La catedral de Nuestra Señora de Amiens (en francés: cathédrale Notre-Dame d'Amiens) es una iglesia catedral de culto católico bajo la advocación de Nuestra Señora en la ciudad francesa de Amiens, en el departamento del Somme. Es la catedral con la que se cierra el ciclo de catedrales del período del gótico clásico. Su construcción se inició en 1220, sobre otra anterior de arquitectura románica destruida por un incendio. La fecha que se utiliza como el final de la construcción de la catedral es 1288, aunque las torres de la fachada occidental aún tardarían en terminarse (la torre sur se completó en 1366, y la norte en 1402). Sin embargo, la edificación fue en general bastante rápida en sus partes principales. Ello dio a la catedral gran unidad arquitectónica, la cual rara vez se da en otras.

Fue diseñada con una planta de cruz latina. Tiene el crucero centralizado y la nave central está decorada con un rosetón sobre un friso de esculturas que recorre el frontal oeste. La fachada occidental consta de tres pórticos monumentales con profundas arquivoltas, rematadas con gabletes. Esta fachada muestra un gran programa iconográfico de esculturas que comprende buena parte de los episodios del Antiguo y Nuevo Testamento, por lo que es conocida como la «Biblia de Amiens». Las torres que se encuentran en ambos lados de la fachada fueron construidas entre 1366 y 1401, más de un siglo después del comienzo de las obras en 1220.

Construida bajo la influencia estilística de Notre-Dame de París y Notre-Dame de Chartres, es la mayor y más alta de todas las catedrales góticas francesas —alcanza los 42,3metros bajo bóveda, cerca del máximo soportable para este tipo de arquitectura—.

Incluye también elementos de las fases siguientes del estilo gótico, el gótico radiante, en particular la cabecera, y del gótico flamígero el rosetón, la bóveda septentrional, la galería entre el coro y el trascoro y los estalos. Su longitud en el exterior es de 145 metros. Fue declarada monumento histórico en Francia en 1862 y está registrada desde 1981 como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Historia

miniatura|La flecha es el punto más alto de la catedral, la primera consta de finales del

La catedral actual ocupa un emplazamiento donde anteriormente hubo varios templos sucesivos. El primer edificio data de finales del , en la época galo-romana, y durante los siguientes nueve siglos se construyeron varias catedrales. Varias veces el fuego las redujo a cenizas. Este fue quizá el caso en el año 850, durante la invasión normanda, a continuación en 1019 y nuevamente en 1107. Después de este siniestro una nueva iglesia, románica, fue erigida en 1152 y consagrada por el obispo de Reims, de la que no se posee ningún documento para determinar cómo era.

El 17 de diciembre de 1206, un caballero cruzado de Picardía, llamado Wallon de Sarton, canónigo de Picquigny que durante la cuarta cruzada en el sitio de Constantinopla por los cruzados en 1204 había logrado robar la reliquia del cráneo de san Juan el Bautista, que transportó a Amiens donde fue recibido por el obispo Richard Gerberoy. Muy rápidamente, la reliquia fue objeto de un peregrinaje importante, muchos príncipes franceses y extranjeros fueron a honrarlo. Pero la cabeza del santo atrajo también a personas afectadas de sordera, mudez, ceguera y sobre todo a las personas con el «mal de San Juan», es decir, que padecían epilepsia. Esta afluencia dejó rápidamente muy pequeña la catedral románica.

En 1218, un rayo cayó sobre la torre de la antigua catedral y prendió fuego a las estructuras. El techo ardió con una rapidez asombrosa, y pronto se derrumbó todo el edificio por las llamas. El obispo Évrard de Fouilloy decidió levantar una nueva catedral, no solo mucho más grande y más bella que la anterior, sino también sin precedentes entre los otros santuarios de la cristiandad. También era necesario que la nueva catedral, con su programa iconográfico, fuera un verdadero libro en piedra que promoviera la enseñanza de la religión al pueblo cristiano, así es como se habla de la «Biblia de Amiens». Y frente a este enorme desafío, el obispo escogió como arquitecto a Robert Luzarches.

Construcción (1220-1288)

miniatura|La parte más antigua del edificio, la nave, con una altura de 42,3 metros. Vista desde el triforio del coro

Su construcción fue relativamente rápida, atendida su grandiosidad y por otras dificultades, como la compra de los terrenos necesarios. La obra se inició por el transepto sur en 1220. Poco antes la población de la ciudad había aumentado considerablemente; las murallas fueron ampliadas hacia el este en 1190 y poco después, en 1193 hacia el sur. La cimentación se hizo a nueve metros bajo tierra, que es una de las cimentaciones más profundas y seguras de las catedrales europeas. Cuando se comenzó su construcción, había una serie de edificaciones en sus inmediaciones: al este —(zona de la cabecera del templo— la muralla, que hubo que comprar los terrenos al municipio para trasladarla; al norte —zona del transepto norte— un hospital dedicado a San Juan Bautista, que hubo que trasladar; al noreste —entre el transepto norte y la cabecera— había una iglesia dedicada a San Fermín el confesor. El cabildo catedralicio pensaba utilizar temporalmente el coro de la antigua iglesia románica. Contrariamente a habitual, el trabajo se inició por la nave, (aunque otras catedrales fueron empezadas también por la nave, como la de Soissons o la de Tournai) desde la fachada occidental, por las dificultades encontradas con el derribo de la antigua iglesia de San Fermín.Tafuri 1966: p. 1.

A comienzos del , bajo el reinado de Felipe II de Francia (1180-1223), Amiens vivía una gran prosperidad. La ciudad aprovechó la ventaja de su proximidad a Flandes, cuyo negocio textil estaba en auge, y que tenía las «ferias de Champagne» que se organizaban anualmente, también muy cercanas. Fue el comercio de la planta yerba pastel, que se utilizaba para teñir telas y era cultivada en la región, lo que aseguró a la burguesía de Amiens la base de su fortuna, pues tenía el monopolio y su obispado participó de la prosperidad general. Los generosos colaboradores no faltaron, y los recursos de la diócesis permitieron financiar este gigantesco proyecto.

El arquitecto Robert Luzarches y el obispo Evrard Fouilloy fallecieron en 1222, y el nuevo obispo, Geoffroy d'Eu, confió el seguimiento de las obras a Thomas Cormont. Las donaciones llegaban de todos lados y la construcción avanzó rápidamente. En 1228, los muros de la nave ya se encontraban en el nivel del nacimiento de las bóvedas; ese mismo año Renaud Cormont sucedió a su padre como contratista principal y la nave se completó alrededor de 1230. En 1236, a la muerte de Geoffroy d'Eu, la gran fachada se elevaba hasta las cornisas situadas por encima de la cubierta y la base del crucero estaba construida. El nuevo obispo Arnoult comenzó el coro y las capillas radiales. Pero a partir de 1240, los fondos escasearon y los trabajos se fueron haciendo más lentos. Se pudo, sin embargo, completar la girola, donde Arnoult fue enterrado en 1247.

El siguiente obispo, Gerard de Coucy, no impulsó mucho los trabajos, que se redujeron bastante entre 1247 y 1258. Ese año la catedral sufrió un incendio que devastó las capillas absidiales, el incidente tuvo el efecto de mover el entusiasmo de los constructores y mecenas, y se reanudaron los trabajos a buen ritmo hasta 1269, que fue cuando el coro se terminó. La catedral gótica, por tanto estaba terminada, aunque las torres no fueron completadas. Casi dos décadas más tarde, el obispo Guillaume de Mâcon todavía elevó una flecha (la primera) y realizó varias pequeñas modificaciones en el coro y en el ábside, estos trabajos se terminaron en 1288. Ese año, se creó el «pavimento del laberinto», todavía bajo la dirección de Renaud Cormont.

El año 1288 es la fecha que se utiliza como el final de la construcción de la catedral, aunque las torres de la fachada no se habían terminado. Sin embargo, la edificación fue en general bastante rápida en sus partes principales. Ello dio a la catedral gran unidad arquitectónica, la cual rara vez se da en otras. La construcción de la catedral de Amiens fue muy importante para la racionalización de los trabajos medievales y la talla en serie de las piedras. Desde el inicio de la construcción, Robert Luzarches había diseñado cuatro tipos diferentes de piedras para producir en serie.Castelnuovo 2009: p. 173. Las piedras utilizadas provenían especialmente de las grandes canteras de Picquigny que pertenecían a los canónigos de esta parroquia. Un contrato que data de 1234 y que ha sobrevivido, informa la imposición de cincuenta libras parisinas durante once años para pagar a los canónigos de Picquigny. También se utilizaron piedras de las canteras de Croissy, Bonneleau y Doméliers, todas fueron transportadas por barco por el río Somme hasta Amiens.Gilbert 1833: p. 13.

Desde 1288 hasta 1499 miniatura|La torre sur fue completada el año 1366 Desde 1290 a 1375, se construyeron las capillas laterales, no previstas en el plano original. Para su construcción se tuvieron que alargar los contrafuertes de las naves y en los espacios resultantes se colocaron las capillas. Son once en total, seis en el lado del Evangelio y cinco en el lado de la Epístola, las más antiguas se realizaron desde el transepto hacia la fachada occidental.

La torre sur de la catedral se completó en 1366. La torre norte, que planteó algunos problemas, debido a la inclinación del terreno en 1375 debió de pararse su construcción, hasta que finalmente en 1402 se logró su coronación. En 1385 se celebró en la catedral la boda de Carlos VI de Francia y de Isabel de Baviera-Ingolstadt. El duque Carlos I de Borgoña, ansioso por capturar Amiens, había establecido, en 1470, su campamento en Saint Acheul. Según explicó Olivier de la Marche, quedó tan deslumbrado por la grandeza del templo que prohibió expresamente a su artillería disparar contra el edificio.

En 1498, Pierre Tarisel fue nombrado maestro de obras (maistre des ouvrages de maçonnerie). Se dio cuenta de que un desastre inminente se estaba preparando y que podía provocar graves daños en la catedral. En esa época, ya se había olvidado el desastre que ocurrió en 1284 en la catedral de Beauvais, donde la parte central correspondiente al coro de 47 metros de altura, se había derrumbado. Se realizaron obras de emergencia para fortalecer los contrafuertes de la nave y el crucero, pues los grandes pilares del crucero recibían la carga de los enormes arcos, elevados a 42,30 metros.

Pierre Tarisel rodeó casi todo el edificio de una cadena de hierro fabricada en España. Esta cadena pasa por el triforio de la nave y los transeptos, rodeando casi todo el edificio. Se hizo en poco más de un año para resolver el problema, y sigue estando hoy en día. La catedral fue por lo tanto, no solo salvada en la época de una destrucción segura, sino que fue consolidada para los próximos siglos.Tafuri 1966: p. 4.

Edad Moderna: desde 1500 a la Revolución

miniatura|Capilla de Notre-Dame du Puy situada en el deambulatorio en el brazo sur del transepto. La estatua de la izquierda, santa Genoveva, fue transformada en «Diosa de la Razón» durante la Revolución Francesa Desde 1508 hasta 1519 se llevó a cabo la creación de la magnífica sillería del coro. Su número original era de 120 asientos que ha quedado reducido a 110. En 1528, la torre de la catedral fue destruida por un rayo y se procedió a construir una nueva. Su altura se encuentra en 112,70 metros sobre el suelo.

El rosetón occidental, cuya cima está situada a 42 metros, fue reconstruido en el en estilo gótico, por orden del alcalde de la ciudad.