El 16 de febrero de 2024, el activista de la oposición rusa y preso político Alekséi Navalni, murió en circunstancias sospechosas mientras cumplía una condena de 19 años de prisión en la colonia correccional FKU IK-3, en la aldea de Jarp, distrito autónomo de Yamalia-Nenetsia, Rusia, Ártico. El Servicio Penitenciario Federal Ruso (FSIN) anunció que el Navalni murió mientras cumplía una condena de 19 años de prisión en la colonia correccional FKU IK-3, en la aldea de Jarp, en Rusia. La portavoz de Navalni, Kira Yármysh, confirmó su muerte al día siguiente y exigió que su cuerpo sea devuelto a su familia lo antes posible, antes de que concluya la investigación rusa sobre su cuerpo. La causa exacta de la muerte no se ha dado oficialmente. Navalni tenía 47 años cuando murió. Antes de su muerte, Navalni fue atendido en el hospital tras quejarse de desnutrición y otras enfermedades debidas al maltrato en prisión.
La muerte de Navalni desató numerosas protestas y mítines en diferentes países, incluida Rusia, donde cientos de manifestantes fueron detenidos. Los funcionarios occidentales y los activistas de la oposición rusa responsabilizan a las autoridades rusas de su muerte, y algunos han acusado a Putin de asesinato.
Antecedentes
Intento de asesinato Alekséi Navalni era considerado uno de los críticos más destacados del presidente ruso Vladímir Putin, ya que denunció la corrupción bajo su régimen. Intentó sin éxito postularse para presidente en las elecciones presidenciales de Rusia de 2018, al negársele hasta nueve veces la inscripción de su partido en el registro de partidos de Rusia.
En 2017, Navalni sufrió lesiones en los ojos tras ser atacado con desinfectante verde por un agresor desconocido. En 2020, Navalni fue envenenado con el agente nervioso Novichok y fue evacuado a Alemania para recibir tratamiento médico.
En 2021, antes de regresar a Rusia, Navalni participó en el rodaje del documental Navalny de Daniel Roher, ganador del Premio Óscar 2022 al mejor documental. En la secuencia final de la película, instó al pueblo ruso a no darse por vencido si lo mataban, diciendo que "significaría que somos inusualmente fuertes en ese momento, ya que decidieron matarme".
Prisión En enero de 2021, el presidente estadounidense Joe Biden advirtió a Putin que el arresto y posible muerte de Navalni tendría consecuencias “devastadoras” para Rusia. Fue arrestado bajo cargos de fraude, extremismo y violación de la libertad condicional. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos dictaminó el 16 de febrero de 2021 que el gobierno ruso debería liberar a Navalni de inmediato, y el tribunal afirmó que la resolución se tomó "en relación con la naturaleza y el alcance del riesgo para la vida del solicitante".
Tras aprobar las enmiendas a la Constitución de Rusia de 2020, en diciembre de ese año, también se aprobó una serie de leyes que dieron prioridad a la Constitución rusa sobre las decisiones tomadas por organismos internacionales y tratados internacionales. Unos días después, un tribunal de Moscú rechazó la apelación de Navalni y confirmó su sentencia de prisión, sin embargo, redujo su sentencia en seis semanas después de decidir contar su tiempo bajo arresto domiciliario como parte del tiempo cumplido. Otro tribunal condenó a Navalni por difamación contra un veterano de la Segunda Guerra Mundial y le impuso una multa de 850.000 rublos (11.500 dólares).
Durante su encarcelamiento, Navalni tuvo problemas de salud y no recibió atención médica de manera constante.
En diciembre de 2023, fue trasladado de una colonia penal al nordeste de Moscú a la colonia de “régimen especial” IK-3, popularmente llamada Lobo Polar, en Jarp, distrito autónomo de Yamalia-Nenetsia, en el Extremo Norte ruso. La prisión es conocida por las duras condiciones de los reclusos, incluidos informes de torturas a los reclusos, y según Nóvaya Gazeta está reservada a "delincuentes especialmente peligrosos". El 15 de febrero, un día antes de su muerte, compareció por videoconferencia en una audiencia judicial, durante la cual hizo bromas y parecía gozar de buena salud. En el momento de su muerte, Navalni cumplía una condena de 19 años y se encontraba en régimen de aislamiento por vigésima séptima vez, después de haber pasado un total acumulado de más de 300 días en régimen de aislamiento durante los más de 1.120 días que permaneció en prisión tras su última condena.
Circunstancias de la muerte El 16 de febrero, el departamento del Servicio Penitenciario Federal del distrito autónomo de Yamalia-Nenetsia publicó un comunicado según el cual Navalni perdió el conocimiento después de una caminata. Fue atendido por profesionales médicos de la colonia penitenciaria y se llamó a un equipo médico de urgencia. Refiriéndose a un comunicado de representantes del hospital de la ciudad de Labytnangui, varias agencias de noticias estatales rusas informaron que una ambulancia llegó al lugar en menos de siete minutosSe estima que para recorrer la distancia de 34 kilómetros entre Labytnangui y Jarp se requieren, al menos, 34 minutos y llevó a cabo medidas de reanimación durante más de media hora. Navalni no fue revivido y fue declarado oficialmente muerto a las 2:17 p. m. hora local, y los informes de su muerte aparecieron por primera vez en los medios a las 2:19 p. m. hora de Moscú. Su muerte fue confirmada al día siguiente por su portavoz Kira Yármysh, citando un aviso oficial entregado a su madre, Liudmila Naválnaya. Yármysh también pidió que sus restos fueran devueltos a su familia.
El Comité de Investigación de Rusia anunció “un conjunto de medidas operativas y de investigación” sobre la muerte de Navalni. Es probable que su cuerpo sea enviado de regreso a Moscú para una autopsia, y establecer la causa de la muerte podría llevar varias semanas. La colonia penitenciaria el Lobo Polar afirmó haber enviado el cuerpo de Navalni a la morgue de Salejard, pero no fue encontrado allí. El Comité de Investigación de Rusia informó a la familia que el cuerpo les sería entregado una vez que se determinara la causa de la muerte mediante una investigación; anteriormente les había dicho que la investigación estaba completa. Las autoridades pueden retener legalmente su cuerpo hasta por 30 días. Yármysh afirmó que las autoridades rusas estaban intentando encubrir la verdad sobre su muerte. Según Nóvaya Gazeta, el cuerpo fue llevado primero a Labytnangui y luego a una morgue clínica en Salejard la noche del 16. Su cuerpo mostraba hematomas compatibles con compresiones en el pecho, lo que indica que probablemente intentaron reanimar a Navalni.
Meduza entrevistó a Aleksandr Polupán, un médico que trató el envenenamiento anterior de Navalni. Cuestionó la rapidez de la atención médica, señaló que un coágulo de sangre prominente (una posible causa de muerte afirmada por los medios estatales rusos) no podía verificarse sin una autopsia y dijo que Navalni no tenía condiciones subyacentes que lo pusieran en riesgo de tromboembolismo. A su madre, Liudmila Naválnaya, le dijeron que había muerto de "síndrome de muerte súbita"; a su abogado le dijeron que la causa de la muerte aún no estaba clara. No existe tal diagnóstico de muerte según la CIE-10, que los médicos rusos deben seguir.
Un recluso de la colonia Lobo Polar notó una actividad muy inusual en la prisión la noche del 15 de febrero, lo que parecía indicar una inspección sorpresa de la prisión. Manifestó que los presos fueron encerrados en sus cuarteles y se realizó un registro en la mañana del 16 de febrero. El prisionero declaró que fue informado de la muerte de Navalni a las 10:00 horas, mucho antes del comunicado de prensa de las 2:00 horas sobre la muerte de Navalni. El prisionero también señaló que los primeros auxilios aparecieron sólo después de que Navalni ya estaba muerto. La interpretación que hizo el prisionero de los hechos fue que Navalni probablemente murió la noche del 15 de febrero y que esto fue una sorpresa para las autoridades penitenciarias. Según el grupo de derechos humanos Gulagu.net, un informe oficial afirma que varias cámaras de la colonia penitenciaria estaban inactivas el 16 de febrero. Gulagu.net interpretó esto como el resultado de que agentes del Servicio Federal de Seguridad (FSB) llegaron a la prisión el 14 de febrero y desactivaron el equipo de monitoreo de audio y video. Gulagu.net afirmó que había hematomas en el cuerpo de Navalni, que el médico forense que realizó la autopsia del cuerpo recibió instrucciones de atribuirlos a que se habían producido post mortem.
Descubrimiento del agente tóxico causante de la muerte El 14 de febrero de 2026, los gobiernos del Reino Unido, Suecia, Francia, Alemania y Países Bajos, en un comunicado conjunto, confirmaron de forma concluyente que Alekséi Navalni fue envenenado en la prisión por la sustancia tóxica denominada epibatidina.Joint Statement by the UK, Sweden, France, Germany and The Netherlands on Alexei Navalny's death. 14 February 2026“The study had nothing to do with treatment”: Russian institute that supplied toxin used on Navalny looked into methods for its detection. Roman Dobrokhotov. The Insider. 20 February 2026
Reacciones
Rusia La esposa de Navalni, Yulia Naválnaya, afirmó que todos los responsables de la muerte de su marido "tendrán que rendir cuentas". El 19 de febrero, Yulia aseguró que continuará el trabajo de su marido contra el Kremlin. La madre de Navalni, Liudmila Naválnaya, dijo que "no quería escuchar ninguna palabra de simpatía" y añadió: "Mi hijo fue visto en prisión el día 12. Recibió una visita. Estaba vivo, sano y feliz". María Pévchij, jefa de la junta directiva de la Fundación Anticorrupción fundada por Navalni, dijo que "viviría para siempre en millones de corazones" y afirmó que fue asesinado.
El día que se anunció la muerte de Navalni, el político de la oposición Borís Nadezhdin, que había intentado sin éxito presentar su candidatura para las elecciones presidenciales de Rusia de 2024, calificó a Navalni como "una de las personas más talentosas y valientes de Rusia que he conocido". El partido político de Nadezhdin, Iniciativa Cívica, emitió un comunicado calificando la muerte de Navalni como "un asesinato político". Mijaíl Jodorkovski, un ex oligarca exiliado en Londres, instó a los rusos a votar por Navalni en las elecciones presidenciales de 2024 como forma de protesta. También pidió a las naciones occidentales que declaren ilegítimos el gobierno de Putin, las elecciones presidenciales y sus resultados. Leonid Vólkov, un político de la oposición rusa que vive en Lituania, afirmó: "Si esto es cierto, entonces no 'Navalni murió' sino 'Putin mató a Navalni' y sólo eso". El político opositor exiliado Dmitri Gudkov dijo: "Incluso si Alekséi murió por causas 'naturales', fueron causadas por su envenenamiento y posteriores torturas en prisión. La sangre está en las manos de Putin".
Dmitri Murátov, Premio Nobel de la Paz y editor en jefe del periódico Nóvaya Gazeta, prohibido en Rusia y se edita en Letonia, expresó sus condolencias a la familia de Navalni. Murátov clasificó la muerte como asesinato y añadió: "Alekséi Navalni fue torturado y atormentado durante tres años. Como me dijo el médico de Navalni: el cuerpo no puede soportar tales cosas. A la sentencia de Alekséi Navalni se añadió el asesinato." Oleg Orlov, copresidente de la asociación de investigación histórica y de defensa de los derechos humanos Memorial, ganadora del Premio Nobel de la Paz y prohibida en Rusia, dijo que la muerte de Navalni en prisión fue un "crimen del régimen". El escritor y periodista Mijaíl Zýgar dijo que Navalni "fue nuestro futuro durante mucho tiempo. Ahora ya no tenemos ese futuro." El veterano activista de derechos humanos Lev Ponomariov declaró: "Tenemos que actuar juntos". El escritor ruso Borís Akunin dijo:"No hay nada más que el dictador [Putin] puede hacerle a Navalni. Navalni está muerto y se ha vuelto inmortal". miniaturadeimagen|Funeral de Alekséi Navalni.