Malcolm Henry Arnold (Northampton, 21 de octubre de 1921-Norwich, 23 de septiembre de 2006) fue un compositor británico, uno de los más importantes de la segunda mitad de la música del siglo XX. Comenzó su carrera como trompetista profesional, pero alrededor de los treinta años decidió dedicarse exclusivamente a la composición. Compuso más de quinientas obras, tanto música clásica como documental y cinematográfica (obteniendo, en 1957, un Óscar a la mejor banda sonora por El Puente sobre el Río Kwai).

Fue uno de los compositores ingleses más polémicos del , debido a un estilo neorromántico y neoclásico que ya había sido prácticamente relegado al pasado y a sus consiguientes roces con la crítica especializada. Le concedieron el título de Comendador de la Orden del Imperio Británico.

Biografía thumb|200px|El Guildhall de Northampton, ciudad natal de Arnold. Malcolm Arnold nació en Northampton el 21 de octubre de 1921, en una familia acomodada: su padre dirigía una próspera factoría de calzado. Era el menor de cinco hermanos, y mantuvo una relación especialmente estrecha con su hermana mayor, Ruth, mujer de convicciones feministas que le transmitió su pasión por la música. Tras comenzar a estudiar música en su localidad natal, gracias a la tradición musical familiar (su abuelo era maestro de capilla de la iglesia de Northampton),Poulton, A. (2021). Arraigados en Northampton: Los Arnold y los Hawes: El árbol genealógico de Malcolm Arnold . Amazon. ISBN 979-8745128936. e impulsado por el impacto que le produjo escuchar en directo a Louis Armstrong en Bournemouth con doce años, estudió trompeta con Ernest Hall, uno de los trompetistas más importantes de la época y miembro de la Orquesta Sinfónica de la BBC, y composición con Gordon Jacob en el Royal College of Music de Londres. Su estancia en dicha institución fue un tanto pasajera.

De la interpretación a la composición

En 1941, a la temprana edad de veinte años, contrajo matrimonio con Sheila Nicholson. En julio de ese mismo año ingresó en la Orquesta Filarmónica de Londres como segundo trompeta, pasando en 1943 al puesto de trompeta principal. Durante la Segunda Guerra Mundial, en consonancia con otros compositores pacifistas de la época, se declaró objetor de conciencia y no se alistó en el ejército. La muerte de un hermano en batalla y las presiones externas le empujaron a alistarse como voluntario en 1944. La perspectiva de la guerra le produjo tal rechazo que, al poco tiempo, se pegó un tiro en un pie, provocándose una grave lesión gracias a la cual pudo dejar el frente. A su vuelta de la guerra, entre 1945 y 1946, permaneció en la Orquesta Sinfónica de la BBC como trompeta segundo junto a Ernest Hall, volviendo después a la Orquesta Filarmónica de Londres, donde permanecería hasta 1948.

Su estancia en la orquesta le proporcionó un excelente conocimiento de sus características y de las tesituras y personalidades de los diferentes instrumentos. Durante esta etapa participó en el estreno de obras de George Gershwin o Béla Bartók, además de en la interpretación y grabación de todas las sinfonías de Gustav Mahler, bajo la batuta de los directores más importantes de la época, como Anatole Fistoulari o Leonard Bernstein en el caso de la Quinta Sinfonía de Chaikovski. Todo ello desarrolló sus dotes de orquestador, faceta en la que destacaría posteriormente.

El prestigio de Malcolm Arnold como trompetista era notorio, convirtiéndose rápidamente en uno de los más importantes instrumentistas de viento ingleses de la época. Sin embargo, sus inquietudes se encontraban, principalmente, en el campo de la composición. Su carta de presentación como compositor fue su obertura Beckus the Dandipratt en 1943, de la que existe una grabación de la Orquesta Filarmónica de Londres en la que interviene el propio compositor como trompetista. A esta obra se sumaron algunas piezas de cámara que, durante esta etapa, compuso para diferentes amigos de la orquesta. El abandono de la orquesta en 1948 supuso también el abandono de su actividad como intérprete y su dedicación exclusiva a la composición.

Años de crisis

Fruto de su matrimonio fueron dos hijos, Katherine y Robert. Su carácter autodestructivo (con 20 años le fue diagnosticada una esquizofrenia) y su propensión al alcoholismo, unidos al efecto devastador que en él provocaban las críticas cada vez más adversas a su obra, terminaron por destrozar el matrimonio, divorciándose en 1965 para volver a casarse apresuradamente el mismo año tras dejar embarazada a la que sería su segunda esposa.

Tras su época dorada, que comprende los años 1950 y los 1960, la crítica comenzó a despreciar la música de Malcolm Arnold, situada, a su juicio, fuera del momento histórico musical: mientras que la atonalidad, el serialismo y otras corrientes vanguardistas se abrían paso en el mundo de la música culta, Arnold seguía recurriendo a un estilo melódico, tonal, de aire neorromántico, de éxito popular y como continuador de Richard Strauss, Gustav Holst, Dmitri Shostakóvich e incluso Aaron Copland, pero que se situaba al margen del camino irreversible que la música clásica había tomado hacia nuevos sonidos. La crítica también se mostró reticente ante el sentido del humor que sus obras dejaban entrever, lo que le hizo ser considerado como un compositor poco serio. El complejo carácter de Arnold, combinado con este rechazo y los ataques mentales que sufría su tercer hijo, que padecía autismo, le llevaron a un nuevo divorcio en 1975 y a un intento de suicidio. 200px|thumb|Imagen del condado de Norfolk, último destino de Arnold. En 1979, tras un nuevo ataque mental, ingresó en el hospital psiquiátrico de St. Andrews, donde permaneció hasta 1984. Durante estos siete años de crisis mental no compuso ninguna obra, lo que contrasta con el frenético ritmo de producción que había llevado anteriormente. Durante esta etapa de crisis mental, en la que Arnold volvería a intentar suicidarse, rompió relaciones con sus hijos, al sentirse incomprendido por ellos. Al ser dado de alta en 1984, y en la más absoluta carencia de dinero, conoció a Anthony Day, asistente social, quien lo alojó en su domicilio y rectificó su situación económica precaria. De esta forma, Day se convirtió en su cuidador y manager comercial.

A partir de la obtención del título de Sir, que la reina Isabel II de Inglaterra le otorgó en 1993, fueron múltiples y variados los homenajes que recibió. En junio de 2006, la Universidad de Northampton le concedió un doctorado honorario en honor a su carrera musical. El mundo de la música inglesa trató así de compensar los años en los que ignoró su producción musical. A pesar de esta rectificación, la crítica especializada aún hoy aparece dividida entre quienes lo consideran un auténtico genio y quienes no ven en él más que un compositor con una extraordinaria facilidad.

Malcolm Arnold dejó la composición en 1990, entre otros motivos debido a su delicado estado de salud. Desde 1984 vivió en Attleborough (Norfolk, Inglaterra) con Anthony Day. Durante esta etapa, declaró no tener ganas de crear más música. Sin embargo, se mostró muy satisfecho de su extensa obra.

Para cuando cumplió 70 años en 1991, su reputación artística entre el público general se estaba recuperando e incluso pudo disfrutar de una aparición triunfal en el escenario del Royal Albert Hall para recibir una ovación después de una interpretación de su Concierto para guitarra en los Proms.

El deterioro de su estado de salud fue constante desde 2002, año en el que acudió por última vez a la interpretación de su obra en directo. Murió el 23 de septiembre de 2006 en un hospital de Norwich (Norfolk), a la edad de 84 años, debido a una infección pulmonar, semanas antes de su 85 cumpleaños y de la celebración del Malcolm Arnold Festival, que se convirtió en un homenaje a su vida y su música. La propiedad de los manuscritos originales de Arnold fue objeto de disputa tras su muerte. Finalmente, Anthony Day heredó la mitad de los derechos de autor de la música de Arnold y recibió una paga por vacaciones. Tras el fallecimiento de Day, su parte fue transferida a la escuela primaria Bunwell en Norfolk.

Bandas sonoras thumb|200px|El puente sobre el río Kwai, elemento central de la película del mismo nombre por cuya banda sonora Arnold obtuvo un Óscar. Sus primeros trabajos en este campo fueron documentales, pero enseguida saltó a la pantalla con Badger's green en 1948. En los años 1950, estableció una sólida relación profesional con David Lean: Arnold pronto se convertiría en su compositor preferido. Fruto de esta relación son las bandas sonoras de las películas El déspota, El puente sobre el río Kwai (por la que Arnold obtendría un Óscar a la mejor banda sonora en 1957 y que compuso en tan solo diez días, tomando para ella la melodía de la Marcha del Coronel Boogey de Kenneth Alford), y La barrera del sonido.

Otra de sus bandas sonoras más famosas, y por la que obtuvo un premio Premio Ivor Novello a la mejor banda sonora, es la de El albergue de la sexta felicidad (1958), protagonizada por Ingrid Bergman, en la que la orquestación de la canción popular inglesa Knick Knack, Patty Wack se convirtió en una de sus melodías más populares. Un año después, en 1959, compuso, con la colaboración de Buxton Orr, la banda sonora de De repente, el último verano, de Joseph L. Mankiewicz, por la que obtendría una nominación a la mejor banda sonora en los Premios Laurel. A pesar de su enorme éxito en este terreno, Arnold rechazó componer la música de Lawrence de Arabia. El disgusto de su director, David Lean, fue tal que no volvió a dirigirle la palabra a Arnold. Rechazó, igualmente, componer la música de 2001: Una odisea del espacio, de Stanley Kubrick. De ambas decisiones se arrepentiría más adelante.Declaraciones de Arnold en Toward the unknown Region

Tras muchas otras bandas sonoras (a lo largo de su vida compuso más de 100), se despediría de la música para cine en 1970, con David Copperfield, uno de sus trabajos más recordados por el público. A pesar del prestigio y rendimientos económicos que esta actividad cinematográfica le proporcionó, él siempre deseó ser reconocido por su producción musical formal.

Bandas sonoras (lista incompleta)

AñoPelícula1948 Badger's Green1949 The Forbidden Street1952 La barrera del sonido1954 A Prize of Gold (Atraco en las nubes)1954 El déspota1955 Siete esposas para un marido1955 Soy una cámara1956 Trapecio1956 Puerto África1956 19841957 El puente sobre el río Kwai1957 El valor del dinero1957 Island in the Sun (Una isla al sol)1958 Las raíces del cielo, de John Huston1958 El albergue de la sexta felicidad1958 La llave1960 Amargo silencio1960 De repente, el último verano1960 Whisky y gloria, de Ronald Neame1961 Operación Snafu1962 Cuando el viento silba1962 El león, de Jack Cardiff1963 Nine Hours to Rama (Nueve horas de terror), de Mark Robson1964 The Chalk Garden (Mujer sin pasado), de Ronald Neame1964 El ataque duró siete días1965 Los héroes de Telemark1969 El calculador1970 David Copperfield

Música clásica thumb|200mpx|Sonatina para Clarinete y Piano, op. 29 de Malcolm Arnold. Entre su extensa producción musical clásica (sus obras con número de Opus son 142, aunque compuso otras muchas que no incluyó en esta numeración) destacan sus nueve Sinfonías, compuestas entre 1949 y 1986. Todas ellas reflejan el estado de ánimo del autor, por lo que pueden considerarse autobiográficas. De hecho, la última de ellas fue compuesta, en tan solo dieciocho días, al poco tiempo de ser dado de alta en el hospital psiquiátrico de St. Andrews. Según el propio Arnold, las Sinfonías son el trabajo más importante de su vida, y en ellas se encuentran, de hecho, los principales elementos de su estilo (constantes cambios de textura, el recurso a esencias melódicas tradicionales y un hábil empleo del ritmo y de la orquestación) combinados con lo más comprometido de su personalidad creadora.