John Roberts (Casnewydd Bach, Gales, 1682-Cabo López, Gabón, 10 de febrero de 1722), más conocido como Bartholomew Roberts, fue un pirata galés. Por el número de sus atracos, estimados en al menos cuatrocientos, ha sido considerado como uno de los más exitosos de la historia. Después de ejercer el oficio de marinero desde muy joven, a sus treinta y siete años decidió ser parte de la tripulación de Howell Davis, iniciando sus correrías en la piratería. Logró armar una escuadrilla de proporción suficiente para desestabilizar la flota británica, en un tiempo donde esta potencia se debatía por mantener sus posesiones en Norteamérica y el Caribe. Es conocido por el reglamento impuesto a su tripulación y también por su peculiar personalidad que se caracterizaba —entre otras particularidades— en el buen trato a las mujeres, la abstinencia de licor y su educación. Su muerte cerró la etapa de mayor auge de la piratería en América.

Inicios en la piratería 300px|thumb|Muerte de Howell Davis según el libro The Pirates Own Book. Es probable que Bartholomew Roberts iniciase en el oficio de marinero a los trece años. También se estima que pudo haber formado parte de la Marina Real Británica entre 1702 y 1713, participando en la guerra de sucesión española. Terminado este conflicto, trabajó en barcos que transportaban esclavos como uno de tantos desempleados que dejó la guerra. En 1718, su nombre fue mencionado por un pirata de nombre John Plantain quien escribió una crónica de cierto viaje realizado desde Rhode Island hacia África. Este testimonio describe una desavenencia del galés con Edward England, también parte del grupo, mientras se decidía una separación de los marineros, lo que constituye un posible indicio de que estaba involucrado en la piratería antes de lo estimado.Terry Breverton, pp. 69.

Hasta 1719, John Roberts,De acuerdo a Terry Breverton en su libro Black Bart Roberts: the greatest pirate of them all (p. 69), el nombre original de Bartholomew era "John Robert" después cambiado a "John Roberts". era un sujeto que por su estilo de vida podía ser calificado como honesto. En esa etapa formaba parte de la tripulación del capitán Abraham Plumb como primer oficial o timonel en el barco Princess of London que se dirigía de Londres a la Costa de Oro británica, en el golfo de Guinea,Manuel Lucena Salmoral. «Piratas, Bucaneros, Filibusteros y Corsarios en América». p. 243. para negociar esclavos. Fue en este tiempo que decidió cambiar su nombre a Bartholomew. Una vez en el lugar, y junto a otros dos navíos, los mercaderes fueron asaltados sin oponer resistencia por piratas al mando de Howell Davis quien posteriormente vendió las naves capturadas.Terry Breverton, p. 70.

Por último, como práctica usual en una tripulación apresada, Davis terminó lanzando la invitación para aquellos que quisieran acompañarle. Roberts —quien en ese tiempo tenía unos 37 años y sin un futuro promisorio, pues apenas ganaba unas tres libras al mes— resolvió formar parte de los malhechores junto a otros 34 compañeros.

En su nueva situación, se presume que pudo haber alcanzado confianza con el capitán por sus dotes de buen navegante. Además, la relación era favorecida porque ambos eran galeses y podían hablar en su lengua natal. A casi un mes de su arribo, Davis, quien capitaneaba el barco Royal Rover,Terrry Breverton, p. 71. decidió carenar la nave en la Isla de Príncipe, enclave portugués cercano a Guinea. En tierra firme se presentó ante los lugareños como oficial de un barco inglés en búsqueda de piratas. No obstante, el gobernador local puso en duda la identidad del visitante.

El día de la partida, el capitán, junto a unos acompañantes, intentó visitar al gobernador para despedirse. Al no encontrarlo decidieron retornar, pero en el camino fueron emboscados y casi todos terminaron muertos. Ante el asesinato, y sin alguien al mando, el grupo de piratas supervivientes eligió a Roberts como su nuevo jefeSegún Charles Johnson en Historia general de los robos y asesinatos de los más famosos piratas, Roberts había estado con la tripulación desde hacía seis semanas. siendo su primera actuación vengar la muerte de Davis. A él se adjudican estas palabras al ser elegido capitán del Royal Rover en 1720:

Asaltos relevantes Roberts armó una partida de treinta hombres al mando de Walter Kennedy en su primer asalto como líder de los piratas sobre la colonia portuguesa. Una primera victoria fue lograda sobre la primera línea defensiva, y una vez consumada, desearon acabar con la población entera. El nuevo capitán, por el contrario, frustró sus ansias bajo el argumento que la destrucción de la localidad sería una empresa muy arriesgada. Esta determinación fue tomada por Kennedy como un insulto a su persona que albergaría en el resto de la marcha. 300px|thumb|La Isla del Diablo cerca de la costa de Guayana Francesa. En otra ocasión, los piratas avistaron una flotilla portuguesa compuesta por 42 naves con rumbo a Europa que había partido desde Bahía, Brasil. Al parecer, este convoy estaba desguarnecido, pues apenas dos buques de guerra iban como custodia. Ambos estaban alejados del grupo, puesto que —por la cercanía de la costa— estimaban que la situación era segura. Un barco de los piratas, con las armas debidamente escondidas para no levantar sospechas, se acercó a una embarcación de la flotilla y logró convencer a su capitán para abordar la nave. El huésped, tratado con respeto, fue notificado que su propio barco y tripulación estaban en peligro, a menos que revelase cual de las naves era la que tenía la mayor cantidad de riquezas.

El barco señalado fue el Clemente de Artigo que disponía de mucho más armamento que los piratas. No importando esta circunstancia, atacaron la presa en las cercanías de la bahía de Todos los Santos sufriendo la pérdida de dos embarcaciones. Las demás naves del convoy abandonaron el sitio, a excepción de los navíos de guerra, ante lo cual Roberts dispuso enfrentarlos. Sin embargo, los buques portugueses partieron sin presentar batalla.

El cuantioso robo incluía cuero, tabaco, azúcar y un monto estimado de 50000 libras esterlinas. Asimismo, dentro del expolio se encontraba una cruz de oro con diamantes incrustados dirigida al rey Juan V de Portugal. Según una versión, esta valiosa joya fue regalada por los piratas al gobernador de Guinea para obtener apoyo de su parte y dejarles navegar a su antojo. Otra fuente asegura que Roberts la usó como prenda personal. Sea como fuere, el éxito de la operación fue celebrado en la Isla del Diablo.

Cerca del río Surinam, y aún gozando del cuantioso robo, Roberts fue informado sobre un bergantín proveniente de Rhode Island que contendría buenas provisiones. El pirata ordenó perseguirlo, pero a la larga esa decisión sería errónea, pues la presa era más rápida. Además, durante la marcha —y después de ocho días—Charles Johnson, Historia general de los robos y asesinatos de los más famosos piratas, p. 247. los piratas quedaron a la deriva ante el cese de la corriente de aire y con las provisiones propias a punto de agotarse. Ante la urgencia, despacharon un bote para pedir ayuda al resto de los camaradas dejados en espera, pero los comestibles no fueron suficientes para la tripulación. Dos días después armaron una improvisada canoa. Al fin, la ayuda arribó junto a la mala noticia que Kennedy había robado la embarcación Rover y el barco portugués capturado con el tesoro incluido.

Kennedy, de una personalidad opuesta al refinado Roberts y con antecedentes de haber sido un ladronzuelo, había prometido más riquezas a los desertores. No obstante, terminó siendo ejecutado en la ciudad de Londres el 19 de julio de 1721. Fue en este punto que el capitán pirata escribió sus conocidos artículos, obligando a su tripulación a jurar su cumplimiento ante una Biblia.

En rumbo al mar Caribe, y cerca de Barbados, los piratas asaltaron una nave inglesa, pero otro desacierto sería cometido al dejarla ir con suficientes provisiones para seguir el viaje. El capitán de esta embarcación alertó a las autoridades de la isla vecina, cuyo gobernador Robert Lowther comisionó el 19 de febrero de 1720 a dos barcos, el Philippa y el Somerset, para que partieran en búsqueda de los bandidos. Una vez encontrados, estuvieron a punto de ser aniquilados al haber sido tomados por sorpresa. Poco tiempo después, mientras los maleantes terminaban una estadía en La Española con rumbo a Granada, el gobernador de este sitio alertó de su presencia a las autoridades de Martinica, quien a su vez comisionó dos balandras para abatir los piratas. 300px|thumb|Bahía de Trepassey en la Isla de Terranova.

Ataque en Terranova En junio de 1720, mientras huían de las patrullas de Martinica, Roberts y su tripulación se dirigieron a Trepassey, en Terranova, a donde se encontraban concentradas unas 22 naves. Una vez allí, resolvieron atacar la población. En la primera acometida destruyeron todas las embarcaciones, a excepción de una galera de Bristol. Posteriormente desembarcaron en la localidad hasta dejarla reducida en ruinas. Según Charles Johnson en su libro Historia general de los robos y asesinatos de los más famosos piratas:

Los piratas continuaron sus fechorías en las poblaciones vecinas. Sin embargo, una vez que consideraron que los hechos serían conocidos en los alrededores, se dirigieron con rumbo al sur. En el transcurso de la expedición atacaron una flota francesa, dejando un barco a salvo, el cual Roberts tomó para él mismo y lo bautizó con el nombre Fortune. En este tiempo, un periódico reportó que el capitán pirata se hacía llamar el "Almirante de las Islas de Sotavento".Angus Konstam, p. 240.

Declaración de guerra sobre Martinica y Barbados 250px|thumb|Bandera de Bartholomew Roberts con las siglas ABH AMH para demostrar su ira sobre los gobernadores de Barbados y Martinica. Después del ataque sobre Terranova, los piratas se dirigieron hacia Guinea. Sin embargo, debido a que sus provisiones escaseaban, retornaron a las Indias Occidentales. En este punto el estado de la tripulación era lamentable, tanto que debieron reducir la ración de agua a un trago por cabeza cada 24 horas.Charles Johnson, p. 262.

En el trayecto se toparon con un barco desde la Isla de San Cristóbal cuyo capitán se unió al grupo y les proporcionó provisiones. De este sujeto supo la noticia que en la isla de Tobago había dos buques de Martinica merodeando para apresarlos. Enfurecidos, los piratas declararon la guerra y enarbolaron una bandera con las insignias ABH AMH, siglas de A Barbadian´s Head y A Martinican´s Head, es decir, las calaveras de los gobernadores de Barbados y Martinica,Manuel Lucena Salmoral, p. 244. como símbolo para demostrar su furia por ambos. No obstante, y de acuerdo a una opinión, izar estos emblemas era más un pretexto para asaltar cualquier nave que se atravesase en el recorrido.Kris Lane. Pillaging The Empire, p. 191.

En octubre de 1720, cerca de la isla Santa Lucía, atracaron un convoy de naves francesas e inglesas y después partieron a Guadalupe antes de dirigirse a Guinea.

Deserciones y retorno al continente africano