thumb|Mohammed Rachid Rida Muhammad Rashid Rida(Árabe: محمد رشيد رضا, romanizado: Muḥammad Rashīd Riḍā) (23 de septiembre de 1865 -22 de agosto de 1935) fue un intelectual y reformista salafista islámico sirio, influenciado principalmente por las ideas de Jamal al-Din al-Afghani y Muhammad Abduh. Se le considera padre del salafismo contemporáneo y del neo-hanbalismo.

Biografía Nacido en al-Qalamūn, un pueblo cerca de Trípoli (Líbano), en 1865, Riḍā pertenecía a una familia religiosa suní que afirmaba su parentesco con los descendientes del Profeta. En sus años de juventud, estuvo profundamente involucrado en la Orden Naqshabandī Ṣūfī. En el círculo de Sheikh Maḥmūd Nashshāba de Trípoli (1813-1890), Riḍā leyó la colección Ḥadīth de al-ʾArbaʿīn al-Nawawiyya, y obtuvo su ʾijāza (diploma) en el campo de las tradiciones proféticas. El conocido erudito musulmán Sheikh Ḥusayn al-Jisr (1845-1909), fundador de la Escuela Nacional Islámica de Trípoli, le extendió otra ʾijāza que lo certificaba para enseñar y transmitir conocimientos religiosos. En la escuela de al-Jisr, se hizo hincapié en la combinación entre la educación religiosa y las ciencias modernas, especialmente las matemáticas, las ciencias naturales, el francés, junto con el árabe y el turco. Mientras tanto, el tío de Riḍā, Muḥammad Kāmil Ibn Muḥammad (1843-1939), le enseñó árabe y tuvo gran impacto en sus conocimientos religiosos. Todo esto desencadenaría una serie de disputas ideológicas como la que se inició con Ernest Renan y Al-Afghani, debido a las tesis planteadas por el primero en su conferencia en la Sorbona en marzo de 1883, donde afirmaba que "el islamismo es contrario al espíritu científico". Ésta es una muestra del pensamiento occidental que claramente no compartía Riḍā, quien ante afirmaciones de ese tipo respondía con que "los males de los musulmanes no pueden ser imputados a su religión, sino a las innovaciones que ellos han introducido, y al hecho de que llevan el Islam como una piel puesta al revés".

Riḍā fue un ardiente lector de la revista antiimperialista y panislamista al-'Urwa al wuthqa ('El lazo indisoluble') fundada en París en 1883 por Muhammad Abduh, que había huido de Egipto tras la ocupación británica, y por al-Afghani, y que gracias a un financiero tunecino se pudo distribuir gratuitamente en todo el mundo musulmán —clandestinamente en los territorios controlados por las potencias europeas—. Rashid Rida afirmó que cuando leyó sus artículos sobre 'el llamamiento al panislamismo, al retorno de la gloria, del poderío y del prestigio del islam, a la recuperación de todo lo que el islam poseía antiguamente, y a la liberación de su pueblo de la dominación extranjera", se sintió 'tan impresionado que entré en una nueva fase de mi vida'. De hecho Rashid Rida continuó con la obra de Al Afghani mediante la publicación entre 1898 y 1935 de una revista titulada al-Manār ('La almenara'), que llevó las ideas antiimperialistas y panislamistas del maestro hasta los últimos confines donde hubiera comunidades musulmanas.

Con la fundación de su revista al-Manār en 1895 en El Cairo, considerada como una tribuna reformista, difundió tesis y pensamientos tales como la Reforma Legal, el estudio de la Fatwa, su constante crítica al sufismo y la idea de establecer un nuevo califato siguiendo como modelo el "Estado de Medina" entre otras. El ejemplo político, social y religioso perfecto lo encontramos en el Gobierno de Mahoma en Medina, donde todos se ajustaban a la voluntad de Dios personificada en su Enviado, líder religioso y político de manera indisoluble.

Muhammad Rashid murió el 22 de agosto de 1935 en Egipto.

Activismo político Tras la revolución de los Jóvenes Turcos en 1908, Riḍā volvió a su patria, Siria, y abrió una campaña de propaganda a favor de unidad entre árabes y turcos en el Imperio Otomano. Al año siguiente viajó a Estambul con dos objetivos: recaudar fondos para su escuela misionera islámica y para ayudar a mejorar las relaciones árabe-turcas. Falló en ambos. En 1910, después de un año en Estambul, llegó a la triste conclusión de que los Jóvenes Turcos se estaban burlando de él. Después de eso, Riḍā ya no tenía fe en el Imperio Otomano. E. Tauber dividió el activismo político de Riḍā en los años anteriores a la Primera Guerra Mundial en dos: actividad abierta y actividad secreta. La primera se centró en su escuela islámica misionera antes mencionada. La actividad secreta se expresó en el establecimiento de la "Sociedad de la Asociación Árabe". Vio la Gran Guerra como una oportunidad para que los árabes lanzaran una revuelta contra los otomanos y liberar a sus países del yugo del Imperio.

También trató de persuadir al Departamento de Inteligencia británico en El Cairo de la influencia que tenía la Asociación Árabe en los oficiales árabes del ejército otomano y de la voluntad de los oficiales de rebelarse contra sus comandantes turcos y alemanes. Su actitud hacia los británicos siempre fue reservada por sus sospechas y sus ambiciones con respecto a los países árabes.

En ese momento Riḍā desarrolló un sentimiento antihashemita especialmente después de que el rey Ḥusayn rechazara su plan para la unión árabe. Por lo tanto, Riḍā se acercó más a la familia real saudita y su resurgimiento de las ideas wahhābīes, cuyas ideas él consideraba las más cercanas a sus puntos de vista salafíes. También creía que Ibn Saʿūd era la única persona capaz de expulsar al rey Ḥusayn del Ḥijāz. Riḍā enfatizó a Ibn Saʿūd la necesidad de llegar a una alianza entre los gobernantes de la península arábiga para fortalecer el poder político de los árabes. Se acercó al Imam Yaḥyā de Yemen y al-Sayyid al-Idrīsī de ʿAsīr. La guerra impidió la continuación de los contactos con Yaḥyā y al-Idrīsī. En 1912, Riḍā había ido a la India en una gira de conferencias y, en su camino de regreso a Egipto, pasó por Kuwait y Mascate y estableció contactos con líderes árabes allí, tratando de persuadirlos de la necesidad de establecer un estado árabe independiente. Su temor de que las provincias árabes del Imperio Otomano cayeran en manos de las potencias imperialistas europeas fue otro motivo importante detrás de su establecimiento de la Asociación Árabe. Su miedo aumentó tras la derrota del Imperio por los italianos en Libia (1911) y su derrota en la Guerra de los Balcanes (1912-1913).

Padre del salafismo contemporáneo A Rashid Rida se le considera padre del salafismo contemporáneo debido a su papel crucial en la transformación del reformismo islámico a una doctrina política y social estructurada que cambió en mundo musulmán. Razones concretas que sustentan este título

Su difusión a través de la revista Al-Manār (1898-1935) de las ideas reformistas salafistas. Esto hizo que el retorno al “islam puro” de los ancestros (salaf) se convirtiera en un mundo transnacional.

Lideró el repliegue del salafismo hacia un enfoque más conservador, tradicionalista y escrituralista desviándose del racionalismo liberal de su maestro Muhammad Abdhuh.

Fue el primer musulmán en proponer un Estado islámico totalmente moderno basado en la sharía. Defendió, en su obra sobre el califato, la necesidad de restaurar la institución siguiendo el modelo original de Medina con el objetivo de preservar la unidad de la comunidad musulamana (umma) frente a la secularización y el colonialismo

Rida tuvo un papel clave en la legitimación del movimiento wahhabí originario de Arabia, al presentarlo como una expresión auténtica y depurada del monoteísmo (tawhid). Al describir a los wahhabíes como los “mejores musulmanes” y promover activamente sus escritos, contribuyó decisivamente a la articulación entre el salafismo reformista egipcio y el rigorismo saudí, dando lugar a lo que hoy se denomina salafismo-wahhabismo.

Existió un vínculo directo con el surgimiento de los Hermanos Musulmanes, cuyo entorno ideológico sirvió de base para el pensamiento de Hasan al-Banna. La organización asumió la concepción de Rida de un islam integral que une religión y Estado (dīn wa dawla), lo que se convirtió en uno de los pilares del activismo político islamista del .

En vez de limitarse a una adaptación del islam a los valores occidentales, aspiró a emplear instrumentos modernos , como la imprenta y las estructuras estatales, para recuperar lo que concebía como la esencia original e inmutable de la fe musulmana.

Historia Como estudioso y mufti de la "impresión", Riḍā pudo llegar a lectores de todo el mundo a través de sus obras de construcción de comunidades; y ocupar una posición muy destacada en la vida intelectual musulmana moderna a finales del y principios del .

La información biográfica sobre él se toma principalmente de su autobiografía, que publicó más de treinta años después de su migración a Egipto. La famosa biografía de Muḥammad ʿAbduh (1849-1905), Tārīkh al-ʾUstādh al-ʾImām, también se marca como una de las fuentes importantes para su vida. Al escribir este trabajo, Riḍā no solo escribió la historia de su maestro, sino también sintió como si estuviera escribiendo la suya propia. A través de su diario, Riḍā afirmó ser el órgano y difusor de las ideas reformistas de ʿAbduh, un hombre de importancia en su vida. Después de la muerte de ʿAbduh, Riḍā se estableció como un heredero principal de su movimiento reformista al hacerse cargo del comentario del Corán conocido como Tafsīr al-Manār, que ʿAbduh había empezado. El impacto de ‘Abduh en los pensamientos de Riḍā se nota en sus escritos, especialmente los escritos antes de la muerte de Abduh. De diversas maneras, asimiló ideas análogas a las de su mentor y estuvo muy involucrado en las vigorosas defensas de su maestro contra las calumnias lanzadas sobre el islam.

Fuentes de conocimiento de Occidente Albert Hourani describió a Riḍā como un erudito musulmán, que "pertenecía a la última generación de aquellos que podían tener una educación completa y, sin embargo, vivió en un mundo de pensamiento islámico autosuficiente".

Creía que si no fuera por la Iglesia, por los políticos y por la decadencia interna de los principios islámicos de la fe, Europa bien podría convertirse en musulmana. En comparación con los misioneros y escritores medievales occidentales, admitió la moderación de algunos de estos eruditos occidentales modernos que estudiaron el islam con justicia y no tenían la intención de atacar ciegamente sus escrituras e historia.

Riḍā no podía leer en ningún idioma extranjero, excepto muy poco turco, pero se las arregló para sacar su vasto conocimiento del mundo occidental de diversas fuentes. En más de una ocasión afirmó que adquirió su experiencia principal sobre el progreso moderno de Occidente cuando estaba en el Líbano a través de sus discusiones y contacto personal con aquellos a quienes calificó de "intelectuales cristianos liberales" y con misioneros estadounidenses. Como visitante estudioso de las librerías misioneras estadounidenses y las sociedades cristianas, comenzó a leer sus libros y revistas, revistas árabes famosas como al-Muqtaṭaf y al-Ṭabīb.

Además, el mundo árabe fue testigo en este momento de un rápido aumento en el número de libros traducidos en varios campos. Las empresas editoriales –en su mayoría dominadas por cristianos sirios– trajeron a sus lectores noticias y un tratamiento popular del pensamiento y las instituciones occidentales desde muchas perspectivas. Esto le brindó a Riḍā otra oportunidad de compensar su incapacidad para leer en idiomas occidentales con la ayuda de libros traducidos.

Criticó a los eruditos musulmanes por no tomar ninguna iniciativa para aprender idiomas extranjeros o al menos saber qué está escrito en idiomas extranjeros sobre su religión.

Archivo personal El archivo contiene miles de papeles, cartas, documentos, y manuscritos publicados e inéditos. Los papeles estaban desorganizados en cajas de cartón y bolsas de plástico.