miniaturadeimagen|La vaca española, caricatura británica del donde se contempla al rey de España subido en una vaca pensando solo en pelear mientras la reina de Inglaterra alimenta a la vaca y Guillermo de Orange se bebe la leche La hispanofobiaMaura, J. F. (2006). «La hispanofobia a través de algunos textos de la conquista de América: de la propaganda política a la frivolidad académica». Bulletin of Spanish Studies 83.2: 213–240.García Cárcel, R. (1999). «Orígenes de la hispanofobia». Historia 16, 196, pp. 25–29, ISSN 0210-6353. o antiespañolismo es la aversión por España o Hispanoamérica, la población española, hispanoamericana o por la cultura e idioma español. El término también puede utilizarse en referencia a quienes tienen repulsión por el españolismo como doctrina política. Existen diferentes lugares donde la hispanofobia llega a ser un fenómeno mediático, político y social.
La hispanofobia puede dividirse en externa (proveniente del extranjero) e interna (proveniente del propio territorio español). Algunos partidos políticos españoles afirman que en algunas comunidades autónomas de España como el País Vasco, Cataluña, la hispanofobia se ha convertido en una bandera política y electoral por parte de grupos de carácter nacionalista y separatista.
Su origen, que puede situarse en el , se vincula con la denominada «Leyenda negra», término con el que algunos autores designan los textos y rumores surgidos en el seno de algunas monarquías europeas, tendentes a desprestigiar las acciones de la Corona española y la opresión de los indios en América. En el fue utilizada por Oliver Cromwell en su Western Design, provocando la guerra entre la Monarquía española y el Protectorado británico de 1655 a 1660. En el , fue de nuevo utilizada en un intento de quitar dominios del Imperio Español en América por una supuesta incapacidad de gestionar las Indias económicamente, en el contexto de la guerra del Asiento.
A finales del , la hispanofobia adquirió una nueva perspectiva, esta vez dentro del propio territorio español, que fue cobrando forma conforme se iban configurando principalmente los nacionalismos catalán, vasco y, posteriormente, gallego.
Hispanofobia externa
La «leyenda negra»
thumb|230px|Ilustración de Theodor de Bry (1528–1598) inspirada en un pasaje de la Brevísima de De las Casas, cuyos textos contribuyeron a difundir la llamada «Leyenda negra».
La llamada «Leyenda negra» puede considerarse como el antecedente más remoto del antiespañolismo. Surgió en el , en el contexto de las rivalidades imperialistas entre las principales potencias de la época, y fue utilizada como arma política por las monarquías europeas, entre las que cabe destacar la francesa y, especialmente, la inglesa. Inicialmente tenía como eje central la figura de Felipe II, de quien se ponían en cuestión no sólo sus decisiones de gobierno, sino también su propia personalidad e integridad moral. Con el paso de los siglos, la leyenda negra fue extendiéndose a todos los aspectos de la cultura española, propagando la imagen de un país intransigente y oscurantista.
La Leyenda negra hilvana rumores sin fundamento y sucesos reales. Entre los primeros, figuran supuestos crímenes perpetrados por Felipe II, al que se le acusaba del asesinato de su hijo don Carlos, de su esposa Isabel de Valois y de su secretario Juan de Escobedo, además de cometer incesto con su hermana doña Juana.
thumb|200px|right|Coppie de L'Anti-Espagnol.
Entre los hechos históricos, la Leyenda negra se ha alimentado, en muy alta medida, de las políticas religiosas llevadas a cabo en España desde el . Su activo papel en la Contrarreforma, la evangelización de América o las persecuciones de la Inquisición son aspectos que han contribuido a forjar lo que algunos investigadores como Manuel Fernández Álvarez califican de «Cuidadosa distorsión de la historia de un pueblo, realizada por sus enemigos, para mejor combatirle. Y una distorsión lo más monstruosa posible, a fin de lograr el objetivo marcado: la descalificación moral de ese pueblo, cuya supremacía hay que combatir por todos los medios».Op. cit. El historiador Ricardo García Cárcel señala que «no es la rentabilidad del discurso victimista que subyace en el concepto de leyenda negra, sino la vigencia de lo que, a mi juicio, ha constituido y sigue constituyendo la esencia de la misma: la obsesiva tendencia a la autocrítica masoquista, el complejo de inferioridad histórico, con su lastre de inseguridades e inhibiciones, la dependencia de la opinión ajena y un cierto papanatismo europeísta, y el espeso miedo a que la afirmación de la conciencia nacional española sea interpretada como un signo ideológico conservador de viejas resonancias franquistas. La autocrítica, no es, en sí misma negativa, sino todo lo contrario».
Hispanofobia en la América española
Es el resultado de las medidas tomadas por los gobiernos independientes americanos que arranca en el proceso de las guerras de independencia en contra de la población española. Los crímenes de las guerras de independencia y las leyes de expulsión se cebaron sobre miles de familias españolas de toda condición, afectando con mayor severidad a los más humildes o a los de mayor arraigo en el país, en un ambiente de creciente hostilidad contra todo lo español.
Hispanofobia mexicana
En México existen paralelamente sentimientos de hispanofobia y de hispanofilia. En el , los principales promotores de la hispanofobia y anticatolicismo fueron los miembros del Partido Liberal, con conexiones a la masonería del Rito yorkino, establecido en México por Joel Roberts Poinsett y cuyos miembros fueron influidos fuertemente por Estados Unidos y su discurso de la leyenda negra, entre ellos el expresidente Benito Juárez. Mientras que los del Partido Conservador eran los principales defensores del legado español en México y favorecían ampliamente la preservación de las instituciones establecidas por España en México, uno de sus máximos defensores fue Lucas Alamán. Después del triunfo del liberalismo en la Intervención francesa y la Revolución mexicana, la hispanofobia se impondría sobre la hispanofilia en la política mexicana y como consecuencia esto afectaría profundamente en la perspectiva del legado español en México. En la actualidad la educación del país (de corte liberal) se ha enseñado por periodos importantes que marcan la identidad nacional, la época precolombina, la época colonial, la independencia, el nacimiento de la república y la revolución mexicana, donde hace ver muchas veces a los españoles como opresores y enemigos. Desde la carta firmada para la declaración de la independencia de México se expresa la palabra «gachupín», que en este país es sinónimo de 'español advenedizo o refugiado' tanto para el criollismo mexicano como para los pueblos indígenas y mestizos.Mexicanismos de la lengua. thumb|Los murales de Diego Rivera buscaban la ridiculización y exageración de los rasgos faciales de los españoles y expresan un sentimiento de repudio al imperialismo español.
Para los gobiernos posrevolucionarios, la importancia de las culturas precolombinas que se desarrollaron en México marcó una fuerza de identidad para la negación de todo aquello que proviniera de Europa. Sin embargo, en términos religiosos, el catolicismo pudo penetrar en la religiosidad de los indígenas y mestizos negando la devoción a la Virgen de los Remedios, que era patrona de los españoles (aquella que Hernán Cortés le dio el título de generalísima y patrona de la Nueva España), ensalzando la fe hacia la Virgen de Guadalupe, que era la imagen portada por Miguel Hidalgo y Costilla al iniciar el movimiento independentista.«El Bicentenario de la Independencia reaviva los rencores latinoamericanos hacia España ». El Confidencial, 17 de agosto de 2010.
Los criollos fueron los principales oponentes de la Corona española durante la Nueva España y el comienzo del México independiente, pero fueron los criollos también sus máximos defensores, como es el caso de los miembros del Partido Conservador, compuesto principalmente por criollos. Esta explicación es debida a que este grupo era el más activo en la política del México independiente. Los españoles peninsulares fueron expulsados del territorio, desterrados principalmente hacia España, Florida y Cuba. Pablo Yankelevich escribió sobre la hispanofobia que se desarrolló al comenzar la revolución mexicana. Muchos españoles residentes en México que habían llegado durante el porfiriato, fueron expulsados de México, se les confiscaron sus propiedades y otros, con menos suerte, fueron asesinados.Anti-hispanismo en México.
Diego Rivera fue uno de los muralistas que expresaron muchas veces su hispanofobia y admiración por el indigenismo. Él buscaba la ridiculización y exageración de los rasgos faciales de los españoles, como símbolo de repudio ante tres siglos de colonización y de gobiernos mexicanos presididos por criollos. Pintaba los valores de los pueblos indígenas buscando en ellos la identidad nacional del México Moderno sobre la base de la dignificación del trabajo.Muralismo y barroco.La retórica de la literatura mexicana del siglo XX.
Grupos de evangélicos provenientes de países extranjeros también inducen a sus creyentes mexicanos a tomar actitudes xenófobas hacia los españoles para desvirtuar la imagen del cristianismo católico.Religión y migración.
Hispanofobia en la Guerra Hispano-Estadounidense
miniaturadeimagen|Propaganda antiespañola que retrata una personificación deshumanizada de España («el bruto español») en la revista satírica Judge (julio de 1898).
Tanto antes, como durante y después de la Guerra Hispano-Estadounidense, varios periódicos estadounidenses, notablemente el New York Journal, de William Randolph Hearst, y el New York World, de Joseph Pulitzer, se dedicaron a la fabricación de falsedades hacia los españoles, a los que acusaban de todo tipo de atrocidades, con el fin último de justificar la intervención «libertadora» y posterior anexión estadounidense de una serie de colonias españolas repartidas por todo el mundo.
El absoluto desprecio hacia el periodismo ético y responsable demostrado durante aquella época ha pasado a la historia como un nuevo estilo de periodismo difamatorio, denominado «periodismo amarillo».
Hispanofobia como propaganda internacional
En épocas más recientes, la hispanofobia ha sido utilizado con fines propagandísticos, como arma de combate para la resolución de conflictos de índole económica, a escala internacional.
Es el caso de la denominada «Guerra del fletán», ocurrida entre 1994 y 1995, cuando España y Canadá se enfrentaron por el control de un importante caladero en el océano Atlántico. La propaganda hispanófoba fue una de las bazas utilizadas por Canadá en la defensa de sus intereses económicos. Este país fomentó una imagen de España poco respetuosa con el medio ambiente y los recursos alimenticios. Tal fue la repercusión mundial de esta campaña que las autoridades españolas pusieron en marcha un plan de contraataque, a través fundamentalmente de Internet, que recurría igualmente a mensajes propagandísticos.
En 2008 el entonces presidente de Bolivia, Evo Morales, acusó al Partido Popular de España de estar detrás de un intento de golpe de Estado separatista encabezado por los nacionalistas de Santa Cruz de la Sierra durante la crisis política en Bolivia de dicho año.«Morales acusa en Madrid al PP de estar detrás de un golpe de Estado en Bolivia». El Mundo, 18 de mayo de 2010.
La hispanofobia volvió al debate público en España durante el proceso de independencia liderado por el gobierno de la comunidad autónoma de Cataluña (2012) que tuvo un tratamiento informativo especialmente en Reino Unido, Estados Unidos y Alemania muy favorable a los independentistas, con acusaciones a la democracia española de ser una falsa democracia. En 2016 se publicó Imperiofobia y leyenda negra de María Elvira Roca, que tuvo éxito en España y generó un notable debate público.