La esgrima criolla es la esgrima de cuchillo utilizada por los gauchos, siendo acompañada por el poncho, rebenque y otras armas criollas.
Este sistema está conformado por el uso de armas tradicionales. Estas son el facón, la daga, las boleadoras y la lanza llamada chuza, junto al poncho y el rebenque, comprendiendo este sistema de combate desde sus comienzos a finales del siglo XVIII en la Banda Oriental (actual Uruguay) hasta su evolución en estos días, con una rica historia que estuvo presente desde la creación de la nación argentina.
Esgrima Criolla tuvo una importante participación en la creación de la identidad e historia en el sur de Brasil. Fue extremadamente utilizada en guerras como la Revolución Farroupilha y la Revolución Federalista (también conocida como Guerra de la Degola). Sus duelos fueron históricos y ampliamente respetados por los gauchos, con el ganador recibiendo gran respeto por la sociedad local. La esgrima criolla inspiró a escritores y payadores como Érico Verissimo y Jaime Caetano Braun por ser el símbolo máximo de resistencia, honor y orgullo.
Armas Blancas En la esgrima criolla o combate con facón se utilizaban principalmente tres tipos de armas blancas, a saber:
La daga Es parecida al puñal pero posee filo y contrafilo (filo en ambos bordes) y se elaboraba con bayonetas viejas y restos de espadas. Usualmente presentaban canaletas longitudinales sobre las dos caras de la hoja (de entre 20 y 60 cm), que los paisanos justificaban como necesarias para las sangrías (forma de sacrificar un animal seccionando su vena yugular).
El facón Técnicamente se trata de un arma blanca que se diferencia del puñal y de la daga porque la hoja presenta un solo filo y en raras ocasiones un pequeño contrafilo. Lo que lo define como tal es la existencia del guardamano o gavilán (en las armas blancas se conoce como guarnición - en la espada se llama cazoleta -) más o menos pequeño pero siempre existente, en forma de un simple travesaño en cruz, ese o u y la intrusión del cabo al medio del mango (eje simétrico). Es usual ver representaciones gráficas del facón donde en realidad se está mostrando un cuchillo que no cumple con estos requerimientos constitucionales.
El gavilán es una chapa ovalada y transversal a la hoja, que no sirve para quitarle por enganche el arma al adversario, pero sí sirve para detener los golpes. Las hojas son de una longitud de entre 30 y 40 cm de largo por 20 a 25 mm de ancho, siendo, por lo tanto delgadas en relación a la longitud.
Para su elaboración se han utilizado en el pasado hojas de bayonetas y espadas, intentando no modificarlas en demasía y concentrándose por lo tanto todo el trabajo de artesanía sobre todo en la empuñadura y en la funda. La primera puede ser realizada en madera, guampa, plata o plata con oro, mientras que la segunda se hace de cuero, metal o combinación de ambos, con boquilla o agarradera y puntera con batiente, para proteger de posibles accidentes al portador del arma.
El caronero Es una variante de la daga y el facón, con una hoja de unos 80 cm de largo, utilizado como arma para montera (caza en el monte) o para matar reses. Su tamaño indica que las hojas provenían de sables y espadas. Se denomina caronero porque se llevaba en el recado, entre las caronas. Pero también se puede llevar entre el sobrepuesto y el cojinillo. El mango se colocaba hacia adelante y su filo hacia la izquierda o lado de montar.
Los caroneros generalmente no poseían guardamano o gavilán, para facilitar su salida del recado. También se puede englobar el uso de otras armas como boleadoras, chuza (lanza) y lazo, como cuentan las crónicas de los combates con las tropas de Güemes en la guerra de la independencia argentina , que los soldados realistas eran enlazados y arrastrados.
Guardia básica El facón se empuña apoyando el cabo sobre la palma de la mano, manteniendo el pulgar extendido hacia la hoja, como se debe tomar para cualquier tarea, y la posición de defensa y ataque nos hace recordar a la esgrima tradicional con el florete, sin duda el estilo heredado de los españoles que en lugar de enrollar el poncho en su mano izquierda lo hacía con la capa, que en vez de usar facón usaban sus grandes sevillanas.
Facón mano / Mano vacía El facón va en mano diestra, con el brazo semi extendido, el arma a la altura de la boca del estómago y nunca superando la vista. Hacia los laterales nunca debe el brazo superar la línea externa de la espalda, para el lado del cuerpo el arma no debe superar el frente del cuerpo. La pierna diestra adelantada, el cuerpo perfilado hacia delante, rodillas semi flexionadas y peso balanceado, en ambas piernas, no separadas nunca más de un ancho y medio de hombros, listo para un avance o retroceso, y apto para actuar en las literalidades. En la mano el facón apunta el ángulo externo del cuello del oponente y siempre manteniéndolo en movimiento, no doblar la mano hacia el lado externo dando la palma de frente.
Facón / Poncho En este caso lo que cambia es el poncho enrollado en la mano izquierda hasta la altura de la vista dejando caer el restante con los flecos, y relegada y más baja la mano con el facón, aproximadamente a la altura de la boca del estómago.
Facón / Rebenque El rebenque en la mano izquierda se toma por la lonja y se golpea con el cabo, la guardia es con movilidad y el cabo va para atrás con el brazo izquierdo semi retraído, listo para golpear de manera descendente o lateral. O a la altura del corazón de frente.
Desplazamientos
Avance es con la pierna diestra ampliando la distancia entre ambas piernas, para después atraer la pierna retrasada, buscando una buena base. Retroceso la otra pierna acompañada luego de la apertura por la diestra El movimiento de esquive lateral es un cambio de piernas hacia 45° para atrás, volviendo a la posición inicial, o sencillamente con un salto de costado. Topada es el avance rápido con el cuerpo evitando así el uso del cuchillo de oponente apabullándolo
Ataques
Planchazo o planazo es el golpe propinado con la parte plana del cuchillo en la cabeza, haciendo gala de la habilidad sin herir al oponente. Hachazo golpe similar al anterior pero con el filo en el cual si se busca herir ya que va dirigido con el filo Revés ante el retorno del cuchillo el regreso del mismo es con otro corte, volviendo en sentido contrario al que vino Puñalada, chuzaso o estocada es el acto de clavar el facón, este va con movimiento de sacacorchos, terminando el contra filo del lado externo y el cuchillo paralelo al piso. Podía ser profunda, la cual iba al cuerpo, alta dirigida al rostro (dejando un benteveo) o baja por debajo de las costillas( a las tripas)
Focos
Las puñaladas recibían distintos nombres, según la forma de dirigirlos o el lugar al que llegaban.
A punto alto o barbijo era un corte tirado al rostro. La que baja las tripas. El vientre era una zona buscada solamente cuando se pretendía matar al contrario. Un lance muy difícil y peligroso, pues uno debía descuidar la propia guardia y estirarse para llegar a la zona del oponente más protegida mediante el poncho, la posición ligeramente agazapada y la presencia de la rastra. Pero cuando se lograba la peligrosa y temida puñalada, el efecto era contundente, tal como grafica con precisión su nombre. Hachazo o Dios te guarde. Cabía también un golpe muy peligroso, dirigido a la cabeza, con toda la furia y de arriba hacia abajo: la denominación que proviene de la esgrima de espada española, conocida con similar Un lance parecido era el planazo, aunque en este caso se intentaba atontar o al menos humillar al contrincante, golpeándolo con los planos laterales de la hoja. Menos sangriento, pero igualmente efectivo y contundente Esquivar el bulto, era evitar la cuchillada Quite es desviar la cuchilla con contacto de nuestra propia arma
Tretas
En la esgrima se basa mucho en la pelea de engaños y amagues,
Amago arriba corto abajo siempre el cuerpo acompaña la posición, Debe ir bien abajo. Amago una cuerpeada pero punzo la mano del oponente. Se amaga un corte de revés pequeño pero con intención, y a continuación uno grande igual al anterior, pero este si va a destino. Flecazo. Tirar el extremo del poncho hacia la cara del contrincante, contraatacando en el mismo momento. Pisar el poncho. Se lo hacía pisar y al tirar del mismo se caía el contrincante distraído. la manteada era la técnica aplicada al uso del rebenque, o el mismo poncho, usándose con fuerza y baquía, evitando así el inútil derramamiento de sangre. Cuando el adversario era despreciable por alguna condición moral o simplemente considerado poca cosa.
Visteo
En estos casos se usaba un palito o simplemente el dedo índice tiznado o engrasado sustituyendo el arma. La técnica de lucha -la esgrima criolla-, se basaba en las habilidades de visteador", fuera ésta adquirida o innata: vista y reflejos rápidos, un buen acopio de mañas y un gran dominio de las emociones.
Entre los sistemas que se utilizan para entrenar y mejorar la esgrima criolla, no solo esta el visteo, sino también las canchadas, se entiende por canchar o canchada el acto de penetrar en un espacio limitado de tierra, donde se habría de probar la pericia de dos combatientes en un juego, donde no solo debían mantenerse en él, sino que debían avanzar haciendo retroceder al enemigo, hasta desalojarlo de su puesto y así ganar, obviamente acompañado del visteo, que era la acción desarrollada por la vista en esta técnica de juego que era de tirar puñaladas y saberse atajar.
Siendo un juego en el visteo se adiestraba uno para adivinar el ataque del contrario para realizar un quite o un esquive sacando el cuerpo, En estos casos se usaba un palito o simplemente el dedo índice tiznado o engrasado sustituyendo el arma, se desarrollaba en la cancha en la cual ninguno de los dos quería salir, el retroceder demostraba a veces cobardía. Contaban con un bagaje técnico de lances y defensas, quites, esquives, hachazos, puñaladas, pero se buscaba humillar con un planazo en la cabeza demostrando al mejor esgrimista.
Armas gauchas
Boleadoras Cuenta la leyenda, que el espíritu malo hacía enfermar a los indios de la tribu, el espíritu bueno quería castigarlo y como no podía alcanzarlo tomo tres estrellas (las Tres Marías) las unió con un pelo de su barba y las arrojó enredándolas en las piernas del espíritu malo, de este modo los indios aprendieron a confeccionar boleadoras.
Armas de guerra o elemento de caza o labor ganadera consistente de tres ramales de cuero crudo torcido, de 1,8 a 2 m cada uno y rematados en tres bolas de piedra, plomo, o madera dura envueltas (retobadas) estas últimas en cuero crudo. Revoleadas sobre la cabeza y arrojada con fuerza a las patas, cuerpo o cuello del animal. En el Martín Fierro son nombradas y alabadas como mortífera arma en manos de los pampas y fue según un escritor argentino, una boleadora la que arrasó en muchos años la reconstrucción nacional, cuando el soldado gaucho Federico Zeballo le boleó el caballo al General Paz en El Tío, el 10 de mayo de 1831, haciéndolo prisionero.
Hay tres tipos de boleadoras:
El primer es las boleadoras con solamente una bola. El nombre para esto es "bola loca" o "bola perdida." utilizada para la captura de pequeños animales. El segundo tipo tiene dos bolas. Estos son ñanduceras o avestruceras, y les usan para capturar avestruces americanas. El tercer tipo, y lo más popular, es la boleadora con tres bolas que se llama Tres Marías. Las Tres Marías se están usando para trabajo con ganado y caballos. Cuando el gaucho tira las boleadoras y al pegar en un animal, las bolas se retuercen alrededor de las patas y el animal cae. Consta de dos o tres bolas, piedras muy duras pulidas en forma casi esférica o muy raramente erizadas. El diámetro de cada una de las bolas suele ser de unos 10 cm en las boleadoras de combate o de caza mayor. Tales piedras se encuentran unidas por tientos o guascas, tiras de cuero.