Para el documental, véase The Root of All Evil?
El espejismo de Dios (título original: The God Delusion, 2006) es un ensayo escrito por el zoólogo y etólogo británico Richard Dawkins (1941–), profesor de la cátedra de Entendimiento Público de la Ciencia (en la Universidad de Oxford).
En el libro, Dawkins afirma que la creencia en un creador supernatural se puede calificar como un delirio, al que define como la persistencia en una falsa creencia mantenida frente a fuertes evidencias contradictorias. Dawkins simpatiza con la observación de Robert Pirsig (EE. UU., 1928), que dice: «Cuando una persona sufre delirio, lo llamamos locura. Cuando mucha gente sufre el mismo delirio, lo llamamos religión».Dawkins, Richard. Preface The God Delusion.
Acogida
En noviembre de 2006, El espejismo de Dios estuvo situado en el número 2 de la lista de superventas de Amazon.com.
A principios de diciembre de 2006 alcanzó la cuarta posición en la lista de superventas del New York Times, después de permanecer nueve semanas en la lista.
El 22 de abril de 2007 se mantenía en décima posición tras 29 semanas en lista.
Sinopsis
En el prefacio, Dawkins escribe que El espejismo de Dios contiene cuatro mensajes «aumentadores de conciencia»:
Los ateos pueden ser felices, equilibrados, morales e intelectualmente satisfechos. La selección natural y teorías científicas similares son superiores a hipótesis basadas en Dios — como la falacia del diseño inteligente — en lo que se refiere a la explicación del mundo vivo y el cosmos. Los niños no deben ser etiquetados por la religión de sus padres. Términos como «niño católico» o «niño musulmán» hacen que la gente retroceda. Los ateos deben estar orgullosos y no compungidos, debido a que el ateísmo es una prueba de tener una mente saludable e independiente.
Cap. 1. Un no creyente profundamente religioso Dawkins comienza observando que algunos comentaristas han encontrado su entusiasmo por la ciencia hasta ser casi religiosos, pero se pregunta: «¿Es “religión” una buena palabra para esto?». La sobrecogedora complejidad de la naturaleza es lo que él llama «religión einsteiniana», refiriéndose al uso que Albert Einstein hacía de la palabra «Dios» como una metáfora para la naturaleza de los misterios del universo. Sin embargo, lamenta que muchos científicos usen la palabra «Dios» en su sentido panteísta y poéticoThe God Delusion, pág. 18 debido a la confusión que esto causa.
En su lugar, focaliza su crítica en la creencia de un «creador sobrenatural que es apropiado para ser adorado por nosotros»The God Delusion, pág. 13 Mientras que Dawkins tiene respeto por la religión einsteiniana, no muestra respeto por la religión convencional. Mantiene que a la religión le ha sido dada una privilegiada e inmerecida inmunidad contra las críticas, citando a Douglas Adams para ilustrar esta opinión:
Dawkins prosigue con una lista de ejemplos en los que la religión tiene un estatus privilegiado, como la facilidad para ganar el estado de objetor de conciencia; el uso de eufemismos para los conflictos religiosos; excepciones varias de la ley; y la polémica de las caricaturas de Mahoma.
Cap. 2. La hipótesis de Dios
Dawkins comienza el capítulo 2 describiendo a Yahvéh, el dios del Antiguo Testamento como «posiblemente el personaje más desagradable de toda la ficción. Celoso y orgulloso de ello, un mezquino, injusto e implacable enloquecido fuera de control, un vengativo limpiador étnico sediento de sangre, un misógino, homófobo, racista, infanticida, genocida, filicida, repartidor de plagas, megalómano, sadomasoquista, caprichoso y malévolo matón».The God Delusion, pág. 31.
Continúa sugiriendo que la hipótesis de Dios («existe una inteligencia supernatural y superhumana, quien deliberadamente diseña y crea el universo y todo lo que hay en él, incluyéndonos a nosotros»,The God Delusion, pág. 31) es «una hipótesis científica como cualquier otra»,The God Delusion, pág. 50: «Contrariamente a Huxley, debo sugerir que la existencia de Dios es una hipótesis científica como cualquier otra». la cual debe ser tratada con el mismo escepticismo que cualquier otra hipótesis.
Dawkins cree que el concepto de Stephen Jay Gould de non-overlapping magisteria (‘magisterios no superpuestos’, es decir, la idea de que una coexistencia entre ciencia y religión es posible, puesto que se ocupan de áreas diferentes), no puede usarse para defender a los teólogos de las críticas por parte de los científicos.
El agnosticismo imparcial implicaría que no se puede decir nada acerca de la probabilidad de la existencia de Dios, una posición que Dawkins sugiere que es incorrecta.
Dawkins además argumenta, siguiendo a Bertrand Russell (1872-1970), que aunque «no se puede refutar la existencia de Dios»The God Delusion, pág. 53-54 también es imposible refutar la existencia de la Tetera de Russell, los unicornios, el Monstruo Spaghetti Volador y el Ratoncito Pérez. Por lo tanto, la incapacidad para refutar la existencia de Dios no nos suministra una razón positiva para creer. Más bien, Dawkins argumenta que el deber de la prueba está por encima de la defensa de la existencia de Dios.
Cap. 3. Argumentos a favor de la existencia de Dios
En el capítulo 3, Dawkins enfoca su atención hacia los principales argumentos filosóficos en favor de la existencia de Dios. Discute las «cinco vías» de santo Tomás de Aquino, argumentando que las tres primeras están todas basadas en regresiones infinitas y «es debido a que claramente no significa que Dios provea un exterminador natural a las regresiones».The God Delusion, pág. 78
Sugiere que la cuarta vía de Tomás de Aquino, la vía de los grados de perfección, es «fatua» con el objetivo de la objeción de recargo de un «preeminente canalla sin igual».The God Delusion, pág. 79
Reserva la quinta vía, Vía del orden cósmico, para una posterior discusión en el siguiente capítulo, lo que él considera su refutación definitiva.
También reduce el argumento ontológico de Anselmo de Canterbury a un «lenguaje de patio de colegio»The God Delusion, pág. 80 y esencialmente emplea los reparos estándar ya utilizados por Immanuel Kant (1724-1804). Además descarta el argumento de la belleza como «no explicado por sus defensores».
Sobre el argumento de experiencia religiosa, apunta que algunas de estas son ilusiones debidas a la fuerte complejidad de la mente humana como simulador. Sobre los argumentos de las Escrituras, sugiere que «los Evangelios son ficción antigua» y son históricamente inexactos. Sobre el argumento de «admirados científicos religiosos», afirma que son una minoría.
En lo relativo a la apuesta de Pascal (si uno es ateo, pero Dios no existe, no sucederá nada, pero si uno es ateo y Dios existe, uno irá al infierno), Dawkins cuestiona las suposiciones de que uno simplemente decide creer y Dios recompensa la fe más que la virtud o la búsqueda de la verdad, y se pregunta si Dios no respetaría a Bertrand Russell por su valiente escepticismo mucho más que lo que respetaría a Blaise Pascal por su cobarde evasivaThe God Delusion, pág. 104
Finalmente aborda los argumentos basados en la inferencia bayesiana promovidos por gente como Stephen Unwin, y sostiene que estos son casos de «basura entra, basura sale»The God Delusion, pág. 106
Cap. 4. Por qué es casi seguro que no hay Dios
Dawkins declara en el capítulo 4 que la evolución por selección natural puede servir para demostrar que el argumento del diseño está equivocado. Sugiere que un hipotético diseñador cósmico, requeriría, incluso, una mayor explicación que el propio fenómeno que intenta explicar, y como cualquier teoría que explica la existencia del universo debe ser una "grúa", algo equivalente a la selección natural, antes que un gancho colgado del cielo que meramente pospone el problema. Usa el argumento de la improbabilidad, para lo cual introduce el término «truco del Boeing 747 definitivo», para sugerir que «Dios casi con seguridad no existe»: «Sin embargo, si es estadísticamente improbable lo que intentas explicar mediante un diseñador, el diseñador en sí mismo es más improbable aún. Dios es el Boeing 747 definitivo».The God Delusion, pág. 114
La referencia al Boeing 747 alude a una afirmación (conocida como «falacia de Hoyle») hecha por el astrofísico británico Fred Hoyle (1915-2001): «La probabilidad de que se originara vida en la Tierra no es mayor que la probabilidad de que un huracán pasando por un desguace consiga ensamblar un Boeing 747».Fred Hoyle: The Intelligent Universe, 1983. Dawkins objeta que este argumento está hecho por «alguien que no entiende lo que es la selección natural». Afirma que los organismos vivos no se han desarrollado de un solo paso, sino a través de pasos acumulados a través de millones de años.
Un tema habitual en los libros de Dawkins es la selección natural, la cual es responsable de la evolución de la vida, y la aparente improbabilidad de la complejidad de la vida no implica que sea una prueba de que esté diseñada por un diseñador. Aquí fomenta este argumento presentando ejemplos de aparente diseño.
Dawkins concluye el capítulo argumentando que este «truco» es un argumento muy serio contra la existencia de Dios, y que él está aún esperando escuchar a «un teólogo dando una respuesta convincente a pesar de las numerosas oportunidades e invitaciones para hacerlo».The God Delusion, pág. 157: este punto específico es contestado en algunas de las revisiones citadas. Dawkins informa que Daniel Dennett lo llamó «una refutación irrefutable» que data de hace dos siglos.The God Delusion, pág. 157, que se refiere a Darwin's Dangerous Idea de Dennett, pág. 155
Cap. 5. Las raíces de la religión
El capítulo 5 explora las raíces de la religión y por qué la religión es tan omnipresente a través de todas las culturas humanas. Dawkins aboga porque la «teoría de que la religión es un subproducto accidental, un tiro errado de algo útil».«The general theory of religion as an accidental by-product - a misfiring of something useful - is the one I wish to advocate», The God Delusion, pág. 188. y pregunta«The purpose of this section is to ask whether meme theory might work for the special case of religion» (italics in original, referring to one of the 5 sections of Chapter 5), The God Delusion, pág. 191. si la teoría de los memes, y la suceptibilidad humana hacia los memes religiosos en particular, funcionarían para explicar cómo la religión se extiende como un virus para la mente a través de las sociedades.
Cap. 6. Las raíces de la moralidad: ¿Por qué somos buenos?
En el capítulo 6, Dawkins gira su atención hacia el asunto de la moralidad, argumentando que no necesitamos la religión para ser buenos. En vez de esto, mantiene que nuestra moralidad tiene una explicación darwiniana: genes altruistas han sido seleccionados a través del proceso de nuestra evolución y que poseemos empatía natural.
Cap. 7. El 'Buen' Libro y la moral cambiante Zeitgeist
El siguiente capítulo continúa con el tema de la moralidad, afirmando que hay una moral Zeitgeist que continuamente evoluciona en la sociedad, a menudo en oposición a la moral religiosa, la cual Dawkins siente que a menudo está pervertida y embrutecida. Aporta ejemplos de moral religiosa de la Biblia para ilustrar lo que él ve como barbarismo.
Cap. 8. ¿Qué le pasa a la religión? ¿Por qué ser tan hostiles?
En el capítulo 8, Dawkins gira hacia la cuestión de por qué se siente tan hostil hacia la religión, argumentando con ejemplos en los que la religión se rebela contra la ciencia, fomenta el fanatismo, alienta la intolerancia contra los homosexuales e influye a la sociedad de otros modos negativos.
Dawkins afirma que los predicadores de partes del sur de los Estados Unidos usaron la Biblia para justificar la esclavitud, clamando que los africanos eran descendientes del hijo pecador de Abraham. Durante las Cruzadas, los «paganos» y los «herejes» que no se convertían al cristianismo eran asesinados, y otros ejemplos similares.