Un infiltrado pulmonar es una sustancia más densa que el aire, como pus, sangre o proteínas, que se acumula dentro del parénquima pulmonar (el tejido funcional de los pulmones). Esta acumulación anormal aumenta la densidad del tejido pulmonar y es visible en estudios de imagen como un área de mayor opacidad en comparación con el tejido pulmonar sano, que normalmente está lleno de aire.
Causas Los infiltrados pulmonares pueden ser causados por una variedad de condiciones patológicas, que incluyen:
Neumonía: La causa más común de infiltrados pulmonares. La infección del parénquima pulmonar por bacterias, virus u hongos provoca la acumulación de exudado inflamatorio (pus) en los alvéolos. Tuberculosis: La infección por Mycobacterium tuberculosis puede producir infiltrados, típicamente en los lóbulos superiores, que pueden evolucionar a cavitaciones. Sarcoidosis: Una enfermedad inflamatoria sistémica de causa desconocida que se caracteriza por la formación de granulomas no caseificantes en múltiples órganos, incluidos los pulmones, donde puede manifestarse como infiltrados bilaterales y adenopatías hiliares. Edema pulmonar: La acumulación de líquido en los espacios alveolares e intersticiales, generalmente debido a insuficiencia cardíaca izquierda, puede aparecer como infiltrados difusos o bilaterales en la radiografía de tórax. Enfermedades cardíacas valvulares, como la insuficiencia mitral, pueden causar edema pulmonar intersticial o alveolar debido a la elevación de las presiones en la aurícula izquierda y el sistema venoso pulmonar. Hemorragia pulmonar: El sangrado dentro del parénquima pulmonar (por ejemplo, en vasculitis o coagulopatías) puede aparecer como infiltrados alveolares difusos. Neoplasias pulmonares: Tanto los tumores primarios como las metástasis pueden presentarse como infiltrados o nódulos pulmonares.
Diagnóstico por imagen En una radiografía de tórax (proyección posteroanterior y lateral) se pueden observar infiltrados pulmonares como áreas de opacidad aumentada. La tomografía computarizada (TC) de tórax es más sensible y específica para caracterizar los infiltrados, determinar su extensión y ayudar en el diagnóstico diferencial.
Los patrones radiológicos de los infiltrados pueden orientar el diagnóstico: Infiltrado alveolar: Opacidad homogénea, con bordes mal definidos, que tiende a coalescer (broncograma aéreo). Típico de neumonía, edema o hemorragia. Infiltrado intersticial: Opacidad reticular, reticulonodular o lineal, sin broncograma aéreo. Típico de sarcoidosis, enfermedades intersticiales o edema intersticial. Infiltrado nodular: Múltiples nódulos pequeños. Puede verse en tuberculosis miliar, metástasis o sarcoidosis.
Véase también Opacidad de vidrio esmerilado Consolidación pulmonar Radiografía de tórax Neumonía Enfermedad pulmonar intersticial
Referencias
Categoría:Neumología Categoría:Signos radiológicos