miniatura|El Chorrio, cascada formada por el arroyo de la Rivera en Peñausende, a escasa distancia de su nacimiento en el cercano Teso Santo (985 m) miniatura|Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles en Villamor de la Ladre , románica como atestiguan su espadaña y los canecillos de su muro norte. En su interior guarda una imagen del de la Virgen sentada con el niño en su regazo. Frente a la iglesia se encuentra un crucero del , y a poca distancia, la ermita de Mediavilla, también de origen medieval miniatura|Paraje del Piélago, en Fermoselle, donde el Duero se ensancha hasta incluso en 240 m. Claro ejemplo de paisaje arribeño, en el que crecen los madroños, arces menores, jazmines, cerecillos silvestres, cornicabras y se cultivan los olivos miniatura|Durante millones de años, la erosión actuó sobre la antigua montaña sayaguesa, arrasándola y convirtiéndola en una penillanura, donde destaca el tajo de los arribanzos del Duero y del Tormes, con desniveles de hasta 300 metros miniatura|Las diferentes alturas, exposiciones al sol y humedades del arribanzo, favorecen una gran variedad de hábitats miniatura|Los arribes del Duero vistos desde el mirador portugués de Freixiosa, cerca de Mámoles miniatura|Rivera de Tudera. Los arribes cuentan con una extensa red de riveras, arroyos y regatos estacionales que rinden sus aguas a los diversos ríos de la zona. Sobre ellos se asienta un importante legado etnográfico formado principalmente pontones, puentes y molinos

Sayago (en sayagués Sayagu) es una comarca española de la provincia de Zamora, en la comunidad autónoma de Castilla y León.

Ocupa un territorio de 1484,6 km², en gran parte flanqueado y aislado por profundas gargantas, hoces y tajos excavados por el Duero y el Tormes. En , su población era de habitantes, lo que indica una densidad de población de hab/km², una de las más bajas del territorio nacional.

La diversidad de su paisaje sorprende a cada paso al visitante, en especial, los imponentes berrocales de peñas con formas caprichosas, cuya presencia aumenta a medida que nos alejamos del este ceralista y nos acercamos al oeste del arribe y de la raya con Portugal. Alcornoques, encinas, quejigos y robles, junto con matorral bajo de cantuesos, escobas, jaras y piornos se abren paso entre las rocas, cubriendo muchas de sus tierras, mientras que los enebros bordean las riberas de los ríos o los fresnos y negrillos las cristalinas riveras. Sus pueblos conservan aún su arquitectura tradicional propia e inconfundible, en el que la piedra juega un papel predominante, tanto en la edificación de viviendas mediante el sistema de mampostería careada, como en el cerramiento de mampostería en seco del cinturón de fincas que circundan sus característicos cascos urbanos, y que los sayagueses denominan cortineo.

Esta comarca cuenta con un notable sentimiento de identidad, dadas las afinidades geográficas, económicas, sociales e históricas de los municipios que la conforman. Sin embargo, no cuenta con un ente administrativo que lo represente y gestione, motivo por el que la mayor parte de sus municipios se integran en la mancomunidad Sayagua, en cuanto que esta es la única fórmula legal que les permite optimizar de forma colectiva la gestión de algunos servicios públicos municipales.Art.46 del Estatuto de Autonomía de Castilla y León

Toponimia

La palabra Sayago tiene una posible relación con los yacimientos mineros de época céltica, pudiendo derivar de la palabra céltica Salliacum. Sus formas medievales serían: Saliago, Salago, Salagu y Sayago.MARTÍN VISO, 1996

También se relaciona con sayo, sayal, capa o sagum celtibérico y lusitano de color pardo, buriel o vellorí de las ovejas llamadas negras. Se pagaban como tributos por los vencidos celtíberos a las tribus romanas. Con el 'paño sayal' se confeccionaron (hasta finales del , principios del XX), todas las prendas externas de la indumentaria sayaguesa.DEL BRÍO MATEOS, 1998

Otros autoresCesáreo Fernández Duro, en Antigüedades romanas de la provincia de Zamora, publicado en La Ilustración Española y Americana, año 18, n.º 16, 30 de abril de 1874 buscan el origen de Sayago en el antiguo reino de Sabaria o Sibaria, en tanto que:

Su nombre podría ser la forma leonesa de Sanctus Iacobus (Santiago).

Algunos autores resaltan el posible origen árabe del término Sayago. En este sentido, Pérez ViñuelaAmador Pérez Viñuela, «SAYAGO Y LOS ÁRABES». indica que:

Según la RAE, el término sayagués tiene las siguientes acepciones:

Natural de Sayago. Perteneciente o relativo a este territorio de la provincia de Zamora, en España. Se decía de las personas toscas y groseras. Habla arrusticada que se finge dialecto leonés de la comarca de Sayago, utilizada por personajes villanescos en el teatro español de los siglos al .

El refranero se refiere al sayagués con dichos como:PANERO, JUAN ANTONIO; SAYAGO COSTUMBRE, CREENCIAS Y TRADICIONES; ISBN 84-931256-1-X

El gentilicio de los naturales de esta comarca es sayagués.

Geografía

Enclavada al suroeste de la provincia de Zamora, las arribas o acantilados originados por el río Duero lo han aislado históricamente por el norte de las comarcas de Tierra del Pan, Tierra de Alba y Aliste. Este obstáculo natural, durante siglos insalvable, comienza en la esquina noreste de la comarca de Sayago, en el término de San Román, lugar en el que el río describe un enorme meandro, para continuar posteriormente por los términos de Arcillo, Abelón, Moral, Moralina y Villadepera. En este último municipio, y tras alcanzar Portugal, el Duero hace un notable giro de noventa grados, comenzando desde ese momento su tramo internacional.

Por el oeste, las arribas o acantilados aún más recrudecidos por la fuerza erosiva del Duero, aislaron de forma más severa el territorio de Sayago e impidieron una mayor fluidez en el intercambio cotidiano con la vecina Portugal. La grandiosidad de los cortados originados por el Duero, ha sido sin embargo aprovechado para la creación durante el de una serie de centrales hidroléctricas, conocidas en su conjunto con el sobrenombre de Saltos del Duero, todas ellas surgidas gracias a los compromisos internacionales alcanzados entre España y Portugal. El aislamiento, sin embargo, trajo consigo que en esta comarca perduraran hasta nuestros días las características propias de un espacio natural privilegiado, en el que destaca sobremanera la belleza agreste de su paisaje granítico y su rica y variada fauna y flora, motivos por los que esta franja territorial ha sido objeto de protección tras la constitución del denominado parque natural de Arribes del Duero. Delimitando este costado sayagués sobre el río, se encuentran los términos de Torregamones, Badilla, Cozcurrita, Fariza, Mámoles, Palazuelo, Fornillos, Pinilla y Fermoselle, este último situado en la esquina suroeste de la comarca de Sayago y de la propia provincia de Zamora.

Nuevamente un accidente geográfico generado por un río, el Tormes y su embalse el Almendra, es quien perfila el frente sur de la comarca de Sayago, separándola de la vecina provincia de Salamanca. Este paisaje, muy similar a los anteriores, también está formado por profundas gargantas, más estrechas, acordes al caudal transportado. Desde Dos Aguas en Fermoselle, paraje en el que desemboca el Tormes en el Duero, el límite comarcal lo van definiendo los términos de Cibanal, Salce, Roelos, Carbellino, Alfaraz y Moraleja.

Finalmente, el este comarcal, a diferencia de los anteriores costados, no presenta ningún accidente geográfico que dificulte geográfica, histórica, cultural y económicamente el intercambio con los pueblos vecinos, en este caso de la Tierra del Vino y de la salmantina Tierra de Ledesma. La línea comarcal quedaría perfilada con los términos de los pueblos de Moraleja, Peñausende, Cabañas, Pueblica de Campeán y, por último, San Román.

Sayago, a su vez, se divide en las subcomarcas de Alto Sayago y Bajo Sayago. De ellas, la última se circunscribe a las localidades más próximas a Portugal y en su mayor parte incluidas dentro de la zona conocida como los arribes del Duero.PERVIVENCIA DE UNA AGRICULTURA TRADICIONAL EN LA COMARCA DE SAYAGO

Geología

La comarca es una penillanura de altura uniforme, en torno a los 800 m, con dos excepciones:

Al oeste, en los arribes del Duero, donde el Duero se encajona hasta en 400 m por debajo del nivel de la penillanura en algunos tramos, en cuyas paredes se ofrecen numerosos miradores. El punto menos elevado de la comarca (y de la provincia de Zamora) se halla en la punta suroeste de la comarca, en Fermoselle, donde se alcanzan los 330 m en el paraje conocido como Barca de Murcena, que fue uno de los principales pasos sobre el Duero desde la Edad Media hasta mediados del .Geomorfología de los Arribes del Duero zamoranos

Al sureste, donde se alcanzan los 984,316 m en el paraje del Teso Santo de Peñausende, punto más elevado de la comarca, lo que le convierte en uno de los principales miradores de Sayago, junto a los mencionados miradores de los arribes, y el cercano paraje del Castillo (también de Peñausende), este último denominado así por contener una fortaleza que, durante siglos, perteneció a la Orden de Santiago, y de la que hoy en día se conservan restos.

Salvadas estas dos excepciones, el relieve comarcal consiste en una superficie de suaves y ondulados cerros de modesto resalte que van a marcar las líneas divisorias entre las riveras existentes según las alineaciones de los cerros, altos o tesos. Dichas riveras cesan de correr con la llegada del calor en el mes de junio dejando en su cauce pozas o cadozos.

Hidrografía

Las alineaciones de sus cerros van a delimitar en Sayago dos vertientes distintas hacia los dos ríos que lo enmarcan, Duero y Tormes. Así la alineación Teso Santo en Peñausende y Llucha en Villadepera origina una serie de riveras que nacen en sus inmediaciones y concluyen en la parte más septentrional del río Duero a su paso por la comarca. Algunas de ellas son la rivera de Judiez, de Mogatar, de Pueblica o de Fresno. Todas ellas se caracterizan por un curso lento a través de valles hasta su final precipitación en forma de cascada.

Al otro lado de esta alineación, surgen riveras muy similares a las anteriores pero que vierten sus aguas en el Tormes. Todas ellas son de curso lento, profundamente encajadas en sus desembocaduras, como la de La Moraleja, Belén de Almeida, Suelgas de Villamor y la de Pelazas. Todas ellas originan vistosas cascadas como las de Abelón, Arcillo, Mámoles, Villardiegua y Fariza-Cozcurrita.

El curso alto de las riveras ha permitido el riego de las huertas en los pueblos por los que pasan y el de su curso bajo, encajonado en ocasiones entre berrocales, ha sido testigo de los tradicionales molinos, hoy derruidos en su mayoría.

Todas las riveras sayaguesas dejan de correr en junio, con la llegada del calor, dejando sólo en su cauce pozas o cadozos con abundantes ranas, sardas y tencas.

Respecto al Duero, a su paso por Zamora inicia un proceso erosivo que en Sayago se hace más patente, tras su llegada a San Román y Pereruela, donde el encajonamiento es ya profundo. En el término de San Román se construyó la Presa el Porvenir. Frente a la raya de Abelón y Moral se le une el río Esla por la derecha. Entre Moral y Villalcampo se construyó una nueva presa hidroeléctrica. De los acuerdos hispano-lusos surgieron nuevas presas como las de Castro, Miranda de Douro, Picote, Bemposta, Saucelle y Aldeadávila.

El Tormes sirve de frontera natural entre el Sayago zamorano y Salamanca, pasando por los términos de Carbellino, Roelos, Salce, Cibañal y Fermoselle, donde se une al Duero, tras haber formado profundos tajos en el subsuelo granítico, especialmente a partir de la presa de Almendra, cuya construcción supuso la pérdida del pueblo de Argusino y de tierras de los pueblos ahora ribereños.

Clima