Antonia Teodora Eiriz Vázquez (La Habana, Cuba, 1 de abril de 1929-Miami, Florida, EE. UU., 9 de marzo de 1995) es una pintora cubana.Se desarrolló en las manifestaciones de pintura, grabado, ensamblaje y dibujo. Realizó estudios en la Escuela Nacional de Artes Plásticas “San Alejandro”, La Habana, Cuba, desde 1951 a 1957. Profesionalmente se desempeñó como profesora en la Escuela Nacional de Instructores de Arte de La Habana, entre 1962 y 1964. De 1965 a 1969 lo fue en la Escuela Nacional de Arte (ENA) de La Habana y en 1982 fungió como jurado en la III Cuadrienal de Artesanía Artística de los Países Socialistas, Erfurt, República Democrática Alemana, entre otras funciones.
Exposiciones Personales
Entre las exposiciones personales que presentó se encuentran en 1957 Naturalezas Muertas, Iglesia de Paula, La Habana; en 1966 Antonia Eiriz/Raúl Martínez, Casa del Lago, Universidad Nacional Autónoma de México; en 1985 Antonia Eiriz, Espace Culturel Latino Américain, París, Francia; en 1993, Barrett House, Dutchess County Art Association, Poughkeepsie, Nueva York, EE.UU. y en 1995 Antonia Eiriz. La aspereza que precede al amor. Primer Homenaje Póstumo, Galería La Acacia, La Habana, Cuba.
Exposiciones Colectivas
Al realizar una selección de sus exposiciones colectivas podemos mencionar en 1952, "28 Dibujos y Gouaches de Antonia Eiriz", Manuel Vidal, Fayad Jamís, Guido Llinás, Antonio Vidal, C.T.C. Confederación de Trabajadores de Cuba, La Habana; en 1960 Segunda Bienal Interamericana de México, Palacio de Bellas Artes, Museo Nacional de Arte Moderno, México; en 1961 VI Bienal de Sâo Paulo Museu de Arte Moderno, Parque Ibirapuera, Sâo Paulo, Brasil y 3th. International Print Biennial, Museum of Modern Art, Tokio, Japón; en 1963, "1913-1963 Cincuentenario del Museo Nacional", Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana, y la Primera Bienal Americana de Grabado, Museo de Arte Contemporáneo, Universidad de Chile, Santiago de Chile, Chile. En 1966 International Print Biennale Cracow’1966, Cracovia, Polonia; en 1969 "VIII Premi Internacional Dibuix Joan Miró", Palacio de la Virreina, Barcelona, España, y en 2000 "La gente en casa", Colección contemporánea, séptima Bienal de La Habana, Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana, Cuba.
Colecciones
Su trabajo forma parte de las colecciones de Casa de las Américas, La Habana, de la Galería La Acacia, La Habana, del Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana, Cuba, y del Museum of Art, Fort Lauderdale, Florida, EE.UU.
Recepción crítica y legado
La obra de Antonia Eiriz ha sido ampliamente analizada dentro de la historiografía del arte cubano contemporáneo como una de las expresiones más representativas del neoexpresionismo en América Latina. Su producción se caracteriza por la deformación expresiva de la figura humana, el uso de una imaginería de fuerte carga emocional y la representación de estados de angustia, violencia simbólica y tensión psicológica. La crítica ha señalado su afinidad con tradiciones expresionistas europeas, especialmente con Francisco de Goya, así como con artistas modernos como Jean Dubuffet y Willem de Kooning.
Durante la década de 1960, Eiriz se consolidó como una de las voces más destacadas del arte cubano posterior a la Revolución, en un contexto en el que la pintura neofigurativa convivía con la abstracción y el arte político. En 1964 realizó tres exposiciones individuales (dos en Cuba y una en México), lo que la posicionó como una de las artistas más relevantes del período. En este contexto desarrolló obras de fuerte impacto visual como La Anunciación (1964), que la crítica ha descrito como una síntesis de su lenguaje expresionista temprano.
Entre sus trabajos más citados se encuentra Una tribuna para la paz democrática (1968), obra que marcó un punto de inflexión en su carrera. Según la documentación del Hammer Museum, esta pieza fue catalogada como “derrotista” por las autoridades culturales cubanas, lo que derivó en su retirada de la pintura durante más de dos décadas. Este episodio ha sido interpretado en la literatura crítica como un ejemplo de las tensiones entre la práctica artística individual y las políticas culturales en la Cuba revolucionaria.
Tras su retiro, Eiriz continuó vinculada a la creación artística mediante la enseñanza y el trabajo con papier-mâché dentro de su comunidad. Estudios posteriores han interpretado esta etapa no como un abandono de la producción artística, sino como una reorientación de sus prácticas creativas hacia el arte popular y la producción comunitaria, manteniendo una continuidad conceptual con su obra anterior.
Desde finales del siglo XX, su obra ha sido objeto de una revalorización internacional en exposiciones y estudios curatoriales, especialmente en el marco de revisiones feministas del arte latinoamericano. En este contexto, ha sido incorporada a proyectos como Radical Women: Latin American Art, 1960–1985, que han contribuido a consolidar su presencia en la historiografía global del arte moderno.
Controversia
Una investigación de la Universidad Autónoma del Estado de México recoge testimonios que describen Una tribuna para la paz democrática como una obra «muy cuestionada y polémica», cuyas críticas afectaron profundamente a la artista y contribuyeron a su retiro de la práctica pictórica.
La investigadora Tamara Díaz Bringas ha destacado el carácter simbólico de la tribuna vacía representada en la obra y su relación con debates sobre representación y participación pública.
Premios y reconocimientos 1961 — Mención de Honor, VI Bienal de São Paulo 1962 — Primer Premio, Concurso Latinoamericano de Grabado (Casa de las Américas, La Habana) 1963 — Primer Premio, Concurso Latinoamericano de Grabado (Casa de las Américas, La Habana) 1965 — Mención especial por el conjunto de su obra, Exposición de La Habana. 1981 — Premio Nacional de Cultura 1983 — Medalla Alejo Carpentier 1989 — Orden Félix Varela 1994 — Beca Guggenheim (John Simon Guggenheim Memorial Foundation)
Referencias
Categoría:Pintores de Cuba del siglo XX Categoría:Nacidos en La Habana Categoría:Fallecidos en Miami