La iglesia mayor de la Santísima Trinidad es un templo católico situado en la plaza Mayor del centro histórico de la ciudad de Trinidad, en la provincia de Sancti Spíritus (Cuba), declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1988.

Constituye uno de los principales edificios religiosos del país. Su construcción se extendió entre 1817 y 1892, bajo la dirección de Emilio Echeverría Besada e Ignacio Garrido, proceso durante el cual el proyecto experimentó diversas modificaciones estilísticas dentro del neoclasicismo.

Historia Las primeras iglesias en Trinidad fueron construidas con materiales perecederos. Una de ellas fue destruida en 1526 por un huracán. Entre 1569 y 1570 se documenta la existencia de un templo en funcionamiento, atendido por clero itinerante. La existencia de una iglesia parroquial está registrada desde 1585, con libros bautismales conservados desde esa fecha. A partir de 1611 se emplea la denominación de «Parroquial Mayor». Durante el , el edificio sufrió daños por ataques y fenómenos naturales; en 1642 fue destruido por fuerzas inglesas y en 1664 comenzó la construcción de una nueva edificación de mampostería y tejas.

A finales del se concluyó una iglesia parroquial de mayor solidez constructiva, con tres naves sostenidas por estructuras de madera, en correspondencia con las tipologías religiosas de la época en Cuba. En 1804, el obispo Juan José Díaz de Espada prohibió los enterramientos dentro de los templos, trasladando esta práctica a cementerios exteriores. En 1812 un huracán causó graves daños al edificio, que fue clausurado y posteriormente demolido, decidiéndose la construcción de un nuevo templo de mayores dimensiones en el mismo emplazamiento.

La primera piedra del nuevo edificio fue colocada el 9 de noviembre de 1817. En 1822 se concluyó la sacristía, que funcionó provisionalmente como iglesia. Durante el se presentaron diversos proyectos arquitectónicos, con variaciones en planta y fachada, en los que participaron, entre otros, Francisco Cisneros e Indalecio López Donato. Problemas técnicos en la cimentación, así como discrepancias entre autoridades civiles y eclesiásticas, provocaron prolongadas interrupciones en la obra.

El 2 de febrero de 1867 se reiniciaron los trabajos bajo la dirección de Emilio Echeverría Besada e Ignacio Garrido. Tras nuevas interrupciones, las obras fueron retomadas en 1890 por el párroco Manuel González Cuervo. El templo fue finalmente consagrado el 15 de febrero de 1892 por el obispo Manuel Santander, tras aproximadamente 75 años de construcción.

Arquitectura

El edificio responde a un lenguaje neoclásico. Presenta cinco naves: una nave central cubierta con bóveda de cañón y naves laterales con bóvedas de arista. A lo largo de estas se disponen capillas laterales.

Los altares, realizados en madera y de estilo neogótico, fueron ejecutados por el sacerdote dominico Amadeo Fiojere con la colaboración de artesanos locales. En el interior se conservan imágenes procedentes de la antigua parroquial, entre ellas el Cristo de la Veracruz y el de la Humildad y Paciencia.

La fachada mantiene la composición general del proyecto inicial, organizada en dos niveles con pilastras y un pórtico de acceso formado por arcos de medio punto. El acceso principal se realiza mediante rampas laterales.

El prolongado proceso constructivo implicó la evolución del diseño original, que transitó desde propuestas neoclásicas tempranas hacia soluciones de carácter académico, reflejando tendencias de la arquitectura cubana del .

Referencias

Categoría:Iglesias de Cuba Bibliografía