La guerra de Corea (en coreano:한국 전쟁) (25 de junio de 1950 - 27 de julio de 1953), también denominada como guerra civil coreana, fue un conflicto armado en la península de Corea que se libró entre Corea del Norte (República Popular Democrática de Corea; RPDC), Corea del Sur (República de Corea; RDC) y sus respectivos aliados. Corea del Norte contaba con el apoyo de la República Popular China y la Unión Soviética, mientras que Corea del Sur contaba con el apoyo del Comando de las Naciones Unidas (UNC) liderado por los Estados Unidos. El conflicto fue la primera gran guerra subsidiaria de la Guerra Fría. Los combates terminaron en 1953 con un armisticio pero sin un tratado de paz, lo que dio lugar al actual conflicto coreano.
Después del final de la Segunda Guerra Mundial (1939‑1945), Corea, que durante treinta y cinco años había sido una colonia japonesa, fue dividida por la Unión Soviética y los Estados Unidos en dos zonas de ocupación en el paralelo 38 norte, con planes para un futuro Estado independiente. Debido a los desacuerdos políticos y la influencia de sus respectivos aliados, las zonas formaron sus propios Gobiernos en 1948. Corea del Norte estaba dirigida por Kim Il Sung en Pionyang y Corea del Sur por Syngman Rhee en Seúl; ambos afirmaban ser el único Gobierno legítimo de toda Corea y participaron en enfrentamientos fronterizos mientras los disturbios internos eran fomentados por grupos comunistas en el sur. El 25 de junio de 1950, el Ejército Popular de Corea (EPC), equipado y entrenado por los soviéticos, lanzó una invasión del sur. En ausencia del representante de la Unión Soviética,En ese momento, China, como miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU), estaba representada por Taipei y no por Pekín. Esto provocó el boicot de la Unión Soviética a la ONU y su ausencia del CSNU, ver el Consejo de Seguridad de la ONU decidió denunciar el ataque y recomendó a los Estados miembros que repelieran la invasión. Las fuerzas de la ONU estaban integradas por veintiún países, y Estados Unidos aportaba alrededor del 90% del personal militar.
El 28 de junio, el Ejército Popular de Corea capturó Seúl y, a principios de agosto, el Ejército de la República de Corea (ERC) y sus aliados estaban casi derrotados y solo conservaban el perímetro de Pusan en el sureste de la península. El 15 de septiembre, las fuerzas de la ONU desembarcaron en Inchon, cerca de Seúl, cortando las tropas del EPC y las líneas de suministro. Las fuerzas de la ONU salieron del perímetro el 18 de septiembre, recapturaron Seúl e invadieron Corea del Norte en octubre, capturando Pionyang y avanzando hacia el río Yalu, la frontera con China. El 19 de octubre, el Ejército Popular de Voluntarios (EPV) chino cruzó el Yalu y entró en la guerra del lado del norte. Las fuerzas de la ONU se retiraron de Corea del Norte en diciembre, tras dos ofensivas del EPV. Las fuerzas comunistas capturaron Seúl de nuevo en enero de 1951 antes de perderla ante una contraofensiva de la ONU dos meses después. Después de una abortada ofensiva de primavera china, las fuerzas de la ONU retomaron el territorio aproximadamente hasta el paralelo 38. Las negociaciones del armisticio comenzaron en julio de 1951, pero se prolongaron porque los combates se convirtieron en una guerra de desgaste y el norte sufrió graves daños por los bombardeos estadounidenses.
El combate terminó el 27 de julio de 1953 con la firma del Acuerdo de Armisticio de Corea, que permitió el intercambio de prisioneros y creó la Zona desmilitarizada de Corea de cuatro kilómetros de ancho a lo largo de la línea del frente, con un área de seguridad conjunta en Panmunjom. El conflicto causó más de un millón de muertes militares y un estimado de 2 a 3 millones de muertes civiles, lo que constituye una de las guerras más sanguinarias de la historia. Los presuntos crímenes de guerra incluyen el asesinato en masa de presuntos comunistas por parte de Seúl y la tortura y el hambre de prisioneros de guerra por parte de Pionyang. Corea del Norte se convirtió en uno de los países más bombardeados de la historia y prácticamente todas las principales ciudades de Corea fueron destruidas. No se ha firmado ningún tratado de paz, lo que convierte la guerra en un conflicto congelado.
Antecedentes thumb|izq|La República Popular de Corea, fue un régimen coreano pro-japonés que intento evitar la partición del país entre los soviéticos y los estadounidenses con el temor de que Corea se convierta en un escenario de la Guerra Fría. Desde 1910, Corea fue una colonia del Imperio japonés.The Abacus and the Sword; Duus, Peter; Univ of California Press, 1995; pp. 18–24 El 8 de agosto de 1945, dos días después del lanzamiento de la bomba atómica de Hiroshima, los soviéticos lanzan la Operación Tormenta de Agosto, la invasión de Manchukuo, un Estado títere japonés creado en 1932 en China, donde todavía se encontraban numerosas fuerzas del Ejército Imperial Japonés. No pasa mucho tiempo hasta que las tropas soviéticas, ayudadas por soldados de la República Popular de Mongolia, penetren en Corea, donde colaborarán con partisanos del Comité Popular Provisional del Norte de Corea, liderado por el Partido de los Trabajadores de Corea del Norte. El 8 de septiembre, los estadounidenses -entonces aliados de los soviéticos- desembarcan en el sur de Corea, en la llamada Operación Cuarenta Lista Negra, para disputar el control del país, ninguna de las dos potencias y sus grupos subsidiarios reconocieron a la República Popular de Corea, un gobierno instaurado por Tokio para intentar una transición política. Al igual que en Europa, estadounidenses y soviéticos se repartieron Corea, dividiendo el país en dos por el paralelo 38. La ocupación soviética terminó en 1948, naciendo así Corea del Norte, gobernada por Kim Il-Sung. La ocupación estadounidense finalizó ese mismo año. Syngman Rhee, líder del gobierno coreano en el exilio, se hace con el poder en Corea del Sur. Ambos líderes buscan unificar Corea bajo su mando.
El triunfo de la revolución comunista en China el 1 de octubre de 1949 alteró completamente el equilibrio geoestratégico de Asia Oriental. La Unión Soviética venía de vencer a la Alemania nazi y ocupar media Europa en la Segunda Guerra Mundial, pero también sufrir reveses como el fracaso del bloqueo de Berlín o el cisma yugoslavo. Por otra parte la URSS apoyaba los movimientos de independencia de las colonias europeas, como los de la India, Vietnam, Indonesia, Malasia, a la vez que acababa de obtener la bomba atómica. Asia aparecía como un campo en disputa con EE.UU, que promovía los movimientos anticomunistas y también impulsaba la descolonización en perjuicio de varios de sus aliados europeos. Cuando Kim Il-Sung presentó su plan para reunificar Corea, Stalin dio su aprobación. Mientras tanto el presidente surcoreano Syngman Rhee, acusado de dictador y autor de crímenes de lesa humanidad, como las masacres de la Insurrección de Jeju, generó revueltas en los sectores procomunistas del campesinado y sindicatos, que respondieron con una ola de atentados, duramente reprimidos por el gobierno, desatando una oleada de violentos combates y represiones dentro del país, como la Masacre de la Liga Bodo.
Aprovechando la inestabilidad del Sur, el 25 de junio de 1950 las tropas norcoreanas atravesaron el paralelo 38, avanzando rápidamente hacia el sur y arrasando prácticamente a las fuerzas surcoreanas hasta Pusan. La respuesta estadounidense fue inmediata. Aprovechando la falta de reconocimiento a la República Popular China y el boicot de la URSS al Consejo de Seguridad de la ONU por esa causa, Truman pidió la convocatoria del Consejo de Seguridad de la ONU y consiguió un mandato para ponerse al frente de una fuerza que respondiera a la agresión norcoreana. Bajo el liderazgo de Estados Unidos, las Naciones Unidas habían reconocido como legítimo representante de toda China al gobierno del Kuomintang instalado en la isla de Taiwán tras su derrota en la guerra civil china, dejando sin representación a la población de la China continental.
Con el amparo de la Resolución del Consejo de Seguridad -cuestionada en su legalidad por la URSS por no contar con la unanimidad de los aliados en la II Guerra-, Estados Unidos formó una fuerza expedicionaria integrada por dieciséis países, bajo el mando del general Douglas MacArthur, que recuperó rápidamente el terreno perdido, apoyado por el bombardeo a gran escala Corea del Norte destruyendo la mayoría de las ciudades e infraestructuras logísticas, con uso masivo de armamento convencional y del potente agente incendiario napalm. MacArthur decide entonces modificar los planes originarios e invadir Corea del Norte, para unificar la península bajo su hegemonía.
Ante la amenaza de que las tropas de EE.UU traspasaran el paralelo 38 hacia el norte, y se dirigieran hacia China, este país advirtió que intervendría en la guerra. MacArthur pensó que se trataba de un bluff de los chinos y el 19 de octubre, tras intensos combates en su progresión hacia el norte, tomaron Pionyang, la capital de Corea del Norte.
China entonces decide intervenir. Con apoyo aéreo soviético y recurriendo a tácticas y estrategias tradicionales, logran ingresar tropas que, aunque insuficientemente equipadas y sin armamento pesado, superan en cantidad y sorprenden a las fuerzas de la ONU, con lo que los norteamericanos y el resto de las fuerzas de Naciones Unidas se ven obligadas a retroceder.
Las fuerzas combinadas chinas y norcoreanas logran empujar a las de la ONU hacia el sur, hasta volver a ocupar la capital surcoreana de Seúl el 4 de enero de 1951.
En ese momento, MacArthur propuso el empleo del arma atómica contra China. Tanto el presidente estadounidense, Harry S. Truman, como la mayoría del Congreso reaccionaron alarmados ante una respuesta que podía llevar al enfrentamiento nuclear con la URSS, aunque el presidente puso de inmediato a disposición de la Fuerza Aérea nueve bombas atómicas Mark IV para su uso en la guerra. Poco después Truman destituyó a MacArthur con el argumento de que había propuesto utilizar bombas atómicas, pese a la desmentida del general y las protestas de los republicanos, sustituyéndolo por el general Matthew Ridgway.
La Unión Soviética, por su parte, manifestó su intención de no intervenir en el conflicto y su deseo de que coexistieran dos sistemas diferentes en la península. El "empate militar" llevó a la apertura de negociaciones que concluirían en julio de 1953, poco después de la muerte de Stalin, con la firma del Armisticio en Panmunjong. En este se acordó una nueva línea de demarcación que serpentea en torno al paralelo 38, que se sigue manteniendo.
Entre el 12 y el 15% de la población total de Corea del Norte murió en la guerra, con una cifra de civiles muertos que ascendió a dos millones y medio. Se estima que Corea del Sur y sus aliados tuvieron cerca de 778.000 muertos, heridos y mutilados, mientras que el bando de Corea del Norte tuvo entre 1.187.000 y 1.545.000; además, 2.500.000 civiles murieron o resultaron heridos, 5 millones se quedaron sin hogar y más de 2 millones se convirtieron en refugiados. Esto la hace una de las guerras más sangrientas de la historia. Unos 54.000 estadounidenses y 500.000 chinos murieron en el conflicto.Guerra de Corea. Guerra Fría. Cap. 5 Part 5/5
Desarrollo de la guerra Ataque norcoreano thumb|izq|Cientos de miles de surcoreanos huyeron al sur a mediados de 1950 después de que el ejército norcoreano los invadiera.