Bartolomé Fiorilo (Guadalajara, 1689 - Cochabamba, 1756) fue una autoridad colonial española que ocupó varios cargos de importancia en la primera mitad del en el Virreinato del Perú. Se lo recuerda por su apoyo a las órdenes religiosas de Jesuitas y Carmelitas Descalzas en su esfuerzo por establecerse en la región de Cochabamba.
Biografía Bartolomé Fiorilo Pérez nació en Guadalajara, España en 1689. Era hijo de Bartolomé Fiorilo y de María Pérez, su padre era hijo del migrante italiano Giusseppe Fiorello o Fiorillo que había llegado a España desde el Reino de Nápoles, en esa época parte del Imperio español. El apellido fue modificado al idioma y tanto Bartolomé como su hermano Domingo llevaron el apellido Fiorilo.
Formó parte de la comitiva de Fernando de Rojas y Mendoza, Caballero de Calatrava, que había sido nombrado gobernador y capitán general de Venezuela. Se embarcó rumbo a Caracas el 19 de febrero de 1706, a los 17 años, según los registros era de piel morena y de cabello castaño oscuro.
La América Española representó para Fiorilo, igual que para muchos migrantes, un mundo de oportunidades. El estar al servicio del nuevo gobernador de Venezuela lo llevó a tomar contacto con la élite local y con el paso del tiempo pudo forjar su propio camino. En 1730 logró que el virrey José de Armendáriz lo nombrase como Corregidor de la Provincia de Quispicanchi, permaneció un par de años en el cargo y el 1 de enero de 1733 fue elegido como alcalde de segundo voto del Cusco.
El 8 de junio de 1735 ocupó nuevamente el cargo de Corregidor, esta vez de la Provincia de Cochabamba en el Alto Perú. Adquirió una casona en la plaza principal, al lado de la catedral, siendo una de las mejores viviendas de la época. A su llegada tuvo que enfrentar las repetidas solicitudes del juez Antonio Sardán, quien realizó una revisita a la región luego de la rebelión de Alejo Calatayud y pretendía obtener compensaciones por ello.
Durante su gobierno realizó varios nombramientos de tenientes de minas como a Melchor de Valencia o Juan García de Cámara. Esto le aseguraba a Fiorilo un mayor control en la producción minera. También reorganizó la distribución de tierras en los valles, algo que perjudicó a muchas familias indígenas principalmente en la región de Tapacarí donde se unieron bajo el liderazgo de Blas Condori para denunciar estos abusos. En 1740 un grupo de 75 residentes de Tapacarí viajó hasta La Plata para denunciar el mal manejo de la provincia. Las denuncias también incluían los cobros excesivos en los repartos y la defraudación de tributos.
Su estrecha relación con la Iglesia católica se produjo por la buena relación que llegó a tener con el Obispo de Santa Cruz, Miguel Bernardino de la Fuente y Rojas, quien luego sería nombrado Obispo de Huamanga pero no llegaría a ocupar tan cargo debido a su muerte en 1743. De la Fuente benefició en gran medida a la orden de los Jesuitas al instalarse en la región de la Chiquitania y también logró el acercamiento de estos sacerdotes con el corregidor Fiorilo. El obispo nombró a Fiorilo como su albacea, encargándole continuar con la construcción de la iglesia de Arani y dejando 11.000 pesos para este fin. El 21 de julio de 1743 Fiorilo comenzó a hacer los desembolsos necesarios para la construcción del templo y continuó publicando el estado de cuentas de esta obra al año siguiente. En febrero de 1746 Fiorilo comenzó a colaborar con el sacerdote Gregorio Urtazu para la construcción de la iglesia de Compañía de Jesús en Cochabamba.
Fiorilo dejó el cargo de Corregidor en 1747 pero decidió permanecer en Cochabamba, se hizo de una hacienda en la región de Punata y también se dedicó al comercio de esclavos y otros negocios.
Las denuncias de la gente de Tapacarí provocaron desavenencias entre Fiorilo y el fiscal de la Real Audiencia de Charcas, José Casimiro Gómez, que resultó en un proceso que inició en 1752 y permaneció hasta la muerte del mismo Fiorilo.
Bartolomé Fiorilo falleció el 19 de mayo de 1756 y fue sepultado en la Iglesia de Santo Domingo. Durante su estadía en Perú llegó a poseer dos casas y tres granjas en la ciudad de Huánuco, también una hacienda en la Provincia de Tarma. Mientras que en la ciudad de Cochabamba se hizo de una enorme casona frente a la plaza principal. Se conoce que estuvo casado con Ana Martínez de López y Espinoza, el matrimonio no tuvo hijos. Fiorilo había manifestado en 1751 que la casona de Cochabamba debía ser para la Orden de los Carmelitas Descalzos, además les hizo entrega del lienzo "Señor del Lagar", un cuadro del pintado por Diego de la Peña.
Bartolomé Fiorilo no tuvo hijos con su esposa, pero si tuvo varios hijos naturales con mujeres de distinto rango. Entre ellos se menciona a Manuel, José Antonio, Ángel y Carlos. En los casos de Manuel y Ángel se los registró como blancos y propietarios de haciendas, Carlos es mencionado como indio y José Antonio como negro y esclavo liberto.
En 1760 un grupo de monjas de la Orden de los Carmelitas Descalzos llegó a la ciudad, pretendían habitar el convento que todavía se encontraba en construcción y comenzaron a residir en la casona Fiorilo hasta que su edificio estuviese listo para recibirlas.
Referencias
Categoría:Corregidores