miniaturadeimagen|Campaspe, de aparente gran belleza, concubina de Alejandro Magno, una de las modelos favoritas del artista Apeles (Museo del Louvre)
La realidad de las mujeres en la antigua Grecia estuvo marcada por una profunda contradicción según la polis y el contexto social. En Atenas, el modelo ideal femenino estaba asociado al ámbito doméstico (oikos) y a la subordinación jurídica y social respecto al varón.Jenofonte: Económico VII, 22-30: los dioses crearon a la mujer con miedo y debilidad física para obligarla a vigilar el interior de la casa (oikos), dejando el exterior para el hombre; Menandro (fragmento 592): «la puerta de la calle es el límite para la mujer libre»; Sófocles: Áyax, 293: «el silencio es el mejor adorno de las mujeres». Las mujeres respetables vivían confinadas en el gineceo y no podían heredar tierras ni firmar contratos de valor significativo sin la aprobación de su kyrios (tutor legal).Jenofonte: Económico VII, 22 - 30; Lisias: discurso 1: Sobre el asesinato de Eratóstenes 1, 9; Iseo: discurso 10: Sobre la herencia de Aristarco, 10, 10; Demóstenes: discurso 46: Contra Estéfano II 46, 22; Aristóteles: Política I, 1260a Sin embargo, en Esparta las mujeres disfrutaron de una autonomía económica y una presencia social mucho mayores que en otras ciudades griegas.Plutarco: Vida de Licurgo, XIV, 2. Se describe que debían ejercitarse en lucha, carrera y jabalina para procrear hijos fuertes. Esta situación fue considerada inusual e incluso objeto de críticas por algunos autores griegos, especialmente atenienses.Aristóteles: Política II, 1269b - 1270a; Plutarco: Vidas paralelas: Licurgo, 14, 4 «El varón es por naturaleza superior y la mujer inferior; uno gobierna y la otra es gobernada... El esclavo carece por completo de la facultad deliberativa; la mujer la tiene, pero carece de autoridad».Aristóteles: Política, I, 5 (Bekker 1254b, 13-15); I, 13 (Bekker 1260a, 11-14) Algunas mujeres célebres en la antigua Grecia fueron: Safo, Hipatia, Olimpia, Aspasia, Gorgo, Artemisia, Diotima, Friné, Hagnódica, Aglaonice, Téano, Hiparquía, Cinisca, Corina y Telesila.Plutarco: De mulierum virtutibus, 242E – 263CCatálogo de poetisas griegas de Antípatro de Tesalónica, conservado en la Antología Palatina, IX, 26: Safo de Lesbos, Corina de Tanagra, Telesila de Argos, Ánite de Tegea, Erina de Telos, Nóside de Locros, Praxila de Sición, Mero de Bizancio y Mirtis de Antedón. Hubo que esperar a la época helenística para ver a grandes figuras femeninas emerger en el mundo griego, ya en decadencia después de la muerte de Alejandro Magno, tal es el caso de reinas como Berenice,Calímaco: La cabellera de Berenice; Polibio: Historias V, 36, 1-5 ArsínoePapiro de Milán (P. Mil. Vogl. VIII 309 = Epigramas de Posidipo de Pela); Decreto de Cremónides (IG II³ 1 912 - c. 268 a.C.) o Cleopatra.Plutarco: Vidas paralelas: Vida de Marco Antonio XXVII 3 - 27, 4; Flavio Josefo: Antigüedades judías XV 4, 1
La mayor parte de la información conservada acerca de la mujer procede de autores masculinos —como Platón, Aristóteles, Jenofonte o Tucídides— pertenecientes a las élites intelectuales, por lo que refleja principalmente las concepciones y normas elaboradas por los hombres. Muchos de estos discursos presentan rasgos misóginos al representar a la mujer como inferior al varón, vinculada al desorden o necesitada de tutela masculina. Debido a la desigual conservación de fuentes, el conocimiento detallado de la condición femenina se concentra especialmente en Atenas, aunque no debe considerarse representativo de todo el mundo griego.Sin derecho a voto (según la exclusión explícita de la Ekklesía o Asamblea), a tener tierra (Aristóteles, Política, I, donde detalla que carecen de autoridad legal), o heredar (Leyes de Solón sobre la epíclera, que obligaban a transferir los bienes a través de un tutor varón)Roberts, J.W (1 de junio de 2002). City of Sokrates: An Introduction to Classical Athens. ISBN 978-0-203-19479-9.«De todo lo que tiene vida y pensamiento, nosotras, las mujeres, somos el ser más desgraciado. Empezamos por tener que comprar un esposo con dispendio de riquezas y tomar un amo de nuestro cuerpo, y este es el peor de los males».Eurípides: Medea, 230—234En las epopeyas homéricas, algunas polis se describen como una sociedad patriarcal. Durante la formación de la ciudad en el , la sociedad se estructuró en torno a grupos de exclusión: el de los ciudadanos, del que quedaban fuera extranjeros (metecos) y esclavos, y el de los hombres, que excluía a las mujeres de la participación política. Sin embargo, la situación femenina no fue uniforme. Algunas mujeres, como las heteras, gozaron de mayor independencia, acceso a la educación e incluso cierta influencia en la vida pública. Asimismo, las mujeres desempeñaron diversos papeles como sacerdotisas, poetisas, coristas o maestras, destacando especialmente Safo, cuya obra le otorgó un prestigio excepcional en el mundo griego.
Platón adoptó una postura relativamente avanzada para su época. En la República defendió que las mujeres con las capacidades adecuadas debían recibir la misma educación que los hombres e incluso llegar a gobernar como filósofas. Sin embargo, seguía considerando que, en términos generales, eran más débiles que los hombres.Platón: República V, 451d y 455d - 455e Aristóteles, por el contrario, sostuvo que la mujer era inferior por naturaleza al varón y rechazó la igualdad política entre ambos. Como definía la ciudadanía por la participación en el gobierno de la polis, las mujeres quedaban excluidas de ella de forma permanente, ya que nunca podían ejercer derechos políticos.Aristóteles: Política I, 5, 1254b y I, 13, 1260a
Textos misóginos en la antigua Grecia
La misoginia en la antigua Grecia, según la lingüista Mercedes Madrid, fue un fenómeno complejo: no existía una única visión griega de la mujer, pero muchas instituciones, textos literarios y discursos filosóficos reflejan una desvalorización sistemática de lo femenino. Al mismo tiempo, hubo mujeres con autoridad religiosa, influencia económica o reconocimiento intelectual, y algunas corrientes cuestionaron los modelos tradicionales. En el pensamiento griego abundan los discursos intelectuales, míticos y filosóficos que construyeron una imagen negativa de la mujer.Mercedes Madrid: La misoginia en el pensamiento griego (1999)
Período arcaico Hesíodo considera a la mujer improductiva y un ‘parásito económico’. Zeus creó a las mujeres como un castigo y una carga para los hombres, comparándolas con los zánganos que no trabajan y solo consumen el esfuerzo de las abejas en la colmena. El hombre se encuentra ante un dilema sin salida: si decide no casarse para huir de las mujeres, pasará una vejez solitaria sin nadie que lo cuide y, al morir, sus bienes irán a parar a parientes distantes. Por otra parte, si decide casarse, incluso si tiene la suerte de encontrar a una mujer sensata y virtuosa, su vida será una mezcla constante de cosas buenas y malas. Y si le toca una mujer desvergonzada, vivirá amargado y con una angustia en el pecho que no tendrá cura.Hesíodo: Teogonía, 595—610
Semónides de Amorgos clasifica la naturaleza de las mujeres comparándolas con diferentes animales para destacar sus supuestos vicios. Las mujeres son comparadas con la cerda (sucia y descuidada), la zorra (astuta y engañosa), la perra (gruñona y entrometida), el barro (torpe e inútil), el mar (caprichosa e inestable), el asno (perezosa pero sexualmente promiscua), la comadreja (ladrona y lasciva), la yegua (vanidosa y ociosa) y la mona (fea y maliciosa). Solo existe una excepción: la mujer nacida de la abeja, presentada como trabajadora, prudente, fiel y beneficiosa para su marido y su hogar. El poema concluye que las mujeres constituyen el mayor mal enviado por Zeus a los hombres y que, incluso cuando parecen virtuosas, suelen convertirse en una fuente de preocupaciones y conflictos.Yambo sobre las mujeres de Semónides de Amorgos, passim
Filosofía clásica Aristóteles defendió una concepción profundamente jerárquica de la diferencia entre hombres y mujeres, basada en su teoría biológica y filosófica. En Sobre la generación de los animales sostiene que el varón es el principio activo de la reproducción, mientras que la mujer aporta únicamente la materia necesaria para la gestación.Aristóteles: Generación de los animales I, 728a Según su explicación, la naturaleza femenina es más fría y débil, incapaz de transformar completamente la sangre en semen, por lo que la mujer constituye una «imperfección natural» y puede entenderse como un «macho defectuoso» o «mutilado».Aristóteles: Generación de los animales II, 737a Asimismo, afirma que la naturaleza tiende a producir varones y que el nacimiento de una mujer representa la primera desviación respecto al resultado ideal, al considerar que la forma masculina constituye el modelo perfecto de la reproducción.Aristóteles: Generación de los animales IV, 767b
Por su parte, Platón ofrece una explicación diferente, aunque también establece una jerarquía entre ambos sexos. En el Timeo afirma que el demiurgo creó inicialmente todas las almas iguales y las encarnó en cuerpos masculinos. Aquellos hombres que no vivieran de manera justa y fueran dominados por sus pasiones renacerían en una segunda existencia como mujeres, de modo que el nacimiento femenino aparece como consecuencia de un fracaso moral.Platón: Timeo 42b - 42c El diálogo concluye señalando que los hombres cobardes o injustos fueron transformados en mujeres en la siguiente generación, presentando así la condición femenina como un estadio inferior dentro del proceso de reencarnación.Platón: Timeo 90e - 91a
Teatro y tragedia (Atenas clásica) En el Hipólito de Eurípides, el protagonista expresa una profunda hostilidad hacia las mujeres después de conocer el amor que Fedra siente por él. Devoto de la diosa virgen Artemisa, Hipólito considera a la mujer como un mal para los hombres y llega a imaginar una sociedad ideal en la que la reproducción humana pudiera realizarse sin ellas, mediante un sistema en el que los hombres obtuvieran descendencia a través de ofrendas realizadas en los templos. Este discurso representa una de las expresiones más extremas de rechazo hacia lo femenino en la literatura griega.Eurípides: Hipólito, 616-629
Sin embargo, en la Medea de Eurípides ofrece una perspectiva opuesta al poner en boca de la protagonista una crítica de la situación social de las mujeres atenienses. Medea denuncia que las mujeres deben aceptar un matrimonio impuesto mediante una dote, quedar sometidas a la autoridad de un esposo y enfrentarse a los riesgos del parto, mientras los hombres poseen libertad pública y participación política. Su discurso muestra la falta de autonomía femenina y cuestiona la idea de que la vida doméstica sea una condición privilegiada o protegida.Eurípides: Medea, 230-247
En la comedia Lisístrata, Aristófanes utiliza la inversión de roles tradicionales para crear una situación humorística: las mujeres, normalmente excluidas de la política, deciden intervenir en los asuntos públicos mediante una huelga sexual para poner fin a la guerra. El humor inicial radica en que las propias mujeres son retratadas como seres incapaces de controlar sus impulsos (perezosas, adictas al vino y al sexo), lo que hace que la disciplina de Lisístrata resulte absurda y cómica para los espectadores. No obstante, la trama también evidencia que las mujeres eran capaces de razonar sobre asuntos políticos y que su exclusión de la vida pública respondía a una norma social impuesta por los hombres.Aristófanes: Lisístrata, 10-15 y 507-514