Bonagrazia de Bérgamo (en latín Bonagratia de Pergamo; también conocido como Bonagratia Bergamenus, Boncortesius, Boncortese; ca. 1265 – Múnich, 19 de junio de 1340) fue un religioso italiano, fraile de la Orden de los Hermanos Menores, jurista y teólogo, figura central de las controversias internas del franciscanismo del siglo XIV y del conflicto entre la Orden y la Santa Sede durante el pontificado del papa Juan XXII.

Biografía Se conocen pocos datos sobre la familia y la juventud de Bonagrazia. Estudió derecho hasta adquirir una sólida formación tanto en derecho canónico como civil y, con su nombre secular de Boncortese, ejerció la abogacía antes de ingresar, poco antes de 1310, en la Orden de los Hermanos Menores, donde adoptó el nombre religioso de Bonagrazia. Permaneció durante toda su vida como fraile converso, poniendo su competencia jurídica al servicio de la Orden.

Inicialmente colaboró con el procurador de la Orden, Raimundo de Fronsiacho, defendiendo la unidad de los franciscanos frente a las corrientes de los llamados «espirituales». En este contexto redactó escritos polémicos contra Raimundo Gaufredi y, especialmente, contra Ubertino de Casale. El 10 de marzo de 1311 presentó una protesta pública contra una bula de exención promulgada por el papa Clemente V, lo que provocó su relegación disciplinaria, el 31 de julio de 1312, al convento de Valcabrère. Tras la muerte de Clemente V en 1314, Bonagrazia abandonó el convento y se trasladó a Toulouse, donde justificó públicamente su conducta.

Durante el pontificado de Juan XXII reanudó su actividad como defensor jurídico de la Orden y en 1322 fue encargado de representarla ante la Curia pontificia de Aviñón en la controversia sobre la pobreza de Cristo y de los apóstoles. En este contexto comenzó la redacción del Tractatus de Christi et apostolorum paupertate, obra en la que defendió la doctrina franciscana de la pobreza absoluta. En el consistorio del 14 de enero de 1323 protestó públicamente contra la constitución papal Ad Conditorem canonum, promulgada el 8 de diciembre de 1322, que condenaba dichas tesis. Como consecuencia fue encarcelado en Aviñón y liberado solo a finales del mismo año.

En 1328 logró huir de Aviñón junto con Miguel de Cesena y Guillermo de Ockham, alcanzando Pisa bajo la protección del emperador Luis IV de Baviera. Poco después Juan XXII excomulgó a Bonagrazia y a sus compañeros por su oposición a la política pontificia en materia de pobreza evangélica. Bonagrazia permaneció desde entonces al servicio del emperador como consejero jurídico, interviniendo en cuestiones políticas y eclesiásticas de primer orden, como la deposición de Juan XXII y diversos conflictos dentro del Sacro Imperio.

Murió en Múnich el 19 de junio de 1340, sin haberse reconciliado con la Iglesia, y fue enterrado en la iglesia franciscana de la ciudad, junto a Miguel de Cesena y, posteriormente, Guillermo de Ockham.

Defensa de la pobreza Bonagrazia de Bérgamo fue una figura central en la fase culminante de la controversia sobre la pobreza apostólica durante el pontificado del Papa Juan XXII, y se distinguió como el principal defensor jurídico de la posición de la Orden de los Hermanos Menores ante la Curia romana. Desempeñó en la disputa el papel de principal teórico jurídico y portavoz institucional de la posición franciscana, intentando salvaguardar, mediante los instrumentos del derecho, la validez doctrinal y normativa de la pobreza evangélica tal como había sido definida por la Exiit qui seminat.

Jurista formado in utroque iure y antiguo abogado antes de ingresar en los Menores (1310), Bonagrazia actuó como procurador general de la Orden en Aviñón. En esta función intervino directamente en el conflicto abierto entre el papado y los franciscanos tras la reapertura, entre 1321 y 1322, de la cuestión doctrinal sobre si Jesucristo y los Apóstoles habían poseído bienes en propiedad, individual o común. La controversia, surgida inicialmente en el contexto inquisitorial de Narbonne, fue asumida por el papa como un problema de fe y condujo a la suspensión de la autoridad normativa de la decretal Exiit qui seminat de Papa Nicolás III.

Tras la toma de posición del Capítulo general franciscano de Perugia (Pentecostés de 1322), que reafirmó como “sana y católica” la tesis de la total ausencia de propiedad en Cristo y en los apóstoles, Juan XXII respondió con la bula Ad Conditorem canonum (8 de diciembre de 1322), en la que negaba la posibilidad jurídica de un simplex usus facti separado del dominio y declaraba implausible el sistema de la reservatio dominii de la Iglesia sobre los bienes usados por los frailes. Contra este acto, Bonagrazia presentó, el 14 de enero de 1323, una appellatio pública en consistorio, que constituye su contribución más relevante a la disputa. En ella reformuló de manera sistemática los principios fundamentales de la doctrina franciscana de la pobreza, apoyándolos con un amplio aparato de argumentaciones tomadas del Derecho romano y del Derecho canónico. El núcleo de su defensa fue la legitimidad jurídica de la separación entre usus facti y dominium, incluso respecto de los bienes consumibles, y la coherencia del modelo franciscano con el derecho vigente.

Bonagrazia defendió en particular el sistema de la reserva del dominio a la Iglesia, demostrando, mediante analogías jurídicas (filius familias, esclavo y monje), que el ordenamiento admitía condiciones de uso sin propiedad, en las cuales el dominio recaía ipso facto sobre otro sujeto. Sostuvo además que ni el derecho natural ni el divino habían distinguido originariamente entre lo “mío” y lo “tuyo”, y que la renuncia al dominio, en cuanto fundada en el derecho humano, era lícita y meritoria. Finalmente, impugnó la posibilidad de que el papa reinante revocara definiciones doctrinales previamente aprobadas por la Iglesia católica romana en materia de fe y costumbres.

La intervención de Bonagrazia tuvo consecuencias inmediatas y graves: fue arrestado inmediatamente después de la appellatio y permaneció en prisión durante aproximadamente un año. Su acción marcó, no obstante, uno de los momentos más altos y radicales de la resistencia jurídica y doctrinal de la Orden de los Menores frente a la política antipobrezista de Juan XXII. En 1328 huyó de Aviñón junto con Miguel de Cesena y Guillermo de Ockham, posicionándose abiertamente contra el papa y concluyendo su trayectoria bajo la excomunión y el exilio.

Obras Bonagrazia de Bérgamo fue autor de numerosos escritos jurídicos, teológicos y polémicos relacionados con las controversia sfranciscanas y el conflicto con el papado. Entre las obras que se le atribuyen destacan:

Tractatus de Christi et apostolorum paupertate (1322) Articuli probationum contra fratrem Ubertinum de Casali Clypeus (1328–1329) Forma appellationis Trevirensis ad concilium, contra Iohannem XXII Tabula errorum, contra Constitutiones Iohannis XXII composita Appellatio contra errores Iohannis XXII de visione beatifica (1332)

Referencias

Categoría:Franciscanos de Italia Categoría:Fallecidos en 1340