0.866), y por delante de Chuquisaca (0.843), Beni (0.839).https://globaldatalab.org/areadata/healthindex/BOL/?levels=1%2B2%2B3%2B5%2B4&interpolation=1&extrapolation=1&extrapolation_years=3&nearest_real=0&years=2020%2B2019%2B2018%2B2015
Toponimia
El departamento obtiene su nombre a partir de la ciudad capital, Tarija. La raíz de la palabra Tarija, viene del árabe, Tariq o Tarik, nombre del general musulmán Táriq ibn Ziyad, quien fue uno de los generales que conquistó la península ibérica en 711 y, en su trayectoria bautizó el Valle de Táriq, que posteriormente evolucionó a Tarij y Tarija, luego a Torija, esto debido a las evolución fonética lingüística del castellano medieval.
En 1535 (39 años antes de la fundación de la Villa), en la exploración de los hidalgos Juan de Sedizo, Antonio Gutiérrez y Diego Pérez del Río hacia los valles de las costas del sur del océano Pacífico, se desviaron de su objetivo para inspeccionar en el oriente donde, se encontraron un despoblado valle verdoso y lograron avistar algunas infraestructuras como torrecillas; Sedizo quien tenía apellido mozárabe y, al conocer la historia de su tierra con detalles y de su actualidad, al observar la similitud con el Valle de Torija, bautizaron al lugar como “Valle de Tarix[a]”, siendo Torija y Tarija palabras de raíces árabe-andalusí y; también, siendo valle una palabra de origen latín, vallis.
En el árabe andalusí, existen indicios de que el fonema (oclusiva uvular sorda) del árabe clásico era pronunciado de manera diferente en la península ibérica, en este caso como una africada postalveolar, representado en el alfabeto fonético internacional como una (africada postalveolar sorda) o una (africada postalveolar sonora). Así, el nombre «Tariq» pasó a pronunciarse localmente como (equivalente a /tarích/). Por su parte, el nombre del valle, pronunciado (equivalente a /tariya/) mutó en el castellano medieval a , escrito Tarixa, en donde la «x» simbolizaba la consonante fricativa postalveolar sorda (equivalente al sonido representado actualmente por el dígrafo «sh», /tarisha/). En el siglo XVII, esta consonante mutó a la pronunciación actual de la «J» española, una consonante fricativa velar sorda (). La ortografía, no obstante, mantuvo la misma grafía para el topónimo hasta la reforma de la Real Academia Española de 1810, en donde se decidió reemplazar la letra «x» por la «j».
Historia Época prehispánica o precolombina
thumb|Pinturas rupestres en Villamontes ubicados en la localidad de Chiméo, por Nils Erland Herbert Nordenskiöld.
Se habla de una cultura caracterizada por la sedentarización efectuada en el período que va del 2000 a.C. al 500 a.C. Es una cultura en la que predominan rasgos típicos de la región chacopampeana, desde 500 a.C. se desarrolla principalmente una mezcla de culturas. Se afirman de que las tribus en la zona del valle y de la zona alta, eran principalmente los primitivos moyo moyos (nativos); por las tribus churumatas, de orígenes amazónicos y guaraníes; por los tomatas –o tomatas copiapóes– naturales del norte-centro de Chile, de la rama o de influencia diaguita, influenciados luego por los locales; por los chanés; por los guaraníes; por los carios –o caracos–; por los amparais; por los aquitas; por los mataguayos, también por los qom-tobas –o qom'liks–; weenhayek y habitadas por algunos chiriguanos; probablemente también habitó la tribu aborigen hênîa-kâmîare o comechingones, que es posible que hayan sido parte de las tribus locales y que haya existido mestización, por los hallazgos de su cultura en el valle y zona alta de Tarija; también es muy probable de que tribus del centro de Chile como los diaguitas que hubiesen migrado a territorio de la actual Tarija. Las serranías y llanuras de la región chaqueña se encontraba habitadas por churumatas, chanés, chiriguanos –chiriguanaes o ava guaraníes–, qom-tobas, chorotís, mataguayos, chulupíes –o niclavé– y hasta la actualidad por guaraníes, weenhayek-wichi –o, noctenes o matacos– y tapietes.
Los incas al mando del emperador Tupac Yupanqui en su trayectoria de invadir y conquistar el Collasuyo, se desvío de su objetivo de conquistar a las culturas andinas y se dirigió a las regiones orientales, donde se encontraron distintas tribus y culturas en el actual territorios de Tarija, los cuales lucharon contra la sangrienta invasión incaica aproximadamente por el año 1472 o 1480, pocas familias lograrían escapar, aislandose y resguardandose en zonas aledañas donde no se adentrarían con los incas, siendo éstas familias las que se encontrarían los españoles.
Tras la victoria incaica, los incas desarrollarían ordenanzas de exterminio contra las tribus para evitar conflictos, por lo que se ordenó masacrar –o liquidar– a la mayoría de la población indígena del territorio, logrando así un etnocidio. Yupanqui mandó a construir algunas fortalezas pero se utilizó también infraestructuras ya construidas por los locales, donde tomaron presos a las tribus vivientes en las fortalezas en donde fueron esclavizados, sojuzgados y torturados. Yupanqui al presenciar la fuerte oposición de las tribus esclavizadas, no le interesó en anexar el territorio al Imperio Inca, esto primero porque las tribus eran completamente ajenos al Collasuyo, porque no eran de confianza y por las constantes confrontaciones de otras tribus entre estas los chiriguanaes; tampoco se ordenó civilizar las tierras –a excepción de construir algunas fortalezas–. Los incas abandonaron trasladando a las tribus hacia los Andes y enviados marginalmente desperdigados como mitimaes (siervos guerreros esclavos) y yanaconas (esclavos) a lo largo y ancho de distintas zonas del incario, despoblando por completo los valles y la zona alta de Tarija.
Poco después la expansión chiriguana por río Bermejo, se extendieron poblaciones hacia los valles y a algunas zonas de la zona alta, y los guaraníes nuevamente retomaron parte de los valles y también se adentraron por la zona alta.
Época virreinal Expediciones Presencia de Aleixo García El portugués Aleixo García —o Alejo García—, quedó náufrago junto a otros tripulantes en su viaje de retorno a España, en uno de los barcos de la malograda expedición de Juan Díaz de Solís; naufragaron frente a las costas de la isla Santa Catalina de Brasil; sería García quien trabó amistad con los indios tupíes y guaraníes que habitaban en aquella región; partieron junto a los indios tupíes y guaraníes desde Santa Catalina en busca del «Rey Blanco y de la Sierra de la Plata», atravesando en su camino la Mata Atlántica; deambuló por gran parte del actual Paraguay y se adentró en el Gran Chaco entre el año 1524 y 1525, Aleixo García ingresó por el este, hasta llegar a actuales tierras tarijeñas, más propiamente a Las Salinas, La Cueva (territorios de la actual provincia de O'Connor), Tigüipa (actual territorio de Macharetí, Chuquisaca), también se considera una gran posibilidad de que se adentró al Valle Central de Tarija. Una de las razones del arribo de la hueste de García y los tupíes y guaraníes hasta las actuales tierras tarijeñas fue por avíos, ganados y contactos con otras posibles tribus, posteriormente se volvería adentrar por el Chaco dirigiéndose hacia el norte y luego al noroeste llegando a valles altos o andinos para finalmente llegar a la región del altiplano andino, en los dominios del Rey Blanco de la sierra de la Plata, en su retorno a las costas del Brasil, García y los demás náufragos murieron en el camino, sobre el río Paraguay a finales de 1526, fueron muertos tras ser emboscados por los indios guaycurúes —o payaguaes—.Primer estudio diplomático de la Real provisión de 22 de enero de 1574 y la fundación de la Villa de San Bernardo de Tarija. Curso Internacional de Diplomática del Documento Indiano.Pag. 2. Sitio web: Monografias
Expedición de Sedizo En el año 1535, Diego de Almagro decide llevar adelante los documentos emanados de la Corona de España para que él tomara posesión como gobernador del territorio que le fue asignado por el rey Carlos I y para evitar confrontaciones con Francisco Pizarro, decide organizar la expedición a los valles de la costa sur del Pacífico (expedición a Chile). Organizó un grupo tres, quienes son: Juan de Sedizo —o Sedizio— como comandante, Antonio Gutiérrez y Diego Pérez del Río, Almagro les ordenan a estos que cuando lleguen a Tupiza le esperen; estos tres hidalgos acompañados de un séquito de incas, partieron consecutivamente desde el Cuzco el 12 de noviembre, siguiendo el camino del inca (la red vial incaica en Bolivia se ubican en los departamentos Potosí, Oruro, La Paz y por red secundaria a Cochabamba). Llegaron al Tambo de Paria por alimentos y luego dirigirse al Tambo de Tupiza llegando a inicios de agosto de 1535, los incas mencionaron que en el oriente es tierra fértil y que posiblemente haya alimentos. Estos exploradores decidieron ir hacia la zona para inspeccionarla, marcharon directo hacia oriente, descendiendo y cruzando las zonas despobladas de San Juan, luego por caminos hechos por tribus nativas, luego por posteriormente por los despoblados de la Pampa de Taxara, subieron la cumbre de Sama y descendieron por su cuesta por caminos nativos; hasta llegar a un valle verdoso con infraestructuras algunas parecidas a unas torrecillas, Juan de Sedizo impresionado por el aspecto del valle y, al conocer la historia de su tierra enfocado en el Valle de Torija y de llevar un apellido mozárabe, emuló y apeló la historia de su pueblo y decidió bautizar al valle como "Valle de Tarij[a]". Estos posteriormente se alinearon nuevamente en Tupiza, para proseguir, ya con Diego de Almagro y su ejército, el rumbo al valle del Pacífico por Chicoana, se cruzó la cordillera hasta llegar al Valle de Guasco, donde murieron cientos de personas, entre estos Sedizo, Gutiérrez y Pérez del Río.
Expedición de Candia y Rojas