Ribadesella () es un concejo de la comunidad autónoma del Principado de Asturias, España. Limita al norte con el mar Cantábrico, al este con Llanes, al sur con Cangas de Onís y Parres y al oeste con Caravia. Fundada por Alfonso X el Sabio, fue uno de los principales puertos asturianos del . Cuenta con una población de habitantes según el padrón a 1 de enero de 2025.
El concejo cuenta también con numerosas empresas dedicadas al deporte de aventura, como piragüismo, espeleología o escalada. El primer sábado de agosto después del día 2 se celebra el famoso Descenso Internacional del Sella, donde acuden deportistas de todo el mundo y se celebra una gran fiesta declarada de Interés Turístico Internacional.
También este concejo destaca por la variedad turística que ofrece, sobre todo por las actividades que rodean a la cueva de Tito Bustillo, famosa por sus pinturas prehistóricas y por las huellas de dinosaurio.
Toponimia El 18 de mayo de 2010, en virtud al Decreto 46/2010, de 18 de mayo, el gobierno del Principado de Asturias hace oficiales los nombres tradicionales asturianos para los núcleos de población del concejo. La aprobación del topónimo 'Ribeseya' fue cuestionada por tres filólogos (Fernando Álvarez Balbuena, Ramón de Andrés y Ramón Sordo Sotres) que participaron en el trabajo de campo que sirvió de base para fijar los nombres elegidos, proponiendo en su lugar los topónimos "Ribasella" y "Ribaesella".
Geografía miniatura|Sierra de la Escapa miniatura|Vista general de la villa miniatura|Playa de Santa Marina Integrado en la comarca de Oriente de Asturias, se sitúa a 83 kilómetros de Oviedo. El término municipal está atravesado por la autovía A-8, por la carretera nacional N-634, que se dirige hacia Oviedo, por la carretera nacional N-632, que se dirige hacia Gijón, por las carreteras locales de 1 orden AS-341 y AS-379, que conectan con Arriondas y Llanes, respectivamente, además de por carreteras locales de 2.º orden que permiten la comunicación entre las pedanías del municipio.
El concejo de Ribadesella posee una elevada diversidad paisajística: un río, montes escarpados próximos al mar, macizos kársticos y un litoral en el que se alternan las playas, las praderías, los pedrales y los acantilados. El río Sella, muy conocido por su «Descenso», desemboca en la villa convertido ya en ría. Sus dos afluentes principales vierten sus aguas en el Sella horadando el corazón del macizo rocoso de su margen izquierda: el arroyo de Cueves y el río San Miguel. Otros cursos fluviales de interés en el concejo son el arroyo de Lloviu, que baja al Sella atravesando la cueva del Tinganón, el Guadamía, que sirve de frontera entre los territorios de Ribadesella y Llanes, y el río de Torre, que en realidad son dos, el Acebo y el Utrera, que se unen en esta aldea. El arroyo Cerracín marca la línea occidental del municipio y el límite con Caravia.
El concejo riosellano posee algunas montañas considerables, algo infrecuente tan cerca del mar. La cumbre más alta pertenece a la Sierra de Escapa y es el monte Mofrechu, de 897 m, que está en el límite con Cangas de Onís, al sureste. Otras montañas notables son la Peña Pagadín (419 m), y La Peruyalina (493 m). Al oeste del concejo llega la cola de las estribaciones de la Sierra del Fitu (538 m), colindante con Caravia. La altitud del municipio oscila entre los 897 m (Mofrechu) y el nivel del mar. La villa se alza a 5 m sobre el nivel del mar.
La playa más importante del concejo es la de Santa Marina. Está enclavada junto a la desembocadura del Sella y forma una amplia concha flanqueada por dos montes, el Somos, donde está el faro, y el Corveru, que protege la entrada del puerto. La otra playa urbana del concejo es la de La Atalaya, una cala muy próxima a la villa. La línea costera del concejo es abrupta a excepción de las playas de la villa y del arenal de Vega, una playa de 1,6 km de longitud a marea baja. Otras playas a tener en cuenta son Playa de Arra, Playa de El Portiello, Playa de Tereñes, y Playa de Aberdil. La playa de Guadamía, que sirve de frontera entre los concejos de Llanes y Ribadesella, en el pueblo de Cuerres, se trata de una gran ría, rodeada de vegetación, que, en pleamar, asemeja una piscina, pero en bajamar deja un gran espacio de arena. Noroeste: Mar CantábricoNorte: Mar CantábricoNoreste: Mar CantábricoOeste: Caravia75x75pxEste: LlanesSuroeste: ParresSur: Cangas de OnísSureste: Llanes
Clima Su clima presenta los mismos rasgos que todos los concejos marítimos de la región, caracterizándose por tener unas condiciones benignas en todo el territorio, con unas temperaturas suaves y templadas, y un porcentaje de humedad bastante alto. Así, la temperatura media anual se sitúa en torno a los 16 °C, siendo predominantes los vientos de dirección norte, presentándose con una mayor frecuencia los del nordeste.
Debido al clima suave y húmedo del concejo, y gracias, sobre todo, a las últimas repoblaciones, abundan las coníferas y los eucaliptos, siendo escasa la superficie ocupada en relación con el total.
Historia
Prehistoria Ya desde los tiempos prehistóricos del paleolítico, el territorio de Ribadesella estuvo colonizado por la especie humana, como así lo demuestran los importantes descubrimientos hallados en diversas cuevas y abrigos naturales localizados en distintos puntos del concejo, destacando sobremanera la cueva de Tito Bustillo, que nos deja unas impresionantes representaciones del arte rupestre, estando cubiertas sus paredes por diversos grabados que nos muestran figuras de animales y signos que nos sitúan en la edad magdaleniense.
Las primeras referencias que tenemos escritas datan del y son del griego Estrabón, que nos habla de la ría de "Noega" que separaba “a los Astures de los Cántabros”. Las gentes de Ribadesella de la época llevaban el nombre de Salaenos y dominaban Colunga, Arriondas y Llanes.
Edad Antigua Tras la victoria romana, estos deciden dividir a la población por el río Sella, incluyendo a la gente astur en Lusitania y a la cántabra en la Tarraconense.
La fundación formal de la villa se hace en el bajo mandato del rey Alfonso X el Sabio, con la unión de los territorios de Leces y Meluerda, uno a cada lado del río, y se forma el ente municipal que perdura hasta nuestros días. La nueva población es dotada de una carta puebla de derechos civiles y de un gobierno tutelado por la corona.
Edades Media y Moderna miniatura|Casa consistorial Durante la Edad Media la villa vivía un momento de esplendor gracias a los astilleros que se nutrían de la madera que se hacía bajar por el Sella, y al comercio marítimo, especialmente de la sal (indispensable para la salazón de los pescados). Sin embargo, la actividad más rentable era la captura de los salmones en el Sella, controlada por los “Mareantes”, y las cazas de las ballenas que invernaban en esas aguas. A consecuencia de esto se deriva la Casa de las ballenas que perdura en la villa hasta el .
En el plano político, Ribadesella pasó a ser una plaza muy disputada gracias a sus innumerables fuentes de riqueza y por su estratégica situación geográfica. Es aquí cuando la casa de Quiñones se adueña de la villa en tiempos de Juan II, volviéndose a incorporar a la corona en tiempos de los Reyes Católicos que desalojan a la familia Quiñones de sus posesiones.
En el tiene lugar un acontecimiento histórico para la villa como es la llegada del emperador Carlos I de España, a raíz de la cual se festeja el acontecimiento durante dos días seguidos. Es en esta etapa cuando se fortifica el recinto de la ermita de la Guía para defender el puerto de pueblos enemigos. Es una época de relativa tranquilidad en lo referente a la seguridad.
Durante el se intentó crear en Ribadesella el puerto principal de Asturias, además de enlace con la meseta, presentando un proyecto de carretera por Ponga, pero por influencias de Jovellanos, finalmente recayó en el puerto de Gijón que proyectaba la carretera de Pajares para el acceso a la meseta por León. No por esto se estancó la villa, pues Carlos III donó 100 000 reales para las obras de ensanche y mejora del puerto que serían finalizadas un siglo después.
Edad Contemporánea La invasión francesa paraliza los trabajos y Ribadesella fue utilizada como cuartel de retaguardia y avituallamiento por el general Francisco Ballesteros, cayendo derrotado por las líneas del general galo Bonet en 1810 y sufriendo de nuevo el pueblo los rigores de otra ocupación.
En 1865 se construye el primer puente de madera sobre el río Sella, que sería sustituido por uno de hierro en 1898 diseñado por José Eugenio Ribera,Recepción del puente de Rivadesella , Revista de Obras Públicas, (1898), 45, tomo II: 273 siendo este destruido durante la guerra civil española en 1937 y reconstruyéndose definitivamente en 1940 en hormigón, que es como lo conocemos en la actualidad. Durante las décadas de los 60 y 70 se urbaniza el Arenal de la playa de Santa Marina quedando configurada la villa tal como hoy la conocemos, donde la construcción de viviendas, el turismo, el consumismo, las nuevas costumbres y las tecnologías hacen de la villa riosellana una villa moderna.
Demografía Ribadesella cuenta con una población de () y por primera vez desde 1960 tiene lugar un incremento de población, aunque muy leve (34 habitantes), con respecto al año anterior.
Desde que en 1920 se alcanzara el hito histórico de 9173 habitantes de derecho, Ribadesella se ha caracterizado desde ese momento por ser un concejo migratorio y mal distribuido, pues la capital ha pasado de aglutinar al 23 % del total de la población en 1910 a la concentración actual de casi el 50 %, estando muchos pueblos casi desiertos. Así, en la década de los sesenta es donde más se deja ver este fenómeno migratorio, produciéndose al mismo tiempo el proceso de concentración en torno a la capital del concejo. Todo esto nos deja unas estructuras demográficas bastantes desequilibradas, con un progresivo aumento del envejecimiento, ayudado por el descenso de la natalidad, y una relación de sexos bastante más favorable para el femenino. El municipio tiene una superficie de 84,37 km². De acuerdo con el último padrón la densidad de población es de 65,76 hab./km².
Distribución por núcleos poblacionales Los datos manejados por el INE en 2025, comparada con el año anterior, la población riosellana se distribuía de la siguiente forma:
+Población de Ribadesella por parroquiasParroquia20252024∆MujeresVaronesTotal%MujeresVaronesTotal%2025-2024Berbes3936751,334338811,45-7,41Collera34937472312,8435437973313,10-1,36Xuncu56651212,1550671172,093,42San Esteban603571117420,86587555114220,412,80Llinares56591152,0460591192,13-3,36Moru1561443005,411601483085,46-2,60Ribadesella / Ribeseya14391201264046,9014391180261946,810,80Santianes del Agua66501162,0666511172,09-0,85Samiguel d'Ucio1911813726,611881763646,512,20Total2954267556292946264955950,64</center>
Economía Respecto a la actividad económica, el concejo de Ribadesella siempre se caracterizó por mostrarnos a lo largo de la historia una dualidad económica muy significativa: una pesquera y comercial en la capital, y otra ganadera y agrícola en el resto del concejo.
Hoy, sin embargo, la situación ha cambiado considerablemente, destacando sobre todo el sector terciario que se lleva el 57,12 % del empleo gracias sobre todo a la actividad turística, siendo el comercio y la hostelería las que ofrecen un mayor número de empleos, presentando un alto grado de equipamiento turístico que le hacen convertirse, junto con el vecino concejo de Llanes, en el lugar preferido por muchas personas para disfrutar de las épocas de descanso.