derecha|miniaturadeimagen| Un tumor extirpado quirúrgicamente en 1689. El término «historia del cáncer» describe el desarrollo del campo de la oncología y su papel en la historia de la medicina. También abarca su papel en la historia de la salud pública, de los hospitales y de la historia social y cultural.

Diagnósticos tempranos Un artículo de 2016 reportó sobre un osteosarcoma de 1,7 millones de años de antigüedad, lo que representa el cáncer maligno homínido más antiguo en ser documentado.

Las descripciones más antiguas del cáncer de las que se tenga conocimiento aparecen en varios papiros del antiguo Egipto. El Papiro Edwin Smith, escrito alrededor del 1600 a. C. (posiblemente una copia fragmentaria de un texto del 2500 a. C.), contiene una descripción del cáncer, así como un procedimiento para extirpar tumores de mama mediante cauterización, afirmando que la enfermedad no tiene tratamiento.

Hipócrates ( – ) describió varios tipos de cáncer, refiriéndose a ellos con el término (), la palabra griega para «cangrejo» o «langostino», así como . El nombre proviene de la apariencia de la superficie de corte de un tumor maligno sólido, con «las venas extendidas por todos lados como el cangrejo tiene sus patas, de donde deriva su nombre». Dado que la tradición griega prohibía las autopsias, Hipócrates solo describió y dibujó tumores visibles externamente en la piel, la nariz y los senos. El tratamiento se basaba en la teoría de los humores, que abarcaba cuatro fluidos corporales («bilis negra y amarilla, sangre y flema»). Según el estado de ánimo del paciente, el tratamiento consistía en dieta, sangrías y/o laxantes. Celso ( – 50 d. C.) tradujo como , la palabra en latín para un cangrejo o langostino.

En el , el médico griego Galeno utilizó (del griego «hinchazón») para describir todos los tumores, reservando el término de Hipócrates para tumores malignos. Galeno también utilizó el sufijo para indicar lesiones cancerosas. Es del uso que le dio Galeno que deriva la palabra moderna oncología.

A lo largo de los siglos se descubrió que el cáncer podía aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero el tratamiento basado en la teoría de los humores de Hipócrates siguió siendo popular hasta el .

Siglos - miniaturadeimagen| Una operación quirúrgica para extirpar un tumor maligno, 1817 En los siglos y , se hizo más aceptable que los médicos diseccionaran cuerpos para descubrir las causas de la muerte. El profesor alemán Wilhelm Fabry creía que el cáncer de mama era causado por un coágulo de leche en un conducto mamario. El profesor holandés Franciscus de la Boe Sylvius, seguidor de Descartes, creía que todas las enfermedades eran el resultado de procesos químicos y que el líquido linfático ácido era la causa del cáncer. Su contemporáneo Nicolaes Tulp creía que el cáncer era un veneno que se propagaba lentamente y concluyó que era contagioso.Marilyn Yalom "A history of the breast" 1997. New York: Alfred A. Knopf. En el , al cáncer se le llamaba vulgarmente «el lobo».

La primera causa de cáncer fue identificada por el cirujano británico Percivall Pott, quien descubrió en 1775 que el cáncer de escroto era una enfermedad común entre los deshollinadores. El trabajo de otros médicos de forma individual aportó diversas perspectivas, pero cuando los médicos empezaron a trabajar juntos pudieron llegar a conclusiones más sólidas.

Con el uso generalizado del microscopio en el , se descubrió que el «veneno del cáncer» se propaga con el tiempo desde el tumor primario a través de los ganglios linfáticos a otros lugares («metástasis»). Esta perspectiva de la enfermedad fue formulada por primera vez por el cirujano inglés Campbell De Morgan entre 1871 y 1874. El uso de la cirugía para tratar el cáncer tenía malos resultados debido a problemas de higiene. El célebre cirujano escocés Alexander Monro solo logró que dos de sus 60 pacientes con tumores de mama sobrevivieran a la cirugía durante dos años. En el , la asepsia mejoró la higiene quirúrgica y, a medida que aumentaron las estadísticas de supervivencia, la extirpación quirúrgica del tumor se convirtió en el tratamiento principal para el cáncer. Con la excepción de William Coley, quien a finales del opinaba que la tasa de curación tras la cirugía había sido mayor antes de la asepsia (y que inyectó bacterias en los tumores con resultados dispares), el tratamiento del cáncer pasó a depender de la habilidad individual del cirujano para extirpar el tumor. La causa subyacente de sus resultados podría ser que la infección estimula al sistema inmunitario a destruir células tumorales restantes. Durante ese mismo período, la idea de que el cuerpo estaba compuesto de diversos tejidos, que a su vez estaban formados por millones de células, sepultó la antigua creencia en la teoría de los humores sobre desequilibrios químicos en el cuerpo.

Mecanismo miniaturadeimagen| Cartel de 1938 de la Sociedad Estadounidense para el Control del Cáncer. Se lee «"Temprano" es la consigna para el control del cáncer: El diagnóstico temprano y el tratamiento temprano salvarán muchas vidas. El cáncer temprano puede curarse». La base genética del cáncer fue reconocida en 1902 por el zoólogo alemán Theodor Boveri, profesor de zoología en Múnich y posteriormente en Würzburgo. Descubrió un método para generar células con múltiples copias del centrosoma, una estructura que él mismo descubrió y bautizó. Postuló que los cromosomas eran distintos y transmitían diferentes factores de herencia. Sugirió que las mutaciones de los cromosomas podrían generar una célula con un potencial de crecimiento ilimitado que podría transmitirse a sus descendientes. Propuso la existencia de puntos de control del ciclo celular, genes supresores tumorales y oncogenes. Especuló que el cáncer podría ser causado o promovido por la radiación, lesiones físicas o químicas, o por microorganismos patógenos. derecha|miniaturadeimagen| Cartel de 1938 que identifica la cirugía, los rayos X y el radio como los tratamientos adecuados para el cáncer.

Terapias Cuando Marie Skłodowska-Curie y Pierre Curie descubrieron la radiación a finales del , dieron con el primer tratamiento no quirúrgico eficaz contra el cáncer. Con la llegada de la radioterapia también surgieron los primeros indicios de enfoques multidisciplinarios para el tratamiento del cáncer. El cirujano ya no operaba de forma aislada, sino que trabajaba en colaboración con radiólogos del hospital para ayudar a los pacientes. Las complicaciones en la comunicación que esto conllevó, junto con la necesidad de que el paciente recibiera tratamiento en un centro hospitalario en lugar de en su domicilio, también crearon un proceso paralelo de recopilación de datos de los pacientes en los archivos hospitalarios, lo que a su vez dio lugar a los primeros estudios estadísticos de pacientes.

La Sociedad Estadounidense contra el Cáncer fue fundada en 1913 por 15 médicos y empresarios en la ciudad de Nueva York bajo el nombre de Sociedad Estadounidense para el Control del Cáncer (ASCC, por sus siglas en inglés). El nombre actual fue adoptado en 1945.

Un artículo fundamental en la epidemiología del cáncer fue el de Janet Lane-Claypon, quien publicó en 1926 un estudio comparativo de 500 casos de cáncer de mama y 500 pacientes de control con los mismos antecedentes y estilo de vida para el Ministerio de Salud británico. Su trabajo pionero sobre la epidemiología del cáncer fue continuado por Richard Doll y Austin Bradford Hill, quienes publicaron «Cáncer de pulmón y otras causas de muerte en relación con el tabaquismo». Un segundo informe «Sobre la mortalidad de los médicos británicos» le siguió en 1956 (también conocido como el estudio de los médicos británicos). Richard Doll dejó el Centro de Investigación Médica de Londres (MRC) para fundar la unidad de epidemiología del cáncer en Oxford en 1968. Gracias al uso de computadores, esta unidad fue la primera en recopilar grandes cantidades de datos sobre el cáncer. Los métodos epidemiológicos modernos están estrechamente vinculados a los conceptos contemporáneos de enfermedad y política de salud pública. Durante los últimos 50 años, se han realizado grandes esfuerzos para recopilar datos que abarquen la práctica médica privada, e información de hospitales, provincias, estados e incluso países, con el fin de estudiar la interdependencia de factores ambientales y culturales en la incidencia del cáncer.

Hasta la Segunda Guerra Mundial, el tratamiento y los estudios sobre pacientes con cáncer se limitaban a la práctica de médicos individuales, momento en el que centros de investigación médica descubrieron que existían grandes diferencias internacionales en la incidencia de la enfermedad. Esta constatación impulsó a organismos nacionales de salud pública a facilitar la recopilación de datos sanitarios de todas las consultas privadas y hospitales, un proceso que se observa en muchos países en la actualidad. La comunidad médica japonesa, por ejemplo, observó que la médula ósea de las víctimas de los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki quedó completamente destruida, y llegaron a la conclusión de que la médula ósea enferma también podía quedar destruida por la radiación, lo que condujo al desarrollo de trasplantes de médula ósea para la leucemia. A partir de la Segunda Guerra Mundial, las tendencias en el tratamiento del cáncer se han centrado en mejorar a nivel micro los métodos de tratamiento existentes, estandarizarlos y globalizarlos para encontrar curas a través de la epidemiología y colaboraciones internacionales.

En 1968, Michael A. Epstein, Bert Achong e Yvonne Barr identificaron el primer virus del cáncer humano (oncovirus), llamado virus de Epstein-Barr.

Guerra contra el cáncer La «guerra» contra el cáncer en los Estados Unidos se centró en la ampliación de la investigación sobre sus causas y curas. Inició con la Ley Nacional del Cáncer de 1971, tenía como objetivo «enmendar la Ley del Servicio de Salud Pública para fortalecer el Instituto Nacional del Cáncer y así llevar a cabo de manera más eficaz el esfuerzo nacional contra el cáncer». Fue promulgada como ley por el entonces presidente Richard Nixon el 23 de diciembre de 1971.

En 1973, la investigación sobre el cáncer condujo a un incidente de la Guerra Fría, cuando se descubrió que muestras de oncovirus reportados compartidas entre laboratorios de los Estados Unidos y otros países estaban contaminadas por células HeLa. Así, en vez de estudiar las muestras virales extranjeras específicas que esperaban, los laboratorios de diferentes países estaban sin darse cuenta cultivando y evaluando células HeLa una y otra vez. El descubrimiento llevó a profundas críticas dentro de la comunidad científica, incluyendo acusaciones mutuas de falta de rigor en las técnicas de laboratorio y a que se retractaran artículos científicos basados en los hallazgos espurios.

En 1984, Harald zur Hausen descubrió primero el VPH16 y luego el VPH18, responsables de aproximadamente el 70% de los cánceres de cuello uterino. Por descubrir que los virus del papiloma humano (VPH) causan cáncer en humanos, zur Hausen ganó el Premio Nobel de Medicina en 2008.

Entre 1971 y 2007 los Estados Unidos invirtieron más de $200 miles de millones de dólares en investigación sobre el cáncer; este total incluye financiación de los sectores públicos y sectores y fundaciones privadas.

A pesar de tan importante inversión, el país experimentó una disminución de apenas un cinco por ciento en la tasa de mortalidad por cáncer (ajustada por tamaño y edad de la población) entre 1950 y 2005. No obstante, es posible que una mayor esperanza de vida sea un factor que contribuya a esto, en tanto las tasas de cáncer y de mortalidad aumentan significativamente con la edad. Más de tres de cada cinco cánceres se diagnostican en personas de 65 años o más.

Véase también

Oncología

Referencias

Lecturas adicionales