En política, diplomacia y control de exportaciones, la tecnología de doble uso se refiere a equipos, máquinas, bienes y programas informáticos que pueden utilizarse tanto para aplicaciones civiles como militares.
En términos más generales, el término «doble uso» también puede referirse a cualquier tecnología que pueda satisfacer objetivos dispares. Así, tecnologías costosas concebidas originalmente con fines únicamente militares pueden llegar a utilizarse para objetivos totalmente civiles, como el Sistema de Posicionamiento Global (GPS) desarrollado por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Y viceversa: tecnologías desarrolladas con objetivos civiles podrían servir a intereses militares. Es famoso el caso de la consola de videojuegos PlayStation 2, que aunque no se ha demostrado que fuera utilizada con fines militares, sí estuvo sometida a controles de exportación para evitar que lo fuera.
El llamado "dilema del doble uso" —la posibilidad de que tecnologías inicialmente pacíficas den lugar a armas— es un fenómeno conocido desde hace mucho tiempo en química y física. Se observó por primera vez con la invención del proceso de Haber para la producción en cadena de amoníaco, que revolucionó la agricultura con fertilizantes modernos, pero también condujo a la creación de armas químicas durante la Primera Guerra Mundial. El advenimiento de la física nuclear y su tecnología, si bien se utilizaron inicialmente en medicina en forma de radiografía y radioterapia, se volvieron fundamentales para el desarrollo de armas nucleares de destrucción masiva durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría, lo que posteriormente generó preocupación por la escalada nuclear, la proliferación y la amenaza del terrorismo nuclear y de las bombas sucias. Esto ha dado lugar a convenciones y tratados internacionales, como la Convención sobre Armas Químicas y el Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares.
Drones Los vehículos aéreos no tripulados (UAV por sus siglas en inglés) se han convertido en el arma preferida de las guerras del siglo XXI (invasión rusa de Ucrania o la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán). Se desarrollaron como arma en la Primera Guerra Mundial, aunque en ella se utilizaron escasamente. En el siglo XXI, con su abaratamiento y ampliación de capacidades, se emplean para numerosos usos civiles, como revisión de líneas eléctricas o localización de personas desaparecidas. Las zonas libres de drones son áreas donde no se pueden operar drones ni sistemas de aeronaves no tripuladas.
Misiles miniaturadeimagen|Lanzamiento del misil de crucero Neptuno Los misiles (V-1) fueron desarrollados originalmente por la Alemania nazi para bombardear Londres sin tener que emplear aviones. Durante la Guerra Fría, Estados Unidos y la Unión Soviética invirtieron miles de millones de dólares en el desarrollo de cohetes pacíficos, basados en estas armas (Wernher von Braun, que diseñó la V-2, fue clave en el posterior programa espacial estadounidense) capaces de transportar seres humanos al espacio, (y finalmente a la Luna). El desarrollo de esta tecnología de cohetes pacíficos fue paralelo al de la tecnología de misiles balísticos intercontinentales, y se convirtió en una forma de demostrar al bando contrario el potencial de sus propios cohetes.
Los países que buscan desarrollar misiles balísticos pueden alegar que sus cohetes tienen fines pacíficos; por ejemplo, para el lanzamiento de satélites comerciales o con fines científicos. Sin embargo, incluso los cohetes genuinamente pacíficos pueden convertirse en armas y proporcionar la base tecnológica para ello.
En el marco de los programas de cohetes pacíficos, diversas aplicaciones pacíficas pueden considerarse con funciones militares paralelas. Por ejemplo, el regreso seguro de cargas útiles científicas a la Tierra desde la órbita indicaría la capacidad de un vehículo de reentrada (lanzar un misil al espacio no es excesivamente complejo; lo difícil es que vuelva a entrar en la atmósfera y acierte con precisión en su blanco). Análogamente demostrar la capacidad de lanzar múltiples satélites con un solo cohete puede interpretarse, en un contexto militar, como el potencial para desplegar múltiples vehículos de reentrada con capacidad de ataque independiente (misiles de múltiples cabezas).
Nuclear La tecnología nuclear de doble uso se refiere a la posibilidad de uso militar de la tecnología nuclear civil. Muchas tecnologías y materiales asociados con la creación de un programa de energía nuclear son susceptibles de doble uso, ya que varias etapas del ciclo del combustible nuclear permiten la desviación de materiales nucleares para armas nucleares. Cuando esto sucede, un programa de energía nuclear puede convertirse en una vía hacia la bomba atómica o en un anexo público de un programa secreto de armas nucleares. La crisis en torno al programa nuclear de Irán es un ejemplo de ello.
Muchas agencias de la ONU y de EE. UU. advierten que la construcción de más reactores nucleares aumenta inevitablemente los riesgos de proliferación nuclear (de que más países desarrollen armas nucleares). Para que los programas de energía nuclear se desarrollen y gestionen de forma segura, es importante que los países tengan características de “buena gobernanza” interna que fomenten operaciones y gestión nucleares adecuadas:
bajos grados de corrupción (para evitar que los funcionarios vendan materiales y tecnología para su propio beneficio personal, como ocurrió con la red de contrabando de AQ Khan en Pakistán) altos grados de estabilidad política (definida por el Banco Mundial como «la baja probabilidad de que el gobierno sea desestabilizado o derrocado por medios inconstitucionales o violentos, incluyendo la violencia y el terrorismo motivados políticamente») altos puntajes en el Índice de eficacia del Estado (una medida agregada del Banco Mundial de «la calidad de la administración pública, su grado de independencia de las presiones políticas [y] la calidad de la formulación e implementación de políticas») alto grado de competencia regulatoria.
Inteligencia artificial A medida que se realizan más avances en inteligencia artificial (IA), esta atrae cada vez más atención por su capacidad como tecnología de doble uso y los riesgos de seguridad que puede plantear. La inteligencia artificial se puede aplicar en muchos campos diferentes y se puede integrar fácilmente en todo el ciberespacio de la tecnología actual. Con el uso de la IA, la tecnología se ha vuelto capaz de ejecutar a gran velocidad algoritmos que resuelven problemas difíciles, desde detectar anomalías en imágenes médicas, hasta vigilar a los residentes de todo un país. Dentro de la vigilancia masiva de los Estados Unidos, el Estado utiliza IA para distinguir entre la multitud a los ciudadanos con antecedentes menos que satisfactorios. Esto se hace evidente en el sistema bancario incidiendo en el riesgo de crédito. Cada nuevo invento o aplicación hecha con IA viene con su propio conjunto de efectos positivos y negativos. Algunos afirman que, a medida que aumenta el número de usos potenciales de la IA, las naciones deben comenzar a regularla como una tecnología de doble uso. En 2026 se está utilizando la IA en la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán para seleccionar blancos y destruirlos con misiles.
Química La historia moderna de las armas químicas se remonta a las industrias químicas de las naciones beligerantes de la Primera Guerra Mundial, especialmente la de Alemania. Muchos procesos químicos industriales producen etapas intermedias tóxicas, productos finales y subproductos, y cualquier nación con una industria química tiene el potencial de crear agentes químicos utilizables como armas. El cloro es una sustancia química presente en varios artículos domésticos, como la lejía, y ofrece múltiples beneficios gracias a su poder bactericida. Sin embargo, su forma gaseosa también puede utilizarse como arma química, y así se hizo en la segunda batalla de Ypres.
Biología Los atentados terroristas de julio de 2007 en el centro de Londres y el ataque al Aeropuerto Internacional de Glasgow supusieron una reciente llamada de atención en materia de bioseguridad, al descubrirse que entre los sospechosos figuraban médicos que podrían haber tenido acceso a patógenos. El reto sigue siendo mantener la seguridad sin menoscabar las contribuciones al progreso que aporta la investigación.
Los informes del proyecto para la introducción en la bioética de consideraciones sobre el doble uso sugieren que, como resultado de los cambios percibidos tanto en la ciencia como en la seguridad, varios Estados y organismos multilaterales han subrayado la importancia de concienciar a los científicos de la vida sobre el posible doble uso de lo que tratan y las obligaciones legales para prevenir la fabricación de armas biológicas. Uno de los mecanismos clave identificados es la formación de estudiantes de ciencias biológicas en lo que se ha denominado una «cultura de la responsabilidad».
En la reunión de 2008 de los Estados de la Convención sobre Armas Biológicas y Toxínicas, se acordó por consenso que los Estados firmantes reconocían la importancia de garantizar que quienes trabajan en las ciencias biológicas conozcan sus obligaciones en virtud de la convención y la legislación y las directrices nacionales pertinentes. Los Estados también observaron que los requisitos formales para seminarios, módulos o cursos, incluidos posibles componentes obligatorios en los programas de formación científica y de ingeniería pertinentes y en el desarrollo profesional, podrían contribuir a sensibilizar y a aplicar la convención.
La Organización Mundial de la Salud elaboró en 2010 un "documento de orientación" para lo que denominó "Investigación de doble uso preocupante" (DURC, por sus siglas en inglés) en las ciencias de la vida, en relación con «la investigación que tiene como objetivo beneficiar, pero que podría fácilmente ser mal utilizada para causar daño».
Junto con varias estipulaciones similares de otros Estados y organizaciones regionales, la educación en bioseguridad ha cobrado mayor importancia. Desafortunadamente, tanto la literatura política como la académica muestran que los científicos de la vida en todo el mundo a menudo desconocen o tienen información insuficiente sobre bioseguridad, el doble uso, la Convención sobre Armas Biológicas y Toxínicas y la legislación nacional que prohíbe las armas biológicas.Mancini. G & Revill. J (2008) Fostering the Biosecurity Norm: Biosecurity Education for the Next Generation of Life Scientists, November 2008. Además, a pesar de las numerosas declaraciones de Estados y organizaciones multilaterales, sigue siendo limitado el alcance de las declaraciones a nivel internacional que se han traducido en actividades multifacéticas a escala científica.
El Gobierno federal de los Estados Unidos (USG) desarrolló varios documentos de política sobre DURC. En mayo de 2024, la Casa Blanca publicó la "Política del Gobierno de los Estados Unidos para la supervisión de la investigación preocupante de doble uso sobre patógenos con potencial pandémico mejorado", «un marco unificado de supervisión federal para llevar a cabo y gestionar ciertos tipos de investigación en ciencias de la vida financiada con fondos federales sobre agentes biológicos y toxinas». Esta política reemplazó varios documentos anteriores, publicados en 2012, 2014 y 2017, y sigue las directrices establecidas por la Estrategia Nacional de Biodefensa y su plan de implementación de 2022. Es especialmente conocido el caso de los científicos Fouchier y Kawaoka, que modificaron el virus de la gripe aviar y hallaron múltiples dificultades para publicar sus investigaciones.
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