thumb|Texto del testimonio flaviano en francés.

Se denomina Testimonio flaviano (en latín Testimonium flavianum) a los párrafos 63 y 64 del capítulo XVIII del libro Antigüedades judías (Ιουδαϊκή αρχαιολογία) escrito por el historiador judío Flavio Josefo, del que proporcionó información externa sobre algunas personas y eventos encontrados en el Nuevo Testamento en los que se menciona especialmente a JesúsJesús 3000 años antes de Cristo, Claude Brigitte Carcenac Pujol, Pag. 12 https://oscarperdomoleon.files.wordpress.com/2012/11/carcenac-b-jesus-3000-anos-antes-de-cristo.pdf llamado Cristo.Un judío marginal, John P. Meier (Ver de la página 61 a la página 90) La figura del mesías según los historiadores judeo-helenísticos Filón de Alejandría y Flavio Josefo, Lorena Miralles Maciá, Universidad de Granada http://sefarad.revistas.csic.es/index.php/sefarad/article/download/521/619 Los manuscritos existentes del libro de Josefo «Antigüedades judías», escrito , contienen dos referencias a Jesús de Nazaret y una referencia a Juan el Bautista.

El consenso académico considera que se contiene un núcleo auténtico,G. A. Wells (1996). The Jesus Legend. p. 48. ISBN 0812693345. «[...] that Josephus made some reference to Jesus, which has been retouched by a Christian hand. This is the view argued by Meier as by most scholars today particularly since S. Pines [...]».si bien parte de su texto posee interpolaciones posteriores.El Mito de Jesús, Arthur Drews, páginas 147 y 148 http://www.omegalfa.es/downloadfile.php?file=libros/el-mito-de-jesus.pdfLas antigūedades de los judíos, Flavio Josefo, Pag. 18 (Ver referencia17) http://biblio3.url.edu.gt/Libros/2011/las_antigue.pdf#page17Josephus and Jesus: The Testimonium Flavianum Question http://www.earlychristianwritings.com/testimonium.htmlEl Jesús histórico y su percepción en la Antigüedad Tardía, Revista de Claseshistoria, Publicación digital de Historia y Ciencias Sociales, Artículo No. 249, 15 de noviembre de 2011, ISSN 1989-4988 http://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/5169502.pdf

La primera y más extensa referencia a Jesús en las «Antigüedades», que se encuentra en Libro 18, afirma que Jesús era el Mesías y un sabio maestro que fue crucificado por Poncio Pilato. Se le conoce comúnmente como el «» El pasaje existe en todos los manuscritos conservados de Antigüedades. Desde finales del , el consenso general ha sido que el Testimonium es parcialmente auténtico, en el sentido de que un núcleo auténtico que hace referencia a la vida de Jesús era original del texto griego. Sin embargo, la naturaleza exacta y el alcance de la declaración original siguen sin estar claros. Wilhelm Schneemelcher, Robert McLachlan Wilson, “'New Testament Apocrypha: Gospels and Related Writings”', p. 490 (James Clarke & Co. Ltd, 2003). Muchos estudiosos modernos creen que una versión árabe descubierta por Shlomo Pines refleja el estado del texto original de Josefo.

Los estudiosos modernos han reconocido en gran medida la autenticidad de la segunda referencia a Jesús en las Antigüedades, que se encuentra en Libro 20, Capítulo 9, donde se menciona «al hermano de Jesús, llamado Cristo, cuyo nombre era Santiago».Louis Feldman ( pp. 55–57) afirma que la autenticidad del pasaje de Josefo sobre Santiago ha sido «reconocida casi universalmente».Citas de ejemplo de referencias anteriores: Van Voorst ( p. 83) afirma que la inmensa mayoría de los estudiosos consideran auténticas tanto la referencia al «hermano de Jesús llamado Cristo» como toda la pasaje que la incluye. Bauckham ( pp. 199–203) afirma: «la gran mayoría lo ha considerado auténtico». Meir (ISBN 978-0-8254-3260-6, pp. 108-109) coincide con Feldman en que pocos han cuestionado la autenticidad del pasaje de Santiago. Setzer (ISBN 0-8006-2680-X, pp. 108-109) también afirma que pocos han cuestionado su autenticidad.

Casi todos los estudiosos modernos consideran que la referencia en Libro 18, Capítulo 5 de las Antigüedades al encarcelamiento y muerte de Juan el Bautista también es auténtica y no una interpolación cristiana. Existen varias diferencias entre las declaraciones de Josefo sobre la muerte de Juan el Bautista y los relatos del Nuevo Testamento. Los estudiosos suelen considerar estas variaciones como indicios de que los pasajes de Josefo no son interpolaciones, ya que un interpolador cristiano probablemente los habría hecho corresponder con los relatos del Nuevo Testamento, en lugar de diferir de ellos. Los estudiosos han dado explicaciones para su inclusión en las obras posteriores de Josefo.

Contexto Las Antigüedades judías son una crónica escrita hacia el año 93 d.C., que narra la historia del pueblo judío desde sus orígenes hasta la Primera Guerra Judeorromana. Los primeros libros se basan en la Biblia hebrea, con comentarios tomados de otros autores, mientras que los siguientes recogen obras de autores griegos y romanos, junto con las memorias del propio autor.

El interés de Flavio Josefo es defender a su pueblo, derrotado por Roma, destacar la antigüedad y superioridad de sus leyes, y recuperar la estima de griegos y romanos; por este motivo minimiza los hechos históricos que pudieran resultar conflictivos o chocantes para su público.

Otras menciones de Josefo referidas al cristianismo Josefo, excepto en el Testimonio, nunca menciona a los cristianos, ni a sus líderes, con la excepción de un pasaje en el libro 20, capítulo 9.1, donde se narra la muerte de un tal Jacobo, conocido en la traducción del Nuevo Testamento al español como Santiago, a quien denomina «hermano de Jesús, llamado Cristo»:

Esta cita ayuda a datar la muerte de Santiago, hermano de Jesús, en el año 62.

Este texto del libro 20 es considerado por muchos como filológica e historiográficamente más consistente que el Testimonio Flaviano; ya que, al menos, coincide formalmente con el estilo de Josefo. El estudioso George Albert Wells sugiere la hipótesis de una glosa marginal —una anotación al margen del manuscrito— que fue incorporada al texto en las copias sucesivas.

En otro pasaje (Ant.Iud., 18.5.2) se hace referencia a la muerte de Juan el Bautista a manos de Herodes, pero sin mencionar su relación con Jesús y en un contexto diferente al de los evangelios. El pasaje 18, 3, 3

El pasaje dice textualmente:

Acerca de su autenticidad hay opiniones enfrentadas:

Primero, están aquellos que consideran al pasaje entero como falso. Las razones principales para esta visión parecen ser las siguientes: Josefo no podría representar a Jesucristo como un simple moralista y por otra parte no podría enfatizar las profecías y expectativas mesiánicas sin ofender las susceptibilidades romanas; El pasaje arriba mencionado de Josefo parece haber sido desconocido por Orígenes y los primeros escritores patrísticos;

Un segundo grupo de críticos no consideran la totalidad del testimonio de Josefo concerniente a Cristo como falso, pero sostienen que existe una interpolación de las partes marcadas arriba entre corchetes. Las razones asignadas para esta opinión pueden reducirse a las dos siguientes: Josefo debe haber mencionado a Jesús, pero no puede haberlo reconocido como el Cristo; por lo tanto parte del actual texto flaviano debe de ser genuina y parte interpolada. Igualmente, la misma conclusión se sigue del hecho de que Orígenes conocía un texto del autor judío acerca de Jesús, pero no le era familiar el analizado, ya que, de acuerdo con el gran doctor de Alejandría, Josefo no creía que Jesús fuese el Mesías. (In Matth., XIII, 55; Contra Cels., I, 47).

Esta hipótesis recibió cierta confirmación en 1971, al descubrirse la versión árabe de la Historia del Mundo del obispo Agapio de Hierápolis, que muy posiblemente ofrece el texto original de Josefo, sin las interpolaciones cristianas posteriores (vid. infra).

Una tercera clase de estudiosos cree que el pasaje completo acerca de Jesús, como se encuentra hoy en día en Josefo, es genuino. Los argumentos principales de la autenticidad del pasaje de Josefo son los siguientes:

Primero, todos los códices o manuscritos del trabajo de Josefo contienen el texto en cuestión; para mantener la falsificación de este texto debemos suponer que todas las copias de Josefo estaban en manos de los cristianos, y fueron cambiados de la misma manera. Segundo, es cierto que ni Tertuliano ni Justino utilizan el pasaje de Josefo acerca de Jesús; pero su silencio se debe probablemente al desprecio con el que los judíos contemporáneos consideraban a Josefo, y a la relativa poca autoridad que tenía entre los lectores romanos. Los escritores de la edad de Tertuliano y Justino podían apelar a testigos vivos de la tradición apostólica. Tercero, Eusebio (Hist. Eccl., I, xi; cf. Dem. Ev., III, v) Sozomeno (Hist. Eccl., I, i), Nicéforo (Hist. Eccl., I, 39), Isidoro de Pelusio (Ep. IV, 225), San Jerónimo (Catal.Script.Eccles. XIII), Ambrosio, Casiodoro, etc., recurren al testimonio de Josefo, por lo que en el tiempo de estos ilustres escritores no debían de existir dudas en cuanto a su autenticidad. Cuarto, el silencio completo de Josefo acerca de Jesús hubiese sido un testimonio aún más elocuente del que tenemos en el presente texto; este último no contiene ninguna afirmación que sea incompatible con su origen flaviano: el lector romano necesitaba la información de que Jesús era el Cristo o el fundador de la religión cristiana; las maravillosas obras de Jesús y su resurrección de entre los muertos eran pregonadas incesantemente por los cristianos de forma tal que sin estos atributos el Jesús de Josefo no hubiera sido prácticamente reconocido como el fundador de la religión cristiana.

Pasaje sobre «Santiago, hermano de Jesús»

En «Antigüedades» (Libro 20, Capítulo 9, 1), Josefo se refiere al apedreamiento de «Santiago, hermano de Jesús» (Santiago el Justo) por orden de Ananus ben Ananus, un herodiano sumo sacerdote. El Santiago al que se refiere este pasaje es muy probablemente el Santiago al que se ha atribuido la Epístola de Santiago. Las traducciones de los escritos de Josefo a otros idiomas han incluido en ocasiones pasajes que no se encuentran en los textos griegos, lo que plantea la posibilidad de una interpolación, pero este pasaje sobre Santiago se encuentra en todos los manuscritos, incluidos los textos griegos.

El contexto del pasaje es el período posterior a la muerte de Porcio Festo y el viaje a Alejandría de Luceyo Albino, el nuevo romano procurador de Judea, que ocupó ese cargo desde el año 62 al 64 d. C. Dado que el viaje de Albino a Alejandría tuvo que haber concluido a más tardar en el verano del año 62 d. C., la fecha de la muerte de Santiago puede asignarse con cierta certeza a ese año. El cronista del Hegesipo también dejó un relato de la muerte de Santiago y, aunque los detalles que proporciona difieren de los de Josefo, ambos relatos comparten elementos similares.

Los estudiosos modernos han reconocido casi de forma unánime la autenticidad de la referencia al «hermano de Jesús, llamado Cristo, cuyo nombre era Santiago» () y ha rechazado que sea el resultado de una interpolación cristiana posterior. Richard Bauckham afirma que, aunque algunos estudiosos han cuestionado este pasaje, «la gran mayoría lo ha considerado auténtico» . Además, en comparación con el relato de Hegesipo sobre la muerte de Santiago, la mayoría de los estudiosos consideran que el de Josefo es más fiable desde el punto de vista histórico. Sin embargo, algunos estudiosos cuestionan la autenticidad de la referencia, basándose en diversos argumentos, pero principalmente en la observación de que varios detalles de La guerra judía“ difieren de ella. Referencias tempranas Orígenes de Alejandría En el siglo III, Orígenes de Alejandría afirmó en dos obras que Josefo había mencionado a Santiago, el hermano de Jesús. En el comentario de Orígenes sobre el Mateo, escribe:

En la obra apologética de Orígenes Contra Celsum, hizo un comentario similar: