El asalto del Hospital Nasser fue el asedio y posterior asalto del Hospital Nasser llevado a cabo por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), durante la guerra de Gaza. Dicho asedio creó una grave escasez de alimentos, anestesia y analgésicos. Además hubo informes de francotiradores israelíes atacando a personas fuera del hospital. A pesar de los llamados internacionales a la moderación, las FDI ordenaron la evacuación de las personas desplazadas dentro del hospital el 13 de febrero de 2024. El 15 de febrero, soldados israelíes asaltaron el hospital. El hospital quedó completamente inoperativo en marzo de 2024.
Antecedentes
El Hospital Nasser fue atacado varias veces durante la guerra entre Israel y Gaza antes del inicio del asedio. Un tiroteo israelí en la sala de maternidad del hospital el 17 de diciembre de 2023 mató a una niña e hirió a otras tres. La niña de 13 años, Donia Abu Mohse, había sufrido una amputación debido a un ataque aéreo israelí anterior que había matado a toda su familia.
A finales de diciembre de 2023, Richard Peeperkorn, representante de la Organización Mundial de la Salud (OMS), afirmó que 4000 desplazados internos estaban en riesgo mientras el ejército israelí llevaba a cabo operaciones militares en el hospital. NBC News ha estado siguiendo a un médico en el hospital desde diciembre de 2023 y documentando su trabajo con los pacientes. A finales de enero de 2024, solo quedaban cinco médicos en el hospital; los demás habían huido o habían sido asesinados. Un médico del hospital dijo a los periodistas que el hospital estaba lleno de pacientes y que el personal estaba sobrecargado de trabajo; «No podemos hacer visitas a los pacientes. No podemos movernos entre camas».
Según el portavoz principal de las FDI, el contralmirante Daniel Hagari, la decisión de atacar las instalaciones se basó en interrogatorios de militantes que habían sido arrestados o rendidos en la zona y en rehenes liberados. Supuestamente, la información llevó a las FDI a creer que anteriormente se habían retenido rehenes israelíes en las instalaciones. Una rehén liberada, Aloni Cunio, había planteado acusaciones de que ella, sus hijos y docenas de otros rehenes estaban retenidos en el hospital, durante una entrevista con CNN a mediados de enero. Sin embargo, CNN no ha podido verificar esta información de forma independiente y Hamás rápidamente emitió un desmentido. El 14 de febrero, las FDI declararon que el Hospital Nasser estaba siendo utilizado para mantener rehenes israelíes.
Sitio A principios de 2024, a medida que las fuerzas israelíes avanzaban más hacia el sur de la Franja de Gaza, se intensificaron los bombardeos en las zonas cercanas al hospital. Esto generó preocupaciones de que el hospital pudiera verse obligado a cerrar. Un médico del hospital afirmó que el hospital estaba rodeado de tanques, excavadoras, cuadricópteros y francotiradores israelíes. El 26 de enero de 2024, el Ministerio de Salud declaró que el hospital Nasser se había quedado sin alimentos, anestésicos y analgésicos debido al asedio israelí y afirmó: «Hay 150 trabajadores sanitarios, 350 pacientes y cientos de familias desplazadas en el Complejo Médico Nasser en condiciones catastróficas de hambre, ataques y falta de tratamiento». El 27 de enero, Hani Mahmoud, periodista de Al Jazeera, afirmó que la gente que se encontraba en el hospital estaba experimentando «exactamente lo que pasó... cuando las instalaciones más grandes como el Hospital Al-Shifa y el Hospital Indonesio fueron atacadas». Desde finales de enero de 2024 el hospital no ha podido enviar pacientes a otros hospitales por falta de recursos, lo que provocó que algunos médicos del hospital utilizaran WhatsApp para pedir información a los especialistas.
El 7 de febrero, un francotirador israelí mató a una mujer de 40 años frente al hospital. El 8 de febrero un médico resultó herido de bala mientras trabajaba en el quirófano. Además, un ataque con drones mató a una persona e hirió a varias más ese mismo día. Los paramédicos no pudieron salir del hospital debido a los francotiradores israelíes. El 9 de febrero, francotiradores israelíes en el exterior del hospital disparaban contra «todos los objetos en movimiento». Un incidente grabado y difundido en línea mostró a una doctora arriesgando su vida para salvar a un joven herido por francotiradores israelíes en la puerta del hospital.
Médicos Sin Fronteras declaró el 10 de febrero que las fuerzas israelíes estaban disparando contra personas dentro del hospital. Fuego de artillería y de tanques israelíes alcanzó el piso superior del hospital. Un francotirador israelí mató a un hombre el 11 de febrero en el recinto del hospital y francotiradores israelíes mataron a siete personas que se encontraban en el hospital el 12 de febrero.
Evacuación El 13 de febrero, las FDI ordenaron a las personas desplazadas que se encontraban refugiadas dentro del complejo que evacuaran el hospital. Ese mismo día, francotiradores israelíes mataron a tres personas en el interior del hospital. El Ministerio de Salud de Gaza declaró: «a los desplazados les disparan mientras se marchaban, y hay personas muertas o heridas». Debido a que el hospital se había quedado sin combustible para su generador, las aguas residuales inundaron partes del hospital. Una farmacéutica que trabajaba en el hospital habló de la evacuación a la BBC árabe y afirmó que tan pronto como salió del hospital y llegó a un puesto de control, todo el centro fue rodeado por perros policía y muchas personas fueron arrestadas en el puesto de control. Según un cirujano del centro, al menos ocho personas que intentaban evacuar ese día sufrieron disparos, y entre los heridos se encontraba un joven de 16 años que recibió al menos cuatro disparos en la puerta del hospital.
La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) informó que los cuerpos de las personas asesinadas habían estado afuera del hospital durante varios días debido al peligro que representaban los francotiradores israelíes. El 14 de febrero, los soldados israelíes continuaban disparando contra las instalaciones médicas. El Ministerio de Salud informó que 273 pacientes no podían moverse y 327 acompañantes aún permanecían en el hospital. Un civil afirmó que muchos de los que habían intentado salir el 14 de febrero fueron atacados a tiros y obligados a regresar al hospital, afirmó que las FDI habían prometido un paso seguro, pero cuando intentó salir, tropas israelíes en una excavadora y un tanque se le acercaron y lo retuvieron durante cuatro horas. Un médico del centro dijo a sus colegas en el Reino Unido que todos los que estaban en el hospital vivían con miedo y ansiedad mientras intentaban evacuar a los que se refugiaban en el hospital. Hizo referencia a muchos civiles que habían sido tiroteados por francotiradores israelíes, la mayoría dentro de los terrenos del hospital.
Según The Intercept, los soldados israelíes obligaron a un joven palestino, esposado con bridas, a advertir a los desplazados que evacuaran el hospital, y luego dispararon y mataron al joven después de haber entregado el mensaje. Las FDI instalaron cámaras de reconocimiento facial para escanear a las personas que evacuaron el hospital. Además las FDI destruyeron la puerta de salida norte del hospital y la bloquearon con arena y escombros. Médicos Sin Fronteras afirmó que los desplazados tenían la opción entre quedarse para «convertirse en un objetivo potencial» o huir «hacia un paisaje apocalíptico». Las FDI dieron a los refugiados hasta las 7 de la mañana del 15 de febrero para evacuar el hospital, mientras disparaban dentro de las instalaciones con francotiradores y tanques.
Asalto
El 14 de febrero, las FDI declararon que el Hospital Nasser estaba siendo utilizado para retener a rehenes israelíes. Los soldados israelíes asaltaron al hospital el 15 de febrero de 2024. Los soldados entraron desde el sur, destruyeron las tiendas de campaña de los desplazados y demolieron una fosa común con Bulldozer —El 7 de marzo, Israel devolvió los cadáveres de 47 personas cuyos cuerpos habían sido desenterrados de la fosa—.Según afirmó posteriormente Israel examinó unos 400 cadáveres en busca de rehenes israelíes. Un superviviente del ataque declaró: «Destruyeron las paredes que nos rodeaban, así como la habitación del médico. Nos ordenaron que nos fuéramos y nos dispararon, lanzaron bombas y cohetes sobre nuestras cabezas desde arriba». Un vídeo verificado del ataque mostraba a los tanques israelíes entrando en el recinto del hospital. Después las fuerzas israelíes asaltaron la sala de maternidad y destruyeron dos ambulancias; Un miembro del personal de Médicos Sin Fronteras se encuentra desaparecido y Al Jazeera informó que los civiles fueron atacados tanto dentro como fuera del hospital cuando intentaban huir. Después de pasar un puesto de control israelí, los desplazados y los pacientes que evacuaban el hospital fueron heridos a tiros por un cuadricóptero de las FDI. Se informaron de detenciones masivas y se utilizaron drones de ataque para seguir y disparar a las mujeres y a los niños.
Médicos Sin Fronteras pidió el fin inmediato del ataque, afirmando que los militares habían creado «una situación caótica, con un número indeterminado de personas muertas y heridas». El Ministerio de Salud de Gaza afirmó que 95 médicos, 191 pacientes y 165 personas desplazadas estaban recluidos en un solo edificio.
Tras el asalto del hospital, las FDI reconocieron que no habían encontrado pruebas de que se hubieran retenido rehenes en las instalaciones médicas.Más tarde, la Unidad del Portavoz de las FDI declaró que había encontrado armas, incluidas granadas, cajas de medicamentos con los nombres de los rehenes israelíes, vehículos supuestamente utilizados por miembros de Hamás que participaron en los ataques del 7 de octubre y automóviles de propiedad israelí robados durante lo ataques. Junto con las acusaciones de armas encontradas por las FDI, se publicó una fotografía de baja resolución de las supuestas armas, sin embargo, agencias de noticias como CNN no han podido verificar de forma independiente cuándo y dónde se tomó la foto. Según las FDI, se arrestó a presuntos «miembros de Hamás» que según dijeron se hacían pasar por miembros del personal médico. El 20 de febrero, las FDI declararon que la operación estaba «casi terminada».
Consecuencias
Cinco pacientes gravemente heridos murieron debido a la falta de oxígeno resultante del asedio israelí al hospital. Tras el asalto, el personal médico, los pacientes y los desplazados fueron detenidos en la sala de maternidad del hospital, donde fueron «interrogados en condiciones duras e inhumanas». El 16 de febrero el Ejército de Israel impidió que un convoy de la Organización Mundial de la Salud (OMS) llegara al hospital con suministros básicos, incluidos alimentos y agua. La OMS declaró: «Estamos intentando conseguir acceso porque las personas que todavía se encuentran en el Complejo Médico Nasser necesitan ayuda». El director del hospital declaró: «Nos vimos obligados a trasladar a todos los pacientes y heridos al antiguo edificio del hospital... Se cortó la electricidad en todo el complejo médico... Estamos indefensos, incapaces de proporcionar ningún tipo de asistencia médica a los pacientes dentro del hospital».