La chova piquigualda (Pyrrhocorax graculus) es una especie de ave paseriforme de la familia Corvidae perteneciente al género Pyrrhocorax, del que es uno de sus dos únicos miembros. Sus dos subespecies crían en las montañas del Paleártico, desde España y Marruecos hasta China. Se encuentra entre las aves que anidan a mayor altitud. Sus huevos tienen adaptaciones para mejorar la captación de oxígeno y reducir la pérdida de agua en atmósferas tan tenues.
Este pájaro tiene un plumaje negro brillante, el pico amarillo que le da nombre, las patas rojas y emite llamadas características. También se caracteriza por sus vuelos acrobáticos. Las chovas piquigualdas se emparejan de por vida y suelen anidar año tras año en el mismo lugar, generalmente un hueco o una grieta en lo alto de un acantilado. Allí construyen un nido con palitos trenzados donde ponen de tres a cinco huevos blanquecinos con motas marrones. Suele alimentarse en bandadas en los prados de hierba corta, donde recolecta principalmente invertebrados en verano y frutos en invierno. Puede acercarse a los lugares frecuentados por el hombre para obtener alimento suplementario.
Aunque se ve afectado por los cambios causados por las prácticas agrícolas que pueden causar declives en poblaciones locales, es una especie abundante y muy extendida que no se encuentra en peligro de extinción. El cambio climático podría afectarla a largo plazo induciéndola a anidar a mayor altitud.
Taxonomía miniaturadeimagen|left |Ejemplar volando en Suiza. La chova gualda fue descrita científicamente como Corvus graculus por Linneo en su obra Systema Naturae en 1766. Fue trasladada a su actual género, Pyrrhocorax, por el ornitólogo inglés en su obra de 1771, Ornithologia Britannica, junto al otro miembro del género, la chova piquirroja (P. pyrrhocorax). Tradicionalmente se pensaba que los parientes más cercanos de las chovas eran los cuervos típicos, del género Corvus, especialmente las grajillas del subgénero Coloeus (C. monedula y C. dauuricus), pero los análisis de ADN y del citocromo b muestran que el género Pyrrhocorax, junto con la urraca de raquetas (género Temnurus), se separaron tempranamente del resto de los córvidos.
El nombre del género deriva de los términos griegos πύρρος (purrhos) "llama colorida", y κόραξ (corax) "cuervo". El nombre específico graculus es la palabra latina para designar a la grajilla. El actual nombre binomial de la chova piquigualda se aplicó algunas veces en el pasado a la chova piquirroja. Contents, volumen 2 El nombre común de chova es de origen onomatopéyico y hace referencia a los sonidos de la grajilla. Se reconocen dos subespecies de chova piquigualda. P. g. graculus, la subespecie nominal que aparece en Europa, el norte de África, Turquía, el Caucaso y el norte de Irán. P. g. digitatus, descrita por los naturalistas alemanes Wilhelm Hemprich y Christian Gottfried Ehrenberg como P. alpinus var. digitatus in 1833, es de mayor tamaño y de patas más fuertes que la subespecie nominal. Cría en el resto de Asia, principalmente en el Himalaya. el paleontólogo Ferdinand Stoliczka separó la población del Himalaya en una tercera subespecie, P. g. forsythi, pero esta separación no ha sido ampliamente aceptada y generalmente se trata como un sinónimo de digitatus. Una forma del Pleistoceno europeo que era similar a las subespecies actuales a veces se cataloga como P. g. vetus.Válóczi, Tibor (1999) "Vaskapu-barlang (Bükk-hegység) felso pleisztocén faunájának vizsgálata (Investigation of the Upper-Pleistocene fauna of Vaskapu-Cave (Bükk-mountain)). Folia historico naturalia musei Matraensis 23: 79–96 (PDF) (en húngaro con resumen en inglés)Mlíkovský, Jirí (2002) Cenozoic birds of the world (Part 1: Europe). Ninox Press, Prague. p. 238
El corvino negro de Australia (Corcorax melanorhamphos), a pesar de la similitud en la forma del pico y su plumaje negro, está solo lejanamente emparentado con las chovas.
Descripción miniaturadeimagen|izquierda|En vuelo la chova piquirroja (izquierda) tiene las primarias más separadas y la cola más en cuña que la piquigualda (a la derecha), y el extremo de sus alas se prolongan por detrás de la cola cuando están posadas. Los adultos de la subespecie nominal de chova piquigualda tienen el plumaje negro brillante, un pico corto y amarillo, el iris de los ojos de color marrón, y las patas rojas. Es ligeramente menor que la chova piquirroja, con 37-39 centímetros de largo, de los cuales son de la cola12-14 cm, y tiene una envergadura alar entre 75-85 cm, por lo que tiene la cola proporcionalmente más larga y las alas más cortas que su pariente. En vuelo tienen un aleteo similar. El aspecto de ambos sexos es idéntico, aunque los machos son de media ligeramente más grandes. Los juveniles son menos vistosos que los adultos tienen el pico de un color amarillo menos vivo y las patas parduzcas. Es difícil confundir a la chova piquigualda con otras especies, aunque se parece a la grajilla y la chova piquirroja. La grajilla es más pequeña y tiene el plumaje gris oscuro que no brilla, y la chova piquirroja tiene el pico más largo y de color rojo. miniaturadeimagen|Ejemplar en los Dolomitas. La subespecie P. g. digitatus es ligeramente mayor en promedio que la subespecie nominal, con un peso de entre 191-244 gramos contra 188-252 g de P. g. graculus, y tiene garras más fuertes. Esto concuerda con la regla de Bergmann, que predice que las variedades más grandes deben encontrarse a mayor altitud, en regiones con climas más fríos o áridos. Las extremidades, el pico y el tarso, son más largos en zonas cálidas, en línea con la regla de Allen. La temperatura pareces ser la causa de mayor importancia en la variación del cuerpo de la chova piquigualda.
El vuelo de la chova piquigualda es rápido y acrobático con aleteos fuertes. Consigue gran maniobrabilidad abriendo su cola, plegando sus alas y planeando entre los acantilados. Incluso en vuelo se puede distinguir de la chova piquirroja por sus alas más rectangulares y su cola más larga y con el final de su cola menos cuadrado.
Las llamadas de tipo priip y swiiuu de la chova piquigualda son bastante diferentes de las de la chova piquirroja y la grajilla que son más similares a la típica llamada de los córvidos chii-ow. Además emite una llamada de alarma churr vibrante, y pía y emite otros sonidos cuando descansa o se alimenta. Un estudio de las llamadas de las chovas en toda la región paleártica descubrió que la frecuencia de las llamadas de la chova alpina presentan una relación inversa respecto al tamaño corporal, siendo las poblaciones de menor tamaño las que producen llamadas de más alta frecuencia.
Distribución y hábitat miniaturadeimagen|Los acantilados cercanos a los prados de montaña son su lugar de anidamiento. La chova piquigualda cría en las montañas desde España en el oeste, por todo el sur de Europa y los Alpes, a través de Asia Central y el Himalaya hasta China occidental, en el este. También hay poblaciones en Marruecos, Córcega y Creta. Es una especie sedentaria en toda su área de distribución. Se han registrado divagantes en Chequia, Hungría y Chipre.
Es una especie de alta montaña que normalmente cría entre los 1260-2880 en Europa, entre los 2880-3900 metros en Marruecos, y 3500-5000 m en el Himalaya. Se ha registrado anidamiento a 6500 , más alto que cualquier otra especie de ave, por encima de la chova piquirroja que tiene una dieta menos adaptada a las grandes altitudes. Se las ha observado siguiendo a los montañeros que suben al Everest a una altitud de 8200 m. Generalmente anida en cavidades y fisuras situadas en rocas inaccesibles, aunque localmente puede usar huecos entre rocas a la altura del suelo, y busca alimento en hábitats abiertos como las praderas alpinas y taludes hasta el límite del bosque o algo más abajo, y en invierno suelen concentrarse alrededor de los asentamientos humanos, estaciones de esquí, hoteles y otras instalaciones turísticas. Permanecen encaramadas cerca de las ventanas de los hoteles esperando comida, lo que suele alegrar a los turistas pero no tanto a los dueños de los hoteles.
Comportamiento y ecología
Reproducción miniaturadeimagen|El color de los huevos varía del crema al verde claro, y tienen motas marrones. Las chovas piquigualdas son monógamas sociales, y muestran una alta fidelidad a su pareja en verano e invierno a lo largo de los años. El periodo de anidamiento empieza generalmente a principios de mayo, no anidan en colonias, aunque en hábitat apropiados varias parejas pueden anidar muy cerca. Sus voluminosos nidos están compuestos de palitos, raíces y tallos de plantas entrelazados con hierbas, ramitas finas y pelo, y pueden estar construidos en cornisas, cuevas o fisuras de la superficie de un acantilado o en edificios abandonados. La puesta consta de entre 3-5 huevos blanquecinos brillantes, con un tamaño medio de 33,9x24,9 mm, con tonos crema o verdosos y salpicados de pequeñas motas pardas; Son incubados por la hembra durante un periodo de entre 14-21 días hasta la eclosión. Los pollos nacen cubiertos de una densa capa de plumón, a diferencia de los de la chova piquirroja que nacen casi desnudos, y tardarán en desarrollarse entre 29-31 días. Los pollos son alimentados por los dos miembros de la pareja, y también pueden ser alimentados por otros adultos una vez que han dejado el nido y se unen a una bandada. Las chovas piquigualdas pueden reproducirse a tan grandes altitudes porque sus huevos tienen menos poros proporcionalmente que las especies que crían en tierras bajas, y por ello pierden menos agua por evaporación a presiones atmosféricas bajas. Además los embriones de las especies que crían en altura tienen genéticamente hemoglobina con mayor afinidad por el oxígeno.
En los Alpes occidentales italianos, la chova piquigualda anida en una variedad de lugares mayor que la chova piquirroja, usando los acantilados naturales, los huecos de las macetas y los edificios abandonados, mientras que la piquirroja solo usa los sitios naturales en los acantilados (aunque de vez en cuando anida en antiguos edificios). La chova piquigualda pone los huevos aproximadamente un mes después que su pariente, aunque el resto de su comportamiento y éxito reproductivo son similares. Las similitudes entre las dos especies posiblemente se deban a que las fuerzas ambientales limitan el comportamiento reproductor.
Un estudio realizado en tres poblaciones europeas diferentes mostró que el tamaño medio de las puestas es de 3,6 huevos, que producen un promedio de 2,6 pollos, de los que consiguen desarrollarse totalmente 1,9. La tasa de supervivencia de los adultos varía del 83 al 92%, sin detectarse diferencias significativas entre machos y hembras. La tasa de supervivencia de las aves de primer año es del 77%, menor que la de los adultos. La disponibilidad o no de alimentos de origen humano provenientes de las actividades turísticas no afecta a su éxito reproductivo.
Alimentación miniaturadeimagen|Chova piquigualda buscando de comida entre los turistas.