thumb|250px|Vista de la central nuclear de Chernóbil -al fondo- tomada desde la ciudad abandonada de Pripiat en Ucrania. El accidente de Chernóbil se considera el mayor desastre nuclear civil. Se consideran los Bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki realizados por Estados Unidos el 6 y el 9 de agosto de 1945 el mayor ataque nuclear de la historia. Hacia finales de ese mismo año, por efecto de las bombas, habían muerto 140.000 personas en Hiroshima y 80.000 en Nagasaki -la mitad murieron los días del bombardeo-. Se denomina controversia sobre la energía nuclear al debate existente sobre la necesidad o no del uso de la energía nuclear.
Desde el nacimiento de la energía nuclear el debate ha tenido varias fases reconocibles. Inicialmente tuvo un gran apoyo debido a lo novedoso de la tecnología por una parte y al encarecimiento progresivo del petróleo por otra, que alcanzó su cúspide en la crisis del petróleo del 73. Después sufrió un parón tras el accidente de Three Mile Island en 1979 y posteriormente tras el accidente nuclear de Chernóbil. La energía nuclear volvió a tener un resurgimiento relativo con nuevos proyectos de construcciones a partir de finales del debido, de nuevo, al encarecimiento del petróleo, la denominada crisis energética a la que se ha sumado un nuevo argumento —proclamado por los defensores de la energía nuclear—, no contribuiría al calentamiento global. Sin embargo, durante estos últimos 25 años, la energía nuclear no logró demostrar una capacidad económica y técnica de reemplazar los combustibles fósiles al no poder superar el 6% de la producción de energía primaria mundial. Además el resurgimiento se detuvo bruscamente debido al Accidente nuclear de Fukushima I.
El debate se centra en varios aspectos fundamentales: los costes de construcción y operación, la seguridad de las centrales nucleares, los residuos radiactivos generados y la proliferación de armamento nuclear.
Evolución histórica de la controversia Los inicios de la energía nuclear La energía nuclear se comenzó a utilizar con fines civiles inmediatamente después de finalizada la Segunda Guerra Mundial. En ese momento de euforia colectiva la energía nuclear se planteó como la solución a cualquier problema energético, apareciendo múltiples aplicaciones, desde tratamientos terapéuticos de dudosa eficacia hasta automóviles de propulsión nuclear que nunca salieron de la fase de proyecto. Incluso reconocidos autores de ciencia ficción, como Isaac Asimov en su serie de novelas Fundación, preveían un uso de esta energía de forma doméstica e incluso individual. Sí se pusieron en marcha algunas de estas aplicaciones en vehículos como submarinos.
La generación eléctrica con energía nuclear se realizó por primera vez en un reactor nuclear (en el EBR-I) el 20 de diciembre de 1951. Ya por aquel entonces comenzaron a aparecer los argumentos a favor y en contra de este tipo de energía, afirmando unos que gracias a la energía nuclear "nuestros hijos podrán disfrutar de una electricidad tan barata que no podrá medirse", mientras que otros afirmaban que la energía nuclear no podría en el futuro "alcanzar más de un quinto de la energía total" de Estados Unidos.Informe de 1996 realizado por el Instituto para la investigación energética y medioambiental. Cuatro años más tarde, el 26 de junio de 1954, entró en funcionamiento la primera central nuclear del mundo de generación de electricidad para uso civil, la Central nuclear de Óbninsk, , en la antigua Unión Soviética, con una capacidad de 5000 Kwh.
En diciembre de 1953 en un discurso pronunciado por el presidente Dwight Eisenhower llamado Átomos para la paz, con el objetivo básico de detener la proliferación del armamento nuclear que era previsible que se produjera en todo el mundo, enfatizó el aprovechamiento útil del átomo y la necesidad de establecer una política del gobierno de los EE. UU. que apoyara la utilización de la energía nuclear con fines pacíficos en el resto de países, al tiempo que impedía el desarrollo de armamento nuclear en otros países mientras que durante su presidencia EE. UU. pasaba del millar de cabezas nucleares a 22.000. Las consecuencias de este discurso reportaron grandes beneficios para empresas de EE. UU. al acordar en los siguientes años la construcción de decenas de centrales nucleares en Japón, donde se invirtió para que los medios de comunicación cambiaran la fuerte opinión en contra de la población, y en 14 países más.http://mundo.sputniknews.com/ensayos/20150806/1040017831.html
La crisis del petróleo La Crisis del petróleo de 1973 generó graves problemas de abastecimiento energético, sobre todo en aquellos que como Japón o Francia lo consumían en grandes cantidades para la producción de electricidad. Por este motivo se produjo un avance en los estudios sobre la diversificación de las fuentes de energía, incluyendo la energía nuclear, la solar o la eólica, entre otras fuentes de energía que podrían permitir una menor dependencia de los países productores de petróleo. Francia y Japón decidieron apoyar firmemente el uso de reactores nucleares comerciales que sustituyeran a los que consumían petróleo, construyendo cada uno alrededor de 50 nuevos reactores en una década.
En esa época mejoró sensiblemente la percepción social sobre la energía nuclear ya que permitió reducir el coste de la electricidad en los países industrializados.
El movimiento antinuclear A mediados de los años 70 algunos sectores del recién creado Movimiento ecologista criticaron la proliferación de centrales nucleares producida por la crisis del petróleo.
Estos solicitaron el cierre de varias centrales nucleares en el mundo, consiguiendo en parte sus objetivos.
El nuevo replanteamiento A finales del y principios del , comienza a replantearse la construcción de nuevos reactores nucleares en varios países por distintos motivos: Una nueva crisis energética, apoyada en un siempre creciente consumo de petróleo y la cercanía del final de las reservas conocidas de petróleo barato (con precio inferior a los $100 por barril), El imparable crecimiento de las nuevas economías de mercado emergentes (Rusia y todas las ex-repúblicas soviéticas, China y la India principalmente) que supuso un mayor consumo energético, Los nuevos informes acerca del efecto de los gases invernadero sobre el clima global (el calentamiento global por motivos antropogénicos), que comenzaron a limitar el consumo de combustibles fósiles como el petróleo o el carbón, Los nuevos desarrollos en tecnología nuclear, tanto en el tratamiento de residuos como en la seguridad de los reactores En España, el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) estableció un calendario de cierre progresivo del parque nuclear con el objetivo de completar el proceso antes de 2035. En agosto de 2026, el Gobierno aprobó la Orden TED/864/2026, concediendo una prórroga a los dos reactores de la Central Nuclear de Almaraz hasta el 8 de junio de 2030.
Con el calendario vigente, en la segunda mitad de 2030 cerrarán cuatro reactores: los dos de Almaraz en junio, Ascó I el 2 de octubre y Cofrentes el 30 de noviembre, lo que supondrá una reducción de 4.000 MW de capacidad de generación en un período de cinco meses. Las centrales de Ascó II y Vandellós II tienen previsto su cierre en 2032 y 2035 respectivamente, mientras que Trillo I cuenta con autorización hasta 2034.
Ventajas e inconvenientes Es un ejercicio difícil, pero necesario para formarse una opinión sobre la conveniencia o no de apostar por la energía nuclear. Es difícil, por las posiciones tan enfrentadas, que hace que todo pierda cierto grado de objetividad.
Ventajas thumb|upright=2 Una de las ventajas de la energía nuclear es que no presenta ninguna incidencia en el llamado efecto invernadero, es decir, no emite gases nocivos que contribuyan al calentamiento de la Tierra y al empobrecimiento de nuestra atmósfera. En este aspecto, presentan una ventaja clara sobre las centrales térmicas, donde el uso de combustibles fósiles como el carbón y el petróleo provoca la emisión de CO2 a la atmósfera. Si bien es cierto que este argumento está sujeto a la ausencia de accidentes ya que el accidente nuclear de Fukushima, donde las aguas radiactivas siguen contaminando el Pacífico, muestra indicios de zonas en la costa de California donde no hay presencia de algas, responsables de la mayor parte del oxígeno del planeta.https://actualidad.rt.com/actualidad/view/109473-senales-contaminacion-fukushima-costa-eeuu-pacifico Para terminar, la relación entre la cantidad de combustible utilizado y la energía obtenida es mucho mayor que en otras energías. Esto se traduce, también, en un ahorro en transportes, residuos, etc. Residuos fáciles de desechar. Los residuos de muy baja actividad tienen una vida corta/media/larga por lo que son fáciles de desechar. Los residuos de baja y media actividad tienen una vida corta y media aunque pueden tener una vida larga, son más radioactivos. Los de alta actividad son más peligrosos y tienen una vida muy larga. Pero todos estos residuos se pueden tratar con cuidado enterrándolos bajo tierra y aislándolos con plomo u hormigón. Los accidentes son poco comunes y han bajado la frecuencia desde los últimos conocidos. No ha habido muchas más muertes comparadas con las otras energías.
Argumentos a favor notables: En 1994 James Lovelock, considerado por algunos como el padre del movimiento ecologista y creador de la hipótesis de Gaia, concede una entrevista al periódico británico The Independent en el que defiende la opción nuclear para evitar el desastre ambiental que supone el calentamiento global.
Aunque algunos ecologistas se pronunciaron en contra de Lovelock, lo cierto es que él no era el único que se comenzaba a replantear su postura:Artículo de Patrick Moore, fundador de Greenpeace, en el Washington Post (1996)(en inglés)Gorbachov defiende la energía nuclear para combatir el calentamiento global. El Mundo. 3-6-2004.
Para el año 2007, varios países (entre otros Finlandia, Brasil, México, China, EE. UU....) habían comenzado a construir nuevas centrales nucleares tras un parón de 20 años en la construcción de nuevos reactores, mientras que en otros países, como el Reino Unido o Francia se planteaba la construcción de nuevos reactores. En España se reabrió en 2004 el debate de si era o no necesaria la energía nuclear.Mesa de diálogo sobre la evolución de la energía nuclear en España (Ministerio de Ciencia y Tecnología de España) En Italia se propuso relanzar el programa nuclear el año 2008.
Varias organizaciones, incluido el IPCC, comenzaron a sostener que la energía nuclear era uno de los mecanismos que podrían ayudar en la lucha contra la emisión de gases de efecto invernadero, en particular del CO2.Resumen del cuarto informe del IPCC (en inglés).Energía para el futuro. Sociedad Física Europea.
Según algunos autores, la cuestión fundamental a resolver de cara a la opinión pública en cuanto a los residuos es la de llegar a una solución aceptada por todos sobre como proceder con los residuos de alta actividad.Natividad Carpintero Santamaría, profesora titular de la Universidad Politécnica de Madrid y miembro de la Academia Europea de Ciencias, "NUCLEARES, SÍ. Una energía necesaria", para Libertad Digital, 14 de febrero de 2006, acceso 28 de noviembre de 2007.
Aunque la posibilidad de nuevos accidentes sigue siendo hoy en día uno de los motivos de crítica respecto a esta energía, algunas fuentes afirman que este tema se ha convertido en un tema de demagogia política sobre la base de un oportunismo político, un instrumento para obtener votos oclocráticamente:
En España en 2019 la política Rosa Díez, portavoz de UPyD (un partido minoritario entonces en el Congreso de los Diputados y extinto desde 2020 por orden judicial), defendía la energía nuclear en una entrevista periodística: