Andrés de Cabrera-Bobadilla y de la Cueva (1544-25 de agosto de 1592), fue abad de la abadía de Alcalá la Real (Jaén), obispo de Segovia (1582-1586) y arzobispo de Zaragoza (1586-25 de agosto de 1592).

Orígenes familiares Su padre Pedro Fernández de Cabrera y Bobadilla era desde 1521 II conde de Chinchón, título concedido en 1520 por el rey Carlos I de España, hijo a su vez de Andrés de Cabrera y Beatriz de Bobadilla, miembros de una poderosa familia segoviana de judíos conversos, nombrados I marqueses de Moya por los Reyes Católicos, habiendo sucedido en el título su tío Juan de Cabrera-Bobadilla en 1511. Su madre era Mencía de Mendoza y de la Cerda, hija del Conde de Mélito

Cuando Andrés fue nombrado arzobispo de Zaragoza, su hermano, Diego Fernández de Cabrera y Mendoza, III conde de Chinchón, era el ministro principal de Felipe II para los asuntos relativos a la Corona de Aragón, Italia y parte de Castilla y Tesorero General del Consejo Supremo de Aragón.

Biografía Debido a su condición de hijo segundo su carrera fue la eclesiástica, realizando sus estudios de Gramática, Dialéctica, Filosofía y Teología en Alcalá, siendo posteriormente abad de Alcalá la Real y por lo tanto estuvo en el Concilio provincial de Toledo de septiembre de 1582, convocado por el arzobispo Gaspar Quiroga y durante el cual fue nombrado obispo de Segovia y siendo consagrado como tal el 6 de febrero de 1583, con asistencia de los obispos de Córdoba y Palencia y entrando a la ciudad el 2 de abril del mismo año. En 1584 asistió a la jura del príncipe Felipe en el convento madrileño de San Jerónimo y celebró Sínodo en septiembre de 1586.

Fue elegido arzobispo de Zaragoza mediante la influencia de su hermano, entrando en la ciudad el 19 de marzo de 1587 aunque contó con Malaquías Asso, abad de Rueda, como obispo auxiliar desde el 1591. Durante su arzobispado se encontraron numerosos huesos bajo el altar antiguo del Convento de San Lamberto, que consideró que correspondían a los mártires de Zaragoza pero destaca por que durante su arzobispado ocurrieron las Alteraciones de Aragón y abandonó la ciudad el 28 de junio de 1591 con el pretexto de visitar su diócesis. Inauguró y presidió las posteriores Cortes de Tarazona de 1592 en representación del rey, durante las cuales falleció, siendo trasladado su cuerpo hasta Chinchón, en cuya iglesia parroquial había hecho construir un sepulcro en la capilla principal.

Referencias

Bibliografía (Tomo I, Tomo II, Tomo III)

Categoría:Obispos de Segovia del siglo XVI Categoría:Arzobispos de Zaragoza del siglo XVI