El protoindoeuropeo (abreviado PIE) es la hipotética protolengua, lengua madre reconstruida, que habría dado origen a las lenguas indoeuropeas. La reconstrucción lingüística se lleva a cabo sobre la evidencia de las consideradas como lenguas indoeuropeas descendientes, que lo sobrevivieron, mediante el método comparativo.¿Quiénes eran los indoeuropeos? (traducido de Charles Barber, Joan C. Beal y Philip A. Shaw: The English Language. A Historical Introduction, Cambridge University Press)

Técnicamente, se reserva el nombre protoindoeuropeo para designar la reconstrucción más temprana que se ha hecho del indoeuropeo común. Se acepta la fragmentación del IE (indoeuropeo) hacia el 3000a.C. o un poco más tarde. Esta reconstrucción lingüística se efectúa mediante el llamado método comparativo a partir de las evidencias de similitudes entre el sánscrito, el griego clásico, el latín, el germánico y demás lenguas indoeuropeas.

El protoindoeuropeo no debe confundirse con el pre-protoindoeuropeo, parcialmente accesible mediante reconstrucción interna y que habría sido el antecesor del protoindoeuropeo propiamente dicho.

Posiblemente, el pueblo que hablaba dicha lengua se extendió demográfica, cultural o militarmente y acabó absorbiendo a otras etnias que hablaban previamente lenguas distintas; que posteriormente formarían los subgrupos lingüísticos derivados de la lengua madre común, con mayor o menor influencia de las lenguas previamente habladas en esas zonas.

División dialectal thumb|El protoindoeuropeo durante el periodo cultural kurgán. thumb|Indoeuropeo en el 2500 a. C. thumb|Indoeuropeo en el 1500 a. C. thumb|Indoeuropeo en el 500 a. C. thumb|Durante el Imperio romano y las migraciones germánicas.

El hipotético idioma protoindoeuropeo se sitúa entre los años 3500 y 2500a.C. y habría estado formado por variedades dialectales estrechamente relacionadas. Las variaciones geográficas, aumentadas con el tiempo, produjeron una notable diferenciación que, con el tiempo, resultaría en las lenguas indoeuropeas muy diferentes actualmente. El conocimiento que se tiene de esta lengua se debe al método comparativo y al desarrollo moderno del mismo: la lingüística histórica. Esos métodos permiten una reconstrucción aproximada de muchas características del protoindoeuropeo; sin embargo, no son capaces de dilucidar con claridad el problema de la variación dialectal. De hecho, la diferenciación dialectal inicial del protoindoeuropeo no se puede conocer y ha sido objeto de controversia. Se considera que las agrupaciones actuales de las lenguas indoeuropeas deben reflejar de alguna manera la diferenciación inicial del protoindoeuropeo.

Se cree que la primitiva civilización indoeuropea, que habitaba entre el norte del Cáucaso y el norte del mar Caspio, se desarrolló durante el milenio 

Entre los años 4000 y 3500a.C., se produjeron sus primeros movimientos migratorios hacia los actuales territorios de Ucrania, Rumanía, los Balcanes y el este de Hungría. En una segunda oleada (entre los años 3500 y 3000a.C.), los primitivos pueblos indoeuropeos se habrían asentado en Europa central y septentrional, la región balcánica, Anatolia y norte de Irán. Por último, se produjo su desplazamiento hacia Grecia y la zona mediterránea oriental. Durante el curso de su expansión, los indoeuropeos entraron en contacto con otras poblaciones, cuya lengua fue reemplazada por la de los conquistadores.

Subgrupos principales

Si bien los grupos filogenéticos de nivel intermedio están claros (itálico, tocario, anatolio, helénico, germánico, indoiranio, etc), no existe un acuerdo sobre la relación exacta entre estos grupos y sobre cuál sería un árbol filogenético adecuado para la familia indoeuropea. En la actualidad existen dos modelos ampliamente comentados: el árbol de Gray-Atkinson (The 'New Zealand' family tree, 2003)Gray y Atkinson: artículo en la revista Nature, 426, 2003. y el árbol de Ringe-Warnow-Taylor (The 'Pennsylvania' family tree, 2002).Ringe, Warnow y Taylor: artículo en la revista Transactions of the Philological Society, 100, 2002. El primero se basa estrictamente en léxico compartido y sustituido, mientras que el segundo se basa en isoglosas fonológicas y morfológicas. Aunque ambas clasificaciones presentan algunos puntos comunes, también difieren de manera importante en otros detalles. Algunas de las unidades mínimas que ambos árboles coinciden en agrupar son:

anatolio tocario greco-armenio albanés balto-eslavo indo-iranio germánico ítalo-celta

Cuando se intentan agrupar esos grupos según diversos criterios surgen diferentes árboles, por lo que las relaciones de alto nivel, que presumiblemente deberían dar información sobre los dialectos originales del indoeuropeo, no parecen reconstruibles. Otra coincidencia universal en todas las clasificaciones es que el anatolio y el tocario fueron las primeras lenguas en separarse del tronco común (curiosamente estos dos grupos de lenguas no eran propiamente conocidos para los indo europeístas del ).

Satem/Centum

En el , August Schleicher y otros Indo europeístas consideraron que la división fundamental venía dada por una isoglosa que dividía a la familia en dos grupos diferentes: Las lenguas indoeuropeas orientales o lenguas satem y las lenguas occidentales o lenguas centum, de acuerdo a la evolución del fonema /*kj/: en las primeras lenguas habría palatalización de este fonema en /*š/ (y posteriormente en algunas lenguas variaría a , o ), mientras que en las segundas quedaría como velar. El ejemplo más divulgado de esta división, y que da nombre a la propia división, es el del cambio que se observa de la palabra indoeuropea *kntom ‘ciento’, que en sánscrito es śatam [ɕa'təm] y en latín es centum ['kentum], mientras que en avéstico la palabra se convirtió en satem [sa'təm]. Por eso las lenguas indoeuropeas se han clasificado bien por pertenecer a la rama occidental (del centum), o bien a la oriental (del satem).

Ciertas familias de idiomas de origen indoeuropeo (albanés, armenio, indoiranio, eslavo y en parte el báltico) son lenguas satem. No obstante, este rasgo hoy se considera marginal y resultado de una difusión relativamente tardía de una isoglosa que, con grados diferentes de exhaustividad, afectó principalmente a las lenguas orientales.Rodríguez Adrados, 1975, pág. 1128-1129. Sin embargo, las lenguas orientales como el tocario no presentan palatalización, sugiriendo que esta palatalización no jugó ningún papel en el indoeuropeo más antiguo. Además, se considera que otros rasgos distintivos son más importantes dentro de la familia indoeuropea.

La primera división de las lenguas indoeuropeas es la de los grupos danubiano y nórdico.

Antiguo europeo El antiguo europeo fue propuesto inicialmente presuponiendo que existió una lengua precursora hablada en territorio europeo, que por diversificación dio lugar a los siguientes grupos: griego (dividido en aqueo, jonio —y de la mezcla de ambos eolio—, dorio, griego noroccidental y otros), itálico (origen del latín y lenguas cercanas, sabélico, osco-umbro y otros), celta (origen del bretón, britano, galo y otros) y germánico (dividido a su vez en la rama nórdica —origen del noruego, sueco, danés y otros—, la rama gótica y la rama alemana, origen del alemán, el inglés, el neerlandés y otros).

Sin embargo, estas lenguas, con mucha probabilidad, no constituyen una unidad filogenéticamente válida, ya que, por ejemplo, la rama griega muestra más cercanía con la rama armenia que con ningún otro grupo actual del indoeuropeo (la cercanía del griego con algunas lenguas paleobalcánicas no es bien conocida, pero podría ser similar a la que guarda con el armenio).

El «pueblo» indoeuropeo

A pesar de algunos usos no científicos de la palabra, no hay evidencia científica de una etnia indoeuropea. Sin embargo, durante el y la primera mitad del , fue común usar el término para designar una supuesta raza, denominada raza aria. La palabra «ario» proviene del sánscrito arya de los textos védicos, quienes presumiblemente llevaron las lenguas indoeuropeas al Indostán. De acuerdo a las suposiciones de algunos autores del , dicha raza aria se caracterizaba por la piel blanca y los cabellos claros. Con el auge del nacionalsocialismo al poder, el término alcanzó mayores niveles de manipulación. Al final de la Segunda Guerra Mundial, los estudiosos empezaron a plantearse limitar la utilización del término a lo estrictamente lingüístico.

El término «indoeuropeo» solo está correctamente definido en contextos lingüísticos, y se presupone que existió algún tipo de etnia o grupo de etnias que hablaban lenguas indoeuropeas. No obstante, la identificación arqueológica de algunos pueblos antiguos con las etnias indoeuropeas sigue siendo controvertida.

Reconstrucción y descripción del PIE Si bien el proto-indoeuropeo es una lengua muerta no testimoniada directamente por escrito, es posible reconstruir gran parte de su fonología y gramática a partir de los testimonios lingüísticos de idiomas afines entre sí mediante el llamado método comparativo. Actualmente, existe bastante consenso sobre la reconstrucción lingüística realizada sobre las lenguas indoeuropeas (IE), que permite reconstruir diversos estratos. El estrato más reciente es el llamado IE III, protoindoeuropeo clásico o brugmaniano, que sería la fuente directa de casi todas las lenguas indoeuropeas, excepto las lenguas anatolias, y es el que se trata más ampliamente en las obras. Se ha apuntado que, comparando el IE III y las lenguas anatolias, se puede reconstruir parcialmente una lengua algo más antigua llamada IE II, con características notoriamente diferentes de las del IE III. Anterior al IE II estaría el indoeuropeo preflexional o IE I.

La parte más fácilmente reconstruible es el nivel léxico y la fonología de la lengua. También, es posible reconstruir gran parte de la morfología nominal y verbal, a partir de la evidencia de las lenguas indoeuropeas posteriores. Todo elemento léxico o gramatical reconstruido se denomina protoforma —de ahí el nombre de ‘protoindoeuropeo’—, que se suele preceder de un asterisco para indicar que no está realmente testimoniada, sino que se supone que era así.

Inventario fonológico El inventario fonológico del protoindoeuropeo fue reconstruido por primera vez, con ciertas garantías, en la segunda mitad del . Desde entonces se han propuesto algunas revisiones del número de fonemas y de la realización de los mismos. El sistema reconstruido es el siguiente: LabialAlveolarPalatalVelarLabio-velarGlotalOclusiva sorda sonora aspirada Fricativa Sonorantes Nasal

En las reconstrucciones modernas no existen discrepancias serias en cuanto al número de oclusivas, aunque la articulación precisa de las mismas es dudosa. Tradicionalmente, se había supuesto que el alófono principal de las mismas es el mostrado en la tabla, pero la hipótesis glotálica, propuesta para explicar la baja frecuencia de //, argumenta que //, de la reconstrucción tradicional, se habrían articulado como: //, respectivamente (y similarmente para la serie alveolar, velar palatalizada, velar plana y labiovelar). Incluso se ha propuesto que la diferencia entre lo que tradicionalmente se llamaron oclusivas sordas, sonoras y aspiradas, podría haber estado basada en fonaciones más complejas que la diferencia sorda/sonora.

También se ha argumentado contra la reconstrucción de dos series: velares palatalizadas // y velares planas //, en lugar de una. Parece que la primera serie aparece abrumadoramente en entornos palatales, y podría ser que, aunque existiera una diferencia alofónica en algunos dialectos, tal vez las dos series no se trataran de fonemas independientes.