I'm Going to Tell You a Secret es el primer álbum en vivo de la cantante estadounidense Madonna, que contiene algunas canciones presentadas en el documental del mismo nombre. La película, dirigida por Jonas Åkerlund, narra el detrás de cámaras de la sexta gira de la cantante, Re-Invention World Tour (2004), realizada para promocionar su noveno álbum de estudio, American Life (2003). El material se editó en dos versiones separadas: un CD+DVD en un estuche de plástico y un DVD+CD en un estuche Amaray. El DVD contenía el documental, con dieciséis minutos adicionales de escenas eliminadas y diez videoclips con actuaciones en directo, mientras que el CD incluyó catorce canciones extraídas de la película, trece de ellas grabadas en directo en septiembre de 2004 durante los conciertos realizados en el Palais Omnisports de Paris-Bercy, en París. Entre las pistas se incluyeron éxitos anteriores de Madonna, temas de American Life, una versión de «Imagine» —de John Lennon— y una maqueta de «I Love New York», perteneciente a su décimo álbum de estudio Confessions on a Dance Floor (2005).
Anunciado en el sitio web oficial de Madonna en mayo de 2006, I'm Going to Tell You a Secret salió a la venta entre el 15 y el 20 de junio del mismo año a través de la compañía Warner Bros. Records. El CD y el DVD también estuvieron disponibles por separado en formato digital en la tienda iTunes. Como parte de la promoción, el sello publicó las interpretaciones de «Music» y «Nobody Knows Me» como un sencillo promocional doble, y se organizaron concursos y actividades destinadas a fomentar la participación del público. Tras su lanzamiento, el álbum cosechó resultados comerciales de favorables a moderados en las listas: debutó en la primera posición en Italia y estuvo entre los diez primeros en Alemania, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Francia, Grecia, Hungría, Japón, México, Países Bajos, Portugal y Suiza. En Estados Unidos ingresó en el puesto 33 de la Billboard 200, mientras que en el Reino Unido fue el álbum menos vendido de Madonna hasta ese momento. La versión en DVD, en cambio, obtuvo un mejor desempeño comercial al alcanzar el primer puesto en varios países.
En términos generales, I'm Going to Tell You a Secret recibió reseñas variadas de críticos y periodistas musicales, quienes destacaron el DVD como el principal atractivo del lanzamiento, por encima del CD, pero cuestionaron el exceso de material entre bastidores, así como su contenido filosófico y espiritual. Aunque otros críticos resaltaron la calidad de las grabaciones de las interpretaciones en vivo, el CD también atrajo en su mayoría comentarios negativos por la selección del repertorio, la inclusión de la versión de «Imagine» y su dependencia del elemento visual, lo que llevó a considerarlo un complemento prescindible del documental. Entre sus reconocimientos, el álbum obtuvo una nominación a mejor vídeo musical de formato largo en la 49.ª edición de los Premios Grammy, celebrada en febrero de 2007 en Los Ángeles.
Antecedentes
thumb|upright|Madonna durante uno de los conciertos de la gira Re-Invention World Tour (2004), que sirvió como base para el documental I'm Going to Tell You a Secret.
Re-Invention World Tour fue la sexta gira musical de Madonna, realizada para promocionar su noveno álbum de estudio American Life (2003). Anunciada en marzo de 2004, se desarrolló entre mayo y septiembre de ese año, con un total de 56 conciertos en estadios y arenas deportivas de Norteamérica y parte de Europa, y constituyó su primera gira mundial en tres años. El título era una referencia y una crítica al apodo que los medios de comunicación le habían otorgado durante décadas por su constante reinvención de estilo, sonido e imagen, y el repertorio —que incluyó muchas canciones de su catálogo— fue «reinventado» y reinterpretado musicalmente. El espectáculo, cuyo tema central era la unidad contra la violencia, se dividió en cinco actos: barroco francés, militar, circo/cabaret, acústico y escocés-tribal. El concierto fue dirigido y escenificado por Jamie King, con Stuart Price como director musical, y combinó una «enorme amalgama» de cine, Broadway, Cirque du Soleil, efectos especiales, baile y puestas en escena con coreografías y temáticas militares. La crítica resaltó el vestuario, la coreografía y la teatralidad, los arreglos renovados de las canciones y la incorporación de éxitos anteriores de Madonna. No obstante, aspectos como las declaraciones políticas, los elementos antibélicos y el contenido cabalístico generaron opiniones negativas. La demanda fue tan alta que las entradas se agotaron en cuanto se anunciaron las fechas y los lugares, lo que impulsó a los organizadores a agregar conciertos adicionales. Se convirtió en la gira más lucrativa del año, con un ingreso bruto de 125 millones USD y 880000 entradas vendidas. Madonna la describió como la «experiencia creativa más satisfactoria que he tenido».
Re-Invention World Tour sirvió como base para I'm Going to Tell You a Secret, un documental entre bastidores protagonizado por Madonna. Titulado inicialmente The Re-Invented Process, fue concebido como una obra complementaria y como una especie de secuela de Truth or Dare, documental de 1991 dirigido por Alek Keshishian que relataba los sucesos del Blond Ambition World Tour (1990). La dirección de I'm Going to Tell You a Secret estuvo a cargo del sueco Jonas Åkerlund, uno de sus colaboradores más frecuentes, quien ya había trabajado con ella en varios videoclips. Para ello, filmó a la cantante y a su familia a lo largo de seis meses durante sus actividades cotidianas. El filme retoma la misma fórmula de Truth or Dare: narrado cronológicamente, alterna imágenes en blanco y negro para el detrás de cámara con secuencias en color para las actuaciones en vivo. Las tomas en blanco y negro revelan detalles sobre su carrera, su familia y amigos, así como su búsqueda de crecimiento personal y espiritual, sus creencias, su política y su visión del mundo. En este sentido, discute temas como la espiritualidad, la filosofía y la teología, con énfasis en las enseñanzas místicas judías de la cábala, y subraya la importancia de «ir contra el orden establecido» y de asumir «la responsabilidad del mundo que te rodea». A lo largo del metraje, interactúa con su grupo de músicos y bailarines, así como con su esposo, sus hijos, Lourdes y Rocco, y su padre, y reflexiona sobre distintos aspectos de su vida. El documental finaliza con su viaje a Israel para aprender más sobre la cábala, y la última imagen es la de un niño israelí y un niño palestino caminando juntos por una calle.
Para Madonna, I'm Going to Tell You a Secret fue una película importante. En su opinión, no se trataba de un documental convencional, sino de un proyecto «muy político» y «cinematográfico, como un diario». Su objetivo era encontrar el equilibrio entre hacer algo entretenido, pero también provocador y subversivo, que hiciera que la gente se cuestionara las cosas. Participó activamente en el proceso de creación, que duró más de un año, desde la preproducción y el rodaje hasta la edición y la posproducción, etapa en la que se revisaron minuciosamente las tomas. Al final, debieron reducir 350 horas de metraje a solo dos horas, lo que, según ella, fue mucho más difícil que grabar un disco. A diferencia de Truth or Dare, que tenía un aire de Hollywood «mimado» y en el que se presentaba como una chica «provocativa, divertida y sin complejos», aquí mostró mayor interés en su vida familiar y en la de sus bailarines que por «vivir frente a las cámaras». Según The New York Times, revelaba a una Madonna que «siempre quiere aprender, que abraza a su asistente y a sus bailarines, que desearía haber sido más amable con la gente de joven». El «secreto» aludido en el título fue definido como su «recién encontrada serenidad, lograda a través del estudio de la cábala y de su familia».
Si bien había considerado exhibirlo en cines, Madonna decidió estrenarlo directamente en televisión, lo que le pareció una idea más «original». Días antes de su estreno, se proyectó a estudiantes de cine del Hunter College de Nueva York, y luego la artista participó en una sesión de preguntas y respuestas sobre la película, su trayectoria y su búsqueda espiritual. El documental tuvo su debut oficial el 21 de octubre de 2005 en MTV, y una semana después se transmitió en VH1 Classic y Logo, canal dedicado al público LGBT. En el Reino Unido, se emitió el 1 de diciembre en Channel 4, mientras que en América Latina la transmisión ocurrió el 16 de abril de 2006 en A&E, con el título traducido como Te voy a contar un secreto. En términos generales, recibió reseñas variadas; los comentarios favorables elogiaron la dirección y edición de Åkerlund, el trabajo de Price en los arreglos de las canciones, las secuencias de las actuaciones en vivo y la presencia escénica de Madonna, así como las tomas en las que interactuaba con su familia y bailarines. Sin embargo, el énfasis excesivo en la cábala y su discurso «pseudomístico» generaron respuestas negativas. Más aún, fue visto como una estrategia de marketing y se consideró que, a pesar de su título, carecía de ideas y de nuevas revelaciones «impactantes» para los fanáticos. Incluso el New York Daily News lo calificó como el peor documental del año. La cantante admitió haberse sentido preocupada porque no sabía si sería del agrado del público, pero, pese a los nervios, sostuvo que el filme gustó a sus seguidores. La experiencia de trabajar en el documental con Åkerlund la inspiró a dirigir películas.
Contenido
DVD
I'm Going to Tell You a Secret se editó en dos versiones separadas: un CD+DVD en un estuche de plástico y un DVD+CD en un estuche Amaray. El DVD contenía el documental emitido por televisión, aunque en una versión extendida de 126 minutos, con dieciséis minutos de escenas eliminadas y diez videoclips con actuaciones en directo, que, según el orden en que aparecieron en el largometraje, fueron: «Vogue», «American Life», «Mother and Father», «Nobody Knows Me», «Music», «Hollywood», «Lament», «Like a Prayer», «Holiday» e «Imagine» de John Lennon. Entre estos, destacaron la ambientación antibélica de «American Life», con explosiones de helicópteros, soldados heridos y figuras religiosas; el carnaval burlesque de «Hollywood» y la puesta en escena de estilo disco de «Music». No obstante, ninguno de los videoclips mostraba la actuación completa, excepto «Hollywood», que fue la única interpretación que no contó con la presencia de Madonna.
El material adicional consistió en segmentos —o «pistas interactivas»— dirigidos por Åkerlund que documentaban parte de la gira e incluían imágenes entre bastidores, como secuencias de Madonna dando un paseo en bicicleta, trabajando con su entrenadora vocal, asistiendo a su fiesta de cumpleaños o visitando la tumba de Raquel en las afueras de Jerusalén, así como reflexiones sobre sus creencias, deseos espirituales y su trabajo. Además, se informó de que el DVD incluía la versión del director del videoclip «controvertido» de «American Life» (2003), cuyo lanzamiento había sido cancelado por la propia artista poco antes de su estreno en Estados Unidos.